Las 102 Mejores Canciones de 2020

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Las 102 Mejores Canciones de 2020

75 + 2
Chloe x Halle

El magnetismo e inmediatez de este tema es inapelable, con esos juguetones «oooh-oooh» y «do it, do it» doblados en el estribillo. Pero la sencillez de ese coro es la punta de lanza de un tema de R&B-soul como mandan los cánones, con intro, estrofas y pre-coros muy elaborados. Y es que casi es tan interesante el fondo sonoro, con diversas capas que dan profundidad al tema: un bajo tan profundo como elástico, unas percusiones chispeantes, y unos adlibs jugosos y elaborados, que dan cuenta de que, incluso en su tema más directo, Chloe x Halle tienen unos estándares de calidad muy altos. En ese sentido, hay un claro reflejo en ellas del trabajo de su madrina Beyoncé, que aparece citada: «I look like Bey» (aunque se acredite «bae» –algo así como «pibón»–, parece una clara alusión) cantan en el primer verso de una letra que habla de salir a por todas para dejar atrás a un ex.

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Un contundente título con cierto espíritu reivindicativo que parece estar inspirado en Fugazi, dejando salir su bagaje hardcore, que en realidad arroja sobre todo esperanza: “Si tienes que ir al fondo de un agujero para encontrar qué va mal, déjalo estar / Todos nos dijeron que es difícil, pero se equivocaban / Cuando amas, amas a fondo y nada parece imposible», dice en una parte de su letra. «Cuando se nos quita todo», explica Minus, «la capacidad de elegir nuestra actitud y crear nuestro propio camino hacia adelante es la única certeza que tenemos». Un mensaje fantástico para una canción vibrante que, conectando con la electrónica vaporosa y atemporal de proyectos como Austra, seduce contraponiendo una parte ensoñadora –la de su voz y los ecos fantasmales que la envuelven– y otra más orgánica y viva –su base rítmica, contundente y agitada–, que se desboca en su parte final.

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73 + 2
Protomartyr

El clima bélico visto en el último disco de Protomartyr aumenta con ‘Processed by the Boys’. Poseedora de un clima asfixiante y ritmo marcial, tan directa y desasosegante como atrayente; en ella Casey celebra sarcásticamente la violencia policial y culmina en un final de derrota, después de haber desatado toda su ira. El largo ‘Ultimate Success Today’ es un destilado de la profunda desazón de Joe Casey sobre el rumbo del mundo. Pero su pesimismo, su desesperación, está presentado en un envoltorio tan sugestivo que difícil es sustraerse a él.

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72 + 2
Arca

‘Mequetrefe’ empezaba como si fuera a convertirse en la canción de reggaetón oficial de Arca, pero luego iba retorciéndose en una vorágine de ritmos imposible de bailar marca de la casa, entre los que más tarde se puede apreciar una tímida influencia del dancehall. Su videoclip es exactamente eso: un plano medio en el que vemos a Arca posando incluso en plan torera, cantando y mirando a cámara… solo que la imagen de vez en cuando se retuerce de la misma manera que el ritmo. El atrezzo incluye un componente violento como el de su música. La letra, eso sí, podría haberla escrito Ms. Nina: «mami quiere mequetrefe, ella se lo merece, mira cómo se crece».

71 + 2
Mala Rodríguez

María Rodríguez no deja de lado el futuro, al que parece enfocar en la impactante reinvención de sí misma que es ‘Superbalada’. Se trata de un medio tiempo impactante por varios motivos. Primero por una instrumentación que redunda en los ritmos caribeños que copan gran parte de su disco que, a la vez, se ven envueltos por sintetizadores de tintes retro algo épicos (a lo M83, por ejemplo) que enfatizan las constantes subidas y bajadas de intensidad. Y después, por una de las interpretaciones vocales de La Mala más apabullantes de su carrera. En ella, Rodríguez presume de su flow más reconocible, aderezado con cantes extrañamente dulces en ella. Pero ese perfil se va endureciendo a medida que la canción avanza y su tensión se acrecenta, hasta que explota en el estribillo con unos aflamencados «¡Camina! / ¡Y enciende la luz!», que son solo un aperitivo de un final absolutamente catártico con esos «¡Enciéndela!» repetidos con un desgarro insólito, espeluznante, que pone los pelos de punta literalmente.

70 + 2
_juno

‘_Casamurada’ se sitúa «a las 5 de la mañana» para hablarnos de fantasmas. Zahara y Martí Perarnau IV cuentan que querían evitar el efecto Pimpinela, y así hay pistas que en este disco conjunto cantan solos o por partes en lugar de abusar del formato dueto. Pero eso no hace sino crecerse los pocos momentos que utilizan ese recurso, que es lo que sucede en esta composición en la que sí llegan a ofrecernos un diálogo, tal como «Pensaba que el viaje era hacia algún lugar…» «… Y era hacia tus entrañas»; aunque también podrían estar dando voz a la misma persona o al mismo sentimiento sin más. Un tema lleno de misterio inspirado en los estudios encantados donde tantos artistas de nuestro país han grabado, desde Christina Rosenvinge a ahora Anne Lukin.

