Bob Dylan / Rough and Rowdy Ways

Por | 23 Jun 20, 12:19

Leyendo buena parte de las reseñas de ‘Rough and Rowdy Ways’ es cierto que, salvo contadas excepciones, parece que hay una excesiva genuflexión hacia la figura de Bob Dylan, cuando se ha pasado buena parte de esta década cobrándose una jubilación dorada a base de giras en las que sobre todo ha perpetuado su imagen de tipo esquivo y endiosado y no solo ha permitido que se monetice un archivo en el que hasta la grabación de un estornudo parece susceptible de ser objeto de un box-set sino que además él mismo ha alimentado su propia pereza con discos de versiones de dudoso interés mientras se recostaba viendo crecer su patrimonio. Pero dicho esto –soltada toda la bilis de una sola arcada, si se quiere–, el trigésimo noveno disco de estudio de Robert Zimmerman está a la altura de su leyenda y da continuidad a otro muy buen disco de material original del que ya casi nadie parece acordarse, el penúltimo, ‘Tempest‘.

Quizá en toda esa alharaca en torno al disco tenga que ver el hecho de que es un señor que ganó un Nobel (y un Príncipe de Asturias), que es una cosa que da mucho prestigio a pesar de (o gracias a, no lo olvidemos) las polémicas. O que, de manera no del todo justificada, se crea que es una especie de disco final de Dylan, sin que en ningún momento se haya especulado con su retirada con o sin problemas de salud adheridas. ¿Nos hemos perdido algo? Quizá se asuma tal cosa por el carácter sumarial de una pieza como ‘Murder Most Foul‘, en la que, partiendo del asesinato de J.F.K., realiza una salmodia en la que repasa referentes propios y ajenos de la cultura popular, como si escribiera una suerte de testamento poético. Lo cierto es que la sombra de la muerte planea por muchos de los versos de este trabajo, y en ese sentido sí puede verse el carácter elegíaco en el disco. Pero también, o así lo observo yo, hay una evidente sorna cómica que rebaja la tensión y contribuye lo suyo a aligerar carga.

Hay que decir que el citado single, un estreno como número uno de Billboard que no podía ser más paradójico, es lo peor de ‘Rough and Rowdy Ways’. De hecho, es casi de agradecer que la edición física lo contemple como un disco (literalmente) al margen del resto de la obra, porque verdaderamente no parece más que una anécdota. Si nos quitamos el monóculo y el cuello almidonado que parece forzoso lucir cuando uno reseña un disco del genio de Duluth, es un número musicalmente plano (sin apenas cambios de intensidad que enfaticen el discurso de Bob) que simplemente sirve como soporte para un poema que casi parece más un reto personal –¿ver si puede incluir más referencias pop que un rapero, por ejemplo?– que invita al oyente al sesteo.

Ese reto lírico es, en cierto modo, el mismo que propone el tema que abre el disco y que sucedió como single a aquel, ‘I Contain Multitudes’, pero con mucho mejor tino. Esta vez a Zimmerman le bastan poco más de cuatro minutos para aderezar una bonita progresión melódica –ejecutada por su banda habitual de directo en los últimos años con un mimo verdaderamente emocionante– presumibles o manifiestas referencias (¿alguien se atreverá con un libro como el de Bunbury sobre Bob?) a Shakespeare, Edgar Allan Poe, Walt Whitman, los Rolling Stones, Indiana Jones, ‘Moonrise Kindgom‘, Anna Frank, Beethoven, Chopin… en los que se percibe incluso cierta guasa. En la reciente entrevista ofrecida en exclusiva a The New York Times, asegura que fijarse en tal o cual referencia es «irrelevante», porque es como una especie de gran cuadro, que solo tiene sentido si se observa al completo, no solo fijándonos en los detalles. Y que responde a un estilo de escritura que Dylan compara con un trance.

No parece tan caprichoso, pero sí que es distintivo de lo que encontramos en ‘Rough and Rowdy Ways’, que también tiene una parte más desbocada (es un decir), cuando la distorsión y la electricidad ganan presencia y acompañan la voz del Maestro, que pese a estar palpablemente cascada, sabe jugar con ella para hacerla sonar desafiante. Especialmente cuando la emplea en el blues pantanoso de números como ‘False Prophet‘ («Soy el último de los más grandes», canta con más bien poca ironía) o la animada ‘Goodbye Jimmy Reed’, donde invoca los espíritus de bluesmen (el propio Jimmy Reed, Captain Beefheart) que, como él, nunca han recurrido a la espectacularidad técnica sino al sentimiento y la raíz de la música negra para reivindicarla (y reivindicarse). Más oscuro y ambiental, el maravilloso fresco de jazz-blues de ‘My Own Version of You’ es un vehículo de auténtico lujo para otra colección de referencias, pasando por Pacino, Brando, Leon Russell, Freud y Marx –Karl, no Groucho–.

