El fenómeno ‘Skate Kitchen’: se estrena la película y su spin-off, la serie ‘Betty’

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El fenómeno ‘Skate Kitchen’: se estrena la película y su spin-off, la serie ‘Betty’

El skate se desarrolló en California en los años setenta. Así se explica en el recomendable documental ‘Dogtown and Z-Boys’, origen del posterior filme ‘Los amos de Dogtown’. Sin embargo, su explosión como fenómeno cultural callejero no fue hasta principios de los noventa. Larry Clark (‘Kids’, ‘Ken Park’), Gus Van Sant (‘Paranoid Park’) y, desde otro punto de vista, Spike Jonze (la saga ‘Jackass’), lo reflejaron muy bien en el cine. En los últimos años, parece que el interés por el tema ha revivido. Ya sea en clave nostálgica (‘En los 90’), posmoderna (‘Una chica vuelve a casa sola de noche’) o neopunk (‘Dragonslayer’).

‘Skate Kitchen’ (disponible en Filmin en alquiler y HBO con suscripción) forma parte de esta tendencia. La particularidad de esta película es que su acercamiento a la cultura del monopatín se desliza sobre las ruedas de un discurso feminista y LGTB. Su directora, Crystal Moselle (autora del premiado documental ‘The Wolfpack’), conoció en 2017 a un grupo de skaters neoyorquinas. Fascinada por su estilo y actitud (las chicas habían creado el grupo “Skate Kitchen” como respuesta irónica a los mensajes misóginos que recibían sus vídeos en Internet), la cineasta les ofreció protagonizar un cortometraje para la marca Miu Miu: ‘That One Day’.

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Tras el corto, llegó la película. Moselle estuvo un año ensayando con las patinadoras para que pudieran interpretarse a sí mismas. El resultado fue ‘Skate Kitchen’, un atractivo híbrido entre ficción y documental que retrata la amistad que surge entre un grupo de skaters y su búsqueda de un lugar en el parque de patinaje, y en el mundo. La película se puede ver como una mezcla entre la fascinación casi fetichista de Larry Clark por los adolescentes, y la mirada feminista sobre la juventud de las películas de Céline Sciamma: ‘Girlhood’, ‘Tomboy’, ‘Lirios de agua’…

La directora utiliza la cultura skate de tres maneras: como soporte estético, filmando con admiración los “trucos” que hacen las patinadoras y captando la belleza de sus paseos por las calles de Nueva York acompañadas por la música de Princess Nokia, Clairo o Kali Uchis; como contenedor ideológico, un lugar masculinizado donde la mujer ha jugado tradicionalmente el rol de acompañante y espectadora; y como elemento metafórico, relacionando la libertad que se siente al patinar con la que se experimenta al superar una crisis existencial.

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‘Skate Kitchen’ (no estrenada en salas comerciales en España) se convirtió rápidamente en una película de culto. Moselle consiguió una nominación a los Gotham (el mismo año que Ari Aster, Jennifer Fox y, el ganador, Bo Burnham), y las patinadoras firmaron varios contratos de imagen con conocidas marcas deportivas. Luego llegó HBO, quien ofreció a la cineasta dirigir una serie de seis capítulos en forma de spin-off.

‘Betty’ carece de la frescura de ‘Skate Kitchen’, de esa sensación de estar viendo una película casi improvisada, como si estuviera filmada por una de las patinadoras. Sin embargo, ofrece una historia mucho más elaborada que la del filme (Lesley Arfin, la creadora de ‘Love’, firma también el guión). Los personajes aparecen mejor perfilados, los conflictos dramáticos aumentan, y los temas que trata están más desarrollados: feminismo (el título de la serie hace referencia al apodo peyorativo que reciben las skaters), racismo, abuso sexual…

Es cuestión de gustos. Quien echó de menos una trama más robusta en la película y unos personajes más sólidos, disfrutará mucho con la serie. Quien, como yo, se divirtió mucho más viendo a las chicas patinar y charlar que actuar, ‘Betty’ le parecerá una versión corregida y aumentada de ‘Skate Kitchen’, pero también domesticada y encorsetada. Y quien no haya visto la película, se encontrará con una de las series más atractivas y singulares de la temporada. 7,5.

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