69 + 2

Con el Bruce Springsteen de finales de los 70 y primeros 80 como evidente influencia –y la que este ha ejercido en grupos de generaciones posteriores como The War On Drugs; no casualmente Adam Granduciel participa en este disco–, esta vez The Killers sazonan la mezcla con un glorioso giro final que remite sin rubor a New Order y que redobla el poder de este tema. La cuestión es que, por recurrentes que sean los referentes, en esta ocasión la cosa funciona como un reloj. Perfecta no solo para abrir el álbum sino también los conciertos de su futura gira, se basa –como ‘Dancing In the Dark’, ‘Born to Run’, ‘Hungry Heart’– en el enorme gancho de su riff inicial, luego recuperado en el estribillo.

68 + 2
Fontaines DC

‘A Lucid Dream’ es uno de los sencillos extraídos del segundo disco de Fontaines DC y es uno de los más contundentes y agresivos jamás publicados por la banda irlandesa, lo cual tiene una interesante explicación. El guitarrista Carlos O’Connell nos contaba que la canción está inspirada en la música drum ‘n bass, lo cual es perceptible en la base rítmica, mientras que la aportación de Carlos bebe del trabajo de Lee Hazlewood, pues ha buscado tocar las cuerdas graves de su guitarra de manera que suenen en un estilo «cowboy». Curiosamente, una primera versión de la canción apenas presentaba voz y guitarra acústica, pero la melodía vocal era tan potente que, según Carlos, esa guitarra «no pintaba nada». Con este tema, Fontaines D.C. han ganado confianza para para ser más agresivos en el estudio.

67 + 2
Joe Crepúsculo

‘Discoteca en ruinas’ es un agradable experimento que lleva a Joe Crepúsculo al mundo del jangle pop, con las guitarras aportadas por Alberto Martínez Río, y sus identificativos sintetizadores marcando y manteniendo la personalidad de Crepus. Su letra parece contener un guiño consciente o inconsciente a la «vieja normalidad», con frases llamadas a constituir un himno del presente como «Llévame a bailar a una discoteca en ruinas, quiero volver a sentirme bien» o «quiero que todo siga igual».

66 + 2
Kali Uchis, Jhay Cortez

Kali Uchis ha trabajado con Tainy y el resultado es uno de esos reggaetones mágicos, diferentes, en los que prima la sensualidad de los elementos ambientales por encima de lo soez, lo cual no significa que la canción esté exenta de sexo: «Estás en mi mente, tú siempre presente / me pones caliente y es evidente» es una de las frases de la carismática autora. El portorriqueño Jhay Cortez, conocido sobre todo por alguna colaboración con Bad Bunny, es el encargado de dar la réplica masculina a Kali Uchis en este polvo, con un timbre un tanto ozunesco, preguntando a la artista si tiene novio. Y ojo porque en el camino de la sutileza, la canción no se llama «Vamos a hacer de to’» como sugiere y pese a que probablemente será recordada como tal. Se llama ‘La luz’: la que en ella se apaga para este bonito polvo, o la que se enciende al espectador que no podrá dejar de canturrear este tema.

65 + 2
Cardi B, Megan Thee Stallion

No es de extrañar que ‘WAP’ haya arrasado porque su sample de ‘Whores in This House’ de Frank Ski es un puto martillo que se te clava en la cabeza ¿Cuántas veces suena? ¿20 cada 30 segundos? Tiene además el sentido de la ironía que escuchemos de fondo todo el rato que hay «putas en la casa». Cardi B y Megan Thee Stallion se apropian del insulto en una letra en la que repiten la palabra «pussy» una veintena de veces, se jactan de que «no limpian, ni cocinan», aunque sí «cabalgan sobre pollas» «para conseguir anillos», e invitan a su fiesta a un montón de chicas más, desde Rosalía a la Kylie que no es Minogue. Un gobernador de derechas se ha preguntado si esto es el feminismo, Cardi B considera una victoria haber cabreado a los conservadores y, en todo caso, con un poquito de titulares y un poco de gracia, el tema hip-hop de base sobria -casi conservadora también, ojo- tiene ya un pequeño hueco reservado en la historia.