Pero en general el terreno en el que Bob Dylan más y mejor conmueve en esta etapa es cuando emplea un perfil de intérprete que arrulla con la voz, muy en línea con otro añorado maestro como Leonard Cohen. Por ejemplo en ‘I’ve Made Up My Mind to Give Myself to You’ donde, entre preciosos arreglos instrumentales y corales adopta un perfil dulce y entrañable, alejado de la hosquedad que se le suele atribuir, parece recapitular metafóricamente los logros de su vida, y se muestra en paz y listo para «entregarse». ¿A la muerte, quizá? No parece haber dudas de que esa sombra le ronda la cabeza a Zimmerman, a tenor de letras como la de la tan minimalista y lúgubre como exquisita, ‘Black Rider’ o, más figuradamente, la del leeento y rasgado blues ‘Crossing the Rubicon’, donde juega tanto con la gesta bélica de Julio César como con la muerte de este en la víspera de Los Idus de Marzo, «sintiendo los huesos bajo la piel».

Esta versión crepuscular de Dylan se envuelve sobre todo de cierta calma placentera, como la que dice sentir observando el Pacífico desde su casa en Malibú. La apacible y sentida ‘Mother of Muses’, conecta la ‘Odisea’ de Homero –uno de sus libros de cabecera, como confesó en su discurso para su Nobel de Literatura– consigo mismo, erigiéndose en trovador que canta loas a las gestas militares de su país que «permitieron que Presley cantara, que labraron el camino de Martin Luther King». Y más entrañables aún resultan los nueves minutos de ‘Key West (Philosopher Pirate)’, una oda a la mezcla de culturas que pervive en los cayos de Florida, separados de Cuba por un centenar de kilómetros de mar. Ahí, mecido por un delicioso acordeón y unos coros femeninos preciosos (que atribuimos a Fiona Apple, acreditada en el disco), Dylan tiene el respaldo perfecto para situarse en «el lado equivocado de la vía», junto a «Ginsberg, Corso y Kerouac», y pensar en «la inmortalidad» (hace tiempo que la modestia dejó de ir con él). En este caso, los casi diez minutos arropan y emocionan. Están más que justificados y habrían de ser el perfecto broche a un ‘Rough and Rowdy Ways’. En su crepúsculo, Dylan puede ser inofensivo y por momentos incluso aburrir, pero es inútil negar una clase inconmensurable en él, que le permite contemplar al resto de artistas desde las alturas.

Calificación: 8,2/10
Lo mejor: ‘I Contain Multitudes’, ‘My Own Version of You’, ‘Goodbye Jimmy Reed’, ‘I’ve Made Up My Mind to Give Myself to You’, ‘Crossing the Rubicon’, ‘Black Rider’
Te gustará si te gusta: Leonard Cohen, Neil Young, Van Morrison.
Youtube: ‘I Contain Multitudes’

Etiquetas:
  • Vuffy

    Después de escuchar la gran mayoría de sus álbumes, incluido éste, sigo pensando que estamos ante un «Héroe Musical» que es un compositor y poeta decente, un instrumentista mediocre y un cantante pésimo. (Por cierto, Cohen era mejor poeta que Dylan y su música, más variada). La introducción de la reseña no es bilis; es sensatez. Como ocurre con Lady Gaga, la devoción ante Dylan no es sólo por su música sino también por su figura, por lo que representa para una parte del público; «el Puto Amo». Muestra de esta devoción es que la inmensa mayoría de sus fans se comportan como devotos de un Santo. En fin, que siga la genuflexión. Allá cada cual con sus ídolos.

  • roi pardo rodriguez

    Fiona Apple toca el piano en «Murder Most Foul».

  • Raskolnikov

    Discazo de Dylan. No me lo esperaba a este nivel. La secuencia es súper acertada y la producción perfecta. Favoritas: My own version of you, Crossing The Rubicon, I’ve made up my mind… muy bueno!

