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Carla Bruni, en Barcelona

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carla-videoLa próxima primavera Carla Bruni dará comienzo a una gira mundial en presentación de su último disco, ‘Little French Songs‘ y una de las paradas será España. Esta es la primera vez que Bruni toca en nuestro país y será como parte de la programación de la segunda edición del Festival Jardins de Pedralbes en Barcelona. La cita es el 19 de junio a las 22.00. Próximamente se dará a conocer el cartel completo.

«Como una loncha de queso en un sándwich preso»

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Flos-Mariae-BDNuestra usuaria Slavin traía ayer a nuestros foros el que ya ha sido nombrado como el mejor comienzo de una canción de la historia de la música. Se trata de la frase «Como una loncha de queso en un sándwich preso» como metáfora del devenir del ser humano. Así es como las chicas revelación de Flos Mariae han decidido arrancar este temazo religioso de autoayuda que han sentenciado con el título de la canción: ‘Amén’.

Otro momento ultrahit es «porque tienes dos manos y una cabeza sobre los hombros (sobre los hombros)», en rima con «escombros».

Si esperas que Flos Mariae realice una gira, por ejemplo de teloneras de Prin La La o Las Espíritas, no es tu día, ya que según indican en su web oficial, «al ser FLOS MARIAE un grupo musical formado por devoción y promesa a la Virgen María, Madre de Dios, y no por vocación a ser cantantes, aunque sí les gusta cantar y se esfuerzan para dar lo mejor a Dios; FLOS MARIAE no hará galas ni ninguna gira ni actuará en público; por esto mismo se ha hecho el esfuerzo, tanto de tiempo como económico, de grabar el videoclip de cada tema del 1r Cd titulado TOTUS TUUS MARIA, para cumplir con la promesa, y digamos: “dar la cara”, porque FLOS MARIAE es un extra a sus actividades laborares y vocacionales de ser empresarias» (las negritas son nuestras; la idea de vídeo por canción, de Beyoncé).

Gracias a esto, dicen que se puede «ver gratuitamente: el videoclip, el vídeo de Lyrics y el videoclip subtitulado de cada canción». Eso sí, «puedes comprar la descarga de cada canción en audio (MP3), así como las letras de las canciones en formato PDF y Fondos de Pantalla de los banners creados exclusivamente para el vídeo de Lyrics. El dinero de las ventas de estos tres productos, después de cubrir los gastos de producción, servirá para obras de caridad, ayudando a Hogar Nazaret junto a otros necesitados de dinero».

¿Es todo esto real? ¿Se esconde una campaña de algo detrás? ¿Lo más turbador es que no? ¿Existe realmente ese CD? Como colofón, las chicas justifican el uso del catalán porque «es su lengua materna, que hablan y tanto aman», así como el latín y el inglés. Aquí su tema en catalán, ‘Gracias, mare’, junto a otros.


El vuelo sin motor de Bill Callahan

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Como el protagonista de ‘Small Plane‘, uno de los momentos más bellos del todavía reciente ‘Dream River‘ y también de su concierto en el teatro Barts de la capital catalana, Bill Callahan vuela y hace volar en sus directos. Su comunión con su actual banda es fantástica, sobre todo con el guitarrista Matt Kinsey, cuya imaginación y destreza es toda una bendición para la música del cantautor. Así quedó demostrado durante las casi dos horas del último recital europeo tras más de un mes, especialmente en un arranque de concierto inmaculado, en el que, como es habitual en Callahan, saca todo el brillo a sus canciones más recientes, como para convencer incluso a los más reticentes.

Así, ‘The Sing’, ‘Javelin Unlanding’ y la ya mentada ‘Small Plane’ resultaron brutales en su ejecución e irrumpieron con todo el impacto emotivo que uno espera de un concierto del cantautor norteamericano, redondeado por los dos números más fulgurantes de ‘Apocalypse, ‘America‘ y ‘Riding For The Feeling’, con los que el show llegó a un clímax. Sí, apenas a la quinta canción. Quizá por eso las ejecuciones de ‘Ride My Arrow’ y una versión inusualmente alargada de ‘One Fine Morning’ resultaron algo más planas, intachables pero faltas de pulso, peligrosamente cercanas al tedio por momentos. Quizá por culpa del cansancio o por la quietud de una platea ensimismada (¿acaso adormecida?) que vitoreaba tras cada canción, el espectáculo parecía llevarnos por una mansedumbre casi incómoda, insólita en un Callahan que solía ofrecer nervio y rotundidad. Digamos que si hay DVDs que te permiten disfrutar de un concierto como si hubieras estado allí, aquí se daba el caso opuesto.

Sabe mal poner peros a un concierto tan pulcro y realmente bonito, al alcance de pocos artistas de su generación y posteriores (se permitió el lujo de despreciar una obra capital como ‘Sometimes I Wish We Were An Eagle’, por ejemplo). Sin duda resulta mucho más grato recordar la noche del 26 de febrero por ese glorioso inicio, por la recuperación de la enorme ‘Our Anniversary’ (de ‘Supper’, álbum aún firmado como Smog) y por un exquisito final, en el que la banda enlazó una fabulosa jam en torno al clásico blues de Percy Mayfield ‘Please Send Me Someone To Love’ (versionado por Sade, Jeff Buckley, Dinah Washington o Fiona Apple, entre otros), ‘Rock Bottom Riser’ y ‘Winter Road’, el precioso tema que pone fin a su último álbum. Aun no siendo el mejor concierto de Bill Callahan que uno ha visto, el nivel fue notable.

El twerking exótico de Major Lazer

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majorlazer-videoA pesar de que en su nuevo EP tienen colaboraciones de Pharrell Williams y de Sean Paul, Major Lazer han escogido como sencillo de presentación de ‘Apocalypse Soon’ ‘Lose Yourself’, el tema en el que colaboran Moska y RDX. ¿Qué es lo que espera uno de un vídeo de Diplo y compañía? Pues exactamente eso es lo que hay: chicas ataviadas con un modelito de diseño haciendo todo el twerking que sus cuerpos les permiten en lugares exóticos. También hay cabras y planos del productor, quien además se encarga de dirigir el clip.

