dani dicostas: «En España, dentro del indie, el pop no es lo cool»

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dani dicostas: «En España, dentro del indie, el pop no es lo cool»

Su portada es en blanco y negro, pero su producción es a todo color. dani dicostas nos habla en una cafetería cuqui de Madrid sobre los contrastes en ‘Amores pasajeros‘, estos días nuestro Disco de la Semana. Con la producción de Aaron Lux, la artista va puliendo un sonido que siempre dependió de los 70 y de los 80, solo que introduciendo ideas actuales. Es raro escuchar a un artista salido del underground (publica El Volcán Música) hablar de influencias como Sabrina Carpenter u Olivia Rodrigo, pero tiene sentido si prestas atención a los detalles, a los conceptos y al punto hedonista de vídeos y canvas para redes. Es claro que la artista ha cerrado un buen concepto global para el que ha de ser su disco definitivo.

dani dicostas actúa el 21 de febrero en Madrid y el 28 de marzo en Vigo. Más fechas, próximamente.

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¿Cuál es la historia detrás de ‘Amores Pasajeros’?
A nivel conceptual, no hay un hilo conductor, pero sí que hay un activo central. Son 9 pequeñas historias que plantean diferentes pequeños momentos fugaces. Además, el disco habla mucho de la nostalgia, sobre la nostalgia un poco prematura: estar echando de menos cosas que todavía ni siquiera han pasado, que están por venir.

¿Tiene que ver con la rapidez con que vivimos hoy en día?
No es un análisis del presente, sino un análisis personal. Me cuesta centrarme en la inmediatez. Estoy siempre pensando en la repercusión que va a tener algo en el futuro. A lo mejor estoy viviendo una cosa y me lo estoy pasando increíble, estoy súper feliz… y en vez de disfrutarla y punto, yo ya pienso «qué putada, mañana voy a volver a casa y ya nunca más. Aunque vuelva aquí con esta gente, nunca más va a ser así, todo va a cambiar y a ver qué va a pasar». Es sobre el ansia de no ser capaz de centrarse en el momento presente.

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Eres una persona que se raya un poco…
Sí, mucho, (risas) Está guay porque gracias a la rayadas puedo componer, soy capaz de transformarlo y hacer de una rayada un juego que parezca más optimista, más luminoso… Pero mi personalidad es mucho más negativa. Aunque lo trabajo, obviamente.

El disco suena como bastante feliz, sexy, hedonista…
Sí, total, eso es lo gracioso, porque canciones como ‘Ya no llueve’, ‘Mucho para ti’, ‘Pasar el rato’… nacen de una gran preocupación, de una gran tristeza, de una sensación un poco de incertidumbre, de nostalgia, de oscuridad. ‘Ya no llueve’ es la más oscura de todo el disco y aun así se va abriendo y acaba siendo muy luminosa. Me gusta jugar con eso: emociones más profundas o tristes, pero con las canciones transformarlas en otra cosa. ‘Mucho para ti’ hasta tiene un punto cinematográfico, es como la escena de una película, y la música va acompañando muy bien a lo que estoy contando, que es como muy «drama queen». Me gusta jugar con las dos cosas: la luz y la sombra.

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¿Esto tiene que ver con la música que escuchas?
Yo escucho de todo, pero en general tiendo más a cosas alegres. Pero también me gusta la música más tranqui de vez en cuando o si tengo el «mood» de escuchar algo cortavenas. Suelo componer con la guitarra, así que todo es una balada cuando nace, pero al producir, a la hora de darle forma, tiendo más a subir un poco la intensidad.

Estabas hablando de ‘Ya no llueve’, que es el focus track. Es más electropop, ¿cómo habéis dado con esa producción?
Esa canción nació hace un par de años en casa. Yo no estaba pasando el mejor momento. Llevaba ya tres años con el proyecto, hacía un año que había sacado ‘Postdata’, no tenía bolos, no tenía un proyecto nuevo… y fue un momento de darme cuenta realmente de lo complicado que era sacar esto adelante. Tengo un equipo, una familia y buenos amigos, pero me sentía sola en el sentido de «si yo no tiro de esto a tope, ya está, se acaba aquí». No sé, me empecé a sentir como nunca me había sentido, me encerré mucho. Me costaba mucho también ir a eventos sociales de música, porque no encontraba tampoco cuál era mi lugar. No quería estar en lugares donde yo ubicaba a todo el mundo, pero yo no me ubicaba a mí.