  • Williamreid

    Cuando a las viejas glorias les da por estirar sus discografías y se empeñan en sacar nuevos discos desde el geriátrico solo cabe esperar lo peor, la decadencia, el auto plagio y el bochorno. Este no es el caso para nada. El viejete borde nos recuerda que sigue vivo y reivindica su estilo tradicional, canciones que fluyen, sin prisas, como las de Leonard Coen, las urgencias modernas se la pelan. Preciosas baladas, músicos que tocan como se tocaba antes, acariciando los instrumentos, delicadamente, acompañando al maestro con respeto. También hay blues del de toda la vida, del que ya no se lleva, que podría haber caído en un vulgar sucedáneo, pero que a Dylan le queda autentico porque en realidad el genero le pertenece a él tanto como a Robert Johnson ¿Pero canta bien? Pues mejor de lo que cabría esperar teniendo en cuenta su edad y su voz nasal. Seguramente le habrán arreglado la voz aunque no se note ¿pero a quien no se la arreglan en una grabación moderna? Un 8,9.

  • Williamreid

    Vamos Tom Waits! anímate tu también y sal de ese letargo perezoso, que mira que bien le ha quedado el disco a Bob Dylan siendo una generación mayor que tu.

  • mardebering

    ¿Y? Podría tocar tambien mi abuela en esos casi 20 minutos de sermón ladrillo musical.

  • mardebering

    Mi madre!!! Vas acabar en el bus del inserso, debes tener las defensas bajas, en breves te darán meritene.

  • Williamreid

    Si, a Benidorm, me gusta mas la playa de Poniente que la de Levante, es mas tranquilita para dar paseos, vamos dos matrimonios.
    Y tu vas a acabar con el síndrome Peter Pan con Campanilla revoloteando por tu cabeza, te va a volver tarumba.

  • bloom21

    Lo de que Cohen es mejor poeta es bastante opinable. Y como cantante y artista Dylan le da mil vueltas.

  • mardebering

    El PEOR disco para entrar en el universo Dylan, lo de los 17 minutos de «chapa» es de nota, un sopor de disco que pocos nuevos oyentes acabarán entero de escucharlo, un muermo viejales para prejubilados del banco de Santander que miran por la ventana como asfaltan su calle.

  • nachob

    ¿»Nuevos oyentes»? ¿Crees que alguien mayor de 30 años tiene nuevos oyentes?

  • Vuffy

    Obvio que es opinable. Lo opinamos gente. En cualquier caso, ninguno de los dos es un músico sobresaliente ni de coña. Son cantautores que llegan muy bien a un público determinado que cada vez es más escaso. Punto.

  • Jafet Botton Arbañil

    El impacto cultural que tuvo Dylan no lo ha tenido Cohen ni de coña y es pesa como un yunque a la hora de valorar a un artista genial: su INFLUENCIA en otros artistas y su impacto cultural que en el caso de Dylan ha sido Y ES enorme, mucho más grande que lo que Cohen ha podido lograr.
    De ahí viene la genuflexión que también le ha caído a Picasso, Beethoven y demás colosos artísticos.

  • Jafet Botton Arbañil

    Escucha Highway 61 Revisited y me dices si no es Dylan un músico sobresaliente.

    Mi madre, lo que hay que leer.

  • Vuffy

    Sí, el mismo relato de siempre, contado por los mismos de siempre.. En cualquier caso, yo no voy a considerar coloso a un cantautor que canta mal, por muy influyente que fuera.

  • Jafet Botton Arbañil

    The Beatles.
    Hay miles de fans de los Fab Four que no pasan los 16 años y otros que superan esa edad por poco.

  • Jafet Botton Arbañil

    Si hablas de «cantar mal» a no cantar como concursante de The Voice entonces más de un genio musical como John Lennon canta y cantará mal.

    Confundes cantar con voz. Cantar es transmitir y Dylan desde que contaba veinte años cantaba con su voz nasal y haciendo llorar a su auditorio de emoción.

    Quédate con tus concursantes de medio pelo, yo me quedo con el artista que tiene un impacto significativo en las vidas de las personas y hasta de generaciones.

  • Vuffy

    Músicos sobresalientes del siglo XX en occidente son Schoenberg, Stravinsky o Messiaen y del XXI David Lang, y los conocen cuatro gatos.

    Hala, a lloriquear a otro sitio.