Bryan Ferry, de gira

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bryanferryEl mítico Bryan Ferry es el cabeza de cartel que el Festival de la Guitarra de Barcelona ha escogido para conmemorar su 25ª edición. Un cuarto de siglo que ya forma parte de la memoria colectiva de la Ciudad Condal. Nacho Vegas, Micah P. Hinson, Loquillo, Coque Malla, The Stranglers, Amos Lee, Andrés Calamaro y Crystal Fighters son otros nombres que se suman a la programación de esta iniciativa. Pero sin lugar a dudas el colofón lo pondrá el británico Bryan Ferry el 5 de julio en su actuación en el Auditorio del Fórum.

A Madrid también acudirá el ex líder de Roxy Music, en concreto a la sala La Riviera el 3 de julio.

The Hives y Klaxons, imponentes en el primer BCN Live!

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Sounds2La primera edición del festival BCN Live! organizado por Sony aterrizó este miércoles en el Teatre Principal de Barcelona, donde los asistentes al evento pudimos disfrutar de un intenso festival de rock que tuvo como principales protagonistas a The Sounds, Klaxons, Russian Red y The Hives, pero que también incluía en su cartel los DJ sets de Amable, Groove Armada, bRUNA y Javi Green.

Arrancaron la noche The Sounds con un set de fantástico new wave formado por 8 canciones, un set que se hizo corto pero también intenso. Aunque ya lo sabíamos, Maja Ivarsson se reveló de nuevo como una absoluta estrella encima del escenario, en todo momento luciendo como algo cercano a la heredera lógica de Blondie. ¿Qué sería de The Sounds de haber nacido en los setenta?

Los suecos dieron inicio a su show ‘No One Sleeps When I’m Awake’. Lo hicieron confirmando, desde el principio, que un espacio tan solemne como un teatro puede ser el idóneo para un concierto de rock como el suyo, con guitarras y sintes que igual podrían haber sonado más envolventes, pero muy poco. El quinteto aunó carisma y energía (“¡hemos venido a tocar para vosotros, hijos de puta!” espetó Maja) en un concierto donde fueron enormemente celebradas ‘Tony the Beat’ y ‘Livin’ In America’ pero que nos hizo creer también que temas menos conocidos del grupo como ‘Outlaw’ o ‘Shake Shake Shake’, ambos incluidos en su último álbum ‘Weekend’, eran igual de populares. ¿El mejor momento del concierto? Sin duda ‘Painted by Numbers’, cuyos “na na na” vociferados por el público ponían la piel de gallina. Solo una pega: que alguien le diga a Maja que por favor deje de escupir por todas partes.

Klaxons3No parece que haya mucho entusiasmo en torno a lo nuevo de Klaxons, pero el público de la banda londinense reunido anoche sí estaba entusiasmado con el espectacular concierto que ofreció el grupo, por momentos igual de bestia que un show de heavy metal (ese ‘Children of the Sun’ apoteósico) pero sobre todo lleno de grandes hits de la talla de ‘Atlantis to Interzone’ o ‘Golden Skans’.

Publicábamos ayer una entrevista a esta banda en la que nos contaba cómo se emocionaba la gente en sus conciertos al escuchar sus temas nuevos. Igual es porque el sonido de Klaxons resulta más impactante en vivo que en estudio, pero lo cierto es que el público recibió muy bien pistas nuevas como ‘There Is No Other Time’, de lo más bailado de todo el evento, o el cruce de música disco y pianos noventeros de ‘Invisible Forces’, potencialmente de lo mejor del nuevo álbum. También fue todo un acierto abrir set con ‘New Reality’, que estableció la tónica del concierto con sus ultra agresivos ritmos y afilados teclados. La otra nueva, si bien menos destacable (por ahora), fue ‘Rhythm of Life’.

Sonaron ‘Magick’, ‘Two Receivers’, ‘Twin Flames’ y ‘Gravity’s Time’ de lo viejo, entre otras. Si el grupo cerró set con ‘Echoes’ y ‘It’s Not Over Yet’, como viene siendo habitual, es algo que lamentablemente desconozco: para evitar atascos me fui de inmediato al adyacente Latino Club en dirección al concierto de Russian Red.

RussianRed1Diez minutos después de lo previsto, Russian Red y su banda aparecieron en el escenario para ofrecer un mini concierto en presentación de su nuevo álbum ‘Agent Cooper’. Precisamente el set no lo abrió Hernández sino Angelo Badalamenti con su mítica pieza para la banda sonora de ‘Twin Peaks’. Pero fue solo un momento hasta que empezaron a sonar los primeros acordes de ‘Neruda’, un atmosférico número introductorio que llevó a la poderosa ‘Casper’, en vivo todavía más hit si cabe.

Es curiosa la evolución del directo de Russian Red, de la sencillez de una guitarra acústica a la épica de la eléctrica ofrecida anoche y que encontró en cortes como ‘Anthony’ o la misma ‘Casper’ las mejores vías de expresión. Una verdadera lástima que ‘Michael P’ perdiera tantísimo de emotividad en vivo y, sobre todo, que el público en realidad solo despertara para el estribillo de la única pista del set que no era de Russian Red, ‘Bitch’, el hit de Meredith Brooks. No deja de ser cierto, sin embargo, que el disco de Hernández recién acaba de salir al mercado.

Hives1De vuelta a la sala principal, nos esperaba el que con toda seguridad fue el mejor concierto de la noche, el ofrecido por la banda sueca The Hives. Fue un magnífico, sobresaliente espectáculo de rock & roll del siglo XXI y un despliegue de carisma y energía por parte de un líder totalmente cautivador. Por supuesto el grupo abrió con ‘Come On!’, un chute de adrenalina que no dio tregua hasta el final del concierto a través de hits como ‘Main Offender’ o ‘Go Right Ahead’, que se introdujo con un “lo que va a ocurrir ahora es vuestra oportunidad de expresar lo que tenéis en vuestro interior”. ¿Cómo no obedecer?

