
[Foto: Agencia Efe]
Por segundo año consecutivo, Madrid ha celebrado su noche en blanco, al igual que otras ciudades europeas. Para este año, igual que para el pasado, la Concejalía de las artes ha preparado una serie de eventos (bueno, es un poco triste llamarlo serie de, cuando hay programadas más de cien actividades) a lo largo y ancho de la capital. Desde conciertos y sesiones de DJ’s hasta manifestaciones de arte contemporáneo en las calles.
A destacar que, con todos los días de calor que tiene Madrid al año, parece que el tiempo ha decidido no acompañar a esta fiesta en su corta vida, porque los dos años ha llovido, el primero poquito y éste, bastante. También hay que celebrar que el Ayuntamiento se decida a cortar el tráfico en el centro de la ciudad, peatonalizándolo por un día y cediendo la calle al completo a los que acuden a estas actividades, haciendo mucho más placentera la experiencia. Luego ya está el tema del transporte, factor fundamental cuando hay propuestas desde Ciudad Universitaria hasta Legazpi. Este año ha mejorado con varias líneas de la EMT dedicadas exclusivamente al transporte de asistentes, pero lo cierto es que al final, como siempre, los búhos y metrobúhos iban hasta arriba y ha sido francamente desagradable a la par que difícil retornar a casa. Para el año que viene, volvemos a plantear la cuestión: ¿tantísimo dinero cuesta dejar el metro abierto una noche al año? Claro, que el metro depende de la Comunidad y no del Ayuntamiento como la EMT y sabiendo cómo están los ánimos, imaginamos que no habrá intención ninguna…
Ante la apabullante cantidad de propuestas, sólo vamos a hablar de algunas y serán las musicales. Adelantamos que son muy pocas, porque la noche, la lluvia (y las aglomeraciones) no nos han dado para más. Farala.