Los últimos días se ha podido leer en multitud de medios españoles que una editorial rusa va a a publicar un libro escrito íntegramente por un programa informático. Se introdujeron los perfiles completos de los personajes y, basado en ‘Anna Karenina’, un resumen de la trama. Voilà! En un par de intentos, novela al canto. Se dice del programa en cuestión (PC Writer 2008) que tardó en elaborarse ocho meses, lo que me parece francamente poco dado su aparente potencial. Qué casualidad que cuando voy a buscar información sobre el software sólo me aparecen webs españolas o en español que se repiten unas a otras como loros. Sólo un par de noticias en inglés donde incluyen declaraciones de un tal Alexandr Prokopovich, al que llaman «creador del programa» que en muchas de las noticias en español resulta que es el «editor». ¿Editores-programadores? ¿Programas-escritores?
A mí esto me suena a engañifa, inocentada o trama comercial. Todo apunta a que, aunque exista un programa informático de soporte, haya uno o varios escritores detrás del proyecto y el programa en realidad, haga menos de la mitad de lo que nos dicen, suponiendo que verdaderamente exista. La inteligencia artificial ha avanzado mucho en los últimos tiempos y la realidad supera siempre la ficción pero no flipemos tanto, la creatividad, que yo sepa, aún es dominio de los humanos.
Estaría bien que, esos días en los que no tengo tiempo para nuestro JE NE SAIS POP, existiera el programa en el que introduces la ficha de un disco y diez segundos de cada canción y te hace la crítica ¡en dos patadas! Me parto de la risa.




Suben las cuotas de música negra y soul en nuestras colecciones de discos. Será la edad. Por Sharon Jones tiene narices que nos interesemos a partir de una cantante a la que dobla precisamente eso, la edad, pero lo cierto es que después de toda una vida dando tumbos por concursos, grupos de funk y sellos de soul en su mayoría desaparecidos, es ahora cuando está encontrando su momento de máximo reconocimiento.



Desgraciadamente, parece que no os ha gustado mucho 
Que sí, que la moda flúor está más muerta que enterrada desde el día en que H&M nos destrozó las retinas a todos convirtiéndolo todo en fucsia y decorándolo con rayitos. Sí, y también desde que toda la adolescencia con aspiraciones modernas se vistió de Klaxons consiguiendo una facha más cercana al traje de payaso que a la ropa de calle. Pero no puedo evitar que últimamente me encanten estas gafas gigantonas, súper retro y de colores flúor que muchas famosas, como Kate Bosworth en la imagen, están empezando a llevar. Un poco de colores fosforescentes al año, no hacen daño. Yo recomiendo la firma de gafas 

Single vuelve a los escenarios y a nuestros reproductores con el EP ‘Pianístico’. Más de un año después de que apareciera el LP debut de la formación, ‘Pío Pío’, se presenta ahora el tema homónimo como single a lo grande, con vídeo y todo. A pesar de que el clip rezuma la elegancia esperada no me acaba de convencer ese gris tan estático.



Las listas de lo mejor del año dan rabia por muchos motivos. Y uno de ellos es que después de confeccionarlas no paras de descubrir discos que te hacen pensar «¿en qué hostias estaba yo pensando cuando dejé pasar por alto este disco tanto tiempo?». Pues eso me pasa con el segundo álbum de los suecos Irene (este año parece que todo es sueco, y 