Lo bueno es que empecé a trastear con Logic. Pasaba muchísimas horas con el ordenador jugando con las canciones y gracias a eso empecé a maquetar algunos temas y ahí nacieron las primeras demos de lo que es hoy el disco. Una de las primeras fue ‘Ya no llueve’. Fue bastante intuitivo, era describir lo que estaba sintiendo en ese momento y por eso busqué la sensación de estar encerrada, para luego ir abriendo. Con Aaron en el estudio, terminamos de darle forma. Entonces nació esa parte de guitarras en medio, más distorsionada. La primera parte de la canción es la cuevita, pero luego me enfado y ya está. Libertad, tranquilidad.

«A veces no encuentro mi escena y me veo un poco sola»

¿Es dura la profesión por lo que dices, te parece hostil?
Sí… Me parece dura a nivel personal. Hay que aprender a tener expectativas realistas, a entender que no todas las carreras son iguales. Por ver que no te suceden cosas que le suceden a gente muy cercana, no hay que sentirse peor artista, o que tu trayectoria ya no tiene sentido. Hay que ser capaz de ver que cada carrera es diferente y la mía puede ser más así y la otra más asá y da exactamente igual. Lo importante es no sentirse abandonada, sobre todo en un proyecto pop solista como el mío, en el que a veces dices «no encuentro mi escena, me veo un poco sola, no acabo de entender dónde debería estar, si donde estoy tiene sentido, si se me aprecia». Muchísima rayada.

Luego, tiene cosas increíbles y la mayoría de la gente que he conocido es increíble, pero me parece que lo complicado realmente es la gestión personal para llevarlo de la forma más sana posible. En algunos momentos he sentido que pesa más la angustia que me estaba dando (la música) que realmente lo feliz que me estaba haciendo. Eso es complicado reconducirlo y volver a encontrar la ilusión. No lo digo en plan derrotista ni nada: yo he tenido mucha suerte desde que empecé a sacar la primera canción, he tenido apoyo de prensa, he tocado mucho, pero dentro de eso, hay muchos momentos que te vienes abajo y te frustras.

¿Cuál es tu motivación principal?
La música es la única cosa que puedo hacer yo, que me haga no pensar en otras cosas. Por ejemplo, mi pareja medita y es capaz de irse ahí en los pensamientos. A mí me gusta leer, pero leo un rato y ya me voy a otro lado. Pero con la música no, cuando yo me pongo a hacer música, es lo único que me mantiene ocupada horas, horas, horas y horas, y no me deja irme a otros sitios. Lo disfruto un montón, me aporta muchísima satisfacción y ese es mi motor principal. Luego, en diferentes etapas voy buscando como otras submotivaciones. Ahora la principal es el directo, lo estoy montando desde principios de enero con mi banda y tengo muchísimas ganas de tocar, volver a girar. Llevo sin girar con mi banda desde que salió ‘Postdata’, excepto un par de bolos sueltos, y encima son amiguísimos.

«Por ver que no te suceden cosas que le suceden a gente muy cercana, no hay que sentirse peor artista, o que tu trayectoria ya no tiene sentido»

¿La carrera de tus padres [miembros de Aerolíneas Federales] te sirve para algo en cuanto a consejos? ¿O los consejos están sobrevalorados?
Ojalá me hubiese aplicado la mitad de los que me han dado, siempre me han aconsejado. Luego me pasan las cosas y… «¡mierda, tenía que haberles escuchado más!» (risas)

¿Por ejemplo, el qué?
Ahorrar (risas) Gestionar mejor mi economía. Cuando estaba empezando y me dieron el primer adelanto de la editorial, y además tenía algo de dinero ahorrado porque llevaba trabajando un año, me vi por primera vez en mi vida con algo de pasta en la cuenta. Me acababa de mudar a Madrid, y claro, no era nada consciente de lo que tenía. Hablamos de cifras normales, pero para mí era la primera vez que tenía dinero como para no preocuparme por el mes siguiente ni el mes siguiente. No ahorré nada, y claro, luego vienen momentos más complicados. Y pensé: «no sería porque no estuviese avisada» (risas) Pero mis padres ya cuando yo nací, hacía muchos años que no estaban en la industria de la música, mi padre es profe en un conservatorio, pero lo que es la industria y tal… Sí que les dio un poco de pena que decidiese volcarme en la música antes de probar otras cosas en otro lado, porque yo estudié publicidad e hice prácticas y trabajé en un par de sitios, pero rápidamente ya en cuanto vi que tiraba un poco la música… Y ahora es verdad que si necesito volver a trabajar de algo de publi, va a costar porque llevo muchos años sin hacer nada.

