Este mes de noviembre se ha editado ‘Harro’, el nuevo disco de Zea Mays, el grupo de rock euskera compuesto por Asier Basabe, Rubén González, Iñaki Imaz y Aiora Renteri, autor de discos como ‘Morphina’ o ‘Elektrizitatea’. Ha producido el álbum nada menos que Dave M. Allen, productor de The Cure, Depeche Mode o The Human League, entre otros, y su sonido post-punk oscuro puede percibirse en el single ‘Orain’, en el que canta Santi Balmes de Love of Lesbian (sí, Santi canta en euskera) y para el que el grupo acaba de presentar un videoclip espectacular realizado únicamente con grafiti y sin postproducción.
El vídeo de ‘Orain’ es un trabajo de grafiti en stop-motion realizado con profunda meticulosidad en las paredes de Durangaldea. Sus autores son Gaizka Izagirre (grabación y montaje) y Gari Arregi (grafitis). “La idea surgió viendo vídeos de grafómetros con Gari”, ha dicho Izagirre en Mugalari. “El primer día de rodaje no sabíamos si iría a molar o no dado que no habíamos experimentado en paredes. Solo habíamos probado en folios una pequeño intento dado que disponíamos de poco tiempo para un proyecto de esta envergadura”.
Shannen Doherty sufre cáncer de pecho. Por un problema con su seguro médico y su ex mánager, no ha podido tratárselo adecuadamente y no fue diagnosticada durante meses. Ahora sus ex compañeros de ‘Sensación de vivir’ se han reunido para apoyarla. Ha sido este sábado 12 de noviembre en Illinois y no han faltado Luke Perry (Dylan) Jennie Garth (Kelly), Tori Spelling (Donna), Jason Priestley (Brandon) o Gabrielle Carteris (Andrea). No pudo asistir Ian Ziering (Steve) pero sí hubo una conexión con él a través de vídeo. US Magazine publica una instantánea del evento.
Teniendo en cuenta la fama de diva que siempre tuvo Shannen Doherty y lo mal que se llevaba con el equipo de rodaje, es noticiable que la reunión haya tenido lugar y en estos términos. Luke Perry, que fuera su novio en la serie y su pareja en pósters que dieron la vuelta a todo el mundo (en España vía Tele-Indiscreta, por ejemplo), ha tenido además unas bonitas palabras sobre ella. «Ninguno de nosotros estaríamos aquí hoy sin Shannen. Ha pasado por un montón de cosas. No se encuentra muy bien ahora mismo pero su trabajo a veces se ha minimizado. Ha pasado un autobús sobre ella y a mí me han acusado de ir conduciendo, pero ha sido una parte muy importante del éxito de esta serie. Ella me enseñó un montón. Estoy contento de que haya sido mi compañera. Fue muy buena en lo que respecta a su papel conmigo».
Jennie Garth ha subido a su Instagram una imagen con el lema «lucha como una Brenda» y también ha tenido unas palabras de cariño: «para mi hermana del alma Shannen Doherty, la mujer más fuerte que he conocido, antes y ahora. Me sentía amenazada por su fuerza, pero ahora estoy impresionada por ella. Me enseñaste un montón sobre cómo abrir mi mente y cómo no tener miedo de mi poder. Estoy muy agradecida por que mi joven yo pudiera ser tu amiga, pero sobre todo mi vieja yo. Lo mejor está por venir».
Shannen Doherty mantiene a sus fans informados de la evolución de su enfermedad a través de Facebook, donde hace solo unas horas ha posado con otras mujeres que sufren su misma enfermedad.
‘Cachitos de hierro y cromo’ se volvió a superar anoche con un nuevo episodio en La 2 dedicado a los momentos musicales más estrambóticos de la hemeroteca de RTVE. El programa estuvo lleno de buenos momentos, aunque también de otros más ridículos, entre los que destacó la mala baba con la que este recordó a Massiel haciéndose un «blackface» en televisión en 1975 durante su versión de ‘Swanee’ de George Gerswhin. «Claro está», decía Massiel al final de su actuación, «que yo no soy Al Jonson ni tampoco ningún otro señor, yo simplemente soy la mujer», declaraciones que ‘Cachitos de hierro y cromo’ aprovechó para dar paso brillantemente (o con muy poca sensibilidad) a Divine, recordando que «durante años no se supo si era un travesti, un transexual o, simplemente, una gorda disparatada».
El episodio número 55 de ‘Cachitos de hierro y cromo’ se realizó en formato youtuber en consonancia con lo surrealista de algunos de las actuaciones recordadas, tan ridículas que parecieron hechas para la era YouTube, como la de Bibi Andersen cantando disfrazada de sirena o la de Marisol en ‘Tip tip’ rodeada de vampiros «a lo Polanski». Algunas de las «performance» recuperdas de anoche, como la de ‘Tengo una muñeca vestida de azul’ de Micky, eran directamente siniestras.
