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5 razones para amar el cine de Blake Edwards

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5 razones para amar el cine de Blake Edwards

1.- Los gags. Admirador del cine cómico silente, Blake Edwards aprendió la lección de maestros como Chaplin o Keaton convirtiéndose en un brillante arquitecto del gag visual, en un coreógrafo del humor físico. Sus personajes, perdidos e indefensos en los grandes espacios panorámicos que configuraron su estética (era un apasionado del Panavision), son protagonistas de gags memorables en películas como la saga de ‘La pantera rosa’, ‘10. La mujer perfecta’ (1979), defenestradas comedias ochenteras como ‘Cita a ciegas’ (1987) o ‘Una cana al aire’ (1989) y, por encima de todas, en ese monumento a la carcajada que es ‘El guateque’ (1968).


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2.- Henry Mancini
. El dúo que formaron Blake Edwards y Mancini está a la altura de parejas míticas dentro de la historia musical del cine como las que formaron Alfred Hitchcock y Bernard Herrmann o David Lean y Maurice Jarre. Juntos nos regalaron melodías tan maravillosas y tarareables como las de ‘Días de vino y rosas’ (1962) (que arrasó en los Oscars de ese año), ‘La pantera rosa’ (1963) (posiblemente las cuatro notas iniciales más reconocibles de la historia del cine) y, cómo no, el ‘Moon River’ de ‘Desayuno con diamantes’ (1961), convertido ya en leyenda.



3.- Hepburn en Tiffany’s
. Holly Golightly, el personaje creado por Truman Capote en su novela ‘Desayuno en Tiffany’s’, se convirtió en manos de Edwards y en la piel de Audrey Hepburn en uno de los símbolos más reconocibles y perdurables de la cultura pop y en un gigantesco icono capaz de trascender a la propia película. Algo que no pudo hacer Edwards, sin embargo, con su propia mujer. Por mucho que la sacara desnuda (‘SOB: Sois honrados bandidos’, 1981) o la metiera en la cama con galanes como Rock Hudson (‘Darling Lili’, 1970), Julie Andrews siguió siendo para todos una monja cantarina.



4.- Los secundarios
. Siempre se ha alabado la capacidad de Blake Edwards para crear protagonistas memorables: el inspector Clouseau, la conmovedora pareja de borrachos de ‘Días de vino y rosas’, el patético cuarentón de ‘10. La mujer perfecta’ o los ya mencionados Holly Golightly y el hilarante extra indio de ‘El guateque’. Pero poco se habla de esos inolvidables secundarios que alimentan las películas de Edwards: el celoso ex novio de Jim Basinger en ‘Cita a ciegas’, el cantante de cabaret de ‘Víctor o Victoria’ (1982) o el hilarante camarero borrachín de ‘El guateque’.



5.- La pantera rosa
. Para los títulos de crédito de la película que inauguró la saga, Blake Edwards encargó al mítico animador de la Warner Friz Freleng la creación de un dibujo animado. Sólo puso tres condiciones: que fuera gracioso, mudo y de color rosa. De esta manera nació una de las mejores serie animadas de la televisión (ganadora de un Oscar al mejor corto animado: ‘The Pink Phink’) y uno de los bollos más deliciosos de la historia de la bollería industrial.

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