  • Vuffy

    Cuando hablo de cantar bien, hablo de Aretha Franklin, Maria Callas, Alim Qasimov o incluso Dolly Parton. John Lennon tampoco sabía cantar.

    Las clases de canto ya me las dan otros, no tú.

  • Jafet Botton Arbañil

    ¿Qué tienen que ver ellos con lo que estamos comentando wiflas? Estas afirmando una chorrada sin escuchar la mayor contribución de Dylan a la música, que no es solo la letra sino la creación de Folk Rock…¿Crees que eso lo hace cualquier cantautor?

    Esos discos están en Spotify, date un poco de tiempo antes de opinar.

  • Jafet Botton Arbañil

    ¿Y crees que por no tener LA VOZ de una Aretha, Maria Callas o Alim Qasimov o Dolly Parton (que son intérpretes) no se puede ser un coloso musical?

    Para disparates ya es suficiente, por favor!

  • Vuffy

    Los machirulos dando lecciones sobre música y literatura cada vez que una se atreve a no venerar a San Bob Dylan… En fin, hace mucha calor hoy.

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  • Vuffy

    Tómese un algo, señor, que le va a dar un infarto.

  • Jafet Botton Arbañil

    Si necesitas insultar y descalificar el problema sin duda eres tu.

  • Jafet Botton Arbañil

    Es más por tu salud mental. Las chorradas me divierten XD

  • nachob

    Mi comentario no era literal, pero el ejemplo de Beatles no serviría: cuando el grupo se deshizo ninguno de sus miembros tenía 30 años, creo (igual Ringo sí). Pero sí hay grupos en activo , más espectáculo que otra cosa, que sí arrastran a niños: Kiss, Metallica, Marilyn Manson , … Lo que no sé es si escuchan su música , pero a los conciertos sí que van

  • Vuffy

    Que sí, que estoy loca, soy mala y voy a ir al infierno, ya lo sabemos. Venga, otro paternalista más pa la Manada de JeNeSaisPop. Ya sois 5 o 6.

  • bloom21

    Es que comparar a autores sinfónicos con cantautores es como comparar a churras con merinas. Vamos que Schoenberg sería incapaz de componer una canción como Like a Rolling Stone por mucha armonía que supiese. Pero ya que estamos te diré que Prokófiev>>>>Stravinsky. Es que Igor se echó mucha fama con la consagración de la primavera, pero Prokófiev lo veo bastante superior.

  • bloom21

    Lo de que Dylan y Cohen no son músicos sobresalientes es también bastante opinable.

  • Williamreid

    Por cierto, lo de la jubilación dorada podría entenderse que se pasa la vida en el yate rodeado de chicas en bikini. En realidad lleva en una gira mundial ininterrumpida desde los años 80, con unos cien conciertos por año, que se dice pronto. Le da lo mismo tocar en el festival de folk de Kazajistan o en las fiestas de Calahorra después del encierro. Yo no tengo nada claro que lo haga por dinero ¿lo necesita, no tiene suficiente? Parece mas bien un extraño enganche al escenario, al aplauso, a demostrar que sigue en pie o que no sabe hacer otra cosa mas que tocar. Ni siquiera el premio Nobel consiguió trastocarle los planes, supongo que habrá tenido que venir un virus del demonio para aparcárle temporalmente.

  • Raskolnikov

    Opinable es todo, pero a ver cuántos discos de los mejores de esta década superan un Bringing It all back home o un New Skin for The old Ceremony. Las leyendas de la música traen gente imparcial para sobrevalorar, sin duda. Pero también gente para menospreciar por cierto hartazgo o a saber. Pero gente parcial, poca. Cada disco trae mucho contexto, al ser quien es, como para poder inhibirse.

  • Vuffy

    En mi cabeza, la música no está dividida en compartimentos según el género o la instrumentación. No lo hago ni con la música ni con la literatura ni con ninguna otra manifestación artística. Pa mí, Emily Dickinson fue una escritora excelentísima, Ruiz Zafón uno mediocre y Dan Brown uno pobre, aunque hicieran tipos distintos de literatura. En mi cabeza, Public Enemy están a la altura creativa de Messiaen, Björk o Joanna Newsom. Si dividimos la música en compartimentos, asignamos un baremo distinto a cada uno de ellos y añadimos el impacto cultural como variante, tendríamos que, por ejemplo, Bad Gyal es buena compositora y lo siento pero no lo es. La música es siempre música. La creatividad no entiende de compartimentos.