La actuación musical final del episodio de anoche vino de la mano de Hidrogenesse, que hicieron una versión en directo de la mítica ‘¿Quién manera mi barca?’ de Remedios Amaya, incluida en reciente disco recopilatorio, ‘Most’. ‘¿Quién maneja mi barca?’ se publicó en el disco ‘Luna gitana’ de Amaya de 1983 pero es conocida por haber quedado en última posición en la edición del festival de Eurovisión de aquel año con cero puntos (como Turquía). Pero como recuerda el mismo programa, «si alguien necesitaba a alguien era Eurovisión a Remedios Amaya, y no al revés».
2016 sigue sin darnos un respiro a los amantes de la música. Este fin de semana ha fallecido Leon Russell, el reputado cantante y compositor de Nashville, a los 74 años mientras dormía, tal y como ha confirmado su mujer la página web del músico. Russell se recuperaba de una operación de corazón realizada en julio en la misma Nashville.
Russell era autor de ‘A Song for You’, una canción original de 1970 que han interpretado decenas y decenas de artistas en los años siguientes, notablemente Donny Hathaway en 1971, pero también Carpenters, que titularon su disco de 1972 en su nombre; Ray Charles, Whitney Houston, Christina Aguilera o Amy Winehouse.
Nacido en Nashville en 1942, Leon Russell fue músico de sesión para varios artistas durante los 50 y 60, notablemente para The Beach Boys, en cuyo ‘Pet Sounds’ tocó el piano, y compuso y produjo para una variedad de artistas durante los 70, como Bob Dylan, The Byrds, Joe Cocker o George Benson, a quien cedió ‘This Masquerade’, uno de sus mayores éxitos. Russell editó su último disco de estudio, ‘Life Journey’, en 2014.
A pesar de su talento para la composición de canciones melódicas, Russell no extendió su popularidad en las décadas de los 80 y 90, cuando su figura ya había desaparecido por completo de la actualidad musical del momento. Fue en 2010, cuando se editó ‘The Union’ junto a Elton John, cuando Russell recuperó la fama perdida. Un año después sería incluido en el Salón de la Fama del Rock ‘n Roll.
The Guardian publica este fin de semana una entrevista en profundidad con Matt Healy, el líder de The 1975, uno de los grupos de más éxito este año en Reino Unido e incluso un poquito también en Estados Unidos tras la edición del larguísimo pero muy destacable ‘I Like It When You Sleep…‘. En él suenan sin tapujos tan pronto a rock, como a disco, como a Police, como a INXS.
En la entrevista habla de lo que le gustan los perros, la iconografía religiosa, de lo bien que se lleva con su compañero George Daniel (se siente como en un matrimonio con él, pues viven a 2 minutos y se presenta en casa cuando quiere) o de cómo va a montar un estudio en casa. También habla de cómo probablemente tiene el trastorno de déficit de atención con hiperactividad sin diagnosticar. Pero la cumbre de la entrevista (el titular) se lo dan al momento en que indica que sabe que es pretencioso.
«No me disculpo (por ser pretencioso), porque estoy aburrido de los grupos indies muertos de miedo por hacer algo que pueda hacer parecer que tienen aspiraciones, y que afecte a su status quo de banda pequeñita y exclusivista, donde todo el mundo tiene que pensar que cada grupo es tan molón como la otra banda, y no puedes tocar para más de 30 personas y todo el mundo es una jodida lesbiana. Es mucho más pretencioso fingir que no te importa algo», indica Matt Healey, lanzando el hacha de guerra.
Os dejamos con una selección de las mejores canciones de su disco. También con el vídeo de ‘The Sound’, en el que aparecen escritas algunas de las críticas que ha recibido el grupo, tipo «tienen letras emo».
No se puede decir que la victoria de Donald Trump haya sido precisamente ajena al mundo de la música o del pop. Las reacciones han llevado a los artistas incluso a manifestarse en las calles de Estados Unidos horas después de que se hayan celebrado unas elecciones presidenciales.
El músico Donnie Trumpet ha decidido cambiarse de nombre artístico porque ha dejado de hacerle gracia lo que comenzó como una broma. A partir de ahora, el trompetista, que publicaba ‘Surf’ en 2015 (uno de los discos del año para Stereogum y Pitchfork), era nominado a un Grammy y tiene 37 millones de reproducciones en Spotify de su hit ‘Sunday Candy’, será conocido por su nombre real, Nico Segal.
Así lo indica en un comunicado en el que dice lo siguiente: «Lo que empezó como una broma, un tonto juego de palabras, ya no es divertido. No quiero que se me asocie con el tono odioso de Trump ni con su mensaje tan dañino. No quiero que se me malinterprete de ninguna forma. Las creencias de Trump no son las mías. A partir de ahora, llamadme Nico. Soy parte de una familia multicultural de la gran ciudad de Chicago. Estoy agradecido de la diversidad de amigos y familia que me han enseñado, creído en mí y animado. No podría soportar hacerles daño o a vosotros».