El Teatre fue sorprendentemente el lugar perfecto para el muro de sonido de The Hives, una mastodóntica y ensordecedora bestia a través de la cual apenas se oía la voz de Howlin, que luchaba por hacerse oír en temazos como ‘Won’t Be Long’, ‘1000 Answers’ o la absolutamente emocionante y adrenalínica ‘Walk Idiot Walk’. Pero es en el buen sentido: las guitarras del grupo envolvían a la vez que obligaban al espectador a darlo todo en la pista. Cuando llegó ‘Tick Tick Boom’ casi se cae el teatro. Y en momentos como ‘Hate To Say I Told You So’, cuando el líder bajaba a dejarse adorar por el público, The Hives dejaban claro su maestría en el arte del espectáculo rock. Simplemente divertidísimo. Y los trajes tipo siglo de las luces que vestía la banda, por cierto, todo un acierto.

Fotos: Ester Domínguez Vizcaíno.

Escucha ‘Rancid Girl’ de Sky Ferreira

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sky-yourenottheoneSky Ferreira ha compartido una de las 400 canciones en que trabajó con diversos productores durante su tiempo en Capitol. Se trata de ‘Rancid Girl’, un número delicado y acústico que no tiene nada que ver con lo que ha terminado siendo su debut oficial, ‘Night Time, My Time‘. El tema ha sido escrito, si no se trata de una broma del correspondiente registro de autores, por Jon Brion, Cass McCombs y el colaborador de Fiona Apple Blake Mills, según informa Pitchfork.

Dos minutos de ‘I Never Learn’, lo nuevo de Lykke Li

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Gran expectación por escuchar el nuevo disco de Lykke Li tras ‘Wound Rhymes‘, de hace ya tres años, y su colaboración con David Lynch, lo mejor del último disco de este aunque fuera un «bonus track». Al fin sabemos que el largo ‘I Never Learn’ nos llegará el 5 de mayo. Os dejamos con un teaser de un par de minutos con prometedora música de la artista, quien cerrará de esta manera lo que considera una trilogía.

01 Love Me Like I’m Not Made of Stone
02 I Never Learn
03 No Rest for the Wicked
04 Just Like a Dream
05 Silverline
06 Gunshot
07 Never Gonna Love Again
08 Heart of Steel
09 Sleeping Alone

‘Philomena’: paseando a Miss Dench

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PHILOMENADos fracasos seguidos, a su edad, son demasiados. Eso parece haber pensado Stephen Frears después de los fiascos de ‘Lay the Favorite’ (2012) y ‘El gran combate de Muhammad Ali’ (2013). En su nueva película el director inglés ha ido sobre seguro. ‘Philomena’ es lo que en el ámbito anglosajón se conoce como un crowd pleaser, una película diseñada al milímetro para agradar a todo tipo de público. A juzgar por su repercusión, parece haberlo logrado. El espectador medio ha aplaudido a rabiar (es el sleeper o el boca-oreja de la temporada) y el más exigente, que la vio en el festival de Venecia, la ha recibido con la típica mezcla de agrado y condescendencia.

‘Philomena’ es algo así como, salvando las distancias (ésta es mejor), el ‘Criadas y señoras’ de este año (o el ‘Paseando a Miss Daisy’). Por un lado, la película tiene menos capacidad de sorpresa que un regalo del día del padre. Pero por otro, la misma eficacia dramática que, por lo menos, seis de sus compañeras de nominación. Los ingredientes que maneja el director los conoce todo espectador que haya visto más de dos películas en su vida: una historia “profundamente humana” basada en hechos reales, unos actores de probada solvencia, un guión con las dosis justas de comedia y drama, un discurso medido para remover pero sin ofender y una puesta en escena funcional, siempre al servicio de la historia.

La receta es más vieja que unas lentejas con chorizo, sí, pero hay que saber cocinarla. Y Stephen Frears sabe. El director mide los tiempos con más precisión que un controlador aéreo. Cuando el drama parece inflarse y explotar en DRAMÓN, lo deshincha con algún gag verbal o una situación cómica. Cuando la diversión se vuelve ligera, la endurece por medio de un flashback melodramático. Y cuando la denuncia escuece (las prácticas poco éticas de la Iglesia Católica, la política reaganiana sobre el SIDA), esparce gotas de mercromina con ternura maternal.

Y luego está Judi Dench, claro. El Oscar se lo va a llevar Cate Blanchett, seguro, pero la octogenaria actriz está fabulosa. Divertida y conmovedora. Si Almodóvar es un gran “director de actrices”, Stephen Frears es una gran “director de señoras”: Glenn Close en las ‘Amistades peligrosas’ (1988), Helen Mirren en ‘La reina’ (2006) y la Dench en ‘Mrs. Henderson presenta’ (2005) y, ahora, ‘Philomena’. 7.

Courtney Love, denunciada por su psiquiatra

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courtney-cigarSeamos sinceros, ¿cuánto hace que no hablamos de Courtney Love en términos musicales? A pesar de que ella confirmó un nuevo disco para el día de Navidad, a estas alturas ya sabemos que nada de eso pasó. Ahora, la música a un lado, la que fuera líder de Hole es noticia porque un psiquiatra la ha denunciado por una supuesta deuda de casi 37.000 euros desde 2010. Aunque no ha quedado clara la relación que existió entre ambos, el doctor ha alegado como motivo de la denuncia el “incumplimiento de contrato, deuda económica y enriquecimiento injusto”, según informa la revista Spin.

Pablo Maronda dirige la versión de Scorsese de Vainica Doble

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scorseseCon motivo del 25º aniversario de Elefant, una serie de grupos está realizando por su cuenta, sin edición oficial a la vista, versiones de Vainica Doble, que tristemente publicaron su disco final al llegar a este sello, el espléndido ‘En familia’. Una de las canciones fundamentales de aquel largo del año 2000, con permiso de ‘Quiero tu nombre olvidar’ o ‘Chiribitas de limón’, era la impresionante ‘Dices que soy’.

La banda valenciana Scorsese, que en 2012 editara su debut ‘Un mundo por delante‘, ha decidido versionar esta última canción, con la colaboración de la poetisa y música Carolina Otero, llevándola a su terreno, mucho más indie-rock.

