Migos / Culture

Por | 14 Feb 17, 17:06

migos_-_cultureAunque se hayan disculpado posteriormente, matizando sus palabras dando a entender que el redactor de Rolling Stone tergiversó la conversación (un clásico), hay que hacer esfuerzos ímprobos para enfrentarse a ‘Culture’, nuevo disco del grupo de hip hop Migos, sin tener en cuenta sus palabras de desprecio hacia un compañero de profesión, iLoveMakonnen, por revelar que es gay. Es lamentable, tremendamente triste, sobre todo por la influencia que sus palabras pueden tener en su joven público. Pero tampoco hay que rasgarse las vestiduras ahora: cabe decir que en general los artistas de rap y hip hop no han brillado precisamente por su carácter abierto hacia la comunidad LGBT+, sino más bien todo lo contrario. Y es justo y necesario afeárselo, como poco. Pero criminalizar a este movimiento cultural en particular, cuando estamos ante un mal endémico en las sociedades contemporáneas, sería errar el foco real. ¿U olvidamos que en nuestro país aumentan las agresiones a estos colectivos sin cesar? Dicho esto, hablemos (en una triste paradoja) de “Cultura”.

‘Culture’, un disco que llega con el halo de obra definitiva, generacional. No vamos a decir que Migos inventaron el trap, pero sí es cierto que su debut oficial ‘Yung Rich Nation’ (2015) era un buen escaparate de un género que hoy ya está consolidado como corriente y domina las listas de éxitos, sobre todo las norteamericanas. El combo de Atlanta es, en ese sentido, pionero de un género que ha ido madurando y por eso este segundo álbum del trío llega en el momento preciso, cuando decenas de miles de jóvenes han encontrado en esos ritmos arrastrados y minimalistas un referente cultural con el que identificarse (y ahí es donde encajaría esa vitola de “los Beatles de su tiempo” que se les acuñó con polémica). No debe obviarse que sus textos monotématicos sobre mover droga, usar armas, hacer montañas de dinero y comprar cosas carísimas con él para alimentar su narcisismo es una penosa inspiración vital para aquellos. Pero tampoco que es la expresión más extrema del ultracapitalismo liberal que gobierna en occidente con la connivencia de sus atolondrados ciudadanos. Un descorazonador signo de los tiempos.

Sigamos tratando, en fin, de ceñirnos a lo meramente musical. En ese plano, no puede negarse que Migos han dado con una ultramagnética fórmula depurada de trap, sonido 2017. A su favor ha de decirse que, pese a contar con casi 20 productores diferentes a lo largo de sus 13 cortes (otro acierto: prescindir de interludios innecesarios que entorpezcan la escucha), ‘Culture’ suena abrumadoramente compacto, rocoso, como si hubieran contado con la supervisión artística del mejor Rick Rubin. En su contra, sin embargo, esa cohesión acaba jugándoles una mala pasada: los esquemas son exageradamente repetitivos y en las primeras escuchas uno tiene la sensación de estar ante las mismas canciones una y otra vez.

Pero en los temas más inspirados (que son muchos, la mayoría en verdad) se las arreglan para dotar a cada tema de un arreglo característico (un órgano, un piano, unas cuerdas) y/o un gancho que los hace disfrutables, vibrantes. Esto aplica para toda la primera mitad del álbum a partir de la intro (titulada como el álbum y que cuenta con arengas de DJ Khaled) y hasta la balada rockera (podríamos citar a Guns ’N Roses como clara influencia en ella) ‘What The Price’. Con la ya conocida e irresistible ‘Bad and Boujee’ (la canción que Donald Glover citó al recoger el Globo de Oro por su trabajo en la serie ‘Atlanta’) a la cabeza, ‘T-Shirt’, ‘Slippery’ (con Gucci Mane), ‘Call Casting’, ‘Get Right Witcha’, o ‘Big on Big’ suponen un culmen estético, un epítome del hip hop de este tiempo. Ritmos fuertes, sonidos hipnóticos al borde la paranoia (como expresar auditivamente los efectos combinados de la marihuana y el sizzurp) y lírica apabullante, con medidas dosis de Autotune y fraseos que tumban.

Con todo eso a su favor, ‘Culture’ confirma esa sensación de disco importante que ya se anticipa desde la amalgama de su portada. Sin embargo, a medida que avanza el minutaje, pesa la reiteración de patrones y la dinámica ganadora se quiebra por la parte más débil, un final en el que se concentran los temas más inconsistentes del disco, como ‘Brown Paper Bag’, ’All Ass’ y ‘Deadz’. Una deriva descendente salvada in extremis, no tanto por la demasiado-Drake ‘Out Yo Way’ como por la enorme ‘Kelly Price’ (con featuring de Travis Scott), su as en la manga. Casi, casi logran convencernos de que, efectivamente, eran los nuevos Beatles. Quizá en una próxima ocasión, si es que no es ya demasiado tarde.

Calificación: 7,6/10
Lo mejor: ‘Bad and Boujee’, ‘Kelly Price’, ‘T-Shirt’, ‘What The Price’, ‘Call Casting’
Te gustará si te gusta: Kanye West, Rae Sremmurd, Agorazein
Escúchalo: Spotify

  • MARDEBERING

    cito
    (otro acierto: prescindir de interludios innecesarios que entorpezcan la escucha),
    ¿INTERLUDIOS?
    ¿pero en que quedamos? hasta hace poco eran lo +, (léase crítica del disco de Solange), ¡no se porque me sorprendo! , primero se escribe una cosa luego todo lo contrario, es la enfermedad de los medios en nuestros días, es una especie de: Benzemá es un crack y pasados 5 minutos Benzemá es un paquete

    P.D veremos a que suena Migos “los nuevos Beatles” 😹😹😹

  • En realidad la maquinaria ya estaba puesta en marcha, JNSP lo único que hace es subirse al carro del Hype, como el disco en si mismo es mas de lo mismo, pues hay que inventarse cualidades, que Solange hace 3 canciones y le mete 12 cortes de 30 sec hablando de sus cosas “genial”, que Migos no mete ni uno “acierto pleno”, si da igual.

    Y claro lo mas top es que a cada disco de un grupo afroamericano que pongan bien, se tire de cliché y se llenen la boca hablando de referente cultural y generacional. “Nous Sommes Tous D’angelo”.

    Ya se ha comentado muchas veces, esto es una moda como lo fue el revival del Post Punk hace ahora una década, una moda sustentada por un puñado de buenos discos, mucho hype, y un grueso de discos mediocres elevados a la categoría de mitos.

  • MARDEBERING

    pensé que era la única mente pensante que escribía aquí, que rabia 🙈🙈🙈🙈 pero veo que hay + 🙈🙈🙈🙈😭😭😭😭

  • David

    No pienso escucharlo. Para mí no existe. Qué se vayan a la mierda estos homófobos de idem.

  • Randy Marsh

    Extraño al rick Rubín de beastie boys, creo que su ultimo trabajo con eninem en 2013 fue excelso

  • Esas 2 críticas han sido escritas por personas distintas. El equipo coincide casi siempre en casi todo, pero no decidimos cosas como “todo el mundo a poner bien los interludios” o “todo el mundo a poner mal los interludios”, la verdad. Yo soy anti-interludio, Jordi no, Raúl depende. Dejamos libertad a cada crítico para argumentar como quiera qué es mejor en cada caso, que además es diferente. No es lo mismo un interludio en un disco conceptual que en uno de pop puro y duro.

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