Su banda The Social Experiment también es la banda de apoyo de Chance the Rapper, quien forma parte del colectivo y co-escribió varias canciones de su disco. De hecho, es en el canal de este donde encontramos su estupendo hit. ‘Don’t Leave’ contaba con Vic Mensa.
La periodista Marta Jaumandreu, presentadora de Telediario 1, la ha liado durante la presentación de un reportaje en el que se analizaba la reacción de algunos artistas tras la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
Jaumandreu menciona a personajes como Cher o Alejandro Sanz, pero cuando llega el momento de leer el nombre de Miley Cyrus en el teleprompter -que no vamos a negar que tiene su dificultad la primera vez que te enfrentas a él-, la pobre se lía tanto como el mítico día que Luis Mariñas fue incapaz de pronunciar la palabra «primogénito» correctamente (lástima que no esté en Youtube). La pobre termina diciendo «Ciley Myrus».
Puede que su intervención en el Telediario 1 no sea tanto carne de programas de tomas falsas como el mítico ataque de risa de Carmen Tomás en el Telecinco de los 90 cuando presentaba un reportaje sobre la impopularidad de los condones en algunos países, con turistas asiáticos preguntando si aquello se podía comer, pero tampoco ha pasado desapercibida en la red, donde hasta un usuario, fan del pop en general y de Lady Gaga en particular, ha seleccionado y subido el vídeo.
En 2012, Paco León cometió una «locura»: estrenar en Internet ‘Carmina y revienta‘, su aplaudido debut en la dirección. Ahora, cuatro años después, esa osadía ya no parece tanto. El destino (o quizá una refinada estrategia de cásting, vete a saber) ha querido que León vuelva a ser partícipe de otro hecho pionero: ser uno de los protagonistas de ‘7 años’, la primera película española producida por Netflix.
Eso sí, tampoco es que la compañía estadounidense haya tirado la casa por la ventana. ‘7 años’ no es ‘Beasts of No Nation‘. Ni siquiera ‘XOXO’. Es una producción modesta que, atendiendo a su propuesta escénica (cinco personajes «encerrados» en un mismo espacio), podría pasar por cine low cost. Sin embargo, hay un pequeño detalle que delata su origen: se ve y se oye de maravilla. Su fotografía, música y sonido, a cargo de renombradas figuras de la industria (Arnau Valls Colomer, Federico Jusid…), son casi de superproducción.
Además, parece que su director -el prometedor pero irregular Roger Gual, Goya al mejor director novel por ‘Smoking Room’- ha contado con un lujo al alcance de muy pocos: la posibilidad de rodar su película en orden cronológico (con lo que eso ayuda al trabajo de los actores) y, una vez terminada, poder volver a filmarla entera de un tirón, en una sola toma. Ventajas de trabajar para Netflix.
El gran aliciente de ‘7 años’, aparte de su atractivo reparto (Paco León, Juana Acosta, Juan Pablo Raba, Alex Brendemühl y Manuel Morón), es su punto de partida argumental: cuatro socios de una exitosa empresa tecnológica contratan a un mediador para que, en un plazo de 24 horas, les ayude a decidir quién de ellos pasará 7 años en la cárcel por los delitos fiscales que todos han cometido.
A partir de esta irresistible premisa (obra de los también muy prometedores guionistas José Cabeza y Julia Fontana, esta última afincada en Hollywood) el director despliega un eficaz drama psicológico a cuatro bandas lleno de carambolas inesperadas, un «cuatro hombres sin piedad» que escupen sus miserias morales sobre una mesa de juntas.
Aunque a veces se le vaya la mano con el «dinamismo» de la steadicam (no vaya a ser que parezca teatro), Gual hace un buen uso del plano secuencia, privilegiando la labor de los intérpretes (todos a un gran nivel) y dejando que el espectador se vea arrastrado por la arrolladora potencia dramática de la historia. ¿Será ‘7 años’ la primera película estrenada exclusivamente en Internet que opte a los Goya? 8.
Anoche Sting ofrecía un concierto de reapertura de Bataclan un año después de los atentados en la sala parisina, en los que murieron casi 100 personas. El grupo que tocaba y que no pudo terminar su concierto, Eagles of Death Metal, se encuentra en París para participar en algunos eventos de conmemoración. El codirector de Bataclan Jules Frutos ha indicado a la prensa que expulsó al cantante Jesse Hughes y a otro miembro de la banda.
