El regreso a la “montaña mágica” de Olga Tokarczuk, lo nuevo de la premio Nobel Han Kang (lo incluimos porque fue publicado en diciembre de 2024), el celebradísimo debut de Rita Bullwinkel, la fabulosa biografía novelada del director G. W. Pabst a cargo de Daniel Kehlmann, la siempre interesante Sara Mesa… Seleccionamos los libros que más nos han gustado del año pasado.
Tierra de empusas (Olga Tokarczuk)
De premio Nobel a premio Nobel. Hace cien años, Thomas Mann publicaba su obra magna: ‘La montaña mágica’. Cien años después, Olga Tokarczuk publica ‘Tierra de empusas’ (Anagrama), una fabulosa novela que dialoga con el libro del escritor alemán y lo confronta a través de una mirada feminista y contemporánea. La escritora polaca (‘Los errantes’, ‘Los libros de Jacob’) sitúa su novela en 1913, en el sanatorio para tuberculosos de Görbensdof, en las montañas de los Sudetes. Hasta allí llegará el protagonista de la novela, un tímido estudiante de ingeniería. Durante su estancia conocerá a otros enfermos, con los que trabará amistad. Entre toses y sorbos de alcohol, discutirán, divagarán y pontificarán sobre cuestiones de todo tipo, en particular sobre las mujeres, siempre desde una posición de superioridad. Tokarczuk transforma la “montaña mágica” en una “tierra de empusas”, donde cuestiona los valores del viejo orden y los subvierte en un final sorprendente y catártico.
Imposible decir adiós (Han Kang)

Otra premio Nobel. La última novela de la coreana Han Kang, es una nueva demostración de la increíble capacidad de esta escritora para tratar temas extremadamente duros con una prosa delicada, poética y sofisticada, y una mirada humanista y compleja, sin caer nunca en la sensiblería o lo escabroso. En ‘Imposible decir adiós’ (Random House), Han Kang ofrece una meditación íntima sobre la pérdida, la memoria y los lazos invisibles que conectan a las personas a través del tiempo. La novela parte de una situación de duelo, para desplegar una narración polifónica y fragmentaria, donde el pasado y el presente se entrelazan constantemente. En la segunda parte, lo real se quiebra. No queda claro si los personajes están soñando, son espíritus, están muertos… Pero esa ambigüedad potencia la dimensión emocional del relato: el intento desesperado de comprender, de asimilar, de decir adiós cuando decir adiós parece imposible.
El director (Daniel Kehlmann)

La nueva novela de Daniel Kehlmann (‘La medición del mundo’, ‘Deberías haberte ido’) ha encabezado gran parte de las listas de lo mejor de 2025 a nivel internacional. El autor alemán ha hecho un retrato extraordinario de G.W. Pabst, una biografía novelada que intenta contestar a una pregunta: ¿por qué el prestigioso director que había encumbrado a Greta Garbo (‘Bajo la máscara del placer’) y Louise Brooks (‘La caja de Pandora’), que se había ganado el apelativo de “Pabst el Rojo” con la antibelicista ‘Cuatro de infantería’ (1930) y la izquierdista ‘Carbón’ (1931), y que había rodado en Francia y en Hollywood, decidió regresar al Tercer Reich en 1939? Kehlmann dibuja a Pabst como un hombre inseguro y conformista, que antepuso el interés personal al deber moral. ‘El director’ (Random House) explora ese pacto fáustico con el nazismo a través de una prosa ágil y cargada de tensión dramática, poniendo el acento en el conflicto interior de un artista atrapado entre la ambición, el temor y la necesidad de reconocimiento.
La picadura de abeja (Paul Murray)

Tragedia, humor y ternura. Esos son los tres ingredientes que ha mezclado el irlandés Paul Murray en su espléndida ‘La picadura de abeja’ (Anagrama). La novela se adentra en el núcleo de una familia de clase media precarizada (post 2008), marcada por los secretos, los silencios y los pequeños dramas cotidianos. A través de las diferentes (y distintivas) voces de sus cuatro miembros, la narración va componiendo un retrato de un hogar donde cada personaje carga con sus propios temores, traumas y heridas. Lo más notable es la manera en que el libro logra equilibrar el relato presente con las evocaciones del pasado, especialmente las infancias y adolescencias de los padres, cuyas experiencias terminan condicionando gran parte de los conflictos actuales. El autor construye así una historia emocionalmente rica, que combina tensiones familiares, secretos largamente guardados y una mirada empática a la complejidad de los vínculos afectivos.
Golpe de luz (Rita Bullwinkel)

Celebradísimo debut de Rita Bullwinkel, conocida por ser la editora de la revista literaria McSweeney’s Quarterly. Nominada al Booker, finalista del Pulitzer y, el espaldarazo definitivo para muchos: a Obama le voló la cabeza. En ‘Golpe de luz’ (Sexto Piso), Bullwinkel narra las vidas -pasadas, futuras e imaginadas- de ocho boxeadoras adolescentes durante un campeonato que se celebra en Reno, la versión barata y sórdida de la ya de por sí decadente Las Vegas. La novela se abre con el cuadro de los enfrentamientos y cada capítulo está dedicado a un combate. Es en ese espacio, dentro del cuadrilátero, donde la autora explora las interioridades de unos personajes extraordinariamente bien perfilados. El ring no es solo un escenario deportivo y de violencia física, sino también un espacio de revelación íntima donde, golpe a golpe, se condensan miedos, deseos y futuros posibles.
Oposición (Sara Mesa)

