‘El jefe infiltrado’: un bluff de adaptación

Por | 17 Abr 14, 10:53

eljefeinfiltrado“¡Albricias! ¡Al fin alguien se ha dignado a adaptar uno de mis mockurealities (porque nadie se traga que esto es 100% verídico, ¿cierto?) favoritos!”. Eso fue lo que pensé al ver que laSexta se había atrevido a hacer una versión cañí de ‘Undercover Boss’, un programa de pseudorrealidad que triunfa en lo peor de las teles norteamericanas.

La trama es la siguiente: un buen día, el consejero delegado de una gran empresa decide dejar de ver los toros desde la barrera (en el mejor de los casos) o desde el palco (en el peor), para bajar al ruedo y -tras una transformación con una buena dosis de chapa y pintura por delante para que nadie le reconozca- ver de primera mano cómo es el trabajo de sus empleados. Después, obviamente, en una reunión personal, el jefazo descubre todo el pastel.

En su versión española, la idea es más o menos la misma, aunque el programa tiene unas importantes carencias. Si bien el proceso de integración e infiltración funciona divinamente, es precisamente en la segunda parte del programa donde todo falla catastróficamente. Desconozco si se trata de una cuestión de falta de humildad, de idiosincrasia española o simplemente de que la mentalidad empresarial en nuestro país es de lo más barriobajera, pero para mí el punto esencial de ‘Undercover Boss’ es cuando los directivos se reúnen con el cuadro medio de la empresa y ponen de relevancia qué funciona mal.

Recuerdo específicamente el caso de un hotel, cuyo proceso de check-in era largo como un día sin pan. El directivo responsable se excusaba diciendo que estaba diseñado a conciencia para durar cinco minutos… pero nadie se había dado cuenta de que en la vida real aquello se alargaba hasta la náusea. Esa parte desaparece totalmente en nuestra versión, en la que la empresa es algo así como un ente superior del que jamás sale una decisión desafortunada o errónea. La empresa siempre tiene la razón.

Pero es que además, no sé si por la mentalidad estadounidense, esa que cree a pies juntillas que basta con trabajar duro para salir del agujero (por mucho que sea un espejismo), los responsables del programa tratan de buscar y poner de relevancia a personas que hacen su trabajo lo mejor posible, por duro, difícil, asqueroso o estúpido que fuera. Si bien en el caso del segundo capítulo, el de la empresa de recogida de residuos, esto prácticamente se ha cumplido, en el resto no. El jefe del Domino’s Pizza ha terminado echando el rapapolvo a los últimos monos de la empresa (los repartidores) por no querer quedarse más tiempo del estipulado en sus contratos (!), y el jefe de Wogaboo tenía el cerebro tan lavado por su filosofía del “fun eating” que al final no se da cuenta de que los clientes son los clientes, y es necesario poner límites.

Más me ha dolido -a título personal- ver a una persona con la que he tenido el placer de trabajar, y que yo considero una de las mejores profesionales de la hostelería que conozco, reflejada como una Señorita Rottenmeier cualquiera. Aun así, lo que más me escama es que lo que le falta a ‘El jefe infiltrado’ de laSexta es un buen examen de conciencia a todos los niveles en la empresa: qué estamos haciendo mal, qué estamos haciendo bien, qué podemos mejorar y qué no estamos llegando a transmitir correctamente. Si a eso le sumamos que muchos de los “premios” que se ofrecen a los trabajadores no han sido más que meros reconocimientos que deberían haberse hecho hace años (ascensos que han tardado demasiado en llegar, o a personas que prácticamente ya hacían ese trabajo sin percibir la remuneración correspondiente) la adaptación se queda en algo tremendamente descafeinado.

Calificación: 4/10
Destacamos: que este programa nos va a dar una mejor visión -si cabe- del empresario español.
Te gustará si: se te revuelven las tripas con las injusticias laborales.
Predictor: fue uno de los mejores estrenos de laSexta hasta la fecha. Pinta bien.

  • Asturcón

    Es que las cosas sin la versión original sonando tras el doblaje no son lo mismo ni por asomo. Esto es como provinciano ¿no?

  • Ja

    Coincido contigo en el que le falta chicha en la segunda parte como comentas. En lo que tengo que discrepar contigo es en lo de “una de las mejores profesionales de la hostelería” Bien, entiendo que has tenido una buena experiencia con ella, y comparto que por un día malo no se puede juzgar a nadie (como bien apuntó el directivo de turno). Ahora bien, lo que jamás se puede hacer, es culpar al nuevo de tus fallos, o incluso de los suyos; pues está a tu cargo. Eso ni es de profesional ni de persona, que está mucho antes. Me agradó verlo, pq en España es el pan nuestro de cada día. Es cómo si chocas con algo aparcando y le echas la culpa al que va a tu derecha.

  • Es provinciano porque la actitud de los jefes que han aparecido hasta ahora es provinciana. El clásico empresaurio español.

  • Dave

    Yo veo dos cosas, por un lado la falta de una mentalidad empresarial (¿desde cuando “el jefe siempre tiene la razón”? ¿No era el cliente quien la tenía?).
    Y por otro la falta de interés de los trabajadores, en los países mediterráneos nos tomamos (me incluyo) el trabajo como un obstáculo, cuando en el resto del mundo se lo toman como una forma de realizarse como persona (es algo absurdo por nuestra parte, porque trabajar tenemos que trabajar igualmente, es como la botella medio llena o medio vacía…).