Además, Pablo de Maronda ha dirigido el videoclip que estrenamos hoy. En el vídeo, de corte costumbrista, aparecen los protagonistas interpretando la canción, acompañados de una serie de vinilos de las homenajeadas que, desde ya os decimos que baratos precisamente no son. El tema estará incluido en el segundo disco de Scorsese, previsto para la segunda mitad del verano.

Escucha ‘Lonely Press Play’ de Damon Albarn en estudio

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Entre declaración sobre Blur y declaración de Blur, Damon Albarn tiene tiempo de seguir presentando el que será su primer disco en solitario a partir del próximo 28 de abril. Ya conocíamos de un directo el corte ‘Lonely Press Play’ pero ahora puedes escuchar su versión de estudio, acompañada de un vídeo con imágenes de viajes y robots, pero en el que Albarn se digna a aparecer.

Clásicos Que Nunca Lo Fueron: ‘Van Lear Rose’ de Loretta Lynn

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Título: ‘Van Lear Rose’
Artista: Loretta Lynn
Sello: Interscope (2004)

Con el country comercial convertido en una poción tóxica, hace ya tiempo que lo más interesante que ocurre en él se produce en los márgenes de la página principal. Pero los artistas veteranos que se hicieron un nombre hace décadas en esa escena mainstream se han encontrado totalmente desubicados en este “nuevo orden”, demasiado viejos y auténticos para el country-pop hueco de Blake Shelton o Taylor Swift y a la vez demasiado mainstream para los recovecos alternativos. Pero de vez en cuando se cuela por las rendijas un disco como éste, que sucede contra pronóstico y que da en la diana sin premeditación, una pura serendipia. Jack White no había planeado hablar con Loretta Lynn de grabar juntos cuando ésta invitó a los White Stripes a conocer su rancho después de saber que en los créditos de ‘White Blood Cells’ le habían dedicado el disco a ella. Sin embargo, mientras curioseaban por la casa, Jack vio un cuaderno de páginas amarillas con algunos versos garabateados, y preguntó a Loretta qué era aquello. Cuando ésta le respondió que eran “canciones que he escrito, nada especial”, y le explicó cómo aquella primera, que empezaba “One of my fondest memories…” estaba dedicada a su madre, nació el germen de una colaboración entre dos artistas que se llevaban más de cuarenta años.

Loretta Lynn es la última gran matriarca del country femenino después de la muerte de Kitty Wells en 2012, de la que fue (igual que Patsy Cline) discípula, pero cuando se produjo aquel decisivo encuentro estaba en sus horas más bajas artísticamente hablando. Su disco de 2000, después de casi una década retirada, pasó desapercibido y sólo incluía una canción escrita por ella. Sin embargo, convencida por el brillo en los ojos de ese fan de 29 años, aceptó gustosa el experimento de grabar un disco con todas esas canciones que a su compañía no le interesaban, acompañada por White y parte de los Greenhornes -un grupo de rock y no de country- y ver qué ocurría.

El resultado fue una suerte de biografía musicada, en capítulos desordenados pero llenos de emoción, humor y violencia, a los que la sangre joven de sus músicos instilaba energía y espontaneidad. Sin la sofisticación estilística de una banda de country, las canciones de ‘Van Lear Rose’ suenan llenas de frescura o crudeza, según conviene en cada momento. El disco fue grabado en ocho pistas analógicas, no como alarde “retro” sino con la intención de sintetizar la esencia de las canciones y capturarlas con poca instrumentación y en un estadio primitivo, en dos o tres tomas máximo.

El tema ‘Van Lear Rose’ supone un comienzo esplendoroso: la voz cristalina de Lynn, acompañada de acordes de guitarra eléctrica que anticipan country-rock más que country, cantando al recuerdo de su madre. A menos de un minuto se siente uno un poco como tras abrir la primera página de una novela ya enganchado y con los ojos enrojecidos: ‘Van Lear Rose’ es un hermoso microrrelato del romance entre sus padres, tal como se lo contaba de niña su padre, un minero pobre de Butcher Holler, en Van Lear, Kentucky. La imagen que traza de su joven madre es sublime: “como un diamante en el carbón”. Según cuenta, “ella cruzaba caminando el patio de la mina / y los mineros le gritaban alto y fuerte / y soñaban con quién terminaría cogiendo la Rosa de Van Lear”. El country es por definición el género ideal para las historias emocionantes, tengan redención final o no. En este caso el final es feliz: “Entonces una noche de mediados de julio / bajo aquel viejo cielo azul de Kentucky / Aquel chico pobre ganó el corazón de aquella belleza”.

La continuación, con ‘Portland, Oregon’, revela ya en la segunda canción que estamos ante algo bastante más osado que un disco de country al uso. Su patrón de ritmo y guitarras slide la hacen mucho más cercana al rock de Led Zeppelin, como si Robert Plant hubiese grabado su disco a dúo no con Alison Krauss sino con sus antiguos compañeros de grupo y una cantante de country que es bisabuela. La letra no revela mucho, pero en una entrevista en la CBS meses después Loretta confesó que contaba la historia de la ocasión en la que, loca de celos por las infidelidades de su marido, decidió simular en el bar del hotel que tenía un lío con el guitarrista del grupo. Según contaba, cuando subió a la habitación su marido les esperaba borracho y con una pistola. La compleja relación marital de Loretta Lynn sobrevuela el disco y su vida entera, como veremos luego. En el vídeo oficial se recreaba la localización del bar, con Loretta cantando a dúo con Jack y dándose un beso en mitad de la canción.

La canción concluye con un final furioso, perfecto para tan turbulenta noche en Portland hace tantos años ya, final que conduce inmediatamente a otra de las canciones estrella de la cara A, ‘Trouble on the Line’. Es una preciosa balada country en compás de 3/4 que trata sobre los problemas de comunicación entre dos amantes, metaforizados en esos “problemas en la línea”, llena de “interferencias” y “mala conexión”. Arreglos más tradicionales, acústica, bajo, pedal steel y voz componen esta delicia con un hallazgo melódico que pocos imaginarían en una septuagenaria. Y todo en dos minutos veinte, como en los viejos tiempos. La voz de Loretta (según White “la mejor cantautora femenina del siglo XX”) suena frágil, se rompe a veces, pero eso no hace sino añadir carácter a su excelente interpretación: hermosa y sutilmente desesperada.

