Hoy es el primer 6 de febrero desde que salió ‘6 de febrero’, pues Aitana lanzó el tema en verdad el 5 de mayo del año pasado. Últimamente algo oscurecido por el viral ‘Superestrella’, que sigue peleando por ser top 1 oficial en España en cualquier momento, ‘6 de febrero’ continúa siendo un hit. Logró el doble platino hace meses, y aún resiste en el top 50 en la lista oficial de Promusicae, después de casi 40 semanas. Por supuesto, sin el apoyo de la playlist de Spotify Éxitos España, donde incluso ‘Superestrella’ ocupa un lugar humillante: el 47 de 50.
Aitana dio con ‘6 de febrero’ buscando un hit con el que abrir sus conciertos en estadios y defendió el tema de quienes le dijeron que sonaba a «midi». En las últimas horas os hemos preguntado a través de redes qué significa para vosotros ‘6 de febrero’, y habéis sido muchos los que habéis querido compartir unas historias que acercan este tema a ser el nuevo ‘7 de septiembre’ o el nuevo ’20 de abril’.
«Cuando escucho ‘6 de febrero’ se me escapa una sonrisa que solo yo sé qué significa».
A muchos el tema os ha tocado la fibra sensible por una ruptura personal, como a Miguel: «Es una canción muy de Aitana, tiene el don de transmitir tristeza, alegría y nostalgia a la vez. Me recuerda a un muchacho con el que estuve poco tiempo pero fue muy intenso, que no acabó un 6 de febrero sino un 21 de diciembre en la estación de metro de Gran Vía, la que tiene el monolito ese más feo que un suspenso. Me lleva a ese momento, quizá la única fecha que recuerdo con alguien y que encima no fue una persona especialmente importante, pero que recuerdo cuando llega esa fecha. Tampoco la historia fue igual, aunque sí fue él quien decidió dejarlo, y teníamos más o menos la edad que tiene Aitana. Cuando escucho esa canción se me escapa una sonrisa que solo yo sé qué significa».
A Varisampu la temática de la canción también le tocó: «La primera vez que escuché la canción, me llevó directamente a una historia personal, porque a todos en algún momento nos han robado un día, un lugar, una canción… como ‘El fin del mundo’, que era mi canción con un chico y eso terminó fatal. Con el paso del tiempo las cosas se superan, pero siempre tendremos estas cosas que nos recordarán a ciertos momentos. Conecté mucho con esta canción de Aitana porque a todos nos han dicho un “amiga, date cuenta”, y nos ha dado igual. Por eso es casi imposible no empatizar con ‘6 de febrero’ y que para todos esta canción tenga un nombre concreto. Todos hemos sido Aitana».
«Todos hemos sido Aitana»
La experiencia de Marta S. es similar: «Sin ser fan en general de la música de Aitana, he de reconocer que esta canción se me pegó. La tengo en una playlist que llamo “draft” donde guardo canciones para luego clasificarlas en playlists. Esta la tengo entre ‘El derecho de vivir en paz’ de Víctor Jara y ‘Candy’ de Claudia Valentina… Todo muy ecléctico de estar muy bien de la cabeza XD En una época la ponía bastante, sobre todo en el metro. Lo que me llega es la frase del estribillo “porque todavía te quiero, yo te quiero, maldito me olvidaste de primero”. Es algo muy básico pero que jode mucho en una ruptura. Y piensas: «mira, hasta a Aitana le pasa».
Hemos dado con personas para los que el ‘6 de febrero’ es una fecha más triste aún porque tal día perdieron a un familiar (a una abuela, nos cuenta un usuario que no puede evitar «sentir animadversión hacia la canción por eso»), y también con otros que celebran este 6 de febrero su cumpleaños. Es el caso de David Rodríguez: «A pesar de la grata sorpresa que supuso para mí el álbum ‘alpha’ por su propuesta, su sonido rompedor y ese cambio de imagen que tan bien le sienta, más sorpresa aún fue el sencillo ‘6 de febrero’. Además de su melodía y su sonido de corte ochentero, ¡el título de la canción es mi fecha de nacimiento! De esta canción me encanta el teclado y ese crescendo. Una canción que se crece con las escuchas. Gracias, Aitana, mi cumpleaños ya tiene banda sonora».