El título ‘Oposición’ (Anagrama, 2021) puede leerse de dos maneras: como el conjunto de pruebas para acceder a un cargo público y como un acto de resistencia. Sara Mesa juega con esa polisemia para construir un relato sobre la administración pública desde dentro, presentada como un espacio con reglas propias, a menudo absurdas y profundamente desconectadas de la realidad. La parte dedicada al lenguaje burocrático es sensacional: “realizar era mejor que hacer y recepcionar mejor que recibir”. En ese entorno, la protagonista se enfrenta a un dilema que puede marcar el resto de su existencia: ¿luchar por conseguir un trabajo de oficina tedioso, frustrante y la mayoría de las veces inútil, pero seguro y cómodo, “para toda la vida”; o lanzarse a un mercado laboral dominado por la precariedad, la explotación y la inestabilidad, pero cargado de posibilidades, estímulos y abierto a la creatividad y la iniciativa? ¿Cuánto hay de vocación e ilusión en una aspirante a funcionaria y cuánto de miedo y renuncia?
Unos cuantos sueños (Chimamanda Ngozi Adichie)

Chimamanda Ngozi Adichie es una figura controvertida. Más allá de polémicas (expuestas por mi compañero Jordi en este artículo), lo que es indudable es que Chimamanda –‘Medio sol amarillo’, ‘Americanah’- es una novelista fabulosa. ‘Unos cuantos sueños’ (Random House), su esperada nueva novela tras más de una década sin publicar ficción, no decepciona. Adichie narra la historia de tres pijas nigerianas y de la criada de una de ellas (personaje inspirado en la limpiadora de hotel que denunció la violación por parte de Dominique Strauss-Kahn), quienes cuentan en primera persona “unos cuantos sueños”: sus relaciones con los hombres, la maternidad, el poder económico, el colonialismo, la identidad africana y las contradicciones de una élite femenina atrapada entre el privilegio, las heridas que han dejado abiertas sus exparejas y el deseo de emancipación. Chimamanda se compra bebés como buena señorona rica, pero… qué bien escribe: qué manera de articular temas, hilvanar ideas y elaborar reflexiones.
El asesinato de los Aosawa (Riku Onda)
Hasta hace cinco años, nadie conocía a Riku Onda fuera de Japón, donde es una autora muy premiada y leída. Fue a raíz de la traducción al inglés de ‘El asesinato de los Aosawa’ (publicada originalmente en Japón en 2005) y de su inclusión en varias listas de lo mejor del año, cuando la autora se ha dado a conocer internacionalmente. ‘El asesinato de los Aosawa’ (Salamandra) es un absorbente thriller que destaca por su atractiva y poco convencional estructura narrativa. Todo comienza en una fiesta de cumpleaños celebrada en un sofocante día de verano (el ambiente caluroso y húmedo impregna toda la novela): diecisiete personas, entre ellas seis niños, mueren envenenadas. A partir de ese suceso, la historia se abre a múltiples perspectivas, distintas líneas temporales y diversos puntos de vista, como si se tratara de un rompecabezas metaficcional: una joven interesada en el caso contacta con una escritora que escribió sobre ese caso que a su vez fue testigo de la masacre.
Los náufragos del Wager (David Grann)

Con apenas dos novelas previas, ‘Z, la ciudad perdida’ (2010) y ‘Los asesinos de la luna’ (2019), David Grann se ha consolidado como uno de los más reconocidos escritores de narrativa de no ficción en la actualidad. A este reconocimiento han contribuido las adaptaciones cinematográficas de sus obras, en particular la reciente película dirigida por Martin Scorsese. Con su nuevo libro, ‘Los náufragos del Wager’ (Random House), la historia vuelve a repetirse: éxito de crítica y público, y futura adaptación al cine a cargo, nuevamente, de Scorsese y Leonardo DiCaprio, quienes han adquirido los derechos de la obra. La novela narra la increíble odisea de los tripulantes del buque británico HMS Wager, naufragado en las costas de la Patagonia en 1741. Grann reconstruye magistralmente esta terrible historia de supervivencia, motines y asesinatos, combinando una meticulosa labor de documentación con una prosa vibrante, de una potencia narrativa extraordinaria.
Los mensajeros de la oscuridad (John Connolly)

Por último, una debilidad personal. ‘Los mensajeros de la oscuridad’ (Tusquets) tiene todo lo que un fan de las novelas de Charlie Parker puede esperar: una absorbente trama criminal, que se va oscureciendo a medida que van apareciendo elementos siniestros y ominosos; una prosa enormemente fluida (más de 500 páginas que vuelan), con un ritmo que alterna la acción del thriller con pasajes reflexivos más pausados; unos diálogos llenos de ingenio y punzante ironía; una multiplicidad de voces hábilmente entretejidas con la voz central en primera persona del protagonista; y una atmósfera sombría y melancólica que impregna toda la novela como la niebla en los densos bosques de Maine. Veintiuna novelas después, Parker continúa persiguiendo fantasmas -los suyos y los ajenos- y arrastrando al lector por parajes tan oscuros y perturbadores como hipnóticos y evocadores.
