Nuestro podcast para Fundación SGAE, ALGO CAMBIÓ…, arranca tercera temporada por todo lo alto. Este viernes 20 de febrero se publica ‘AMA’ de Maria Arnal, que ella misma considera «un debut» porque cuando empezó, «no tenía ni idea de nada». Se dice pronto para alguien que hace 9 años se merendaba una canción tan apasionada como ‘Tú que vienes a rondarme’ o incluso ganaba el Premio Ruido a Mejor Disco del Año por ‘Clamor’ junto a Marcel Bagès. Maria Arnal visita ALGO CAMBIÓ… para hablar de este formidable nuevo álbum y de inteligencia artificial.
Arnal nos explica su amplia experiencia con la tecnología, nos habla de su amistad con Holly Herndon -pionera y defensora de la IA– y nos recuerda que hay que distinguir entre diferentes formas de inteligencia artificial. «IA no hay una, hay millones. Yo odio la IA generativa de música. Eso me parece súper cutre y nada que haya escuchado de esto me parece interesante. Yo la uso para reproducir mi voz, no la de otra persona: mi voz, que es mi instrumento, y de manera artesanal, con mis propios datasets. Para que funcione un modelo tienes que tener tus materiales. Igual que para cocinar necesitas tener la nevera llena. Si tú le das pescado, no te va a salir carne. Lo que hacemos es experimentar con los datasets».
Arnal defiende el uso experimental de la tecnología aunque sea para equivocarnos, y demanda una regulación al respecto: «La tecnología está definiendo nuestra era y como artistas necesitamos poder experimentar, entender si algo es interesante o no, si nos inspira o no, si es ético o no. Construir una ética sobre este uso. Luchar por regularla de una manera o de otra. La IA no es autónoma, hay una persona detrás decidiendo». La artista sí manifiesta su preocupación por «la falta de atención» que estamos desarrollando las personas de nuestros días.
En una larga conversación de casi una hora de duración, Arnal nos recuerda que ha cantado «en camiones y en bodas», y ha trabajado también de acomodadora. «He picado piedra y eso se nota después», indica subrayando que se ha rodeado de gente del cine y del teatro y eso le ha servido para el concepto tan teatral de sus directos.
Pese a los experimentos, entiende el inminente ‘AMA’ como su «disco más pop» y además quería que fuera corto (dura algo menos de media hora): «Que tengas ganas de volver a empezar. La última y la primera son un volver a empezar». Se trata de un álbum en el que la voz está en el centro y hay un gran interés por desarrollar lo polifónico. Muchas canciones están hechas a partir de improvisaciones de voz.
Ese carácter más pop no impide que estemos ante un álbum profundo, que se conforma en parte por cartas sin enviar. En uno de los momentos más emocionantes de la entrevista, Maria Arnal nos cuenta que este álbum está dedicado a su prima, con la que jugaba de pequeña, y falleció con VIH. Se contagió mamando el pecho de su madre, lo cual está relacionado con la M y la A del título del álbum. Además, «AMA» eran las iniciales de esta familiar.
En la segunda parte del podcast, Cristina Perpiñá-Robert, directora general de SGAE, nos habla de un interesante estudio sobre IA que esta corporación publicó hace unos meses. Se entrevistó a más de 1.200 creadores, y se concluyó que la IA podría reducir hasta un 28 % los ingresos por derechos de autor musicales para el año 2028. Un 34% de las personas encuestadas reconocían haber utilizado herramientas de IA en algún momento, y un 17% adicional expresaban ya en el momento de la entrevista su intención de hacerlo próximamente.
Cristina Perpiñá-Robert se muestra favorable al uso de IA para la creación pero denuncia la pérdida de trabajo que puede representar: «Los autores ven que se les va a desplazar del negocio. Hay un efecto de canibalización. No solo se está usando inteligencia artificial por medio de estas herramientas mediante las que se ha alimentado a la máquina con obras sin autorización, y eso es un debate que hay que tener. Sino que sobre todo hay una enorme preocupación porque van a perder sus puestos de trabajo. Hay varios sectores en los que se dice «no necesito al músico: puedo usar un modelo de inteligencia artificial para generar música». Y esto es ya una realidad, no es un miedo de cara al futuro. En la música de publicidad, electrónica, de fondo, en jingles… ya se está usando inteligencia artificial y si se usa inteligencia artificial, no se está contratando al músico».
