Oklou: «No creo que llegue a dominar mi propio idioma como herramienta poética»

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Oklou: «No creo que llegue a dominar mi propio idioma como herramienta poética»

Justo antes de su reciente concierto en Madrid, con todas las entradas vendidas, Oklou recibió a JENESAISPOP en un camerino de la sala La Riviera. La artista francesa tuvo un 2025 espectacular gracias al éxito de culto de ‘choke enough’ y continúa ganando admiradores en 2026 con su gira, que se extenderá hasta octubre. En medio de todo esto, hablamos con ella sobre cómo está afrontando esta nueva etapa de su vida, su manera de construir atmósferas a través de la música o su elección de escribir en inglés en vez de en su idioma nativo.

Tu mixtape ‘Galore’ ya recibió bastante atención, pero ‘choke enough’ ha sido tu gran salto hacia un público mucho más amplio. ¿Cómo ha afectado este éxito a tu vida, tanto personal como artísticamente?
Personal y artísticamente están muy conectados. Sinceramente, creo que lo he gestionado bastante bien. En realidad, el hecho de estar embarazada, dar a luz y pasar por el posparto hizo que no pudiera implicarme al cien por cien en toda la campaña del álbum. Hice todo lo que era necesario, pero también intenté protegerme. Me ahorré gran parte del estrés que supone estar constantemente expuesta, conceder muchísimas entrevistas y participar en toda la promoción. De hecho, ni siquiera estaba disponible para seguir todo lo que ocurría alrededor del disco en internet. Obviamente fui consciente de muchas cosas, pero también tenía que centrarme en mi salud y en mi bebé. Sabía que el álbum estaba funcionando bien, pero pude mantener cierta distancia respecto al estrés que todo eso podría haberme provocado.
Más allá de eso, estoy muy agradecida y también muy sorprendida. No sabría explicar exactamente por qué ha sido un éxito, pero creo que el equipo con el que trabajo hizo una gran labor de promoción, además de que a la gente realmente le ha gustado la música. Al final es una combinación de muchos factores y estoy muy feliz.

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¿Cómo ves ahora el álbum, después de un año? Recuerdo que en una entrevista anterior con nosotros comentabas que había una canción de ‘Galore’ con la que no estabas del todo satisfecha. ¿Hay algo de ‘choke enough’ que cambiarías hoy?
Mi opinión sobre ‘choke enough’ no ha cambiado desde que salió. Tengo muy claro qué cosas considero acertadas y cuáles no. Hay muchas decisiones que habría tomado de otra manera. Lo sentía mientras hacía el álbum, durante la mezcla y también cuando se publicó. Hubo decisiones que tomé yo y otras que, en cierto modo, tuve que aceptar. Digo «tuve que aceptar» porque sentía que no tenía el control absoluto sobre todo el proyecto. Por eso digo que habría hecho algunas cosas de otra manera, aunque también forma parte del proceso. Eso no significa que no me guste el disco. Al contrario, adoro todas las canciones. Lo que quizá habría afinado un poco más es la forma en que el álbum cuenta su historia. A veces siento que va en muchas direcciones distintas y ese es el único aspecto que creo que podría haberse pulido mejor. Pero nunca habría publicado canciones que no me gustaran.

«El hecho de estar embarazada, dar a luz y pasar por el posparto hizo que no pudiera implicarme al cien por cien en toda la campaña del álbum»

Hay algo de tu forma de producir que me parece muy interesante. Tus canciones están llenas de pequeños detalles y, al mismo tiempo, resultan muy minimalistas. Todo lo que suena parece estar ahí por una razón. ¿Cómo es ese proceso de decidir qué sonidos eliminar y cuáles conservar?
Gracias por decir eso, porque creo que es cierto. Es curioso porque mi amigo Casey, que es coproductor de mis discos, me envía muchas veces su música precisamente para eso. Sabe que probablemente voy a decirle: «Eso no hace falta. Eso tampoco. Quédate solo con lo que realmente es necesario y significativo». Creo que es una forma muy útil de trabajar en cualquier disciplina artística, aunque depende de cuál sea tu objetivo creativo. Para mí es una manera muy eficaz de llegar a una idea precisa de cómo quiero que suene la música y de lo que realmente quiero expresar. Cada elemento de una canción tiene una energía, unas referencias y un significado propios. Cuando entiendes eso, dejas de pensar simplemente en si algo «encaja». No se trata de que encaje, sino de lo que transmite.

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El álbum tiene una energía muy propia de los años 2000. Es una estética que está volviendo con mucha fuerza al pop actual. ¿Qué te atrae de esa época? ¿Te consideras una persona nostálgica?
Muchísimo. Creo que el regreso de la estética y el sonido Y2K tiene una explicación muy sencilla: la gente que ahora tiene entre 25 y 35 años está reviviendo su adolescencia. Me parece algo completamente lógico. Después esa estética acaba convirtiéndose en tendencia y ahí es donde creo que hay que ser coherente. Si recurres a referencias de una determinada época, tienen que significar algo para ti. No me parece interesante limitarse a replicarlas; lo importante es apropiárselas y darles un sentido propio. Y sí, siempre he sido una persona muy nostálgica. Creo que eso también se refleja en mi música.