La razón habría sido que Jesse Hughes ha acusado en los meses pasados a parte del personal de seguridad de la sala de ser cómplice de los atentados. Aunque luego se disculpó asegurando que era «absurdo», después volvió a decir que sí lo pensaba, lo que les ha llevado a ser boicoteados de festivales franceses. Sus declaraciones, recogidas en el NME, fueron que un miembro de seguridad ni siquiera se atrevió a mirarle a los ojos antes del concierto y que hasta seis miembros del equipo de seguridad no se habían presentado en Bataclan cuando preguntó, animando a la policía a investigar por qué no se presentaron en su puesto de trabajo. El codirector de Bataclan ha declarado: «vinieron y yo les expulsé porque hay cosas que no puedes perdonar. Hace estas declaraciones increíblemente falsas cada dos meses. Es una locura acusar a nuestro personal de seguridad de ser cómplices de los terroristas. Ya basta. De ninguna manera. Esto tiene que terminar».
Sin embargo, según informa Billboard, el mánager del grupo ha enviado un comunicado indicando que no es cierto que Eagles of Death Metal intentaran entrar en Bataclan, aunque sí reconocen que están en París. «Hoy no es el día de hablar de Jesse Hughes o de Eagles of Death Metal. De hecho, Jesse está en París para recordar los trágicos sucesos de hace un año con amigos, su familia y sus fans. Hoy tratamos de recordar la trágica pérdida de vidas que sucedieron ante sus ojos durante su concierto, y el cobarde de Jules Frutos siente la necesidad de echar tierra sobre la reapertura de su propio club contando historias falsas a la prensa y estropeando una oportunidad maravillosa que podría usar para propagar la paz y el amor, para en su lugar propagar palabras llenas de odio. Jesse nunca intentó entrar en el concierto de Sting de esta noche».
Billboard apunta, citando a The Hollywood Reporter, que Jesse se acercó a la sala Bataclan para recordar a las víctimas y hablar con sus fans, pero que debido a las medidas de seguridad y a las dificultades de conseguir una entrada, era imposible que Eagles of Death Metal siquiera intentaran entrar en la sala.
Sting realizó un concierto de presentación de su nuevo disco, que ha salido este viernes. Nada más salir pedía al público un minuto de silencio y después arrancaba con ‘Fragile’. En el show sonaron varios éxitos de Police como ‘Every Breath You Take’ o ‘Roxanne’, además de otros en solitario como ‘Englishman In New York’ o ‘Desert Rose’.
El éxito de The Cat Empire, producido por el boca a boca, rara vez apoyado por la prensa o por la radio, no sorprende. Sus conciertos son una fiesta que celebran los fieles seguidores del ska, el jazz más popero y asequible, las trompetas más edificantes y la fiesta popular. Uno de los dos cantantes, Felix Riebl, tiene un timbre muy similar al de Chris Martin de Coldplay, además de buen porte, una bonita sonrisa, conciencia social y una carrera en solitario. No extraña que en otras giras sus fans no cupieran en La Riviera y en la nueva hayan optado por el Ring del Palacio de Deportes, además de haber agotado ya en Barcelona.
‘Rising With The Sun’, que sin ser su mayor éxito en las plataformas de streaming, también ha sido número 1 en su Australia natal, les presenta en una paleta puntualmente más electrónica, como muestra el single que abre el disco, ‘Wolves’, aunque siempre sin renunciar a esa orquesta de percusiones y vientos que caracteriza su sonido. Bob Marley es una referencia en ‘Bulls’, Paul Simon y Vampire Weekend lo son en ‘You Are My Song’ y ‘Creature’, y Manu Chao -a quien citan entre sus favoritos- lo es en la sensual ‘Midnight’ con Emily Lubitz, un ska que te anima: «si lo quieres ve a por ello, en medio de la noche, el ritmo te llama, las luces se apagan».
Puede acusarse a The Cat Empire de cierto populismo cuando recurren a estribillos tipo «wahiyoh, wahiyoh» como sucede en ‘Blasting Away’; cuando dejan una canción política de letra tan vacua como ‘Bataclan’ (con un sonido más Stromae), o cuando en esta recitan en francés y en ‘Qué será ahora’ lo hacen en castellano, pero pocas más pegas se le pueden poner a este grupo que ofrece un agradable viaje de Sudáfrica a Jamaica con escala en Brasil y un conjunto bien orquestado de baladas (‘Rising With the Sun’) y canciones más animadas (el estribillo de ‘Daggers Drawn’ es excelente).
Sobre todas ellas brilla una composición que no ha sido single pero debería, porque quizá podría abrirles las puertas a un público más indie. ‘Eagle’, que como otros cortes del disco tiene un color muy Coldplay, es un perfecto cruce entre los Two Door Cinema Club de ‘I Can Talk’, las producciones de tUnE-yArDs y los vientos de Beirut. Sí, algo así era posible y de nuevo, su estribillo es memorable.
