Flor de un día: Juanma Bajo Ulloa y otros directores españoles caídos en desgracia

Por | 09 Ago 15, 11:21

alasmariposaYa lo dice la máxima: «lo difícil no es llegar, sino mantenerse». Poco después del estreno de ‘Rey gitano’, infructuoso intento de Juanma Bajo Ulloa por recuperar casi veinte años después el éxito de ‘Airbag’, vamos a hacer un «qué fue de» sobre directores españoles que prometían mucho y, por unos motivos o por otros, se quedaron en poco.

Juanma Bajo Ulloa

Hasta dónde llegó: su primer largometraje, ‘Alas de mariposa’ (1991), fue la avanzadilla del cambio generacional que, desde Euskadi y con nombres como Alex de la Iglesia, Julio Medem o Enrique Urbizu, pondría patas arriba el cine español en la década de los 90. Con tan solo 24 años ganó la Concha de Oro en el festival de San Sebastián y varios premios Goya. Su segunda película, ‘La madre muerta’ (1993), apuntaló aún más su prestigio; y con ‘Airbag’ (1997), reventó las taquillas. Su futuro no podría ser más prometedor…

Dónde se quedó: después del proyecto frustrado de adaptar los tebeos del Capitán Trueno, su relación con la industria se hizo pedazos. Decepcionado con el “mamoneo” y la “dedocracia” (Ulloa dixit) del cine español, intentó volver a hacer un cine más personal. El descalabro, comercial y artístico, fue mayúsculo. ‘Frágil’ (2004) nos hizo preguntarnos a muchos si en realidad el talento exhibido en sus dos primeras películas no se debía más a su hermano, el guionista Eduardo Bajo Ulloa, que a él mismo. ¿Artista ninguneado por la industria o divo intratable incapaz de digerir éxitos y fracasos?

Daniel Calparsoro

Hasta dónde llegó: fue otra de las esperanzas vascas del cine español. El más indie de todos. Su debut, ‘Salto al vacío’ (1995), además de tener uno de los carteles más potentes del cine patrio (copiado descaradamente después por ‘Celda 211’) y convertir en estrella a una veinteañera de nombre impronunciable (Najwa Nimri), consiguió algo insólito en esos años: llenar los cines de grunges y jóvenes “alternativos” (como se llamaba a los hipsters de la época) deseosos de ver una película española “que no parecía española”.

Dónde se quedó: a medio camino. Con el paso de los años, la personalidad fílmica de Calparsoro se fue diluyendo en películas cada vez más convencionales hasta llegar al momento actual: el estreno de las intrascendentes ‘Invasor’ (2012) y ‘Combustión’ (2013), y el rodaje de mucho telefilme. El ex de Najwa se ha convertido en un aplicado cineasta todoterreno; alguien que, con un buen guión ajeno (siempre fue un escritor muy limitado), todavía podría dar que hablar. ¿Será con ‘Cien años de perdón’, su próximo proyecto, escrito por Jorge Guerricaechevarría?

La Cuadrilla

Hasta dónde llegó: ‘Justino, un asesino de la tercera edad’ (1994) entusiasmó en Sitges, ganó un par de Goyas y sirvió para reivindicar el talento de los “eternos secundarios” a través del protagonismo de Saturnino García. El insólito debut del tándem La Cuadrilla (Santiago Aguilar y Luis Guridi), una eficaz y estilosa mezcla entre la tradición de la comedia negra española y el cine americano con asesinos en serie, hizo ver a muchos a unos nuevos Berlanga y Azcona.

Dónde se quedó: la pareja siguió por el mismo camino y completó una trilogía llamada “España por la puerta de atrás”. ‘Matías, juez de línea’ (1996) y, sobre todo, ‘Atilano Presidente’ (1998) pusieron de manifiesto que no, que por mucho que lo intentaran, los herederos de Azcona no iban a ser ellos. Apartado del cine, el dúo se refugió en televisión (‘Camera café’) demostrando que sí, que no serán unos genios, pero, oye, tienen mano para la comedia.