«Es algo muy básico pero que jode mucho en una ruptura. Y piensas: «mira, hasta a Aitana le pasa»»
Al margen de las historias, algunos usuarios destacan eso mismo, su producción, como Antonio Irún: «Lo que más me gusta de ‘6 de febrero’ es el estribillo: su melodía atemporal y progresión de acordes, habitual en un millón de canciones pop, y el final instrumental, que por momentos me recuerda a temas como ‘Roulette’ de la era ‘Witness’ de Katy Perry».
También hay que tener en cuenta que ver a Aitana defender el tema en el documental, ha hecho sentir a muchos de sus fans más unidos a la canción y a la artista. Así nos lo cuenta Aroa Castillo: «Recuerdo escuchar en el coche ‘6 de febrero’ junto a mi madre, cantando súper felices. En la escena del documental de Aitana, ‘Metamorfosis’, enseñaba a su manager el single y lo vive como nunca. Eso hace que los fans nos sintamos tan unidos a ella y a su música».
Carlos Cedo ejerce de fan crítico con el trabajo de la artista: «Casi un año después, sobrevive como uno de los singles más acertados de la última etapa de Aitana. Cuando la era de ‘Cuarto Azul’ parecía condenada a una recepción tibia marcada por la docuserie de Netflix, casi autoparódica, Aitana combinó una melodía infecciosa con una producción cercana al lo-fi y dio en el clavo. Por el formato en el que se dio a conocer la artista, las concesiones a su vida privada parecen siempre dar buen resultado dentro de su catálogo. Sin pretensiones de convertirse en una gran conceptualista ni una compositora a la vanguardia, ‘6 de febrero’ supuso la enésima demostración de que el pop español de radiofórmula no quedará huérfano mientras Aitana siga trabajando con la ambición de crear himnos instantáneos. Para insuflar de personalidad una frase tan simplona como “porque todavía te quiero, yo te quiero” hay que tener mucho carisma y creo que esa es la gran —y relativamente temprana— victoria de la carrera de Aitana, al margen de esas consideraciones tan rotundas como «producto» o «superestrella».
Finalmente, Sergio nos deja una anécdota: «Mi historia se reduce a escucharla compulsivamente en bucle. Si sirve de algo, siempre he creído que cuando dice “ahora devuélveme mi 6 de febrero” debería decir -si es que no era así originalmente- “cabrón, devuélveme mi 6 de febrero”.
‘6 DE FEBRERO’, EN EL ANUARIO DE JENESAISPOP
Aitana amplió público con la reinvención de ‘alpha’. Al optar por una producción más electrónica, comenzó a interesar a gente más adulta, no solo a niños y adolescentes que se habían acercado a ella a través de ‘Operación Triunfo’. Es cuando te diriges a toda España, a un target más transversal, cuando te transformas en una “superestrella” capaz de llenar un Metropolitano, o dos.
‘CUARTO AZUL’ ha seguido claramente esa senda estilística, cuidando además el concepto. El álbum se divide en dos partes separadas por un interludio: la primera habla de una ruptura y la segunda, más festiva, con colaboraciones como Fangoria o Myke Towers, de su superación.
Aitana se siente cómoda en el revival dance de los 80 y los 90, que tan bien funcionó a The Weeknd y Dua Lipa durante la pandemia. Le salen producciones tan chulas como ‘SEGUNDO INTENTO’, de gran gancho instrumental a los teclados, o ‘6 DE FEBRERO’. Es esta una creación sobresaliente, de nuevo junto a Andrés Torres y Mauricio Rengifo, coautores de ‘Despacito’. El estribillo cambia de melodía de manera absolutamente sublime, en una frase balanceando hacia un lado, en la siguiente hacia otro, como si la cantante estuviera surfeando o esquivando balones tirados por su ex. La artista interpreta además el tema en una toma vocal narcotizada, como si estuviera anestesiada por los antidepresivos. En un día tonto, la repetición final de la frase clave de la canción (“yo no puedo devolver el tiempo atrás”) provoca lágrimas a borbotones.