Family Tree‘ es otra viñeta costumbrista de tiempos pasados: la protagonista se presenta en casa de la mujer que le robó el marido (y “quemó su árbol familiar”), con su bebé, el perro y las facturas: “no vengo a que nos peguemos / lo haría si él fuese un hombre mejor / no me ensuciaría las manos con basura como tú”. Junto con ‘Portland Oregon’ y otros cortes de este disco, pertenece a una saga de canciones en la que Loretta se hizo especialista, por no decir directamente que inventó ella: canciones de mujer despechada en las que la rabia se dirigía principalmente a “la otra” («You Ain’t Woman Enough (to take my man)«), o a castigar al marido con leves penas (‘Don’t Come Home Drinkin’ (With Lovin’ On Your Mind)’). En la pacata sociedad norteamericana de la época (público aficionado al country especialmente) este tipo de letras le ganaron la reputación de “feminista hillbilly”, cuando su mensaje era en realidad bastante inofensivo y complaciente con los escarceos del sexo masculino, que en el caso de su pareja fueron constantes durante décadas. Pero no hay que olvidarse de los orígenes humildísimos de esta nativa de Kentucky a la que casaron con 14 años con su marido, Oliver “Mooney” Lynn, y al que permaneció fiel durante 48 años. “Según la forma en la que me educaron, una simplemente no se separa”. En su entrevista a la CBS habló de agresiones físicas de su marido («narices llenas de sangre, ojos morados»), pero quitándoles importancia, en un clásico cuadro de justificación del maltratador, al que definía con la inquietante frase “fue mi amante y mi padre”. Las canciones de Loretta encierran siempre esa esquizofrenia del enganche con la pareja destructiva y a la vez el odio hacia ella. El resultado siempre es dolor, que Lynn cristaliza en canciones bellas pero sombrías como ésta.

Después del blues rock de ‘Have Mercy’, con los controles puestos un tanto en piloto automático aunque ofrece un oportuno cambio de tono y sonido, llega ‘High On A Mountain Top’ – de nuevo Loretta en plena forma compositiva y vocal, con coro hillbilly incluido, y referencias festivas en la letra al género bluegrass (“de donde yo vengo las flores brotan salvajes / la hierba azul se mece como si no fuese a desaparecer nunca”). Además, más notas autobiográficas: su padre sacando paladas de carbón y su tío, quien “sacaba el violín, enceraba el arco / y todos cantábamos y bailábamos / Y no vamos a parar, cuando el «moonshine» fluye detrás cada roca”. Reminiscencias en definitiva de una era desaparecida hace décadas.

‘Little Red Shoes’ cierra el capítulo de la cara A de forma literaria: Loretta narra una historia de cuando tenía once años mientras los Greenhornes y White le hacen un acompañamiento perfecto, ambiental, lo suficientemente bonito para resultar atractivo pero sin interponerse en el relato. La combinación es exquisita, mientras Loretta narra esa dura historia de su infancia, en la que su madre roba unos zapatos rojos para ella cuando tenía cinco años y estaba enferma, para que pudiese caminar de regreso a casa tras ser rechazada en un hospital por no tener dinero.

La música de ‘Little Red Shoes’ es composición de Jack White, la única en un disco en el que se limitó a ser un “facilitador”, montando un grupo que no estorbase demasiado pero interviniendo en los arreglos cuando veía posibilidades. Muchos han comparado ‘Van Lear Rose’ con el renacimiento de Johnny Cash de la mano de Rick Rubin, pero sin discutir el valor de esos discos, el logro de ‘Van Lear Rose’ me parece mayor, porque los discos de Cash no son realmente de country, y porque eran todo versiones, al contrario que en el caso de Loretta Lynn.

La cara B se abre con ‘God Makes No Mistakes’, una miniatura de temática polémica, la del Dios que no se equivoca y es justo más allá de la comprensión humana, con versos en la línea de unos nefastos principios morales, digamos, gallardonianos (“¿por qué ha nacido este bebé, todo retorcido y deforme? / No somos quiénes para cuestionarnos lo que hace. Dios no se equivoca”). Ya hemos hablado de los orígenes rígidamente tradicionales de Loretta, y no es nuestro papel criticar las creencias de una septuagenaria educada en el temor a Dios. Musicalmente es una pieza plácida y triste al mismo tiempo, y establece un tono que continúa en ‘Women’s Prison’, otro de los grandes tesoros del disco: una composición poderosa con toque áspero, la historia de una mujer despechada que asesina a su novio y es condenada a muerte: sus lacrimógenos estribillos (“La multitud grita afuera «que muera la asesina» / Pero por encima de ellos oigo a mi madre llorando”) son acentuados por guitarras eléctricas distorsionadas, que de nuevo basculan el disco hacia el rock, sección central de riffs incluida. Dramatismo expresionista muy lejano de la cárcel de mujeres de, pongamos, Wanda Jackson, más moralista y acomodada.

‘This Old House’, casi otro dúo con Jack White, sirve de minúscula transición acústica: la batería se convierte en simple bombo y pandereta, el pedal steel en dobro. Se trata de una sencilla sucesión de estrofas, sin cambios ni estribillos, siempre comenzando con “si esta vieja casa pudiese hablar…”. En cualquier caso es extraordinaria: en menos de dos minutos la sensación final es de añoranza y mucho dolor, de duda entre el recuerdo maquillado (“hasta echo de menos a la pareja que me hizo a sentir así”) y la admisión del horror: “Si estas paredes hablasen me romperían el corazón en dos / No soportaría que me recordasen las cosas que solíamos hacer / Ya no queda amor en esta vieja casa, así que la puse en venta”. Loretta conecta pues en este sombrío tema con aquella tradición oscura, de gótico sureño, que solía empapar la música country y que en algún punto del camino se perdió casi para siempre, empujada por las lentejuelas.

