Con más de 4,5 millones de unidades vendidas, ‘ARIRANG‘ era una de las grandes bazas de la industria musical de cara a los Grammy. Sin embargo, BTS no optarán a los premios. El grupo surcoreano ha anunciado a través de Instagram que ha decidido no presentar su música este año, apenas unas semanas después de que la Academia introdujera una nueva categoría dedicada al pop asiático. «Espero que la música pueda ser escuchada y querida por lo que es, en lugar de dividirse por región o idioma», dice el comunicado compartido por los siete miembros, que también han agradecido el apoyo de sus seguidores.
La decisión se alinea con polémicas previas en torno a los Grammy y a la forma en que la Academia ha repartido históricamente las fronteras entre categorías. La nueva categoría de Mejor interpretación de pop asiático, creada para 2027, está reservada a canciones de K-pop, J-pop, C-pop y otros estilos asiáticos que hagan un «uso significativo» de alguna lengua asiática. BTS partían como claros favoritos, después de haber sido nominados anteriormente en categorías generales con éxitos como ‘Dynamite‘, ‘Butter’ o ‘My Universe’.
Más que una protesta porque la Academia no les tenga en cuenta, la decisión de BTS parece responder al temor de que esta nueva categoría acabe delimitando el espacio de los artistas asiáticos en función de su origen o del idioma en que cantan. Su postura conecta con críticas que los Grammy han recibido durante años, por parte de artistas como Drake o The Weeknd, por la forma en que clasifican a determinados artistas y géneros, aunque el grupo no habla explícitamente de racismo.
La cantante Kelela, una de las voces más críticas con este asunto, ha popularizado el concepto de «sonic racism», con el que denuncia la tendencia de la industria a encasillar a determinados artistas -especialmente afroamericanos- en categorías como R&B o soul aunque su música pertenezca claramente al pop o la electrónica. Paradójicamente, Justin Bieber protagonizó la polémica opuesta en 2021: el cantante canadiense, blanco, criticó que ‘Changes’ fuera nominado en las categorías de pop y no en las de R&B, al considerar que ese era el género al que realmente pertenecía.
Queda por ver si esta nueva categoría funcionará como un reconocimiento adicional o como un destino casi obligatorio para los artistas asiáticos. Los Grammy ya conviven con los Latin Grammy sin que eso haya impedido que discos en español compitan también en las categorías generales. La incógnita es si el pop asiático seguirá teniendo ese mismo espacio o si, a partir de ahora, la nueva categoría acabará absorbiendo buena parte de sus nominaciones.
La creación de esta categoría también llega en un momento de creciente proyección internacional del pop asiático más allá del K-pop, reflejada, por ejemplo, en el éxito global de ‘Sesi Potret’, del indonesio Enau junto a Ari Lesmana, que ha alcanzado el top 24 de la lista global de Spotify y continúa situada entre las canciones más escuchadas a nivel mundial. Quizá ahí resida precisamente una de las objeciones implícitas de BTS: la nueva categoría engloba bajo la etiqueta de «pop asiático» escenas musicales muy diferentes entre sí, un criterio geográfico que rara vez se aplica al pop occidental.
En cualquier caso, la creación de una categoría específica también puede tener un efecto positivo: abre la puerta a que muchos más artistas de K-pop, J-pop, C-pop y otros mercados asiáticos sean nominados por primera vez a los Grammy y consigan una visibilidad internacional que hasta ahora estaba al alcance de muy pocos. La contrapartida es que ese reconocimiento pueda acabar convirtiéndose en una forma de guetización, relegando a estos artistas a una categoría propia en lugar de competir en igualdad de condiciones con el resto del pop mundial.
