The Rolling Stones en Madrid: crónica con audibilidad reducida

Por | 26 Jun 14, 1:14

rolling-madridIgnoro por qué si vas a ver una obra en el Teatro Real y tu visibilidad va a ser reducida, tu entrada te lo advierte y pagas menos, y por qué en un concierto, donde la acústica es todavía más importante, nadie te dice nada sobre lo que vas a oír cuando decides desembolsar tu dinero. Nada que objetar sobre lo lejísimos que nos ha tocado ver a los Rolling Stones en el Santiago Bernabéu, ni siquiera después de haber pasado 7 horas intentando conseguir cualquier tipo de entrada: entiendo que 50.000 personas no caben en una primera fila y yo, con tal de intuir el famoso desmadre corporal de Mick Jagger en la lejanía y sus brazos sin parar de moverse arriba y abajo durante dos horas de concierto, me conformaba. Pero no puedo decir lo mismo de las condiciones acústicas, que no eran desde luego las adecuadas para una entrada de este precio. Ya nos lo temimos cuando no entendimos absolutamente nada de lo que le dijo Leiva al público -y tenía mucho que contarle– durante su actuación de telonero, en la que sólo distinguimos la versión de ‘Hace calor’ (se había anunciado la presencia de Ariel Rot) y porque la conocíamos; y trágicamente lo confirmamos con el grupo principal. No sólo era imposible averiguar el estado de la voz de Jagger sino utópico seguir las letras canción tras canción. Uno se imagina que la música de los Rolling le llevará por carreteras inhóspitas llenas de bares de mala muerte, sexo, alcohol y otras formas de perdición, pero tras lo escuchado esta noche lo que me pregunto es de qué sirve la mitología que rodea a los instrumentos de Keith Richards, Charlie Watts y Ronnie Wood, suficiente para llenar libros de tres kilos, cuando las condiciones técnicas ni te permiten percibir con claridad esos instrumentos en los momentos en que están cerca de sonar solos.

Y es una pena porque Madrid ha tenido la suerte de contar con uno de los repertorios más chulos que se ha visto a los Stones en su gira europea. En primer lugar y coincidiendo por casualidad con la noticia de que la letra original de Bob Dylan ha sido vendida por 2 millones de dólares, el grupo ofrecía tocar ‘Like a Rolling Stone’ a través de una encuesta en su página web. No sonaba en un concierto suyo desde septiembre de 2003 y evidentemente parece que ha ganado. Era interpretada además después de ‘Angie’, otra de sus canciones más populares y que tampoco es de las fijas.

Una manera de encauzar en la primera media hora un concierto que había arrancado con ‘Jumpin’ Jack Flash’, ‘You Got Me Rocking’ y una de sus canciones imprescindibles, ‘It’s Only Rock’n Roll (But I Like It)’. Excelente comienzo para un show que seguiría con la reciente ‘Doom and Gloom’ y con ‘Out of Control’. Y aunque sea una pena que para escuchar bien sus coros negros tengamos que esperar al DVD, ver a Mick Jagger completamente descontrolado bailando esta última por el escenario es una verdadera gozada incluso en estas circunstancias. Como cuenta la leyenda, es un nervio y no sabe parar ni en los dos o tres temas en los que se cuelga una guitarra: normalmente la abandona a la mitad y vuelta a la carrera.

Se le echa de menos cuando Keith Richards, tras la presentación de Mick de toda la banda, que incluye una corista, un bajista, vientos y piano, se encarga de dos temas en solitario, ‘You Got the Silver’ y ‘Can’t Be Seen’. No sé si por las malas condiciones acústicas o por cierta falta de liderazgo, de repente parece mentira que veamos titubear al mismo hombre que se acababa de meter un estadio en el bolsillo practicando una sentadilla cósmica.

