Lola Indigo / Akelarre

Por | 21 May 19, 11:45

Menuda sorpresa: resulta que la verdadera tapada del exitoso comeback de Operación Triunfo 2017 (la edición 2018 ya tal) era la primera expulsada. La misfit, la que quizá no hacía tantos gorgoritos como sus compañeros pero tenía una presencia escénica impetuosa (habida cuenta de su profesión de bailarina surgida de otro talent-show, Fama A Bailar) que mostró sobre todo interpretando a Lady Gaga, uno de sus grandes referentes. Mimi Doblas, Lola Índigo, es la que, a día de hoy, ha construido una idea más sólida y clara como estrella del pop. Quizá Aitana y Ana Guerra (lo de Amaia apunta maneras, pero aún cuesta hacerse una idea de qué hará exactamente) la superen en fandom o cifras de reproducción. Pero de lo que no pueden presumir es de haber edificado un proyecto artístico tan reconocible y potente en lo audiovisual como Lola Índigo.

Doblas ha elegido dar espectáculo e incitar al baile desaforado por encima de todo, y lo hace abrazando las nueves tendencias de dance urbano, con ritmos tropicales post-reggaetoneros y neo-afro. Si esa suerte de aproximación al universo Major Lazer –ostensiblemente mejor que muchos de los singles de ese proyecto– que fue ‘Ya no quiero ná’ pudo parecer, por un instante, un feliz accidente, pronto derribó cualquier duda: el reggaeton-pop oscuro de ‘Mujer bruja’ –en el que se apoyó, sagazmente, de su maestra, Mala Rodríguez–, era otro tremendo bopazo, quizá incluso mayor.

Ya este año, Lola Indigo ha seguido asentando sus cimientos. Primero sobre el mix de hip hop, kuduro y funk que el portugués Stego –responsable del beat de ‘Faz gostoso’, el tema de Blaya que versionará Madonna en ‘Madame X’– le brindó en ’Fuerte’, hábilmente convertido en himno gracias a su emisión diaria en prime-time, como sintonía de “Fama”, donde ahora es una referencia de éxito. Luego, con la algo más discreta ‘El humo’ –aunque su estrella tampoco ha fallado: es el tema principal en la BSO de la comedia española más taquillera del año hasta ahora, ‘Lo dejo cuando quiera’–. Y finalmente con ‘Maldición’, otra creación de Yera (productor de ‘Mujer bruja’) en la que interviene el sandunguero Lalo Ebracht (ambos son parte del fresco colectivo colombiano Trapical Minds), que brilla tanto como sus primeros singles repitiendo el esquema de mujer orgullosa de sus actos, por reprobables que puedan parecer a cualquiera, y que no se deja mangonear por ningún tipo, muchacho o señoro.

Efectivamente, esto significa que conocíamos la mitad exacta de ‘Akelarre’, el álbum de debut de Mimi, Lola, que ni siquiera parecía necesario para certificar su éxito. Entonces, ¿merece la pena? Totalmente. Y no sólo porque edifica en él un sólido repertorio que presentar en directo –donde desata esa figura de pop-star completa de la que tanto carecemos en España– con temas tan pintones como el funk carioca de la divertida ‘Subliminal’ (estupendo también Maikel Delacalle) o el audaz e irresistible cruce de jazz y dembow que Yera y Nabález perpetran en la final ‘Game Over’. Sino también porque, además de ser un hábil artefacto de pop bailable contemporáneo y disfrutón de principio a fin, añade matices personales que consolidan la identidad de Lola Indigo como creadora. Incluso las canciones que pueden encajar como fillers tienen algo de interés.

Quizá las más evidentes son ‘Inocente’ y ‘No se toca’. La primera, aunque no sea para volverse loco, mantiene un buen tono gracias al toque jamaicano que los estelares The Rudeboyz (Maluma, Shakira, Kali Uchis, C. Tangana) aportan. Y en la segunda no termina de cuajar el bienintencionado mix de pop modernito con dejes aflamencados, con resultados algo obvios, cercanos al Juan Magán. A esa idea de incluir en la ecuación sus raíces andaluzas es a lo que me refería al final del anterior párrafo, constituyendo una huella propia cuando funciona. Me refiero a ‘Amor veneno’, medio tiempo bailable que, pese al halo de convencionalidad que sobrevuela, triunfa gracias a esos giros melódicos (tan adictivos como el amor del que nos habla su letra) de mucha enjundia que sirven a dúo Mimi y Nabález.

En fin, por más que Mimi quiera sobreexplicar ‘Akelarre’ construyendo un relato sobre una relación sentimental conflictiva en sus subtextos, en realidad no necesita coartada alguna: se trata del redondo disco de pop bailable, abierto a influencias contemporáneas pero con un medido punto de comercialidad, no excesivamente original pero sí personal, que cabía esperar de alguno de los trillones de talent-shows nacionales y nunca llegaba. Mira tú por dónde tenía que llegar de la última de la fila.

Calificación: 7,4/10
Lo mejor: ‘Mujer bruja’, ‘Ya no quiero ná’, ‘Maldición’, ‘Amor veneno’, ‘Game over’
Te gustará si te gusta: Anitta, Becky G, la última Mala Rodríguez, Rihanna.
Escúchalo: Spotify

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