Álvaro Fernández Armero

Hasta dónde llegó: el premiado cortometraje ‘El columpio’ (1993) y la exitosa comedia ‘Todo es mentira’ (1994), donde Penélope Cruz superó su propio record de decibelios contenidos en un grito, hizo que la prensa del momento viera en Fernández Armero a un renovador de la comedia madrileña, un nuevo Trueba o Colomo, una suerte de privilegiado portavoz de la “generación X” española.

Dónde se quedó: en un discreto director de comedias -‘Brujas’ (1996), ‘Nada en la nevera’ (1998), ‘El juego de la verdad’ (2004)…- y en un aplicado realizador televisivo: la serie ‘Con el culo al aire’. Un cineasta especializado en películas cómicas que, sin embargo, pasará a la historia por una comedia involuntaria: ‘El arte de morir’ (2000). Después de siete años alejado de la gran pantalla, en 2015 volvió con la simpática ‘Las ovejas no pierden el tren’.

Miguel Bardem

Hasta dónde llegó: junto a Alfonso Albacete y David Menkes realizó -¿perpetró?- la cinta de culto kitsch noventera ‘Más que amor, frenesí’ (1996). Antes había ganado el Goya al mejor cortometraje por la “familiar” ‘La madre’. Hijo de Juan Antonio Bardem (y sobrino de Pilar y primo de Javier), Miguel debutó en solitario con la curiosa ‘La mujer más fea del mundo’ (1999), con la que ganó en Fantasporto y fue nominado a los Goya. También alcanzó cierta notoriedad con el publicortometraje ‘Soberano, el Rey Canalla’.

Dónde se quedó: como muchos de sus compañeros de generación, tras varios pinchazos (‘Noche de reyes’, ‘Incautos’, ‘Mortadelo y Filemón. Misión: salvar la Tierra’), Bardem se refugió en la televisión (‘Los misterios de Laura’). ¿Un caso de director mediocre que se aprovechó de su apellido para hacerse un hueco en la industria o un cineasta infravalorado por ser un Bardem?

Tinieblas González

Hasta dónde llegó: hasta Cannes, nada menos. Tras el celebrado corto ‘Por un infante difunto’ (premio en el festival francés) y ‘The Raven… Nevermore’ (nominado en los Goya), Tinieblas González se convirtió en algo así como el Tim Burton español, en la gran esperanza gótica de ese cine de terror hispano que, con Balagueró y compañía, empezaba a despuntar.

Dónde se quedó: en los tribunales. ‘Raíces de sangre’, el que iba a ser su primer largometraje, se vino abajo por problemas de financiación y disputas con el productor Andrés Vicente Gómez. El siguiente proyecto, ‘Alma sin dueño’, fue aún peor. Presentado el rodaje a bombo y platillo en Bilbao, la película acabó estrenándose de tapadillo en una sola sala, sin el conocimiento del director y con el título cambiado (‘Sin alma’). La vieron 25 espectadores y recaudó 92 euros. Por lo visto, se ha ido a hacer las Américas.

Bonus track

Julio Medem. Me resisto a incluir en esta lista a uno de los directores españoles que más me ha hecho disfrutar en un sala de cine durante la década de los 90. Pero, claro, han pasado casi quince años desde que Medem hizo algo con un mínimo de interés. ¿Esperamos a ver ‘Ma Ma’ para incluirle definitivamente?

Y… ¿Fernando León de Aranoa? ¿Esperamos a ver ‘Un día perfecto’ o quitamos ya las interrogaciones?