The Cat Empire actúan en Madrid (15 noviembre), Valencia (16 noviembre), Barcelona (17 noviembre), Zaragoza (18 noviembre) y Santander (19 noviembre). Entradas, en Ticketea.
Calificación: 7,2/10 Lo mejor: ‘Eagle’, ‘Midnight’, ‘Daggers Drawn’, ‘Wolves’ Te gustará si te gustan: Manu Chao, Coldplay, Bob Marley Escúchalo:Spotify
Esta es una de esas semanas que duelen y que tristemente no pasará desapercibida cuando hagamos balance de 2016. El miércoles amanecimos sabiendo que el populismo de Trump arrasó en las urnas y, hoy mismo, el mundo despide la marcha de Leonard Cohen. Pero también, en extrañísimas circunstancias, se ha apagado para siempre la voz de una mujer que era mucho más que un animal televisivo. Cristina Ortiz, más conocida como La Veneno, fallecía en el Hospital de La Paz (Madrid) después de pasar varios días en coma. Y, con ella, se fue uno de los últimos resquicios de esa pequeña pantalla de los noventa que era mucho más políticamente incorrecta (y divertida) que la de ahora.
Por mucho que los medios de comunicación la hayan calificado de vedette estos días, La Veneno en realidad era una mujer que no escondía su orgullo de ejercer la calle y que aprovechaba cada visita a un plató de televisión para mantener la nevera llena, con suerte, hasta final de mes. Sus tiempos de gloria de mano de Pepe Navarro en Esta Noche Cruzamos el Missisipi, uno de los primeros programas que acercaron el late night a la parrilla patria, hace tiempo que ya pasaron. Pero sorprende llamativamente que, justo ahora que Valeria Vegas había recuperado su figura en la biografía ‘¡Digo! Ni Puta ni Santa’, su final haya sido tan abrupto y dramático.
Según la autopsia, que se ha hecho pública este viernes, murió de una caída accidental en su pequeño piso del barrio de Tetuán. No obstante, a lo largo de esta semana ha habido un vaivén de familiares y amigos que han apuntado a que la de Adra podría haber sido asesinada por un ajuste de cuentas. Ella misma, en algunas de las últimas entrevistas que concedió para promocionar sus memorias, comentó que le daba miedo ser asesinada por hablar más de la cuenta en el libro. De modo que con la sombra de la duda campando a sus anchas, si algo está claro es que los programas de televisión van a seguir lanzando hipótesis sobre este trágico suceso hasta que la actualidad obligue a poner en portada a otro famoso. Pase lo que pase, por favor, que no se caiga en el circo mediático.
La Veneno, pese a quien pese, fue la primera transexual que se asomó a las grandes audiencias de la televisión española en una época en la que el colectivo aún era más incomprendido que en nuestros días. Y encima no tuvo tapujo alguno en hablar claramente de ello. Su desparpajo ante las cámaras, sus célebres frases (¡Digooooo!) y su basta verborrea fueron objeto de risas en la era pre-Vine. Pero aunque el personaje en sí fuera del todo hiperbólico, su sola presencia ayudó a que la España más cafre se diera de bruces con una realidad que se ocultaba al gran público: la del colectivo trans.
Por mucho que en plató se prestara al show, su vida (como la de millones de otros transexuales alrededor del mundo) no fue nada fácil. El destino le ha jugado muy malas pasadas (desde amores que se aprovecharon de ella hasta un truculento ingreso penitenciario) y no por ello hay que beatificarla. Sin embargo, con su muerte, se nos ha ido un icono pop de las libertades que en todo momento hizo lo que le placía sin importarle lo más mínimo qué diría el populacho de ella. Personas como Cristina, que derriban tabúes en algo tan mainstream como la televisión, son más que necesarias. Y lo peor de todo esto es que, pensándolo fríamente, actualmente no existe ninguna sustituta que pueda seguir con su labor.
El estupendo ‘Konnichiwa’ de Skepta sorprendía llevándose el Mercury Prize, para el que no era precisamente el favorito. Tras derrotar a Bowie o Radiohead, ¿qué hizo el artista? Ahora lo ha revelado en una entrevista impagable: «me quedé en la fiesta de después un rato, pero luego me fui a casa, me senté en un puf de la sala de estar y simplemente miré por la ventana durante, más o menos, cinco horas. Simplemente estuve allí conmigo mismo. Lo que pasa con los premios es que muchos de esos momentos van sobre decirle al mundo que te lo mereces y blah, blah, blah. Lo aprecio muchísimo, pero me gusta experimentar las cosas por mí mismo, yo solo. Porque sabe diferente. Sabes la verdad y puedes oír la voz de tu cabeza que te lo dice de verdad».
Las palabras de Skepta seguramente den que pensar a muchos, si bien en la entrevista también tiene tiempo de contar que Adele, que por cierto no estaba nominada, le manda mensajes «todo el rato» para ver qué tal está. Skepta elogia la capacidad de Adele para no salir constantemente en la prensa pese a ser «el/la mayor artista del mundo».