Un viraje de la ficción dramática de ‘Women’s Prison’ al terreno autobiográfico que sirve también de transición hacia una sección final del disco que recupera su tono testimonial. Y lo hace con las dos caras de la misma moneda: infidelidad y amor. En Mrs Leroy Brown, una excelente pieza uptempo con piano “boogie”, reconecta con su tradición de canciones de mujer engañada con el puño fácil (literal en ‘Fist City‘, la ciudad del puño). Entre amenazas de agresión (“voy a coger a esa rubia que se cree una estrella de cine por la coleta y la voy a hacer girar y girar”) y expresiones de rabia e impotencia, la ficticia señora de Leroy Brown intenta mantener la dignidad alquilando con el dinero de su marido una limusina rosa para ir a sacarle de los bares.

En ‘Miss Being Mrs.’ aparece el otro lado: con tan sólo el acompañamiento de la guitarra acústica de Jack White confiesa echar de menos a su marido, que falleció en 1996. O quizá simplemente echa de menos no ser viuda: «Cogí mi anillo de casada y me lo puse en la mano derecha / Echo de menos ser «la Sra. de» esta noche”. La canción supuso el segundo vídeo promocional del disco, que incluye imágenes excepcionales del rancho y la casa de Loretta.

‘Van Lear Rose’ culmina con ‘Story Of My Life’, que sirve como coda final llena de humor, un verdadero diamante para cerrar el disco, en el que repasa algunos de los capítulos perdidos en su relato: cómo conoció a Mooney, cómo él le compró una guitarra para convertirla en cantante, cómo para los 19 ya tenía cuatro hijos, su actuación en el Grand Ole Opry, la mansión que se compraron (“vaya, otra vez estoy embarazada”), o la película que se basó en su vida (“Coalminer’s Daugher”, interpretada por Sissy Spacek en 1980), de la que se comenta con humor “fue un exitazo / lo que me gustaría saber es dónde fue todo el dinero”.

En los compases finales de esta pieza de country uptempo Loretta concluye: “58 años casados y seis hijos después / Tras un montón de risas y lágrimas / Tengo que decir que me siento afortunada / No está mal para una vieja chica de Kentucky, supongo”. Frase que se podría aplicar, como conclusión, a ‘Van Lear Rose’: un disco que nació modesto, con intenciones puras. Lynn y White sólo intentaban hacer un buen disco que hiciese justicia a esas canciones olvidadas, y acabaron creando un clásico inesperado. Las emisoras de música country no programaron el disco, pero obtuvo cinco nominaciones a los Grammys y ganó dos, incluyendo el Grammy al mejor disco de country del año 2004. Jack White siguió su camino, los Greenhornes se especializaron en revitalizar viejas leyendas (Ronnie Spector en 2006, Eric Burdon en 2012) y Loretta Lynn, ya octogenaria, parece definitivamente retirada. Eso sí, el sello de Jack White -Third Man Records- reeditó en 2011 ‘Van Lear Rose’, que queda pues como capítulo final de la mitológica discografía de Loretta Lynn. No está mal para una vieja chica de Kentucky, suponemos.

Franz Ferdinand regalan un tema llamado «boca de fresa» en alemán

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fferdinand-dcodeQue a Franz Ferdinand les gusta mucho el alemán es algo de lo que nos dimos cuenta escuchando su sobresaliente debut, que contenía aquello de «Ich heiße Super Fantastisch!». Ahora la banda se reafirma con la cara B de su próximo single, ‘Fresh Strawberries’, que sale el 7 de abril. Como recordaréis, era una de las canciones de ‘Right Thoughts, Right Words, Right Action‘, contaba con Roxanne Clifford de Veronica Falls y ahora viene acompañada de esta inédita llamada ‘Erdbeer Mund’, muy en sintonía con la cara A: «boca de fresa», se llama, y puede descargarse gratis desde Soundcloud.

Joe Crepúsculo autoedita ‘Carreras de cabeza’

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joecrepusculoDespués de ‘Mi fábrica de baile’ y ‘Leyenda’, dos de las mejores canciones de 2013, hay ganas de un nuevo single de Joe Crepúsculo. Y llegará más pronto que tarde. El artista ha anunciado «noticias frescas» a través de las redes sociales, indicando que ha creado la plataforma ÓPALO NEGRO, para editar digitalmente sus «próximos asuntos y a la vez experimentar con la autoedición». En abril saldrá ‘Carreras de cabeza’, su próximo sencillo, «ahora mismo masterizándose».

Trust / Joyland

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trust-joylandTan solo un álbum le ha hecho falta a Trust para ganarse el culto del público. Su creador Robert Alfons ha tenido la suerte de que no solo los fans de Crystal Castles se hayan interesado por su música, ya que al contrario que el dúo de Toronto –y aquí ya no hay confusión que valga: Trust sigue siendo de Toronto, sí, pero ya no es un dúo– las canciones de Trust se sirven de estructuras más convencionales que las de los creadores de ‘Baptism‘ y, como resultado, sus canciones son en comparación más accesibles.

Para su segundo trabajo, efectivamente ya sin Maya Potepski de Austra, Alfons ha querido mezclar las estéticas sonoras de Bauhaus y Ace of Base. El resultado de la ecuación define con acierto el sonido de este disco, ligeramente más luminoso que ‘TRST’ y por lo tanto también más colorido, como si Alfons hubiera querido dejar pasar la luz por los vitrales de su iglesia particular, que es de donde parece que provienen la mayoría de sus canciones. El sencillo de adelanto del disco, ‘Rescue, Mister’, es en esencia una canción de, sí, Ace of Base pasada por el filtro «dark wave» de Trust: cursi y tétrica a partes iguales.