– Los vestidos serán lo más ofertado una vez más, no faltarán las flores en todo su esplendor, sobre todo de aires campesino y tipo patchwork. Serán vaporosos, con volantes, con mangas voluminosas, fruncidos, drapeados, marcando cintura… Irán desde lo más mini a los maxi-largos.
– La falda de capa y con amplio volumen resurge de nuevo gracias a Prada y Gucci entre otros, y convivirá con las minis llenas de volantes para las más atrevidas.
-Los pantalones nos recuerdan mucho a los que ya hemos visto este invierno, los detalles se repiten en cinturillas altas y patas anchas en cuanto a los largos se refiere y de talle alto, con volúmenes tipo globo y marcando figura también para los mini short y bermudas que nos acompañan este verano.
– Camisas muy retro y femeninas, vamos, muy de chicas. Llevarán lazos, volantes, jaretas, chorreras y todo tipo de detalles.
– Sandalias romanas como las de D&G, que combinan perfectamente con vestidos vaporosos llenos de flores con aires folk inspirados en el estilo veraniego de Kate Moss. Además, conviene no pasar ningún verano sin unos buenos peep toe que puedes rescatar de tu colección del año pasado.
– Camisetas de rayas marineras, con estampados tipo trampantojo inspirados en aires navy gracias a Marc Jacobs. No hay que olvidar los conceptos tribales o afro que nos atacarán una vez más. Los bordados de aires mexicanos, el rollo 70’s y en definitiva lo que te dé la gana ponerte que a fin de cuentas es lo que importa.


– Si conserváis aún los shorts adquiridos la temporada pasada, sacadlos del armario -cuando el tiempo lo requiera claro-, porque iréis perfectamente combinados con una rebequita de punto y cualquier camiseta desenfadada.
– Pantalones con color. Vamos, ¡atreveos! Ya sabemos que a muchos os cuesta, pero esta temporada la clave está en el colorido. Triunfan el rojo, el navy, los tonos fucsia y corales, azules turquesas y verdes intensos. Tenéis donde elegir, y en algunas tiendas ya podéis encontrar pinceladas.
– Estampados y gráficos -no muy innovadores, la verdad-. Seguimos con los conceptos monocromáticos y bicolores, algún que otro estampado de lunares en sus distintas facetas, flores y detalles florales que nunca faltan en primavera. Además, una vez más reaparecen la rayas en todo su esplendor. Para este verano, la raya bicolor inspirada en una tendencia navy será lo más abundante, así que si tenéis fondo de armario con detalles de anclas , nudos marineros o la camiseta de amarras de cuando erais pequeños, habéis triunfado.
– Si vuestros preciosos pies os dejan prescindir por algunos momentos de las Converse, podéis probar con sandalias romanas tipo las que propone Dolce & Gabbana, zapatos de punta de charol en colores vivos combinados o rollo “black and white” o alguna versión de los náuticos algo más renovados.
– Os podéis adornar con corbatas de punto de aire retro, que son novedad para este verano, pañuelos al cuello (sí, sí, ¡podéis seguir usando el palestino!) con estampados florales, geométricos o de rayas en versión little un poco más fresquitos, siempre bien acompañados por bolsos oversize en colores vivos.




Expiación: La pregunta es sencilla. ¿Puede tener ritmo una película tan lenta como ésta que nos ocupa? La respuesta es igual de simple: sí. Y es que sólo por la magistral y contenida primera parte de este drama histórico está más que justificado el Globo de Oro al mejor largometraje que ‘Expiación’ ha ganado hace apenas unas horas. Lástima que el experimento narrativo dure poco y, terminada la historia de la casa, la trama derive en una sucesión de clichés clásicos que todo filme concebido con la idea de ganar premios ha de tener: planos interminables, sin sentido ni razón, rodados únicamente para mostrar el trabajo de ambientación, actores sobreactuados escondidos tras una aparente contención, salto temporal que justifique el conflicto, engañifas argumentales que no sirven para nada, penas reveladas con el único fin de arrancar alguna lágrima al espectador… Vamos, que lo que empieza siendo una película de autor acaba logrando que eches de menos a Celine Dion cantando el ‘My Heart Will Go On’. Y ojo que esto no es una crítica negativa. ‘Expiación’ ofrece lo que todos debemos esperar. Nada más. Porque no nos engañemos. Los premios de Hollywood hoy día sólo sirven para que películas banales puedan disfrazarse de profundas y así servir de puente a la masa de espectadores entre el cine puramente comercial y el más independiente. Teniéndolo claro, no hay decepción posible. Y sí, hoy todos hablaremos de ‘Expiación’. Pero en dos meses, ¿quién se acordará de ella, los fans de ‘El paciente inglés’ o los de ‘El silencio de los corderos’? 6,7. Piscu