Mientras ‘Konnichiwa’ celebra su merecido disco de oro en Reino Unido, Skepta ha publicado varios singles sueltos en las últimas semanas, ‘Overseas’ con Smoke Dawg producido por el colega de Drake Murda Beatz y ‘The Worst’ y ‘No Security’, estos dos últimos con motivo de Halloween.
Paulina Rubio presentaba ayer su nuevo single ‘Me quema’. Casi al mismo tiempo, realizaba un popurrí en riguroso playback para los mexicanos Premios Telehit, donde también actuaban Prince Royce y Dvicio, entre otros, y en el que incluía ‘Boys Will Be Boys’, ‘Si te vas’, ‘Mi nuevo vicio’ y el «estreno mundial» de ‘Me quema’. La estética de body, melena rubia, gafas de sol y bailarines no tiene nada que ver con el ‘Hung Up’ de Madonna en los MTV EMA’s de 2005. Pero lo mejor llega al final.
La prensa está titulando que Paulina Rubio no sabía dónde estaba y que confundía los premios MTV con esta ceremonia de Telehit. Si es así, su manera de salir del paso, con puya a MTV, vale su peso en oro. Si no, si de verdad tenía preparada esta enorme frase a la altura del «la tengo como todas» de Laura Pausini, mejor aún.
«Gracias, MTV… no vale nada… ¡¡Telehit es el mejor!! ¡¡Venga!!» ya forma parte de la cultura pop. Tanto que la versión angelina latinoamericana de MTV ya ha decidido contestar que gracias a través de Twitter («gracias por la dedicatoria, bebé. Es que somos adorables») y que la propia Paulina Rubio ha decidido contestar en las redes sociales: «fue broma, no es dislexia», fue su respuesta. Lo ha arreglado…
Ay wey! Les dije q Girls just wanna have fun! MTV 🔥Fue broma no es dislexia! 😂 Gracias @memodelbosquetv Estreno #Mequema Premios @tvtelehit
Yoko Ono, gran artista, mejor performer, ha sacado este año un álbum de remezclas llamado ‘Yes, I’m A Witch Too’ en el que han colaborado Danny Tenaglia, Death Cab for Cutie, Peter Bjorn and John, Sean Lennon, Sparks, Miike Snow, Moby y tUne-yArDs, entre muchos otros. Pero hoy es noticia por otro motivo.
La cantante de 83 años ha dado la mejor reacción de momento a la victoria electoral de Donald Trump en redes sociales (y mira que ha habido unas cuantas y de lo más desoladas). La autora de ‘Walking On Thin Ice’ ha tomado Twitter como en otros momentos de su vida el MOMA de Nueva York para decir lo que le ha parecido esta victoria. Y no tiene pérdida ninguna.
Lo único que podemos traducir es el mensaje escrito («queridos amigos, me gustaría compartir este mensaje con vosotros como respuesta a Donald Trump, os quiere, Yoko»). Lo que cuenta al público es digno de ser oído tal cual lo ha dejado. Su mensaje ha sido retuiteado más de 10.000 veces y ocupa titulares por todo el globo.
Mónica Naranjo es noticia por una entrevista a Teleprograma en la que habla sobre su versión en catalán de ‘Amazing Grace’ en la Sagrada Familia, la complicada elección del single del controvertido ‘Lubna‘ (ella apostaba por ‘Apocalíptica’) o su carrera televisiva. Pero los titulares los está copando su negativa a formar parte de ‘Masterchef Celebrity‘, que se ha estrenado estos días en RTVE. «Me invitaron, sí. Y dije que una mierda (risas). Te voy a decir lo que opino: no me parece bien que entre compañeros seamos tan cabrones». Cuando le dicen que podría estar pasándoselo bien con Loles León, contesta: «A Loles la quiero y admiro, por eso no sería cabrona con ella (risas). El otro día veía a Jordi (Cruz) poniendo esas caras… ¡Qué malo es Jordi! Mira que le quiero, pero es malo. Y Loles le miraba con una carilla… ¡Me daban ganas de darle una torta con la mano abierta! (risas). Sabía que eso iba a pasar, por eso cuando me lo ofrecieron les dije: «Estáis borrachos, nada, nada, a por otra». No se puede cocinar con esa presión. Yo normalmente me pongo por la tarde noche, me sirvo mi copita de vino y voy a mi ritmo. Eso de tener 90 minutos… ¡Sí, hombre! Mira que soy fan de Masterchef, pero no, lo veo y me duele».