La parte central del repertorio presenta versiones demasiado extendidas (apareció Mick Taylor en ‘Midnight Rambler’), pero el grupo no es tonto ni está de capa caída y el show termina bien arriba con cinco apuestas infalibles. Bien es verdad que algunos de los que crecimos en los 90 echamos de menos algún hit más de los que nos tragamos en aquella época, como ‘Anybody Seen My Baby?’ o ‘Saint of Me’, canciones en las que creímos a pesar de que supiéramos que no eran las mejores de su carrera, pero a ver quién tose a un fin de concierto en el que aparecen ‘Start Me Up’, ‘Sympathy for the Devil’ (una de las pocas en que la iluminación, en este caso rojo infernal, aporta algo al minimalista set), ‘Brown Sugar’ con una impresionante carrera de punta a punta del escenario de Mick, y en los bises, ‘You Can’t Always Get What You Want’ junto a un coro, y ‘(I Can’t Get No) Satisfaction’, esa canción cuya percusión imitaste borracho 358 veces en una tarima.

El concierto acaba como empezó, con explosiones de fuego, y también con un abrazo grupal de los cuatro miembros. El público corea todos los “oé-oé” correspondientes, y la emoción es palpable: no da la sensación de haber visto un grupo reunido por la pasta, que no se aguante o que no sea capaz de moverse -se han visto cientos de artistas moverse peor y menos que ellos en el escenario y con 20 años-. Como piensan todos los losers que se los perdieron en otras ocasiones… ¡ya puedo decir que vi en directo a los Rolling! Es sólo que tras poner 94 euros de entrada, no esperaba tener que poner también mi imaginación para disfrutar en su plenitud de los detalles de las canciones. 6.

Foto: Facebook Rolling Stones

Etiquetas:
  • Delapuert

    Yo he tenido que colarme en otra zona. Era incapaz de reconocer nada

  • qbata

    A la construcción les mandaba yo a todos los mangantes de la industria musical. Desde los grupos hasta los pringaos de promotores y periodistas que chupan rueda. Fuego!!!!!!!!

  • Javiloop

    Supongo que esto va en la línea pretendidamente cool de Leiva de criticar a los Stones cuando son ejemplo de todo, mientras nos tragamos mediocridades día tras día a las que no se les saca ni un pero.

  • Yomismo

    DE ACUERDO CON JAVILOOP. TU TE LOS HAS BUSCADO.

    ENHORABUENA A TODOS LOS QUE HABÉIS FINANCIADO EL PLAN DE JUBILACIÓN DE LOS ROLLING.

  • Carlos

    El concierto fue cojonudo.
    Los 100 pavos que pagué me saben hoy a poco.
    Una pena que no lo escucharais bien, desde la pista el sonido era perfecto.
    No pensaba que pudiera decir esto hoy, pero después de lo visto ayer creo que a estos tíos todavía les queda recorrido.

  • Encantado

    Pues a mí me encantó. Todo el mundo coreando las letras y así te enterabas. Además las pantallas permitían verlo todo perfectamente

  • Antonio

    Ahora, por favor, que alguien haga la crónica de los conciertos de Pat Metheny en España dentro de dos días

  • Warp

    @Javiloop, ¿tú has leído bien?

    Sebas deja muy claro que la crítica es contra una organización que permite una mala acústica vendiendo entradas a 4 kilómetros del escenario.

  • forbidden

    Desde la pista el sonido era perfecto. Uno de los mejores conciertos de mi vida. En un estadio hay entradas que no tiene sentido comprar ni por el decir yo estuve allí y menos uno tan grande como el Santiago Bernabéu. Culpa de los promotores y culpa de los que compráis esas entradas que no sirven para nada.

  • bota

    Yo estuve en el tercer anfiteatro, fila 3 y se oía perfectamente, es más se oían demasiado los guitarrazos de keith richars (pena de no llevar mis tapones)…

    Ahora bien, los conciertos multitudinarios son lo que son, si tienes mala suerte…

  • Atila

    Chicos que queréis que os diga, también estuve en el de 2007 y este me ha sabido a poco.Los fans un poco raros, mucho pijo y poco rockero. Sin duda LOS ROLLING SON DEL ATLETIC

  • delapuert

    Forbbiden tal y como fue el tema de la compra de entradas no hubo mucho donde elegir. Cuando conseguías acceder se pillaba lo que se podía. Porque el precio era similar.
    Yo lo que hice fue bajarme un piso. Estuve un poco incomodo, pero a partir de Angie lo escuché genial y me pareció un conciertazo y Jagger super entrañable.
    Lo de que pagamos su plan de pensiones… los planes de pensiones son para cuando te retiras al jibilarte y estos sobrepasan la edad de jubilación. En ningun momento vi a una banda automatizada y que fueran a hacer caja. Al menos transmitían que no era así

  • Nao Berlin

    No comporto ninguna de las críticas, el sonido fue cojonudo. El mejor espectáculo que he visto en mi puñetera vida. Increíble.