«Sabrina Carpenter me inspiró mucho. También me fijé en Olivia Rodrigo»

Las guitarras del disco son muy 70’s, muy Nile Rodgers. Tú decías Fleetwood Mac, no lo sé si tanto…
Algún tema, sí. Por ejemplo, ‘Doble cara’ o ‘Pasar el rato’. Son referencias en el disco, como Sabrina Carpenter, sobre todo ‘Please Please Please’. Tanto a Aaron como a mí nos encantó que era algo súper pop, pero con las referencias muy claras, muy bien puestas y muy elegante. Y eso nos inspiró mucho. También me fijé mucho en Olivia Rodrigo, porque usa muchas imágenes, y yo con este disco quería hacer algo más visual. En los otros discos me centraba más en una emoción o en sentimientos en la mayoría de las canciones, y este quería que fuera más visual.

Me recuerda el disco a Sabrina, sobre todo en la construcción de «middle eights».
Me encanta todo. Es verdad que justo el álbum de Sabrina que más me ha gustado es el que ya salió cuando yo ya tenía el disco terminado. Me encanta ‘Man’s Best Friend’.

¿Qué te pareció la polémica de la portada?
A mí me encantó le portada. Es verdad que en el momento en el que deciden su equipo y ella hacer algo así, buscan también un poco la polémica y que se hable de ello. Pero a mí me pareció metafóricamente increíble, respecto a la temática del álbum.

¿Cómo habéis trabajado en vientos y arreglos tan coloridos?
Las demos tenían esta tendencia más orgánica, así que era importante grabar con músicos todo lo que pudiésemos, a diferencia de lo que pasó con ‘veinte’ y con ‘Postdata’. Era lo que requerían las canciones para mí. Es verdad que le ha dado una textura muy guay al álbum y hace también que se diferencie bastante de mis dos discos anteriores. Hay tantas cosas pasando en las canciones porque reflejan esos pequeños momentos fugaces que te comentaba antes. Hay muchos arreglos y voces que entran, que salen, que le dan este punto un poco más teatral.

«Hay tantas cosas pasando en las canciones porque reflejan esos pequeños momentos fugaces de los que habla el disco. Es más teatral»

¿Qué crees que lo trae al mundo actual? Hay cosas que me recuerdan incluso al destape, Susana Estrada y cosas así…
Ni idea… igual eso es cosa de Aaron. Siento que es un disco bastante atemporal en el sentido de que no hemos jugado con ningún elemento muy de actualidad que pueda hacerme pensar que en un par de años no entre tan fresco. Al haber apostado por lo orgánico, puede ser un disco de hace 20 años o igual de dentro de 20, pero a la vez es muy actual, pues me nutro constantemente también de muchas cosas actuales. Incluso mi voz es diferente a los otros discos y me parece más actual.

En la nota de prensa hay unas referencias que me parecen acertadas y desacertadas a la vez porque hablan de bossa nova, la Nouvelle Vague… pero es difícil clasificarte, entre el neo-folclore de Rodrigo Cuevas, el indie de Alcalá Norte… Es que no tienes nada que ver con eso.
El sonido del disco tampoco sé en qué escena está, pero ahí está (risas) A eso es a lo que me refiero cuando digo que me cuesta encontrar la escena. Yo siempre digo que hago pop y ya está, es lo bueno de una etiqueta tan amplia. Pero por ejemplo, para ver a qué festivales ir, no es que diga «soy tan diferente»… ¡No es así! (risas) Pero sí que es verdad que a nivel de sonido y de estilo, me cuesta encontrar la escena. Dentro del indie se lleva mucho más el rock y el mundo más guitarrero, más desenfadado. Yo creo que es más una cuestión de tendencia. Habrá artistas que hagan un rollo muy parecido al mío, solo que igual no los conozco porque no se les da tanta voz o no están ahora ahí en el panorama.