  • Fer el Guapo

    «Me impresiona su tono de voz. Es como un cello».
    Frank Sinatra sobre la voz de Bob Dylan.

  • Vuffy

    A ti y a toda la Manada. Sois así de básicos.

  • bloom21

    Claro estoy de acuerdo contigo, pero qué tiene que ver la creatividad de escribir una sinfonía con la de hacer un álbum de cantautor? Para mi despiertan emociones distintas.

    Es como si comparas un novelón de tolstoi con un poema de Aleixandre, es que no tienen mucho que ver.

  • Vuffy

    Tienen que ver los materiales. Dylan y Mahler comparten los mismos materiales básicos, que son notas, aunque uno utilice su voz y una guitarra y el otro una orquesta con cuerdas y vientos. Tolstoi y Aleixandre utilizan ambos palabras. La teoría literaria actual sabe que la división entre prosa y lírica es meramente orientativa; que en realidad hay poemas que son prosa y novelas y obras de teatro que son lírica, que todo es literatura entendida como desviación del lenguaje, que sólo cambia el formato visual. Ocurre lo mismo en la música. Dices que en ti una sinfonía y un álbum de cantautor despiertan emociones distintas, pero el caso es que yo siento cosas muy parecidas escuchando a Messiaen, a Nico y a Rabit, que utilizan instrumentos y son de géneros totalmente distintos entre sí. No sé, yo lo veo así. Me cuesta entender las divisiones que dices. Para mí hacen aguas. Por ejemplo, Joni Mitchell en ‘Don Juan’s Reckless Daughter’, da el salto a mitad de un álbum de jazzy rock a la sinfonía impresionista durante un cuarto de hora y luego sigue con músicas populares caribeñas y luego vuelve al jazzy rock. En ese álbum se demuestra que las divisiones entre géneros son totalmente artificiales, que la música es totalmente plástica.

  • bloom21

    Es que entender el arte por sus materiales es un poco simplificarlo. Quiero decir el violín que utiliza la Velvet Underground en heroin no está jugando a lo mismo que el violín de un concierto de Beethoven. Puede haber ciertos nexos pero los juegos son muy distintos. Son partidas distintas aunque el material sea el mismo.

    Rembrand y Pollock utilizan pintura en su arte, pero Rembrand está más cerca de ser un fotografo de su realidad y Pollock alguién que busca capturar un sabor concreto en su cuadro.

  • Vuffy

    Cuando hablo de materiales básicos no me refiero a herramientas, a materiales concretos. Me refiero a notas, palabras, imágenes; materiales abstractos que se concretan en sonidos o grafías o pigmentos. No es que simplifique el arte. Es que prefiero no clasificarlo. Prefiero no ponerle categorías, compartimentos y tabiques encima. ¿Por qué no puede jugar un violín a lo mismo en Beethoven que en la Velvet? ¿Por qué son partidas distintas? ¿Por qué ponéis esas barreras? Alex Ross habla mucho sobre músicos, como Björk, que borran el límite entre música «clásica» y música popular. ¿En qué «partida» juegan los violines de ‘Vespertine’? Hay fotografías que parecen cuadros de Pollock. No sé, yo prefiero dejar el arte libre porque, en la práctica, tal como demuestra Joni Mitchell en ‘Reckless Daughter’, el arte es libre, es plástico. Tenemos perspectivas distintas sobre el hecho artístico, ya está.

  • mardebering

    Aunque sean 4 llega.

  • mardebering

    Es que Sinatra con quizás la mejor voz de la música de los últimos 80 años pues estaría aburrido en el Olimpo de las voces y en ese comentario da un poco de migas de pan a los mortales, en este caso a Dylan, que tiene una voz horrible que todo el mundo sabe.

  • mardebering

    Falta Músorgski ese gran olvidado por apellido raruno tan poco musical y por cierto a Sky (así le llamaba mi abuela), la fama le llegó un poco al final ya que literalmente acababa el público a porrazos y hostiones cuando estrenaba algo.

  • mardebering

    Le dijo la sartén al…

  • Cash.S.S

    A mi el Bob Dylan este no me interesa, pero aludir a su edad y a la edad de sus oyentes creo que esta demas en una página que trata de MUSICA.
    Además no creo que aquí estemos pa hablar de edad.

  • Fer el Guapo

    Creo que no entendiste la sutil y elegante ironía de Ol’blue eyes.

