Quién nos iba a decir que Viggo Mortensen podía dar tanto miedo… Aunque no es lo más aterrador de esta excepcional película, sórdida, asfixiante y realista como pocas, dirigida por David Cronenberg. Todo comienza en los días previos a la Navidad, cuando una comadrona (Naomi Watts) de un hospital londinense atiende a una jovencísima parturienta que se le muere en el quirófano, dejando a una niña y un misterioso diario escrito en ruso. Ella misma es descendiente de rusos, pero la particular relación que tiene con su familia hace que prefiera llevarle el diario a un completo desconocido para que se lo traduzca -este es el único detalle absurdo de la película-, y lo encuentra en un amable abuelete dueño de un restaurante.
Pronto se empieza a dar cuenta de los tejemanejes que suceden en ese restaurante, sobre todo gracias a la presencia del hijo del abuelete (un Vincent Cassel casi irreconocible bajo el halo demente que tiene en esta película- y sobre todo de su misterioso chófer, Mortensen. Cuando se quiere dar cuenta, se ha metido de lleno en una de las bandas más peligrosas de la mafia rusa británica, y sabiendo mucho más de lo que debe ya que ese diario esconde una terrible historia de prostitución y engaños. ‘Promesas del Este’ nos muestra a esta mafia rusa desde dentro y desde fuera pero, ante todo, con un realismo escalofriante. Desde la cantidad de sangre que se derrama en las casi dos horas que dura hasta los tatuajes de Viggo Mortensen pasando por los métodos de los mafiosos o el valor que tiene el hijo del mafioso mayor para deshacerse de los cadáveres.
Los tres protagonistas están sencillamente magníficos pero sobre todos ellos destaca Viggo, mucho más sembrado que en Alatriste y tan dentro de su papel que hasta le confundieron con un mafioso de verdad cuando se presentó en un restaurante ruso con sus tatuajes falsos. Borda el acento ruso y consigue meterse en el bolsillo al espectador, que no sabe qué esperar de esa frialdad que transmite. Otro personaje muy interesante es su alter ego, Vincent Cassel, que tiene mucho de Sonny Corleone de ‘El Padrino’. ‘Promesas del Este’ es extremadamente recomendable, no es la película más amable que hay ahora mismo en la cartelera, pero sales encantado de verla. 8.





‘White Chalk’ (2007): Como anunció y ya sabemos todos, PJ Harvey ha publicado un disco compuesto básicamente en el piano. ¿Pero cuál ha sido finalmente el resultado? Muchos esperábamos un álbum lleno de baladas emocionantes a lo ‘The River’ o ‘We Float’, pero ‘White Chalk’ es en realidad uno de sus discos más espinosos y oscuros, sonando apropiado para el tono de Liza Fraser o incluso Siouxsie Sioux, es decir, demostrando definitivamente la versatilidad de la voz de Polly Jean. La muerte en general y el aborto en particular ocupan unas letras con múltiples referencias al miedo, al perdón después de un final o a lo que no crece y nunca crecerá. Un coitus interruptus que lamentablemente se materializa en la calidad de las composiciones. De una primera mitad sobrecogedora que alcanza su cenit en ‘When Under Ether’, ‘White Chalk’ y ‘Broken Harp’ pasamos a una segunda que sin estar fatal, es la responsable de que en estos días nos hayamos olvidado de sacar este artículo. Supervago.


Damills, conocido por desnudar canciones rock y technopop y llevarlas por terrenos acústicos o bossanova (en algunos casos, como en ‘Regret’ de New Order superando la original), cierra la gira de ‘


Después del guitarrero ‘Devin Dazzle’, Felix Da Housecat cambia de tercio y vuelve a las raíces de su adolescencia, 




Facto Delafé y las Flores Azules vuelven a la escena musical con su segundo trabajo, ‘La luz de la mañana’. Y en él, siguen presentes los temas que llevan atormentando al conjunto catalán desde sus albores: las bicicletas, el Tour de Francia, la luz, la diferencia entre el verano y el invierno y, sobre todo, el amor. Que mira que queda cursi decir que Facto Delafé canta al amor, pero así están las cosas.









El disco de Common lo están poniendo a parir por ser poco rap y por ser muy rap. Como ya pasó cuando salió el último de 

Vale que el primer disco de Pleasure tenía un montón de paja alrededor del temazo ‘
A las 3 de la mañana todavía estaba despierto recordando una escena de ‘El Orfanato’. Tenía miedo, sí, pero un miedo más relacionado con traumas infantiles casi olvidados que con lo visto en la pantalla. Y es que después de tantos meses de autobombo, creo que era inevitable que la cacareada película de Juan Antonio Bayona me decepcionara. No se puede decir que el filme sea malo, estaría mintiendo, pero llega con retraso a los ojos de un espectador que ya se emocionó con ‘El laberinto del Fauno’ y ya se asustó con ‘Los Otros’. Es lo que pasa cuando llegas tercero a la meta. Que todos te comparan.
Eilen Jewell, una de las recomendaciones de la temporada de los chicos de la tienda 
