La «Canción triste de Hill Street» definitiva de Betacam

-

- Publicidad -

La «Canción triste de Hill Street» definitiva de Betacam

Betacam ha lanzado recientemente una balada a piano que cita como influencia a Elton John o Liberace, lejos del sonido synth-pop que escuchamos en su disco ‘Mítico’, uno de los mejores álbumes de 2018. Evidentemente ese clasicismo siempre ha estado en el fondo, pero esta canción que ahora estrena vídeo de Alberto de Lorite Rubio pretende mostrar su lado más descarnado y desprovisto de toda «ironía» o «cinismo». Foto: Dani Cantó.

‘Lo único que tengo’, aderezada también con una sección de cuerda, es una declaración de amor abierta en canal desde la primera línea («Te quiero cuidar / Te quiero hacer falta / Quiero estar ahí, quiero oírte dormir aunque estés constipada»). Como ‘Ojo por diente’ de Klaus&Kinski, es decir, como canción de amor moderna, no evita lo coloquial ni lo exento de glamour («Te recogeré cuando estés borracha / Diré ya está bien, te daré de comer y te llevaré a casa»). Y apuesta por mirar las cosas con la perspectiva que da la larga duración («No estamos tan mal, cualquiera lo habría dejado antes / lo hemos hecho guay, yo estaré contigo hasta que te hartes»). Tiene por tanto madera de clásico, es nuestra «Canción del Día» y hemos querido lanzar un par de preguntas a Javier Carrasco, también miembro de Rusos Blancos, sobre su composición.

- Publicidad -

Preguntamos a Betacam si hay alguna influencia concreta de los años 70 o de otro momento del pop que le haya podido llevar a escribir esta canción: «Ninguna en concreto y todas en particular, aunque está claro que casi toda esa tradición de balada al piano viene de los Beatles de ‘Hey Jude’ o ‘Let It Be’. Continúa con el Lennon de los 70, el de ‘Mother’, ‘Jealous Guy’ y ‘Mind Games’. Me gusta, porque Lennon en realidad era bastante limitado técnicamente (para las florituras ya estaba el bueno de Nicky Hopkins), pero siendo consciente de sus limitaciones, hacía muchísimo con muy poco. Hay algo también de baladón italiano de los 80, pero si hay alguien contemporáneo que lo borda es Jason Lytle de Grandaddy. Su primer disco en solitario es una preciosidad. Todas las canciones son prácticamente la misma, pero la producción es tan tan guay, con tantos detalles, que te lo tragas embobado. A veces fantaseo con pedirle que me produzca alguna canción al piano, quién sabe si en el futuro me lo podré permitir…».

Este tipo de melodías a algunos nos llevan a la melodía de la serie ochentera ‘Canción triste de Hill Street’ y el propio Betacam ha bromeado a menudo con ello en su cuenta de Twitter. Ahora se explica: «Como hijo de los 80 que soy (del 81, más bien) crecí al calor de las sintonías de televisión que llegaban (casi siempre tarde) a España. Había magia en esas melodías. No es como ahora, que puedes pasar las intros de las series o, directamente, no existen. Tenías 30 segundos para enganchar a una audiencia que podía conocerte o no y tenías que capturar la esencia de la serie en pequeñas sinfonías de 30 a 60 segundos. Piensa en las intros de ‘El Gran Héroe Americano’, ‘MacGyver’, ‘Alf’ o ‘Los Problemas Crecen’. En concreto, la cabecera de ‘Canción triste de Hill Street’ capturaba perfectamente esa melancolía y ese no-se-qué crepuscular que era lo que hacía grande la serie, aunque yo era muy pequeño cuando la pasaron en TVE 1 y apenas me enteraba de nada. Siempre bromeo con que el 80% de la música que hago viene de esa canción, pero por ejemplo en ‘Baile Letal 3’ de Rusos Blancos es que es un canteo».

- Publicidad -

Finalmente, nos deja una playlist que ha hecho con medios tiempos en los que manda el piano. Favoritas de toda la vida, donde conviven Carpenters con Eros Ramazzotti, y Mercury Rev con Sergio Dalma.

Lo mejor del mes:

Lo más visto

No te pierdas

‘Eso que tú me das’: Pau Donés siendo hasta el final el mismo que cantó ‘Grita’

A finales de los años 90 las canciones de Jarabe de Palo eran omnipresentes. Cada vez que un ser...

No hubo euforia: desangelada victoria de ‘Voy a quedarme’ para Eurovisión

RTVE destinó más recursos a las colaboraciones de Blas Cantó que a las canciones aspirantes para Eurovisión en sí.