Poco más de un año después de ‘Tropicoqueta‘, Karol G le da continuación con un disco completamente ajeno a la estética caribeña de aquel trabajo y de su actual gira. No sabemos si por mantener el interés en la gira o por renovar la presencia de Karol G en las listas globales, el disco tiene toda la pinta de haberse armado deprisa y corriendo, con lo que ello conlleva.
El disco sale tras la ruptura de Karol con Feid («el verano rosa se convirtió en invierno»), y ‘No me arrepiento de sentir tanto’ se construye sobre un arco narrativo de duelo por esa relación fallida. Aunque el álbum empieza empoderado con el excitante funk brasileño de ‘Te Llevo To’, el recorrido emocional va desplazándose hacia un tono cada vez más melancólico hasta llegar a ‘Después de ti’, donde Carolina canta con toda la pena «después de ti se me acabó la vida». La acompaña Greg Gonzalez, de Cigarettes After Sex, en la preciosa balada que conocimos hace semanas.
Sin la coherencia interna ni la visión de conjunto de otros de sus discos, ‘No me arrepiento de sentir tanto’ no es el típico disco que escuchar para encontrar una mirada global, sino para descubrir gemas individuales. Los burbujeantes sintes de ‘Maybe’ destacan al inicio; después, la nana ‘Final Feliz’ resultaría bastante bonita incluso sin la producción de Oklou -que se nota bastante-; y ‘Bby Wow’, con Rusowsky y Judeline, es un fresh take del famoso ‘Move Ya Body’ de Nina Sky, en plan playero.
Pero la sensación general es de familiaridad, y ni siquiera las colabos más tochas destacan demasiado. Drake está gracioso cantando en español en ‘Ahí’, pero el estribillo de esta canción no puede ser más embobado. Y aunque ‘Still’, con Bruno Mars
, es un bonito dream-pop, como balada de mechero resulta bastante obvia. Tanto como la enésima cumbia homenaje a Selena, ‘Alguien que te amaba’, que ha devuelto la composición a Pete Astudillo, compositor habitual de Quintanilla, pero no deja de ser una cumbia genérica más.Aunque ninguno de los cortes contenidos en ‘No me arrepiento de sentir tanto’ es catastrófico, algunas ideas podrían haberse desarrollado mejor. ‘Eclipse’, como balada, parece la típica maqueta a piano previa a ser producida a lo grande, ya que Karol usa el mismo flow para ella que para todos sus reguetones. Y ‘Con quién andará?’ ya va a full sampleando a Jeanette, pero el mismo concepto ha dado mejores resultados, y menos obvios, en otras canciones recientes.
Tiene guasa que el tema con más potencial sea precisamente el que Karol no quería en el disco, ‘For You My Lova’. El gancho «a mí me sobran las ganas, a ti te sobra la ropa» no encaja demasiado en el arco narrativo del álbum, aunque podríamos decir que dentro del duelo también ha de caber una cana al aire. Los sintes casi navideños del tema y el beat de reguetón conforman un buen número caribeño para los clubs. En su estilo es bastante peor ‘Matadora’, que está teniendo cierto éxito, pero como reguetón no puede ser más estándar.
Sin un hit clarísimo de inmediato como fue ‘Si antes te hubiera conocido’, y sin que logre que destaquen especialmente las colaboraciones más potentes, Karol G entrega un disco correcto, con un puñado de temas rescatables y la escalofriante balada ‘Después de ti’ como principal hallazgo. Pero, al mismo tiempo, vuelve a plantear un supuesto disco conceptual que no es conceptual en realidad y que se queda lejos de reunir un grueso de lo mejor que ha grabado.