
«Gracias, pero yo no como entre bebidas». Lo decía Rosa María Sardá en ‘La niña de tus ojos’, pero sólo es una de las miles de frases que el genial Rafael Azcona ha dejado para la posteridad. Yo, concretamente, uso ésa en cuestión día sí y día también, pero estoy seguro de que cada uno de nosotros tiene la suya incluida en su vocabulario de manera más o menos consciente. Azcona murió el pasado lunes, y trasladar sus guiones a la vida real es sin duda el mejor homenaje que podemos hacer a este guionista.
Dicho esto, aprovecho para avisar de que Pedro Almodóvar se une, un poco tarde, a la moda de los diarios en internet. El manchego anuncia que lo hace para quitarse de encima el estrés del rodaje de su próxima película, el cual, a juzgar por la extensión de sus escritos, debe ser mucho. Ensayos, influencias, viajes, discursos y los preparativos de su próximo y comentadísimo viaje a Mónaco son el tema de la primera entrada publicada hoy. Bien es cierto que no es la primera vez que Almodóvar hace algo así. Durante el rodaje de ‘Volver’ publicó algunos pensamientos en su página oficial, y los guiones editados de ‘Todo sobre mi madre’ también estaban comentados al final con anécdotas íntimas del rodaje. Pero parece que este proyecto es algo completamente distinto.
Resumiendo, que la noticia sería esta: Almodóvar, por primera vez, se desnuda en exclusiva sin pasar antes por El País.



¿Por qué nos gusta la música triste? ¿Por qué paradójicamente la melancolía de una canción nos reconforta? En ‘Day for Night’ encontramos preguntas y respuestas en igual número y descubrimos que es posible que una primavera sea gris, que el otoño irradie luminosidad o que sentirse miserable y solo en medio de la noche no tiene por qué ser tan malo. El dúo, formado por la sueca Sarah Nyberg Pergament y el británico Kevin Wright, se conoció en 2004 y a partir de ese momento empezó a tomar forma The Dreamers y lo que posteriormente sería ‘Day for Night’. El álbum se grabó en Londres mientras Kevin, anteriormente al frente de Always o Mr. Wright (editó ‘Metropolitan’ con Siesta en 2004), recibía las voces de Sarah desde Estocolmo. 





Es alucinante cuando una voz te cautiva por el calor que trasmite. La voz de Ana Laan no destaca por ser la más potente, ni la más distinta, ni la más «quebrada pero especial», ni poseer ninguna cualidad extraordinaria… Es una voz cálida y normal. Tan normal que roza la asquerosa perfección. Algunos recordarán a Ana Laan hace más de una década 











Desde hace unos años se ha puesto de moda contratar a los grupos en festivales para que toquen integramente alguno de sus mejores discos al completo y en orden. Sonic Youth o Public Enemy son algunos de los que se han prestado. Pero 



Muchos teníamos la esperanza de que Stuart Price añadiera unos efectillos electropop en el nuevo disco de Madonna, de la misma manera que Mirwais aún colaboró en ‘Confessions On A Dancefloor’ o William Orbit aún participó en ‘Music’. Pero no. Stuart, el productor más guapo y elegante que jamás ha tenido Madonna (lo sentimos, Justin), ya declaró en su momento que ella quería hacer un disco «urban» y que por eso no iban a trabajar más juntos de momento.


Foals dan pereza por aquello de «Don’t believe the hype». Estos grupos megapromocionados suelen salir al mercado con dos singles buenos y un disco con excesivo relleno. Además, suelen estar condenados a sacar un segundo álbum más regulero todavía. En el caso de Foals su single ‘Cassius’, aun con bastante gancho, ni siquiera es gran cosa, así que poco podía esperarse de ‘Antidotes’…
Alucinado estoy de que la noticia de que Michael Stipe reconoce su homosexualidad en la revista Spin esté en la portada de tantos medios internacionales. Ya no porque las letras de ‘Monster’ fueran abiertamente «bi», sino porque si no recuerdo mal, durante la promoción de ‘Reveal’, declaró que llevaba 3 años enamorado de un chico, ya sabéis, boy, garçon, chico, en masculino. Por favor, medios del mundo, que hasta lo pone en la Wikipedia. ¡Despertad, que esto ya no es noticia!