  • delapuert

    Nao berlin, desde donde tu estabas no lo dudo. Pero arriba te aseguro que era una cacofonía y no es una critica es un hecho que fue así. Eso no va en contra de la experiencia que tu viviste

  • Diadermine

    “Todo el mundo coreando las letras y así te enterabas.”

    “Encantado”, uno paga un pastón por una entrada para escuchar a un artista, no a un karaoke. Siguiendo esa lógica también puedes leer las letras en casa. Perdón, me olvidaba de que estábamos en España ese país tan raro y maleducado en el que los conciertos son una especie de romería a los que se va a pintar la mona, llamar desde el móvil, hablar con los colegas y ponerse de espaldas al escenario.

  • Tysic

    A mi también me ha tocado justo en la otra punta del concierto y tengo que decir que no he estado en un concierto con mejor acústica, se escuchaba perfecto incluso desde allí, madre mia como sonaban las guitarras y el bajo. El mejor concierto en el que he estado con diferencia, caro, pero pagaría 3 veces mas por la experiencia.

  • Chummy

    Un 6 el de los Rolling y a uno de Los Punsetes o Papa Topo le poneis un 8 …

    No teneis ni p u t a idea de música, JNSP.

    ¿Y esto es una web seria?

  • torito

    Son grandes, y según un íntimo que estuvo, de cargarte la pata abajo (y tiene el culo muy pelao de escuchar muchos conciertos).
    No lo dudo, muy grandes !

  • Louis

    El sonido en cualquier recinto, pequeño, mediano o grande, depende de la ubicación en la que estés.

    Por supuesto, sin hablar de la destreza del técnico de la mesa para conseguir un buen sonido, en base a la acústica del lugar.

  • etibandeti

    Donde estábamos nosotros tampoco se oía bien. Estábamos arriba en un lado, nos movimos un poco más abajo pero centrados y ahí si que se oía muy bien. En la pista se tendría que oír de lujo.

    Conciertazo, lástima “Paint it black”.

  • Hache

    Yo estaba en pista, pegada a la mitad de la parte izquierda de la pasarela central que prolongaba el escenario. El sonido ahi, obviamente (obviamente cuando es bueno) era cojonudo. Rectifico, fue cojonudo con los Rolling porque a Leiva no lo entendi ni yo, ni tampoco lo vi, mas bien lo intui (aunque esto no me duele porque me importaba mas bien poco).

    En este tipo de conciertos masivos celebrados en estadios gigantes, ir a gradas es poder decir “estuve alli” y poco mas. Totalmente de acuerdo en que los precios son la leche, pero esto, desgraciadamente es asi, y se sabe de antemano.

    Me asombra que nadie se haya quejado del tema del aforo. Estoy convencida de que se supero el permitido ampliamente. Y eso, sea caro o barato, si que me parce una barbaridad denunciable que no debe consentir.

    El concierto fue una pasada. Los que pudimos oirlo en
    condiciones (verlo bien de seguido ya era casi un imposible) flipamos en colores. Yo a estos señores capaces de dar espectaculos como hace cuarenta años cuando van camino de ser octogenarios, les pago todos los planes de jubilaciones que haga falta. No son leyenda viva solo por suerte. Son la ostia en vinagre.

    Con todo y con todo, mañana me gastaria el mismo dineral (yo compre de reventa) porque el escozor del bolsillo me lo quitaron ya desde Jumpin Jack Flash.

  • Ezequiel Vazquez

    “You got the silver” no es una canción de Richards de su repertorio en solitario. Si mal no recuerdo aparece en Let It Bleed de 1969

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