La cantante también es noticia porque el 25 de noviembre se reedita ‘Lubna’. Hay una edición limitada a 10.000 unidades (la mitad de un disco de oro ahora mismo) que contendrá 2 CD’s con «versiones sinfónicas», un DVD con el documental ‘El mar esconde un secreto’ y 2 vídeos (‘Jamás’ y ‘Perdida’, que se estrenará el 18 de noviembre) y «un libreto de 400 páginas con el texto de ‘Lubna'». Desde Sony no han sabido indicarnos durante toda esta semana si este «libreto de 400 páginas» es la novela de ‘Lubna’ o un libreto con fotos y letras, o las dos cosas como parece en la foto promocional de la caja. Después, habrá un «picture disc» en doble vinilo limitado a 1.500 unidades.
CANCIONES DE LUBNA EDICIÓN LEYENDA
CD 1
1. Lasciatemi qui
2. Apocalíptica
3. Ya está bien
4. Perdida
5. Essere uno
6. Fin
7. Eleo è nato
8. Ese es mi público
9. Boomerang (con la colaboración de Marina Heredia)
10. Holocausto
11. L’ombra (con la colaboración de Jaime Heredia “El Parrón”)
12. Romance con la locura
13. Contemplazione
14. Balada desesperada
15. Jamás
16. Mortem Eleonard
17. Lubna y Eleonard
18. Perdida (Tears and drama remix radio edit) Bonus track
19. Perdida (Tears and drama remix extended) Bonus track
CD 2
1. Lasciatemi qui (Versión Sinfónica)
2. Apocalíptica (Versión Sinfónica)
3. Ya Está Bien (Versión Sinfónica)
4. Perdida (Versión Sinfónica)
5. Essere uno (Versión Sinfónica)
6. Fin (Versión Sinfónica)
7. Eleo é nato (Versión Sinfónica)
8. Ese Es Mi Público (Versión Sinfónica)
9. Boomerang (Versión Sinfónica)
10. Holocausto (Versión Sinfónica)
11. L’ombra (Versión Sinfónica)
12. Romance Con la Locura (Versión Sinfónica)
13. Contemplazione (Versión Sinfónica)
14. Balada Desesperada (Versión Sinfónica)
15. Jamás (Versión Sinfónica)
16. Mortem Eleonard (Versión Sinfónica)
17. Lubna y Eleonard (Versión Sinfónica)
DVD
1. Documental El mar tiene un secreto
2. Videoclip “Jamás”
3. Videoclip “Perdida”
CANCIONES DE LUBNA EDICIÓN PICTURE DISC
CARA A
Lasciatemi qui (Versión Sinfónica)
Apocalíptica (Versión Sinfónica)
Ya Está Bien (Versión Sinfónica)
Perdida (Versión Sinfónica)
CARA B
Essere uno (Versión Sinfónica)
Fin (Versión Sinfónica)
Eleo é nato (Versión Sinfónica)
Ese Es Mi Público (Versión Sinfónica)
Boomerang (Versión Sinfónica)
CARA A
Holocausto (Versión Sinfónica)
L’ombra (Versión Sinfónica)
Romance Con la Locura (Versión Sinfónica)
Contemplazione (Versión Sinfónica)
CARA B
Balada Desesperada (Versión Sinfónica)
Jamás (Versión Sinfónica)
Mortem Eleonard (Versión Sinfónica)
Lubna y Eleonard (Versión Sinfónica)
Para nadie es fácil eso de volver a empezar. Y tampoco para alguien como Enric Montefusco que, ahora, debe volver a reconstruir su carrera desde cero después de haber dado carpetazo a Standstill. Un año después de la triste disolución de la banda alegando «agotamiento», el catalán debuta en solitario con un trabajo que sonoramente no dista demasiado de lo que ya entregó junto a sus antiguos compinches en ‘Dentro de la Luz‘. Aunque eso sí, en este ‘Meridiana’ que nos ocupa y que ha sido producido por él mismo, parece que ha buscado simplificarlo todo huyendo voluntariamente de cualquier atisbo de grandilocuencia.
Montefusco ha querido reconciliarse a través de estas canciones con un pasado de lo más común. Nacido cerca de la avenida barcelonesa que da nombre al disco, en el barrio obrero de Navas-La Sagrera, el artista se vale de una estética popular (los violines, las palmas y el acordeón son tres de los grandes protagonistas aquí) para poner entre las cuerdas la educación que tanto él como millones de personas recibieron en su adolescencia. Desde pequeños todos llevamos grabado a fuego en la cabeza por culpa de la escuela, los padres y la televisión la idílica idea del éxito, pero a medida que uno acumula años el hastío, irremediablemente, hace acto de presencia al no materializarse tal como quisiéramos. Nos educan para triunfar, pero acabamos siendo unos borregos sociales sin más. Y de ello, por ejemplo, tratan la fúnebre ‘Uno de Nosotros’ o ‘Todo Para Todos’, dos temas que bien podrían haber encajado en el último repertorio de Standstill.