‘The Streets Where I Belong’ es una balada inspirada en el pop-rock de radiofórmula de los 80, un poco ‘Every Breath You Take’ but make it ‘Twin Peaks’, pero sobre todo muy Bruce Springsteen, que Annie dedica al «amor de su vida», Erot, trágicamente fallecido a los 23 años. La canción no puede conmover más desde su inicio, en que Annie cita al propio Erot («Annie, están pinchando nuestra canción») para empezar a relatar el origen de su relación y los hermosos momentos vividos: «por un momento viajo al lugar de donde soy, amantes adolescentes, cuando éramos jóvenes, íbamos a todas las fiestas bajo el sol de medianoche, ahi es donde conocí al amor de mi vida, él era DJ y bailamos toda la noche».

63 + 2

La preciosa balada que presentaba el nuevo disco de Yelle, sostenida en poco más que un arreglo de piano, percusiones y sintetizador, y dedicada a la «complicada relación» del dúo con Francia, se sumerge de manera esporádica pero fundamental en el futuro. En ‘Je t’aime encore’, la voz de Julie es distorsionada en tres puntos clave y el efecto es capaz tanto de imprimir a la canción una emoción inmensa como de prácticamente plegar, estirar y ensanchar el espacio-tiempo, haciéndola sonar como un cruce entre el pop clásico y el del mañana. La balada del siglo XXI sonaba a esto.

62 + 2

El primer adelanto de ‘Bellavista’, tercer disco del cuarteto y segundo en el sello Aloud Music era un giro al pop contemporáneo, con guiños al hip hop en lo lírico –»soy fan declaradísimo de Agorazein y también me apetecía jugar un poco a ser ellos», decía Gálvez a MondoSonoro– y al chill-pop de Omar Apollo, Men I Trust o boy pablo en lo musical. Que, desde luego, poco tiene que ver con la escena post-rock y screamo en la que han triunfado Viva Belgrado, con una reputación internacional que les ha llevado a actuar por todo el mundo… incluyendo México y Tokio –está claro que tienen fijación por el país nipón y su cultura–, lugares que se mencionan en el irresistible estribillo de esta canción.

61 + 2
Nathy Peluso

El primer avance de ‘Calambre’ es un tiro de 3 minutos que toma su título del dicho «curita, curita, sana / si no sanas hoy, sanarás mañana». Entre palmas e influencias del hip-hop de finales de los 90 y principios de los 2000, muy palpable no solo en ritmo sino en el modo en que se han metido esas pseudo-cuerdas sampleadas, despuntan sus desafiantes versos de «gangsta» sobre droga y sexo: «Yo sé cómo hablarle a mi bitch, yo sé cómo cortar mi hachís, si te muestro, viene la police, si me agacho, sientes tú mi clitorís». Nathy se pasa el Fondo Monterario Internacional por donde dice y presenta un tema a la altura de las grandes.

60 + 2
Disclosure, Amine, slowthai

Juntos pero no revueltos, Amine y slowthai rapean en este desatado numerazo de UK-garage de los Lawrence que no da respiro y cuyo principal gancho suplica «por favor, no me jodas el pedo» a una chica que flirtea con él/ellos a la vez que el novio de esta la amarra muy de cerca. Este auténtico banger se completa además con un divertido clip en el que un pobre muchacho, convaleciente en una camilla del hospital tras un accidente, se ve arrastrado a una serie de calamidades sin poder resistirse a ello. El pobre no puede (ni podrá) disfrutar del subidón de este single que hizo que esperáramos ‘ENERGY’ con los brazos bien abiertos.

59 + 2
Jónsi, Robyn

‘Salt Licorice’ es la producción más contundente y agresiva que han firmado tanto Jónsi como Robyn en años. El caso del primero es más comprensible pues él es autor junto a Sigur Rós de obras de post-rock tan hermosas como ‘Ágaetis byrjun’ o ‘Takk…’, pero realmente hacía mucho que ella no cantaba en una canción tan potente desde el punto de vista comercial: su último disco ‘Honey’ era mucho más relajado, su reciente single ‘Impact’ con SG Lewis y Channel Tres no era precisamente un rompepistas sísmico, y de sus últimos EPs con La Bagatalle Magique y Röyksopp han pasado ya entre 5 y 6 años. Una «oda al dolor escandinavo» en la que caben referencias como PC Music, sí, pues produce AG Cook, pero también el dance de los años 90.

58 + 2
Mujeres

Yago, Pol y Arnau continúan en estado de gracia en ‘Besos’, un nuevo himno emocional para cantar a voz en grito y poguear desaforadamente –tristemente, prohibido hasta nueva orden–. Tras una introducción equívocamente pausada regalando el (gran) gancho melódico de la canción (un poco a la antigua usanza), el ritmo de la canción se desata para desgranar –con ese peculiar, desconcertante y divertido uso del lenguaje que les caracteriza– una historia de un deseo no correspondido, al que no le falta ni un solo de guitarra ni otro vocal. Otro inapelable «golpe de afecto», como ellos dicen, que nos llevaron a etiquetar ‘Siento muerte’ como uno de nuestros Discos de la Semana.