«El regreso de la estética y el sonido Y2K tiene una explicación muy sencilla: la gente que ahora tiene entre 25 y 35 años está reviviendo su adolescencia»

Pasando a las letras, ¿te sientes más cómoda escribiendo sobre tus emociones en inglés? ¿Te planteas hacerlo algún día en francés?
Lo he intentado muchas veces, pero para mí es un ejercicio muy difícil. Me exijo demasiado y siento que todavía estoy muy lejos de dominar mi propio idioma como una herramienta poética. Sinceramente, ni siquiera creo que llegue a hacerlo algún día. Podría cantar en francés un texto escrito por otra persona sin ningún problema, pero escribirlo yo misma es completamente distinto. Para mí es casi otra profesión. Cuando escribo en inglés tampoco trabajo siempre sola. Algunas canciones sí las he escrito de principio a fin, pero nunca sé realmente cuánto valen esas letras. Con la música sí sé perfectamente qué significa lo que hago y si funciona. Con las letras no tengo esa seguridad. Por eso necesito apoyarme en Casey y en otras personas cuya lengua materna es el inglés para que me digan si una frase suena natural o no. No tengo esa intuición que sí tendría si escribiera en mi propio idioma. Siempre me pregunto: «¿Esto está bien? ¿Suena natural?». Pero, al mismo tiempo, eso también me da cierta libertad. Como no soy plenamente consciente de todos los matices del idioma, me resulta más fácil dejarme llevar sin juzgarme tanto.

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Hablando de Francia, ¿hay artistas franceses que quizá no sean tan conocidos fuera del país y que creas que merecen mucha más atención?
Muchísimos. Aunque últimamente he estado un poco desconectada de la escena porque ya no tengo tanto tiempo para ir a conciertos o descubrir música nueva. Diría, por ejemplo, mi guitarrista, cuyo proyecto se llama Détente. También Jazz Lambaux, que estuvo conmigo de gira y ofrece un directo fantástico en el que mezcla instrumentos tradicionales como la gaita con una propuesta muy personal.

También recomendaría a mi amiga Vickie Cherie, que escribe canciones pop y también me acompañó en la gira. Y DJs como Crystallmess, que es productora y además organiza exposiciones de arte. Es una artista con muchísimo talento.

Hace poco también compusiste junto al músico Robin Coudert la banda sonora de la película de animación ‘In Waves’. ¿Cómo surgió ese proyecto y cómo fue la experiencia?
Empecé a involucrarme en el proyecto en 2021. Me pidieron escribir la música para un tráiler que necesitaban para conseguir financiación. En la animación todo lleva muchísimo tiempo y ese tipo de materiales son fundamentales para sacar adelante la producción. Acepté el encargo, pero enseguida me di cuenta de que no podía hacerlo sola. Nunca había compuesto una banda sonora de ese nivel y los requisitos musicales eran muy exigentes. Había que escribir para orquesta y trabajar con un lenguaje completamente distinto al que utilizo normalmente. Puedo crear mis propios sonidos y desarrollar mi universo musical, pero una banda sonora requiere otras herramientas: trabajar con arreglistas, entender cómo adaptar la música a la imagen y dominar un proceso que yo todavía no conocía. Sentía que no tenía la experiencia suficiente para afrontar un proyecto así por mi cuenta. Por eso se incorporó Rob Coudert, que tenía mucha más experiencia. Hemos trabajado juntos en este proyecto durante varios años y ha sido una primera experiencia fantástica. Me encantaría volver a componer para cine.

Cuando haces música, ¿el cine suele servirte de inspiración? ¿Hay películas que influyan en la forma en la que compones un álbum o una canción?
Sí, creo que sí. A veces la influencia es muy evidente y termina apareciendo incluso en las letras. Estoy convencida de que todo lo que experimentas acaba formando parte de la música que haces: las películas, la música que escuchas, las personas que conoces, las emociones… Todo aquello que te conmueve profundamente termina reflejándose de una forma u otra. No siempre soy consciente de ello, pero ocurre. Por ejemplo, en ‘choke enough’ una de las inspiraciones fue ‘Los perros de la plaga (Plague Dogs)’, que incluso dio título a una de las canciones. En ‘thank you for recording’ la inspiración surgió de vídeos de catástrofes naturales que veía en YouTube, como tornados y otros fenómenos extremos. A veces la influencia es muy directa y otras mucho más inconsciente. Pero siempre termina apareciendo.

Para terminar, ¿estás trabajando ya en un nuevo proyecto? ¿Qué puedes adelantarnos sobre lo que viene después de ‘choke enough’?
La verdad es que todavía no he tenido tiempo ni de abrir el ordenador. Ahora mismo tengo un bebé, estoy construyendo mi casa, estoy de gira, necesito descansar y también pasar tiempo con mi familia. Como cualquiera, tengo muchísimas cosas entre manos.

Además, aunque no tuviera todas esas responsabilidades, siempre necesito cerrar completamente una etapa antes de empezar la siguiente. Me ocurrió con ‘Galore’: hasta el último concierto de la gira no fui capaz de pasar página desde un punto de vista artístico y sentir que podía empezar de cero. Ahora me sucede exactamente lo mismo con ‘choke enough’. Lo que sí siento, igual que antes de empezar este disco, es mucha ilusión por volver a descubrir sonidos nuevos. Empiezo a sentirme atraída por nuevas ideas y tengo ganas de explorar hacia dónde pueden llevarme. Estoy deseando volver a hacer música, pero todavía necesito un poco de tiempo.

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