Nos perdimos el concierto de Robyn en Barcelona por indisposición de un miembro de JNSP y hemos estado a punto de perdernos el de Berlín por indisposición de otro miembro de JNSP, pero al final no. Robyn ofreció anoche un miniconcierto de 50 minutos en el Club María que merece la pena ser comentado por varias razones: el estatus de megaestrella que la chica tiene entre sus fans, que hay gente que endiosa todos sus gestos y todo; lo que resiste su propuesta después de la actuación de bandas de carácter mucho más alternativo, como Does It Offend You Yeah (unos Hot Chip o LCD un poco más punk) y Mit (electro pseudoindustrial típico alemán); o lo que se come el escenario, después, claro, de tantos años de experiencia.
El show recogió lo mejor de su excelente disco, publicado hace sólo un par de meses en España, con varios momentos muy celebrados, aparte de ‘With Every Heartbeat’, sobre todo ‘Konichiwa Bitches’ y ‘Be Mine’, que sonó 2 veces: tras su versión normal, una en el segundo bis al piano que sobrecogió incluso más que la versión de estudio. La verdad es que la canción es muy bonita. También hubo alguna concesión al pasado, como ‘Show Me Love’, que sonó casi a cappella, sólo con un pelín de percusión, en el primer bis. A pesar de un exceso de coros pregrabados, que a veces se oían incluso más que las voces en directo, Robyn se llevó una gran ovación gracias a la calidad de muchas de sus canciones, a sus inagotables movimientos de flequillo y a su afán por tocarse las tetas, desafiante. 7.




– Los vestidos serán lo más ofertado una vez más, no faltarán las flores en todo su esplendor, sobre todo de aires campesino y tipo patchwork. Serán vaporosos, con volantes, con mangas voluminosas, fruncidos, drapeados, marcando cintura… Irán desde lo más mini a los maxi-largos.
– La falda de capa y con amplio volumen resurge de nuevo gracias a Prada y Gucci entre otros, y convivirá con las minis llenas de volantes para las más atrevidas.
-Los pantalones nos recuerdan mucho a los que ya hemos visto este invierno, los detalles se repiten en cinturillas altas y patas anchas en cuanto a los largos se refiere y de talle alto, con volúmenes tipo globo y marcando figura también para los mini short y bermudas que nos acompañan este verano.
– Camisas muy retro y femeninas, vamos, muy de chicas. Llevarán lazos, volantes, jaretas, chorreras y todo tipo de detalles.
– Sandalias romanas como las de D&G, que combinan perfectamente con vestidos vaporosos llenos de flores con aires folk inspirados en el estilo veraniego de Kate Moss. Además, conviene no pasar ningún verano sin unos buenos peep toe que puedes rescatar de tu colección del año pasado.
– Camisetas de rayas marineras, con estampados tipo trampantojo inspirados en aires navy gracias a Marc Jacobs. No hay que olvidar los conceptos tribales o afro que nos atacarán una vez más. Los bordados de aires mexicanos, el rollo 70’s y en definitiva lo que te dé la gana ponerte que a fin de cuentas es lo que importa.


– Si conserváis aún los shorts adquiridos la temporada pasada, sacadlos del armario -cuando el tiempo lo requiera claro-, porque iréis perfectamente combinados con una rebequita de punto y cualquier camiseta desenfadada.
– Pantalones con color. Vamos, ¡atreveos! Ya sabemos que a muchos os cuesta, pero esta temporada la clave está en el colorido. Triunfan el rojo, el navy, los tonos fucsia y corales, azules turquesas y verdes intensos. Tenéis donde elegir, y en algunas tiendas ya podéis encontrar pinceladas.
– Estampados y gráficos -no muy innovadores, la verdad-. Seguimos con los conceptos monocromáticos y bicolores, algún que otro estampado de lunares en sus distintas facetas, flores y detalles florales que nunca faltan en primavera. Además, una vez más reaparecen la rayas en todo su esplendor. Para este verano, la raya bicolor inspirada en una tendencia navy será lo más abundante, así que si tenéis fondo de armario con detalles de anclas , nudos marineros o la camiseta de amarras de cuando erais pequeños, habéis triunfado.
– Si vuestros preciosos pies os dejan prescindir por algunos momentos de las Converse, podéis probar con sandalias romanas tipo las que propone Dolce & Gabbana, zapatos de punta de charol en colores vivos combinados o rollo “black and white” o alguna versión de los náuticos algo más renovados.
– Os podéis adornar con corbatas de punto de aire retro, que son novedad para este verano, pañuelos al cuello (sí, sí, ¡podéis seguir usando el palestino!) con estampados florales, geométricos o de rayas en versión little un poco más fresquitos, siempre bien acompañados por bolsos oversize en colores vivos.




Expiación: La pregunta es sencilla. ¿Puede tener ritmo una película tan lenta como ésta que nos ocupa? La respuesta es igual de simple: sí. Y es que sólo por la magistral y contenida primera parte de este drama histórico está más que justificado el Globo de Oro al mejor largometraje que ‘Expiación’ ha ganado hace apenas unas horas. Lástima que el experimento narrativo dure poco y, terminada la historia de la casa, la trama derive en una sucesión de clichés clásicos que todo filme concebido con la idea de ganar premios ha de tener: planos interminables, sin sentido ni razón, rodados únicamente para mostrar el trabajo de ambientación, actores sobreactuados escondidos tras una aparente contención, salto temporal que justifique el conflicto, engañifas argumentales que no sirven para nada, penas reveladas con el único fin de arrancar alguna lágrima al espectador… Vamos, que lo que empieza siendo una película de autor acaba logrando que eches de menos a Celine Dion cantando el ‘My Heart Will Go On’. Y ojo que esto no es una crítica negativa. ‘Expiación’ ofrece lo que todos debemos esperar. Nada más. Porque no nos engañemos. Los premios de Hollywood hoy día sólo sirven para que películas banales puedan disfrazarse de profundas y así servir de puente a la masa de espectadores entre el cine puramente comercial y el más independiente. Teniéndolo claro, no hay decepción posible. Y sí, hoy todos hablaremos de ‘Expiación’. Pero en dos meses, ¿quién se acordará de ella, los fans de ‘El paciente inglés’ o los de ‘El silencio de los corderos’? 6,7. Piscu







¡Por fin se ha hecho justicia! ¿Es que nadie se iba a dar cuenta nunca de que 











Resulta más o menos simple describir la música de Bon Iver (alias de Justin Vernon): guitarras acústicas, voz de falsete muy personal, percusiones apenas insinuadas (casi como latidos), con un poquito de overdub por aquí y por allá. Todo con aire de desaliño y lo-fi. Ahora, otra cosa es cuando toca explicar las sensaciones que trasmite en su primer álbum, ‘For Emma Forever Ago’, disco autoeditado que finalmente vio la luz a través de Jagjaguwar. Lo intento.