«En Francia, por ejemplo, el pop tiene otro lugar. Es trend. Y aquí, dentro de la escena indie, el pop no es lo cool»

¿Crees que se te entendería mejor en un país anglosajón, por ejemplo?
Sí, lo pienso mucho. O en Francia, por ejemplo, el pop tiene otro lugar. Es trend. Y aquí, dentro de la escena indie, el pop no es lo cool. No me quiero meter en un marrón ahora, pero sí que en los festivales, por ejemplo, no hay tantos proyectos pop. Se me mete mucho a las 4 de la tarde…. cuando más tarde meten artistas indie que van en formato completamente acústico. Y yo llevo mi formato de directo, pues de fiesta. Y es como «esta es la chica pop, la metemos ahí para rellenar»… Siento que a veces no tiene la consideración que sí tienen otros proyectos.

¿Te gusta Aitana? Hace pop ochentero y va a festivales. ¿Qué te parece ese tipo de mainstream en España?
Como artistas pop mainstream, solo se me ocurren Aitana, Ana Mena y Lola Indigo, que la veo más urbana. Cumplen un papel muy importante dentro de la industria. A Aitana sí que tuve la suerte de verla en directo y me lo pasé genial y me parece que tiene temazos. No sé si sería exactamente lo que yo haría, pero me parece estupendo, igual que Ana Mena, que además me parece una gran artista también a nivel vocal. Sin conocerla, pero me parece como muy humana, muy cercana, me encanta lo que desprende.

Por artistas masculinos de pop es que no sé por quién preguntarte…
No es aún nivel Aitana y tal, pero Samurai, que hace pop, y de otro estilo diferente al mío, me encanta también: sus melodías, sus letras… y ella canta increíble.

Escribe para bastante gente, ¿tú no te animas?
Este año empecé a hacer camps, estoy ahí metiéndome, me gustaría componer para otros artistas. Lo que pasa es que es un círculo que una vez que entras estás ahí a tope, no me parece tan fácil. Lo pensé el año pasado.

Las letras son tan claras que no sé qué preguntarte… ¿Salen rápido?
Con los otros discos, la letra que escribía el día que acababa la canción, ahí se quedaba para siempre y era estupenda y maravillosa. Con este disco le he dado más vueltas a las letras, he corregido cosas, hay alguna canción que ha tenido cambios radicales. Me forcé mucho más a ser muy exigente con las letras.

¿Qué canción ha cambiado más de letra?
La que ha cambiado más de letra, de producción, de música y todo, es ‘Desde otro lugar’. De hecho, me da pena porque le he cogido mucha manía. Cuando hicimos un par de escuchas con colegas para decidir cuáles eran los singles, era de las que siempre salía, y yo era como «no, esta canción no, ya está, no puedo más con esta canción». Ahora ya que salió el disco me reconcilié un poco, pero me costó. Tengo tres versiones de producción que no tienen nada que ver unas con otras. Una semana antes de grabar en el estudio le dije a Aaron que lo que no me gustaba era el estribillo, hice uno nuevo y Aaron al principio… Es tan diferente el estribillo que hay ahora respecto al que había antes, que eran tres frases sueltas, y ahora es todo texto… que le chocó, pero luego fuimos al estudio a grabar con el batería, el técnico… que no conocían otra versión y les entró increíble.

De todas las cosas que te podría preguntar sobre las letras, te voy a preguntar por esta frase de ‘Pasar el rato’: «Odiaba a los cantantes, pero tú me haces reír» ¿Por qué odias a los cantantes?
(risas) Porque no quería conocer -amorosamente hablando- a nadie más de la música. Me lo dice mucha gente: «son muy egocéntricos», «no puedo más», «qué horror»… Yo me mudé a Madrid sin conocer a nadie, solo conocía a gente de la música, a través de la gente de la música, conocía a otros de la música y de repente… Yo además había tenido pareja 6 años y fue llegar a Madrid, me quedé soltera y claro, fue un descubrimiento. Y llegó un punto que no podía más. Digo: «ya está, se acabó». Y luego pues conocí a otro músico, pero que esta vez sí que merecía más la pena bajo mi punto de vista. Igual llevaba un año con él cuando empecé a escribir esta canción y entonces era como «bueno, los odiaba, pero tú eres más simpático que los otros» (risas).

Los actores dicen que son peores.
Sí, me lo dice mi amiga Kim, que es actriz: «mira, músicos… aún. ¿Pero actores? Insoportable» (risas).

Podcast con dani dicostas, Dorian, Antonio Arias

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