La Tienda JNSP

  • Risingson

    Mirad, quizá el problema no es que estos directores no hayan cumplido las (bestiales) expectativas que tuvieron en su momento (que no sólo ellos: «Tesis» de Amenábar o «Familia» de León de Aranoa también tuvieron un hype que las perjudica ahora mismo) sino que todo ese cine español, junto con el de todas las décadas pasadas, está practicamente ignorado por cualquiera que haya nacido en los 90 o después, y ya hay unos cuantos. No sé si ha sido por TVE, por Cerezo o por lo que sea, pero que toda la inversión que se hizo en su momento con leyes Miró, leyes anti Miró y demás pepinillos en vinagre parece que no ha sido para nada (independientemente de la calidad de las películas). ¿Cuántas películas de, por ejemplo, Saura, han echado en la televisión?

    Y de las mencionadas, «Todo es mentira» es de mis favoritas. Tal cual. La tengo ahí, junto a «Cantando bajo la lluvia», «Raíces Profundas» y «Alien» entre las pelis que siempre me dan mucho gustito.

  • Greboada

    Lo de Medem fue tema político, que es otra historia. Le salió muy caro haber hecho «La pelota vasca». Caótica Ana, sin ser de lo mejor que tiene, está por encima de la mayor parte del cine español. Y Habitación en Roma estaba bastante bien para los recursos con los que fue hecha.

  • Anchored

    Quitad las interrogaciones, estuve en el pre-estreno y es absolutamente infumable.

    Personajes clichés y unos diálogos y comportamientos que desprenden un tufillo machista totalmente desfasado.

  • perfect

    Yo también incluiría a Isabel Coixet

  • Darío Vigil

    «Caótica Ana, sin ser de lo mejor que tiene, está por encima de la mayor parte del cine español.» Lo que tiene uno que leer.

  • NDM

    Antes de meterse con la adaptación del capitán trueno, Ulloa se pasó años preparando ‘El Manso’, una peli producida por Pedro Costa – que en aquellos años estaba especializado en adaptar al cine historias macabras sobre asesinatos en España – y que tampoco llegó a buen puerto. Una vez abandonó el proyecto, éste pasó a Ricardo Franco y se estrenó con el nombre de ‘La buena estrella’.

    De Calpasoro, además de ‘Salto al Vacio’ me quedo con ‘Guerreros’.

  • delgatto

    Caótica Ana es al cine bueno de Medem lo que un Don Simon a un Vega Sicilia. A mí también me sabe mal, pero es lo que es. Compararla por ejemplo con, mi favorita, «La ardilla roja» es sonrojante. Es evidente que la magia de sus cuentos ya no fluye igual.

  • Warp

    Bueno, alguno más, los viejos del lugar somos unos cuantos :-)

    Pero estoy de acuerdo en todo lo que dices. Añado que las subvenciones al cine es una de las peores cosas que se han hecho, no sólo en España, sino en toda Europa, que en los 80 y 90 les dio la memez de competir con el cine americano y la única idea era aflojar pasta. En España fue grave, pero en UK fue muchísimo peor… qué demonios, en Alemania esto creó al monstruo Uwe Böll. perpetrador de basuras inconcebibles.

    Y si lo de los 90 está olvidándose a marchas forzadas, lo de los 80 ni te cuento. El problema en mi opinión es que pocos pensaban en tener gancho con el público: subvención en la caja, producción estrenada para cumplir expediente y a otra cosa. Si la gente iba a verla era lo de menos. Eso sí, todos sabían epatar con chorradas artísticoides que quedaban de fábula en festivales y suplementos culturales.

    Otro de los olvidados es el guión: la falta de escritores competentes, la pobreza de argumentos, de desarrollos y lo limitado de temas a tratar ha lastrado y hundido el cine más que los malos actores o directores.

  • Kiko Cuadrado

    Totalmente de acuerdo. y lo de Habitacion en Roma no tiene nombre. Menuda basura. Cada vez que metia el soniquete de Russian Red (a la que adoro) berreando loving strangeeers, loving strangeeers, me daban ganas de ir y quemarle la casa a este señor por semejante tomadura de pelo!

