Kenny Morris, batería y uno de los miembros fundadores de la banda de post-punk y rock gótico Siouxsie and the Banshees, ha fallecido a los 68 años. No se ha revelado la causa de su muerte.
Morris, británico de padres irlandeses, nació en 1957 y se unió a Siouxsie and the Banshees en enero de 1977, a los 20 años, tras asistir a la primera actuación de la banda en el mítico Club 100 londinense unos meses antes.
Aunque Morris solo tocó en los dos primeros álbumes de estudio de Siouxsie and the Banshees, ‘The Scream’ (1978) y ‘Join Hands’ (1979), su sonido fue crucial en el desarrollo del estilo oscuro y primitivo del grupo. Stephen Morris, de Joy Division y New Order, y Kevin Haskins, de Bauhaus, reconocieron que el sonido de Morris influyó en el suyo propio. Lol Tolhurst, de The Cure, afirmaba que el estilo de Morris había “dado forma a la estética de Siouxsie and the Banshees”.
Morris abandonó Siouxsie and the Banshees en septiembre de 1979, horas antes de un concierto del grupo programado en Aberdeen, por desavenencias internas con la banda, junto al guitarrista John McKay.
Morris fue sustituido a la batería por Budgie, de The Slits, con quien Siouxsie and the Banshees lanzaron su mítico disco ‘Juju’ (1981). Tras dejar la banda, Morris siguió tocando la batería en directos y grabaciones de estudio, dirigió cortometrajes y exploró su interés por la enseñanza y la pintura. Dirigió una galería de arte y, en los últimos años, había retomado la batería tocando con la banda post-punk de Dublín Shrine of the Vampyre.
Morris terminó de escribir sus memorias durante la pandemia. Se publicarán póstumamente, en principio, a lo largo de este año.
