La fábrica de bulos de las redes sociales ha salpicado a la influencer madrileña Marina Rivers. Tras participar en una campaña publicitaria con motivo de los 50 años de la democracia en España, inspirada en la moda juvenil, se ha visto envuelta en acusaciones de haber cobrado «millones de euros» directamente del Gobierno. Además, ha recibido amenazas e insultos en redes sociales, entre ellos el calificativo de «subnormal» por parte de Alvise Pérez, un representante público.
También se acusa a Pedro Sánchez de «despilfarrar» dinero público pagando ropa e influencers para sacar a la venta una supuesta marca de ropa propia. Sin embargo, esta afirmación es falsa, ya que las prendas que visten Marina Rivers y otras influencers en la campaña no están a la venta.
En un contundente comunicado, Rivers ha aclarado que percibirá una remuneración por su trabajo como creadora de contenido dentro de la campaña, pero niega haber cobrado un solo euro directamente del Gobierno. También critica la doble moral de quienes sostienen que esos supuestos «millones de euros» podrían haberse destinado a la investigación del cáncer infantil, mientras ignoran que la publicidad del Mundial, los toros o la visita del papa a España también se financian con dinero público. Además, recuerda a quienes la acusan de vivir de los impuestos que ella también paga impuestos, como cualquier ciudadano.
Parte de la confusión parece deberse a que la campaña fue grabada en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha explicado que, «aunque la campaña utiliza el mismo lenguaje que una marca de ropa, no lo es», e insiste en que las prendas no están a la venta y que solo «se han producido un número limitado de unidades» para utilizarse a lo largo del año en «eventos y actos».
En esa línea se ha expresado también Marina Rivers en su comunicado, en el que asegura no dar crédito ante la polémica generada por una campaña que consideraba «blanca». «Pensaba que todo el mundo estaba de acuerdo con la democracia, pero veo que no», afirma la influencer, que subraya que «la democracia no es ni de izquierdas ni de derechas, es de todos». Además, ha anunciado que donará todos los beneficios que obtenga de la campaña a una organización aún por decidir y que publicará el justificante para demostrarlo.
Según elDiario.es, la campaña «no ha costado 14 millones de euros». Esa cifra corresponde al presupuesto total que la iniciativa tiene asignado durante este ejercicio, mientras que la campaña en sí «no excederá los 380.000 euros», repartidos entre la producción y el trabajo de los creadores de contenido. Además, su participación todavía no ha concluido, ya que la campaña continúa.
