Ha pasado más de un año de la edición de ‘High Violet‘, uno de los mejores discos de 2010, y todavía no hemos sido capaces de sacarlo de nuestro iPod. The National siguen presentándolo por todo el mundo (les quedan fechas en Japón, Australia o Estados Unidos) y no hace tanto que atendimos a sus últimos singles y vídeos. No hemos podido resistir la tentación de charlar con uno de sus integrantes, Bryce Dessner, guitarrista y parte de las dos parejas de gemelos de la banda, con motivo de su última visita a España. Este es el resultado de nuestro encuentro.
‘Bloodbuzz Ohio’ fue elegida mejor canción de 2010 por los redactores de JNSP, pero ‘High Violet’ está lleno de singles potenciales. ¿Le dais importancia a qué canciones deberían o no deberían salir como single o preferís dejarlo a la elección del sello?
Aunque sí que nos importa, tampoco tenemos muy claro qué es lo que convierte a una canción en single, es un concepto un tanto raro. En Norteamérica las principales cadenas de radio no nos han prestado mucha atención, pero sí que hemos tenido éxitos en radios de países como Dinamarca, Bélgica o Inglaterra. No se nos va la vida en ello, de todos modos. Intentamos sacar un buen disco… Lo ideal sería que todas las canciones pudieran sonar en la radio.
‘Sorrow’ es una de vuestras canciones que más tristeza evoca, y no es solo por el título precisamente. En ella la pena cobra vida, se convierte en algo así como una entidad tangible a la que ves por todas partes. ¿Habla sobre alguien en particular o es algo más bien autobiográfico?
Sí, la pena se convierte en una persona, un personaje, un viejo amigo. Puede ser triste, pero también gracioso, como cuando la pena es la chica que está dentro de la tarta. Matt (Berninger, cantante) escribió la canción, y creo que es preciosa… habla sobre alguien en concreto, pero al fin y al cabo todos nos hemos sentido así alguna vez.
En mi opinión, algo raro pasa con ‘Terrible Love’: cuando la tocáis en directo suena mucho más potente que en la versión de estudio. ¿Estás de acuerdo?
Aparte de que nuestros álbumes son distintos de nuestros conciertos, en esta canción la batería se grabó con un solo micrófono, y por lo tanto no tiene la misma pegada que cuando la tocamos en directo. La idea de grabarla así nos gustó. Suena sucia, casi como al estilo de The Velvet Underground. Hay gente que esperaba un sonido limpio y elegante como el de ‘Boxer’ y ha podido quedar decepcionada, pero es algo que queríamos probar. De todos modos, la versión con la batería grabada de modo convencional está en la edición especial del álbum.
‘Alligator’, ‘Boxer’ y ‘High Violet’ tienen bastante puntos en común, y por ello puede parecer que no hayáis evolucionado mucho en los últimos 5/6 años. ¿En qué aspecto o aspectos dirías que habéis cambiado?
Hemos mejorado en muchos aspectos, tanto en nuestra forma de componer como en los conciertos. En cada disco intentamos hacerlo mejor. Bryan (Devendorf, batería) trabaja cada vez más sus ritmos; mi hermano (Aaron Dessner, guitarra) y yo expandimos el sonido, la orquestación, las armonías; Matt mejora su forma de cantar… Tenemos la impresión de que hemos hecho tres discos que encajan entre sí. ‘Alligator’, ‘Boxer’ y ‘High Violet’ son diferentes, pero son parte de algo así como una trilogía. Ahora estamos pensando en cuál será nuestro siguiente movimiento, pero parece que es el momento de introducir cambios, de tomar un camino distinto.
Un aspecto que claramente diferencia a ‘High Violet’ de los otros dos es una mayor presencia de arreglos orquestales, ¿no crees? ¿Considerasteis que las nuevas canciones pedían este tipo de colchón?
Hay canciones como ‘Bloodbuzz Ohio’ o ‘England’ que tienen un tono bastante épico, así que sí, tenía bastante sentido que contaran con arreglos de este tipo. A decir verdad, siempre buscamos arreglos para las canciones, y luego decidimos si los incluimos o no, dependiendo de lo grande que queramos que sea el sonido. Probamos todo tipo de cosas en el estudio. A veces tiene que ver con la voz de Matt, y cómo un clarinete puede ayudar a colocar su voz en la canción. En ‘Lemonworld’, por ejemplo, había cuatro tipos diferentes de orquestaciones y al final terminamos por descartarlo casi todo.