57 + 2
Rosalía

La clave de ‘Juro que’ ya no es la actualización que hace de los tangos gracias a la co-producción de El Guincho, sino que es una canción muy bien construida desde la pasión, al modo en que lo había sido ‘Aunque es de noche’ pero ahora con el uso del autotune y un entramado de voces, jaleos e instrumentación muy bien armado. ¡Y qué bien suenan las palmas en esta producción!. Sin elemento sorpresa, pero con el elemento tradicional que necesitaba Rosalía para presentarse definitivamente ante el público internacional, ‘Juro que’ -cantada en los Grammy internacionales- es otra dignísima adición a su repertorio. Y sin haber inventado absolutamente nada.

56 + 2
Adiós Amores

Recién «nacidas», Adiós Amores nos han eso, enamorado, de golpe y porrazo con su primer single. Se trata de ‘Charlotte’, una maravilla que bien podrían haber entonado Jeanette o France Gall en los años 60, con guiño a Lole y Manuel en su letra, a los que adoran tanto como a The Brian Jonestown Massacre, The Flaming Lips, The Shadows o Beach Boys. Son referencias que aparecen en la nota de prensa de este proyecto que une, a caballo entre Sevilla y Granada, a Iman Amar y Ana Valladares.

55 + 2
Malamute

Todo un pildorazo de pop de guitarras con teclados y ritmo bailable –»pogo de dormitorio», lo define con tino su nota de prensa– que pide la escucha en bucle por su melodía del todo memorable. Y también por esa letra que no es otra cosa que una oda a la inmadurez de alguien que «junta dinero para ir a festivales» mientras sus amigas «hablan de problemas reales». Pero, aunque no podamos confesarlo, en realidad también anhelamos entrar en esa «espiral de autodestrucción, de acabar fatal», de avergonzarnos de nosotras mismas. «Sería tan guay si tuviera carisma…».

54 + 2

Hinds han dado paso hacia adelante bastante lógico; no han querido quedarse en un falso amateurismo y han evolucionado hacia una producción más brillante y elaborada, pero sin renunciar a la frescura marca de la banda. ‘Good Bad Times’ tiene cositas discutibles (algún juego de voces, la manera de introducir la estrofa en castellano), pero ganan los aciertos por goleada: melodía y estribillos pegadizos, unos arreglos fantásticos (¡ese riff de teclado!), el brillo flúor, las reminiscencias ochenteras y una melancolía inédita hasta ahora en la banda que asoma durante toda la canción.


Un breve latigazo de rock enérgico y melódico a caballo de sintetizadores chisporroteantes cuya letra va directa al hueso, en la que Alfaro acomete sin medias tintas una ruptura sentimental. Una en la que la máscara de solo aparente cordialidad («Razonablemente felices fuimos tú y yo, si es que es algo que se pueda razonar») se resquebraja y no puede contener el rencor y la rabia ya en su final («Corazón roto y brillante, nada ya será como antes, yo jamás podré perdonarte»).

52 + 2
Soleá Morente

Escrita por La Bien Querida, ‘Lo que te falta’ es una lucha de canción de desamor y despecho pero finalmente de aceptación y supervivencia, que se ha venido recientemente muy arriba con el vídeo dirigido por Paco León, lleno de anécdota y detalle. Paco León reflexiona sin renunciar a su conocido humor sobre la simbología de la bata de cola respecto a la feminidad. La performer Pilar Albarracín luce en el vídeo una que fue de Lola Flores. «Las mujeres tenemos que ir tirando de esa bata de cola, pero si se le consigue dar la vuelta, da una fuerza tremenda», ha explicado Soleá, subrayando la diversidad de las personas que la acompañan en este viaje: hombres y personas de todas las edades.

51 + 2

Un bombazo house-pop inapelable que debería ser capaz de conquistar a públicos de lo más variopintos, no solo a chavales que encuentren encanto en estos sonidos pretéritos (igual alguno se sorprenderá de saber que sus padres ya bailaban algo así) sino también a los que vivieron aquellos años en el que la música de clubs de baile inundaba todo. Pero lo que es innegable es que su melodía puede llegar a obsesionar, como les ha ocurrido a Hidrogenesse que, en su primer fin de semana de confinamiento por el COVID-19, se lanzaron a hacer una versión sui generis de esta canción: transformada en una balada a piano, Carlos Ballesteros y Genís Segarra le dieron su toque de genialidad al adornarla con los sonidos sampleados de la Fontana di Neptuno, sita en la romana Piazza Navona, tras quedar fascinados por la imagen de ese espacio vacío por la crisis del coronavirus.

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