La vida en directo más allá de Madrid y Barcelona

Por | 21 Dic 15, 12:57

elsol-jagerYa sabemos que, como en todas partes, las dos o tres grandes ciudades de cada país son el principal bastión de los artistas, ¿pero qué pasa en lugares más pequeños? Obviamente, la batalla es mucho más dura. Esto nos decía Bravo Fisher durante una entrevista, por ejemplo: “No es lo mismo llenar el Ochoymedio (Madrid) o el Pop Bar (Barcelona) que irte a Elche o a Algeciras, sitios en los que es difícil llevar a más de 30 personas”. Jägermusic, que apoya a una veintena de excelentes artistas underground nacionales, ha realizado una gira recientemente por seis ciudades que ha permitido a tres grupos ir a salas donde de otra forma no habrían podido.

Para decidir a qué ciudades llevar una gira conjunta entre The Suicide of Western Culture, que recientemente han editado el excelente ‘Long Live Death! Down With Intelligence!‘; Discos Las Palmeras, que acaban de ser nominados al Premio Ruido por ‘Asfixia‘; y los emergentes The Zephyr Bones se ayudaron de Cooncert, una suerte de plataforma de crowdfunding con 21.000 fans en la que el público decide con sus votos y presupuesto a qué ciudad lleva a un artista u otro. Hablamos con sus responsables sobre cómo fue el proceso de selección de este tour en el que, como veis en el vídeo anterior, hubo invitado sorpresa.

Como es habitual, estaba claro que la gira pasaría por las ciudades más habitadas, Madrid y Barcelona. El resto fue una incógnita a medias, nos cuentan Jordi Isern y Pau Corbalán: “Las 12 ciudades iniciales que compitieron para llevarse el JägermusicTour salieron de una preselección que hicimos en base a salas, experiencia propia de otros conciertos, de las peticiones que recibimos, pero también con ganas de arriesgar y abrir el circuito de salas. Como grandes sorpresas destacaron Vigo y Málaga, quedando por encima de otras grandes como Valencia o Zaragoza. Estas dos últimas, San Sebastián y Sevilla compitieron hasta el último momento para entrar en la selección, pero fueron superadas por Bilbao, Vigo, Madrid, Murcia, Málaga y Barcelona, las 6 ganadoras. Fue divertido y emocionante ver el “pique” en las redes sociales”. ¿Es una cosa lo que se vota y luego la gente que verdaderamente aparece en la sala? Por suerte, casi siempre no: hay correspondencia. “Va bastante a la par. El ejemplo claro es Málaga, que ganó el tour y fue un gran lleno, por un lado menos correlativo quizás Murcia, que obtuvo muchos votos y luego asistió menos gente de la esperada. Pero hay que tener un cuenta que por calendario cayó en jueves y a lo mejor no es el mejor día para un festival de una noche”.

Lo mejor de JägermusicTour, obviamente, es que permite a grupos noveles acudir a tocar en ciudades donde para ellos solos sería un alto riesgo: “Sin duda para The Zephyr Bones ha sido una experiencia muy gratificante a todos los niveles. Son una banda que justo empieza, que lo está haciendo bien, que se ha movido mucho en Barcelona y alrededores, pero salir con 6 fechas repartidas como fue el JägermusicTour es algo que ahora mismo sería más complicado por el estatus de banda que despega que tienen. TSWOC y Disco Las Palmeras son más conocidas y ya saben de qué va esto de las giras, pero para los Zephyr creemos que ha sido un buen salto a nivel professional”.

Álex Pérez, técnico y productor de la gira, sólo tiene buenos recuerdos a pesar de las 10 horazas de carretera que se chuparon de Málaga a Barcelona, después de varios días de cansancio acumulado, para dar el último concierto de la gira: “Es difícil escoger un momento… La gira fue muy divertida y todos los conciertos fueron memorables, pero si me pides que me quede con un momento en concreto: el backstage después de cada bolo. En Bilbao estuvo Muguruza (un flipe), pero en general en cada uno había muy buen rollo entre las bandas, mucha conversación sobre música y mucho Jäger”. ¿Qué pintaba Muguruza por allí? “Fue una gran sorpresa. Ese mismo día Albert Pla, Refree y el mismo Fermín actuaban en un espectáculo teatral que hacen en Donosti. The Suicide of Western Culture, especialmente Miqui desde sus años mozos como punk y que lo tuvo como ídolo en la etapa Kortatu y Negu Gorriak, son conocidos. Les invitaron a pasarse por el concierto y luego estuvieron contando batallas. Esas conexiones que la música propicia…”.

Está claro que en Cooncert no siempre pueden atender la demanda del público: a veces no hay público suficiente, pero han podido traer a gente bien diferente por la que ni los festivales suelen apostar tan a menudo. “Sigue siendo una manera de disfrutar de nuevo talento, de nombres que ni sabíamos y que nos llegan por sus fans. Esto es, Nathaniel Rateliff, She Keeps Bees, Sivu, Rachael Yamagata… en otras ocasiones coincide que pensábamos que nadie más los conocía como Oscar & The Wolf o Denison Witmer y otras han sido más obvias, como Ólafur Arnalds, James Vincent McMorrow, Glass Animals, Zola Jesus o Balthazar. Lo que hacemos básicamente es poner a votación de los fans aquellos artistas en que vemos un potencial y viabilidad reales, y hacemos todo lo posible para llevarlo a cabo si hay una mínima demanda en la ciudad. Es como una democratización de la música en directo”.

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