
Seguimos hablando de fiascos. ¿Dónde se ha visto esto? ¿Una cantante respondiendo a los comentarios de sus fans? Qué maravilla esto de la web 2.0. Y qué maravilla que en este mundo de doscientos millones de grupos, si permaneces fiel a una banda aumenten las posibilidades de que te terminen contestanto a alguna queja porque al final sois casi literalmente cuatro gatos.
Le ha pasado a t.A.T.u. Después de dos discos buenísimos, le han salido (a quien corresponda) unos singles totalmente vulgares y carentes de interés. Lena Katina (la pelirroja) no ha podido resistir la tentación de contestar a algunos de los comentarios negativos que ha recibido ‘220‘ y ha escrito esto pocas horas después del estreno del single (editado y resumido, ¿eh?):
Gracias por las emociones contradictorias. En realidad mola que sea así (…). He leído el foro, no quiero ignorar vuestras opiniones sobre cómo la hemos jodido. Pero los artistas somos seres humanos. También sentimos, nos cansamos, nos preocupamos por cosas diferentes, tenemos problemas, mal humor… Pero no os importa una mierda. Ni debería. Cada artista tiene actuaciones que no son tan buenas y me siento fatal por cómo fue la de Dubai (en serio, somos autocríticas). Sólo quiero decir que no importa lo desatadas o no desatadas que estemos sobre el escenario. Siempre tocaremos con el corazón.
Os puede gustar o no el grupo, ¿pero cuántas veces habéis visto a alguien dando la cara inmediatamente después de un fracaso? ¿Y ha tenido que venir una banda totalmente fake para hacerlo? ¡Arriba, t.A.T.u.!




Los talifanes de la banda británica Tindersticks quizá ya habíamos perdido un poco la esperanza de su regreso después del largo descanso que se tomaron tras el (solo) correcto ‘Waiting For The Moon’ (que se editó en 2003, aunque no lo parezca). Estos días se publica ese ansiado regreso al estudio del mítico (puedo decirlo, ¿no?) grupo de Nottingham. Su núcleo duro, Staples, Boulters y Fraser, tras tomarse su tiempo en proyectos personales y con la convicción de que «los seis ya habían hecho toda la nueva música de la que eran capaces juntos», se reunieron de nuevo a principios de 2007 para escribir nuevas canciones, dejando por tanto atrás a Dickon Hinchcliffe, Alasdair Macaulay y Mark Colwill, los otros tres miembros originales. Lagrimilla.

Siempre he querido que volvieran Portishead. Me parecía imposible que un grupo con unas influencias tan ricas y una cantante con una voz tan personal se hubiera quedado sin nada que decirnos. El blog de Geoff en el que ponía a caldo a Gnarls Barkley y su consecuente aversión hacia los grupos asociados al «trip-hop» hicieron aumentar mis ganas por oír su nuevo trabajo. De la misma manera que si Javier Aramburu declarara que todo el tecnopop en castellano que se ha hecho después de Family es una mierda, esta opinión haría más apetecible un hipotético regreso de Family. 
En 2005, con ‘Confessions On A Dance Floor’ recién salido al mercado escribí esto: «Habrá gente que siga diciendo que Madonna es puro márketing a pesar de que en Estados Unidos la música disco es un milagro en radiofórmula», refiriéndome al esperable moderado éxito allí de ‘Hung Up’ y al fracaso total de ‘Sorry’, ‘Get Together’ y ‘Jump’. En realidad, ‘Confessions On A Dance Floor’, COADF para los amigos, vendió 1,6 millones de copias en Estados Unidos, una cifra muy alta para los tiempos que corren. El problema es que Madonna no pudo soportar que esas cifras vinieran de sus fans adultos. Sus canciones no sonaban en radio y no llegaban a los adolescentes, de manera que los nuevos jóvenes de este país comenzaban a verla un poco como nosotros veíamos a Sara Montiel de pequeños.


La Monja Enana, que hoy sábado tocan en la Sala Sol de Madrid por el módico precio de 6 euros, han tardado casi 10 años, que se dice pronto, en publicar su disco debut. El dúo formado por Juan Alonso y Ana de Cola Jet Set ha estado por aquí y por allá sacando singles, actuando en directo y participando en recopilatorios y homenajes, pero hasta ahora no se había centrado. ‘Un secret terrible’, que en este blog defendimos 



















La primera escucha de lo nuevo de Kelley Polar me espantó tanto que aparqué el disco. Salen tantas cosas que se parecen a tantas cosas que al final se acaban desechando muchas injustamente. Y la producción de este disco, entre Air (‘A Feeling Of The All-Thing’), 