  • Kiko Cuadrado

    Habitación en Roma es de lo peor que he visto jamás…

  • Risingson

    Sobre las subvenciones tengo sentimientos encontrados: en sí son una idea válida para permitir una colonización cultural (Hollywood aguanta gracias a subvenciones disfrazadas que son las enormes ventajas fiscales y demás), pero no sé para qué se subvenciona si luego las películas se dejan en un cajón sin estrenar o se estrenan y se dejan olvidar, y el caso del cine europeo es bastante clave en esto. ¿Quién se acuerda de La Reina Margot, por ejemplo, con la millonada que se dejaron ahí y lo orgullosos que estaban los franceses de la película? Vamos, que mi idea es ¿para qué te gastas una subvencion enorme si luego no haces nada con la peli aparte de decir que fue mítica por la inversión que se hizo en ella?

    Ya te digo que hasta pondría el debate de la calidad a un lado. Que Gutiérrez Aragón, por ejemplo, tiene más truños que cosas válidas, o que la misma Pilar Miró tiene una filmografía harto discutible. Pero ¿por qué no se da a conocer? ¿Por qué conocemos esa filmografía cuatro gatos?

    ¿Por qué no actualizo cine progre de una vez?

  • Javerit Langoyo

    el cine español me parece francamente malo. Y no digo que sea intrisicamente malo por ser de España o de Europa, es malo por desgracia y ojala fuese de otra manera, ya me gustaria a mi poder hacer chovinismo en esto, pero no es que lo pongan dificil, es que lo ponen imposible. Me ha gustado hasta cierto punto rec, y «Los otros» de Amenabar, aunque en ese caso los actores no sean españoles, y eso es lo que me viene así de pronto que sea potable para mi gusto. Por cierto, he nacido en el 93, conozco a todos y cada uno de los directores del artículo.

  • Javerit Langoyo

    Después, hay que reconocer la calidad que tienen los estadounidenses, y los anglosajones en general en el cine. En el cine y en las series. Muchas veces me parecen argumentos malos, o en otras ultimamente demasiada tendencia por lo grotesco, violento, obsceno etc, pero siempre lo flipas con dos cosas: Fotografía y banda sonora. Pondria incluso estetica en general. Brutal. Utopia (inglesa) es buenisima en esas dos cosas, mucho mejor que true detective. No quiero con el comentario paracer muy pro-yanki o pro-britanico, porque de hecho no lo soy para nada, pero los tios estos siempre han sido historicamente buenos propagandista, y lo siguen siendo. Al cesar lo que es del cesar

  • Risingson

    ¿Y todas las películas mencionadas te parecen malas? ¿De verdad? Menos mal que en el resto del mundo no piensan así.

  • Javerit Langoyo

    no las he visto todas, pero las pocas que he visto si me parecen malas

  • Risingson

    La única realmente mala es lo de Tinieblas González: hasta a «Más que amor frenesí» se lo perdono todo por su descaro, sus drags en la EMT y su polvo en la ducha. La de Calparsoro, con sus cosas, tiene imágenes y temas que no se han vuelto a repetir en el cine, «Todo es Mentira» con sus histerismo es puro pop, las primeras de Bajo Ulloa son fascinantes y las de la Cuadrilla eran, al menos, majas. Y las dos primeras de Fernando León de Aranoa son estupendas, joder. Se dice que era por la mano de Querejeta, que puede ser, pero qué gozosas son de ver y escuchar.

  • Greboada

    Lo mismo decía medio país de Caótica Ana… y luego resulta que a pesar de sus fallos, estaba bastante por encima de la media del cine nacional. ¿Porque hablan de cine cuando quieren decir política?.

    Como he dicho, mucha gente no perdona que hiciera aquel documental.

  • Risingson

    Pero te das cuenta que estás eligiendo una o dos de la oferta general inglesa o norteamericana.

