Campamentos de composición: origen y testimonios

-

- Publicidad -

Campamentos de composición: origen y testimonios

Recientemente Estación Podcast invitó a ALGO CAMBIÓ… el podcast de Fundación SGAE con JENESAISPOP a realizar un podcast en directo en Madrid. El tema que escogimos fueron los campamentos de composición, para el que contamos con dos invitadas de lujo. En primer lugar, Irenegarry, que aparte de contar con su carrera en solitario con hitazos como ‘Dime que me calle’, ha colaborado con artistas como Dinamarca y Amaia (es co-autora de ‘M.A.P.S.’ y ‘Nanai’, entre otras). Y en segundo María Baena que, desde Sony, trabaja en el campamento de composición FOLLOW THE SONG que junto a Fundación SGAE organizan en Primavera Sound. Ya podéis disfrutar de este podcast en Youtube, en Spotify, ivoox y las plataformas habituales. Al menos nosotros hemos aprendido un montón.

- Publicidad -

En los primeros minutos, recordamos un estudio profundo del origen de los campamentos de composición titulado «Las factorías de canciones han cerrado«. Lo realizaron tres expertos británicos y alemanes llamados Jan-Peter Herbst, Michael Ahlers y Simon Barber, hablando de precedentes como Tin Pan Alley, Brill Building, la Motown o el castillo alquilado en Francia durante los 90 por Miles Copeland, mánager de The Police y fundador de I.R.S. No obstante, se sitúa ‘Rated R’ de Rihanna como el origen de lo que son los «camps» en la actualidad.

Irenegarry nos habla de la funcionalidad de los campamentos, en los que varios artistas pueden llegar a convivir durante una semana: «Es una convivencia en la que se desarrollan, se empiezan o se terminan canciones. Se pueden usar para diferentes proyectos. Por ejemplo, para empezar discos. En la cena hay ideas, en los desayunos hay ideas. Mientras uno se está duchando, otro tiene ideas. No sueltas el proceso durante una semana y eso genera una simbiosis».

- Publicidad -

En otro momento habla de la diferencia entre componer para sí misma y componer para otras personas. En estos casos agradece unos días o unas conversaciones previas a modo de calentamiento: «Con Amaia, Jimena Amarillo o AMORE, ya sé qué parte de mi «craft» les interesa. Me interesa qué quiere la otra persona, qué inquietudes tiene, cómo es su vida. Si vamos a hacer ‘M.A.P.S.’ yo tengo que saber cómo se lleva Amaia con su madre. No son cosas que se puedan escribir sin el conocimiento. Se tienen que escribir desde la confianza, y eso no se puede conseguir en una sola sesión. A lo mejor surge cuando llevas varios días, cuando te has lavado los dientes (juntas), cuando nos hemos echado un vino por la noche. De repente el cuarto día te pones y dices «mi madre me dice que tal», «mi madre se raya», «jiji, jaja» y te sientas al piano y tienes una idea de puta madre que no habrías tenido el primer día».

María Baena nos cuenta anécdotas de campamentos de composición donde han estado Bomba Estéreo, o cómo fue el trabajo de Clean Bandit con Belén Aguilera. También de los temas «que no van a ningún lado» o del perfil de autores que suelen acudir a campos.
«Para componer en un camp hay que valer. No todos los artistas están abiertos. A veces en 5 horas no hay química. También hay resquemores de quién ha hecho más, quién ha hecho menos. Que haya un equipo detrás organizando todo, negociando los splits es positivo», indica la responsable de Sony. Eso sí, recuerda que «el último gran hit de Rels B salió de un camp».

- Publicidad -

Respecto a los porcentajes, Irenegarry es muy directa: «Me gusta meterme en sesiones donde sé que puedo negociar de manera honesta sin un boli en la mano. Porque a veces puede ser muy difícil: «Esta melodía es tuya, pero yo he hecho un cambio en la métrica que es lo que nos ha funcionado, pero es que la estrofa era toda tuya…». Baena añade: «Lo ideal es tenerlo prenegociado, un 30% cada uno. Si luego es muy patente que una persona no ha aportado tanto, lo mejor es decirlo en la misma sesión: «¡oye, que te has tocado los huevos!». Igual hay que decir a un mánager «llama al mánager del otro y negocia»».

Finalmente tratamos temas como la homogeneización, algo que Irenegarry reconoce que le preocupa, en contraposición a los campamentos de composición como forma de corregir tics y vicios habituales. Irenegarry bromea con lo que ella llama «sicario music»: «Es hacer un tema que no te gusta, pero que tienes que hacer. Un tema que en la vida cantaría porque son cosas que nunca diría, pero sé que es mi curro y lo tengo que hacer, estoy ahí y voy con todo, y puedo hacerlo muy rápido. La presión me viene bien. Hago varias opciones para el verso, varias para el estribillo… puedes hacer muchas cosas muy rápido. Muchas veces componer con prisa hace que salgan cosas muy interesantes y que te dejes de tonterías. No sé si es lo ideal. Depende de lo que estés buscando».

Lo más visto

No te pierdas