Para ‘Joyland’, Alfons ha empleado en esta ocasión, y como él mismo apunta, teclados y ritmos del “acid house y tecno”. Es decir, los mismos que en el disco anterior. Estos sonidos sin embargo encuentran en ‘Four Gut’ una fuerza más que atractiva para cualquier antro lúgubre, que sigue resultando imposible de rechazar. Y otros cortes como ‘Icabod’ y ‘Capitol’, por su parte, presentan melodías más impactantes y memorables, interpretadas además por un Alfons que sin duda se siente más cómodo que nunca con su papel de vocalista. Solo hay que oír la desnudez de su voz en la pista final ‘Barely’ o la facilidad con la que Alfons pasa de graves a agudos en la estupenda ‘Lost Feelings’.

Aparte de ser un trabajo más colorido (la cubierta es reveladora en ese sentido) la otra novedad de ‘Joyland’ es que, a la mayor accesibilidad de sus melodías, Alfons ha añadido también estructuras algo más complejas. Ahí está, por ejemplo, la intrincada ‘Peer Pressure’, que entreteje riffs de teclado, atmósferas cósmicas, palmas y melodías sintetizadas que son puro frenesí, todo en base a un propulsivo ritmo tecno. Curiosamente las bases rítmicas en ‘Joyland’ suenan ahora menos pesadas que en ‘TRST’ y no extraña que Alfons de hecho abra el disco con un tema instrumental, sin ritmos, titulado ‘Slightly Floating’, que suena a lo que promete.

Con todo, ‘Joyland’ continúa siendo un disco igual de apropiado para la discoteca más decadente que se te pueda ocurrir que para degustar en casa con un buen par de cascos. El carácter onírico de las ambientaciones sintéticas de Alfons sigue resultado irresistible, tanto o más que sus canciones a pesar de todo, pero la pega efectivamente vuelve a ser la misma, que Trust todavía ha de convencernos de que posee un estilo propio dentro del género que, según sus fans, tanto domina y con tanta frescura actualiza.

Calificación: 6,5/10
Lo mejor: ‘Capitol’, ‘Joyland’, ‘Icabod’, ‘Peer Pressure’
Te gustará si te gusta: Kraftwerk, Salem, Zola Jesus, Crystal Castles
Escúchalo: Pitchfork Advance

Trust / TRST

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trust-trstFormado en 2009, al proyecto de Robert Alfons y la batería de Austra Maya Potepski no le faltó tiempo de encontrar los recovecos más oscuros de su música antes de la salida de su álbum debut para Arts & Crafts ‘TRST’ en 2012. El resultado es una colección de canciones bastante siniestras, deudoras del primer tecno y house, que se deja acompañar sin problemas por el adjetivo «gótico» pero que no tiene nada de romántico ni mucho menos de revolucionario. Lo primero porque las letras de Trust, en su mayor tiempo formadas por ideas abstractas que podrían significarlo todo, o más plausible aún, no significar absolutamente nada, no parecen demasiado interesadas en contar historias, y lo segundo porque ‘TRST’, dos años después alejado ya del hype inicial, presenta un sonido que da vueltas a lo mismo de siempre sin resultar especialmente original. Quizás lo más destacable de todo sea la sorprendentemente atractiva voz de Alfons, a medio camino entre Vincent Price y un «crooner» de los años 50.

Pero dejando de lado lo manido que pueda estar el discurso de Trust, lo cierto es que ‘TRST’ no es para nada un disco que incite al bostezo. El sonido del disco, definido a grandes rasgos por ritmos potentes y a veces hasta agresivos, idóneos para clubs y antros de estética gótica, teclados rescatados del baúl de canciones olvidadas del synth-pop de los ochenta, sintetizadores gélidos y atmósferas a través de las cuales a duras penas identificas una silueta (en este caso, las letras de Trust, ahogadas en las ambientaciones, constituyen idas de olla generalmente ininteligibles), se traduce con bastante gracia en canciones tan atractivas como la perturbadora ‘Shoom’, la lánguida ‘Candy Walls’ o la inquietante pero eufórica ‘Gloryhole’, que suena como intoxicada, un poco al estilo del individuo travestido de la cubierta (que, por cierto, no es Tom Hanks ¿verdad?)

Dos cortes en concreto destacan, desde el principio, como los grandes hit del álbum: la medio industrial ‘Bulbform‘ y sobre todo ‘Sulk‘, con toda seguridad la mejor canción que ha escrito Alfons hasta la fecha. Y aunque ‘TRST’ peca de excesivamente homogéneo, no deja de ser fácil identificar en ciertos cortes resquicios de funk (‘F.T.F’), synth-pop comercial de los 80 (‘Chrissy E.’) o por supuesto electroclash (‘This Ready Flesh’), ya por definición frío, pero quizás no tanto como ‘Dressed for Space’ o la algo olvidable ‘The Last Dregs’. Pequeñas influencias que enriquecen el conjunto. Un buen disco pues, algo perjudicado por el revuelo a su alrededor, pero disfrutable al fin y al cabo, especialmente en la pista.

Calificación: 6,5/10
Lo mejor: ‘Bulbform’, ‘Candy Walls’, ‘Gloryhole’, ‘Sulk’
Te gustará si te gusta: Kraftwerk, Salem, Zola Jesus, Crystal Castles
Escúchalo: Deezer

Escucha ‘Simple and Sure’ de The Pains of Being Pure At Heart

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thepainsSeguimos inmersos en algo así como la semana The Pains of Being Pure At Heart. Tras las fechas de su gira, que les llevará a actuar también en Contempopránea, un teaser de su próximo lanzamiento y el portadón de su disco, hoy al fin podemos escuchar el primer single del álbum que preparan. Se trata de ‘Simple and Sure’, un tema de algo más de 3 minutos marca de la casa. ‘Days of Abandon’ sale a la venta el 22 de abril.

6 horas de sesión y quíntuple vinilo de James Murphy

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lcd-the-long-goodbyeSónar ha presentado hoy Despacio, una nueva experiencia de club con James Murphy, 2manydjs y el soporte tecnológico de McIntosh gracias a la que el ex líder de LCD Soundsystem y los hermanos Dewaele realizarán 3 DJ sets de 6 horas, pinchando únicamente vinilos. Las sesiones tendrán lugar las tres jornadas del festival -12, 13 y 14 de junio- en un escenario exclusivo de Sónar de Día, con capacidad máxima para 1.200 personas. Además, hoy salen a la venta las entradas para Sónar de Día y Sónar de Noche. También están disponibles las Entradas de 2 Noches y el Abono General.