  • Warp

    Gutiérrez Aragón es el ejemplo perfecto de director que se ha vendido a los festivales y que epataba a todo el mundo, pero aparte de Maravillas o La Mitad del Cielo -y la mitad de esa película es olvidable- poco más suyo me ha gustado. Le reconozco el mérito de colocar mierdazas como Feroz como si fueran el último grito de Bergman, Kurosawa, Lubitsch y Truffaut juntos: sabía vender sus productos al reducto progre del que se alimentaba, porque sabía que del resto no iba a comer nada.

    Sí recuerdo que en TVE emitieron casi todas sus películas. Si ahora no se emiten… bueno, están rescatando los clásicos de toda la vida en la 2, tal vez un día lleguen. A mi el programa de Cayetana Guillén Cuervo me parecía muy bueno pero no tenía una maldita oportunidad en la 2.

    En fin, no sé. No considero intrínsecamente malo el cine español, pero sí que los directores y productores se han mirado mutuamente sus ombligos a costa del erario público demasiado tiempo en lugar de mirar a la cara del público.

  • Risingson

    Sisi, totalmente de acuerdo. Gutierrez Aragón tiene, para mí, una película cojonuda, «Visionarios», y el resto una serie de películas con ideas visuales dispersas entre arbitrariedades disfrazadas de «simbolismo». De todas formas no le eches la culpa a él sino a Querejeta, que entre tanta maravilla también creó unos cuantos monstruos.

    A mí me gusta mucho el cine español porque es capaz de tener varios tonos a la vez sin que importe demasiado. Sobre todo en los 70 hay una libertad bestial de temas y formas junto con una capacidad técnica que quita el sentío. Por ejemplo, casi me da igual el resultado de las películas de Jaime de Armiñán: tener un tío que ha hablado con tanto relax de pedofilia, amor trans entre clases medias y girls who are boys who like boys to be girls tiene su carrera justificadísima. Y luego lo de Saura, que este sí era capaz de marcarse un Bergman cuando quería (Mi prima Angélica!).

    En los 80 se perdió bastante con la puta ley Miró (que renegó a los Ozores y demás al ostracismo) y la comedia madrileña, aunque tiene sus cosas chulísimas, no deja de ser un landismo con ínfulas, pero aún hay cosas que me parecen únicas de aquí. En los 90 hubo éxitos comerciales a rabiar y ya hacia los dosmiles tenemos una serie de pelis de terror tremendas (la tradicion de terror española, esa gran olvidada). En general siempre ha habido como en todos los países: cosas buenas, malas y regulares. Con la diferencia de que hablando del cine de EEUU parecemos perdonar las mierdas de Adam Sandler o Tim Allen.

  • Javerit Langoyo

    lo que he hecho es poner ejemplos. No estoy eligiendo las que me gustan a mí, que son otras menos exitosas tanto para audiencia como por critica y que no creo que hayas visto. En el caso de Utopía si me enganche y ví las dos temporadas (el capitulo 2 de la segunda temporada si que es de lo mejor que he visto ultimamente) y el soundtrack que corre a cargo de Cristobal Tapia de Veer es muy, muy bueno. True detective si que no me gusta, pero eran ejemplos. El acabado del producto me parece muy acertado, y no creo que sea solo dinero. También a veces es simplemente buen criterio, o incluso diria buen gusto

  • Javerit Langoyo

    es tu opinión, pero no es la mía. Y por supuesto, en todo esto hay un amplio componente subjetivo.

  • Risingson

    Cómo que amplio: no hay opiniones objetivas :D

  • Javerit Langoyo

    el tema de la politica solo ha favorecido la proliferación de mucha morralla, en el cine y en otros multiples ambitos. No creo que en la actualidad ser independentista, o incluso filo-etarra este mal visto, por desgracia. Con decir: eh soy perroflauta, o soy gay o tal ya te dan una subvención, y eso es sectario, y el sectarismo siempre es malo. Lo más triste es que si la «moda» fuese lo contrario, ellos se cambiaban de chaqueta con inmediatez. Si lo único que quieren es vivir del regimen, sea cual sea