  • Celtrón machaca!!

    Tú no tienes npi xDDD

  • Celtrón machaca!!

    Que loca estás, neno xDDD

  • Celtrón machaca!!

    Pero cómo una puta cabra xDDDDDD

  • Celtrón machaca!!

    Y encima clasista. Vaya joya xDDD

  • Celtrón machaca!!

    un extraño enganche al escenario, al aplauso

    Pero eso le pasa a cualquier músico pop que se precie de serlo, de extraño nada. de hecho lo raro son los casos tipo Izzy Stradlin o Tom Waits

  • Vuffy

    Yo ya les perdí el respeto a esta pandilla de paternalistas. «No entiendes de música»… «A tu edad no te ha dado tiempo a conocer el rock»… «No sabes lo que dices»… «No tienes ni idea de nada»… «Eres mucho menos inteligente de lo que crees»… «Tienes enfermedades mentales»…

    Me pueden comer todos el coño en fila india.

  • roi pardo rodriguez

    Tu abuela lo que tocaría son los cojones como haces tú, no?

  • mardebering

    Es que me expliqué mal, la dislexia, el idioma y la falta de un jueves me confunde, quiero decir en eso de «viejales» esos que se quedaron (por ejemplo) en el «Sultans Of Swing» y están atrapados en un bucle temporal musical una y otra vez, como si no pudieran o no les gustara nada solo lo que conocen una y otra vez, como ese viejo de residencia que se niega a ponerse unas zapatillas cómodas y sigue con unos zapatones pestosos del 36.

  • mardebering

    Pues ahora con el Covid os van estabular en las playas esas.

  • mardebering

    era Punk.

  • mardebering

    Puedes pillarlo por los dos lados.

  • mirever

    «Cuando a las viejas glorias les da por estirar sus discografías y se empeñan en sacar nuevos discos desde el geriátrico solo cabe esperar lo peor, la decadencia, el auto plagio y el bochorno».

    Para encuadrar . 👏👏👏

  • Àlex

    los artistas también tienen derecho a irse «apagando» lentamente. Es bonito y todo. Poder hacerse mayor y apagarse en la música es ya un hecho en sí mismo excepcional. Que haga la música que quiera, creo que a estas alturas, poco puede importarle lo demás. Después de haber leído la reseña del engendro de los Black Eyed Peas, que no han pasado ni la adolescencia, parece que hablemos de otro mundo.

  • Celtrón machaca!!

    Lo de no tenerles respeto a las opiniones de los demás me parece algo básico para manejarse por la jungla de las rrss.

    Lo de ponerse cómo un basilisco por las opiniones de los demás, ya tal.

  • Williamreid

    Se empieza por el síndrome de Peter Pan, luego te viene el de Estocolmo y acabas con el baile de San Vito. El Mondosonoro le acaban de dar un 10 al disco. La reseña es de estilo rococó imperial, te va ha encantar.

  • Raskolnikov

    Los de Sultans Of Swing jamás escucharían esto. De Dylan, ellos ya tienen Like a Rolling Stone, Blowing in the wind y Knocking on heavens door. Con eso les llega!

  • Laveriano

    Yo creo que Dylan destila aquí lo mejor que podría haber destilado, dada su edad y experiencia. Suena calmo y cansado; y, sí, recuerda al último Cohen.

    No se me ocurre otra cosa mejor que agradecer que alguien como Dylan, con todo el peso que su nombre conlleva, siga al pie del cañón, sacando tonadillas originales.

    Es evidente que ya no se le puede comparar con sus cimas de los sesenta o setenta. He leído por ahí que si este disco supone un autoplagio, que si suena irrisorio en los últimos años queriendo entarimarse al nivel de Sinatra, que si no le da la vocecilla esa nasal que tiene.

    Dylan se ha caracterizado siempre por hacer lo que le ha dado la gana. Y lo sigue haciendo.

    El curso pasado tuve la suerte de verlo en directo. Ya es solo un vestigio de lo que fue. En este disco suena a eso. A reminiscencia. A señor antiguo recordando lo que ha sido. Apelando a sus raíces blues y folk y jazz y rythm and blues. Suena a señor antiguo despidiéndose de su público. Suena a letanía. A plegaria, a verborrea irónica, si se quiere autoparódica. Pero apelando a seguir mereciendo un respecto y una dignidad que pocos como él se merecen, en un mundo cada vez más miserable.

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