Britney Spears fue detenida en marzo por conducir bajo los efectos del alcohol, y ahora el vídeo policial de su arresto ha sido publicado por las autoridades estadounidenses. Varias imágenes del material han comenzado a circular en redes sociales, dentro de un vídeo obtenido por The New York Times que incluye hasta tres horas de grabaciones.
En las imágenes, Spears responde de forma confusa a las preguntas de los agentes, alternando frases incoherentes, cambios de tono y acentos. También insiste en que estaba bien para conducir, a pesar de que la policía la había detenido por circular de manera irregular entre carriles.
El vídeo recoge además momentos surrealistas, como ese en que la cantante ofrece a los agentes ir a su casa, comer lasaña y usar su piscina, mientras se niega durante varios minutos a salir del vehículo. Según el informe, su actitud y sus respuestas llevaron a los oficiales a concluir que se encontraba bajo la influencia combinada de alcohol y un estimulante. Por otro lado, quizá las imágenes no son tan «erráticas» y alarmantes como titulan los medios.
Durante la detención, el agente afirma haber detectado olor a alcohol en el coche. Spears contesta: “Probablemente puedo beber cuatro botellas de vino y cuidarte. Soy un ángel”. El informe detalla que Spears declaró haber tomado tres medicamentos recetados ese día, incluidos Prozac y Adderall.
Tras la detención, Spears fue liberada a la mañana siguiente y aceptó un acuerdo de culpabilidad por un cargo menor, evitando así prisión adicional. El pacto incluye 12 meses de libertad condicional y la obligación de completar un programa de rehabilitación de tres meses por abuso de sustancias. Spears ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación a mediados de abril y abandonó la clínica a finales de mes.