Hay hoy en día muchos grupos exitosos que provienen de Brooklyn. ¿Hay allí una escena o comunidad musical de la que formáis todos parte o por el contrario vais cada uno por vuestro lado?
Es un poco confuso. Es como en Barcelona o París: la gente se muda allí. Mucha gente no ha nacido en Brooklyn pero se va a vivir allí por el ambiente creativo que hay. Es un lugar excitante, diverso, pero no tenemos contacto con grupos del tipo Animal Collective o Yeasayer. En Europa, mucha gente cree que vivimos en Willamsburg, y ese barrio es del norte de Brooklyn, y es muy popular porque allí viven muchas estrellas del rock, pero nosotros vivimos en el sur, que es un sitio más tranquilo, menos popular. Sí que hay una especie de comunidad, pero la música que hacen los distintos artistas es muy distinta entre sí.
Aunque hemos identificado como trilogía vuestros tres últimos discos, canciones como ‘Slipping Husband’ (NdE: perteneciente a su segundo álbum) encajarían perfectamente en cualquiera de ellos. ¿Por qué crees que os llegó gran parte de vuestro éxito a partir de la salida de ‘Alligator’?
Creo que ‘Alligator’ es un muy buen disco. Los dos primeros están bien, pero ‘Alligator’ creo que es mejor. Estábamos mejorando bastante por entonces. Tampoco fue un éxito enorme, ya que en su momento había otros grupos que estaban muy de moda, como The Strokes o Yeah Yeah Yeahs. Nosotros no éramos tan populares. Era una época distinta. Ahora podemos estar al nivel de estos grupos y encabezar carteles de festivales, pero ha habido momentos en los que se nos ha prestado menos atención. Nos ha llevado bastante tiempo llegar a este punto, y agradecemos mucho que a la gente le importe nuestra música. ‘Sad Songs For Dirty Lovers’ está bien, pero hay algo muy especial en ‘Alligator’, algo que fue una novedad para nosotros.
Por el contrario, parece que el sonido más folkie de vuestros primeros discos no volverá jamás. ¿Por qué ha pasado eso? ¿Tal vez volveréis a hacer algún tema así?
Al principio se nos etiquetó como alt-country y se dijo que la voz de Matt se parecía a la de Johnny Cash, y creo que no nos sentimos cómodos con aquello. Nos encanta Johnny Cash o Bob Dylan, y hay grupos como Wilco a los que se le da muy bien, pero no queríamos formar parte de aquello, no queríamos un sonido que fuese inmediatamente identificable, queríamos sonar de manera más neutral. No tenemos miedo de volver por esos territorios, y de hecho hay algo de gospel en ‘Boxer’ y una canción de ‘High Violet’ con bastantes elementos country, como ‘Vanderlyle Crybaby Geeks’. En el fondo sigue habiendo cierta presencia, pero está como escondido.
¿Cuándo fue la última vez que tocasteis en España? ¿Por qué no nos habéis visitado más a menudo?
Creo que hemos tenido menos éxito por aquí, y también en países como Italia. Nos encanta venir aquí, pero en el norte de Europa o en Portugal, donde hemos llegado a tocar para 5.000 personas, se nos presta más atención, pero nos lo pasamos muy bien en España, así que a ver si con el tiempo vamos viniendo más frecuentemente.
Recuerdo que la primera vez que os vi en directo fue en Dachau (Munich) (NdE: localidad tristemente famosa por tener el primer campo de concentración nazi). ¿Cómo os sentisteis al tocar allí? ¿No os entraron escalofríos?
Es irónico, porque es una ciudad muy bonita, y el campo de concentración está a las afueras. Mi hermano y yo somos judíos y tenemos víctimas del Holocausto en nuestra familia, así que sí, fue extraño, pero fue un buen concierto, nos lo pasamos bien tocando en sitios pequeños. De hecho hemos tocado allí dos veces. Es mejor pasar página. Tenemos un público encantador en Alemania.
¿Y cuál es el sitio más raro en el que habéis tocado?
Una vez tocamos en un antiguo barco soviético, también hemos tocado en un búnker nazi, en hangares… Dada nuestra cultura, también fue bastante peculiar tocar en una plaza de toros en Lisboa. Estuvo guay.
Ya que no le tenéis miedo a los arreglos orquestales, ¿os habéis planteado tocar en directo con una orquesta?
Nuestro cantante se resiste a ello, no le gusta mucho la idea, pero a mi hermano y a mí nos gustaría, así que a ver si Matt se lo va pensando…