    Y aunque no venga muy a cuento, la otra adaptación americana de La Sexta ‘Pesadilla en la Cocina’ han superado con creces la original.

  • Patrullero

    Yo creo que el problema de la adaptacion reside en los empresarios mas que en el formato en si.

  • oSCAR

    Esto se resume rápidamente, en este país cuando empiezas a trabajar para una empresa eres tu el que tienes que dar gracias por tener trabajo… en cualquier otro país desde el primer dia te dan las gracias por trabajar para ellos… en este país las cosas las deciden gente que no tiene ni puta idea de lo que es el trato del dia a dia…ni tan siquiera tienen los cojones de escuchar a los empleados, el porque Si y el porque lo digo Yo es lo único que saben decir

  • Warp

    Veo que todos coincidimos en que el fallo no es de la adaptación, sino de las empresas españolas. El caso del Wogaboo es ejemplar: un jefe abiertamente imbécil, incapaz de reconocer un solo error en su gestión, que ha triunfado y sólo por eso cree estar en posesión de toda la verdad omnisciente. Es el mal de la empresa española y parte de la mundial. No hay buenos jefes en ningún sitio y en España menos, la mentalidad empresarial y laboral es que te van a explotar hasta la médula para tirarte luego y el programa parece justificar que luego puedan seguir explotándote como un esclavo.

    En lo que no varía es en el paternalismo idiota hacia los empleados, como si fueran memos que no saben dónde tienen la mano derecha. Vamos a premiarles con un fin de semana en Port Aventura, así dejarán de quejarse y parecerá que hemos hecho algo.

    Ver este programa resume mejor que nada por qué España jamás saldrá del pozo.

  • ant

    Sólo comparto que estaría bien que se añadiese al final la reunión con el resto de directores de la empresa, pero esto tampoco sólo lo he visto en dos o tres programa de El Jefe original (y he visto más de una docena).

    Igualmente echo en falta la presentación a la americana ante el conjunto de empleados de la “aventura” de El Jefe dentro de la empresa y el “qué pasó con…” final de los empleados protagonistas.

    A mi el programa me gusta mucho aunque puedan dar cierta vergüenza ajena algunos protagonistas que no dejan de ser minoría.

    Le doy un 4 sobre 5.

  • GC

    Al señor de Dominos Pizza habría que recordarle aquello de que “si pagas con cacahuetes, contratas monos”. Yo le he cogido bastante asco a su empresa, solo por la actitud de sobrado que llevó con los dos chavales de las motos

    Estos cuentos del “self made man” y de la excelencia y la cultura del esfuerzo, ya no se los cree nadie. Aquí el mérito no sirve para nada, solo sirven los enchufes que tengas. La Sexta, Atresmedia, Antena Tres, Grupo Planeta, La Razón… son la misma corporación al fin y al cabo

  • carcayu

    Supongo que, como muchos otros programas, se trata de una buena idea que se diluye en una formula bastante rígida, encorsetada: vamos, que todos los programar tienen el mismo guión, aunque con imágenes diferentes (igual que pesadilla en la cocina y otros tantos).

    Y es una pena, porque con la cultura empresarial de chichinabo que tenemos en España, un programa en el que un directivo se posicionara a pie de calle, para intentar reorganizar la empresa de una forma más transversal se agradecería. Pero en lugar de eso, la conclusión es siempre la misma “he comprobado lo chungo que lo has pasado, toma aquí tienes un viaje a eurodisney de recompensa, pero tus ideas te las guardas para casa”.

    Y creo firmemente que las opiniones de los empleados tienen gran valor, porque te da un acercamiento a tu negocio que no la dan los despachos. E incluso te pueden hacer ahorrar dinero, o tener una estructura más efectiva. He visto en primera mano como empresas se hunden por no saber escuchar las sugerencias de sus empleados y restringirse solo a recortar sueldos.

    Y lo de los chavales de las motos … aparte que habrá que ver lo que le pagan (ojo, que eso no es excusa pero hace entender ciertas cosas) también habrá que ver qué pasa si llegan tarde a repartir una pizza y el cliente se queja. No creo que el jefe de zona le diga “bueno, si para hacerla llegar a tiempo tienes que infringir las normas no lo hagas”. Lo que pasa es que al final el programa se edita a conveniencia de los dueños de la empresa. Vamos, mi percepción ha sido ver a más de un empleado mordiéndose la lengua.

    Una pena. Pero supongo que un programa así orientado a algo más documental y de un discurso menos lineal y previsible no resulta rentable.

  • Patri

    Yo después de ver al jefe de Wogaboo no pienso entrar a ninguno de sus establecimientos. Dios mio, que tio mas irritante, creido y chulo, y que forma de tratar a los empleados, con ese aire de superioridad, cuando seguramente les pagará dos perras.

  • Borjaelpijo

    El de Wogaboo es el tipico jefe prepotente y pijo al que cualquier empleado le encantaria dar dos ostias como minimo.

  • Hanna Sachs

    Esta basura televisiva me produce un asco y un rechazo indescriptible. Las miserias del neoliberalismo en estado puro también engendran monstruos mediáticos llenos de falsedades orwellianas.

    Uno de los objetivos más claros e inconfesables de esta bazofia de programa es intentar limpiar la figura del empresario sobornando a los trabajadores, en un alarde de hipócrita caridad al más puro estilo del
    “Plácido” berlanguiano.

    Del “siente usted a un pobre a su mesa” (Plácido), hemos pasado al “siente usted a un trabajador precario en su despacho” (El jefe infiltrado), pero la podredumbre del tema de fondo es la misma.

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