Por otro lado, hoy se ha anunciado que el mítico último concierto de LCD Soundsystem en Nueva York será editado en un quíntuple vinilo, lo cual no sorprende demasiado si recordamos que el show duraba tres horas. El disco sale el 19 de abril, se llama ‘The Long Goodbye’ y presentará una mezcla especialmente realizada «para nuestros oídos», ya que la anterior era para el DVD o como dice Murphy, «para los ojos».

Valencia se suma al viral ‘Happy’ de Pharrell

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pharrell-williamsAlguien ha decidido que Pharrell Williams no ha tenido suficiente con protagonizar las dos canciones más exitosas de 2013, ‘Get Lucky’ y ‘Blurred Lines’, y haber abierto este 2014 arrasando con ‘Happy’. Ahora este tema es el protagonista de una serie de «virales» en los que la gente imita el videoclip original pero promocionando su ciudad. Una gente de Valencia ha decidido sumarse a la moda, logrando 150.000 visualizaciones en 15 días.

Hay versiones por todo el mundo, Berlín, París, Londres, Viena, Moscú, etcétera, por lo que este festín ha puesto también un granito de arena a que la canción llegue al fin al top 1 del Billboard Hot 100, destronando a ‘Dark Horse’ de Katy Perry a pesar del estreno de su videoclip.

Se trata del cuarto número 1 en Estados Unidos de Pharrell, tras ‘Drop It Like It’s Hot’ con Snoop Dogg, ‘Money Maker’ con Ludacris y ‘Blurred Lines’ de Robin Thicke, por lo que es el primero como solista. Además, Williams es autor de otros dos tops 1 en EE UU: ‘Hot In Herre’ de Nelly y ‘Hollaback Girl’ de Gwen Stefani.

Por si fuera poco, este domingo se entregan los Oscar, a los que está nominado precisamente por esta canción. Si es que esto no ha hecho más que empezar…

«Album edit» del tema de 24 horas de Flaming Lips

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The Flaming Lips presentaron un tema de 24 horas de duración por Halloween en 2011. No habrá «radio edit» del asunto, pero sí «album edit», pues el grupo de Wayne Coyne ha decidido sacar un vinilo con 43 minutos seleccionados de aquella música con motivo del Record Store Day. El proyecto se llamaba ‘7 Skies H3’ y se suma a las múltiples friqueces editadas y por editar de la formación.

Así sonaban 17 de aquellas 24 horas.

La fiebre Clean Bandit llega a España

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cleanbanditUna de las entradas de esta semana en la lista española de singles la protagonizan Clean Bandit, directos al puesto 21. ‘Rather Be’ nos llega así después de haber arrasado en Reino Unido, donde era número 1 recientemente durante tres semanas. ¿Las claves del éxito? Un tema bailable que podría extender todo su poder hasta el verano, una voz en conexión con la de Adele (interviene Jess Glynne), cuerdecitas tan pegajosas como las de ‘Call Me Maybe’ y vídeo con gato (también sale la actriz japonesa Haruka Abe haciendo de fan de la banda). En otras palabras, la canción por la que Ruth Lorenzo o Coral Segovia habrían matado para representar a España en Eurovisión.

El disco de debut del cuarteto de músicos de conservatorio Grace Chatto, Neil Amin-Smithlos y los hermanos Jack y Luke Patterson, que realiza sus propios vídeos a través de su propia productora, llegará el 13 de mayo bajo el título de ‘New Eyes’. Según su sello Alt-J, Rudimental, Disclosure o London Grammar se han declarado fans y han teloneado a gente como Basement Jaxx. El año pasado llegaron a pinchar en Razzmatazz.

El disco incluirá otros cortes que llegaban al top 100 en UK como ‘Dust Clears’ y ‘A+E’ y el top 20 ‘Mozart’s House’, que mezclan los ritmos house y los efectos de Autotune con arreglos clásicos a veces algo excesivos, recordando en verdad a gente como Gregory Brothers. ¿Estamos ante los superventas del año?

Blondie y Violent Femmes, al Azkena

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blondieEl Azkena Rock, que se celebra en Vitoria Gasteiz los días 20 y 21 de junio, ha dado algunos nombres para su cartel. Encabezan Violent Femmes, cuyo debut se mantiene a día de hoy como una obra maestra cada vez más vigente, y Blondie, que vuelven tras su brillante actuación en el Bilbao BBK Live y hoy son noticia por haber sido premiados por el NME y confirmados en Glastonbury. El grupo realiza este año una gira de 40º aniversario. Mientras llega su nuevo trabajo, del que ya se conoció el single junto a Beth Ditto, podéis repasar su discografía aquí.

Otros nombres para el Azkena son Wolfmother, Joe Bonamassa, Seasick Steve, Unida, Turbowolf, Kadavar, Royal Thunder, Bombus, Niña Coyote eta Chico Tornado, compuesto por Koldo Soret (Surfin kaos, Utikan, Chico Boom) y Ursula Strong (Zuloak, Las Culebras) y la banda vitoriana de metal 13 Left To Die.

Tras este avance de cartel, la oferta de bono de 2 días a 56€ + gastos de distribución (5€) que iba a concluir el próximo 4 de marzo, se prorrogará hasta el próximo martes, 18 de marzo (día 18 incluido).

Blur graban 15 canciones, pero no hay disco

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blurNo hay semana que el NME no dé unas cuantas noticias de Oasis/Blur como si esto fuera 1995. La última tras la reedición de los tres primeros discos de Oasis es que Damon Albarn, anoche premiado por la revista como artista más innovador, ha declarado que llegó a grabar 15 canciones con su banda, pero calma, porque eso no significa que haya álbum en camino. «Sólo porque grabes 15 ideas no significa que tengas un álbum», dice secamente, concentrado en lo que será su próximo disco en solitario.

Igual todo esto de grabar para nada le suena de algo a William Orbit.