La muy Vainica Doble ‘Flauta Man’, primer single que conocimos de este largo, sigue siendo una rara avis aquí (sobre todo, por ese minuto final en el que su voz se transforma en la de un pitufo). No obstante, ‘Meridiana’ está repleto de muchos mejores números, como ese tema titular que va creciendo con unos preciosos arreglos de cuerda, ese vals catalán con regusto a chanson que recibe el nombre de ‘El Riu de l’Oblit’, o esa ‘Obra Maestra’ igual de aflamencada que catártica que, en directo, le puede dar muchas alegrías.
Este no es un disco con el que se conecta a la primera escucha, sin duda. Pero la belleza que transpira poco a poco te consigue cautivar y te hace empatizar con ese discurso crítico que vertebra buena parte de estas once canciones. Aunque ya no cuente con la inestimable ayuda de los escuderos que durante casi dos décadas le han acompañado, Montefusco no ha perdido ni un ápice de su talento para crear canciones que consiguen hacerte encoger el corazón y, sobre todo, reflexionar.
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: ‘Meridiana’, ‘Uno de Nosotros’, ‘Todo Para Todos’, ‘Obra Maestra’ Te gustará si te gustan: obviamente, los últimos Standstill Escúchalo: Spotify
La Casa Azul es el nuevo número 1 de nuestro top semanal después de que ‘Podría ser peor’ haya recibido votos hasta del 39% de los participantes. De momento se sigue desconociendo si su álbum saldrá este 2016 o pasa al año que viene. Avanza también hasta el número 2 ‘After The Afterparty’ de Charli XCX -que por tanto sería número 1 de no ser por lo nuevo de Guille Milkyway- y destacan la subida de Dua Lipa y las entradas de Beyoncé con Dixie Chicks y el temazo de KDA con Tinashe. Podéis votar por vuestras canciones favoritas a partir de este enlace.
The Flaming Lips es una de las bandas que trae novedades musicales este viernes. El grupo de Wayne Coyne ha estrenado nuevo single, ‘How??, extraído del nuevo álbum del grupo, ‘Oczy Mlody’, que sale el 13 de enero. Es una canción de pop electrónico psicodélica y de sonidos pantanosos, pero melodiosa a su vez, lo que conforma una composición de sonido intrigante que se pega a la primera, en el estilo de los mejores de The Flaming Lips.
El grupo ha compartido hoy un videoclip para esta canción, que sucede al primer adelanto, ‘The Castle’, y este es una locura más en la videografía de Coyne y compañía, como era de esperar. El clip está protagonizado por varias mujeres embutidas en monos de látex que conducen motos con peluches luminiscentes pegados a ella o saltan una comba ardiente en un almacén, mientras Coyne se protege desde el interior de una enorme burbuja de plástico mientras canta la canción.
‘Oczy Mlody’ será el decimoquinto álbum de estudio de The Flaming Lips y sucederá a ‘The Terror’, editado en 2013, aunque Coyne y compañía no ha dejado de hacer cosas en los años que han sucedido a ese disco; notablemente, en 2015 editaron un álbum con Miley Cyrus.
‘I Can’t Go for That (No Can Do)’, el cuarto sencillo extraído de ‘Private Eyes’, el décimo álbum de Hall and Oates, editado en 1981, es una de las canciones más populares del dúo de Filadelfia compuesto por Daryl Hall y John Oates. En España igual no tanto, pero en Estados Unidos es un clásico, hasta el punto que la línea de bajo de ‘Billie Jean’ de Michael Jackson, una de las más famosas de la historia del pop, está basada en la de esta canción. Lo reconoció el mismo Jackson a Daryl en 1985 durante la composición de ‘We Are the World’, canción en la que Hall and Oates eran artistas invitados (Daryl cantó un verso y Oates hizo coros en el estribillo).
‘I Can’t Go for That (No Can Do)’ ha sido un clásico de las emisoras de radio estadounidenses desde su salida a principios de los años 80 y es uno de los varios números uno que el dúo ha logrado en el país desde su origen a principios de la década anterior. No es muy normal que un grupo consiga tamaño éxito de un décimo disco, pero las cosas eran diferentes antes que ahora, y el éxito de ‘I Can’t Go for That’ ha llegado hasta nuestros días, pues no son pocos los artistas actuales que la han reivindicado en tiempos recientes, no solo The xx en su nuevo single esta semana, sino otros artistas como Greg Kurstin o Rumer. Estas son seis de las destacadas.
El sample de The xx
Esta semana, The xx ha publicado el primer single de su nuevo disco, ‘I See You’, que samplea ‘I Can’t Go for That’ y no en cualquier parte de la canción sino en su mismísimo estribillo, donde puede escucharse la voz de Daryl Hall cortada y pegada, concretamente la que comprende la primera parte de la canción original («where does it stop? / where do you dare me to? / you’ve got the body»). ‘On Hold’ contiene asimismo una base rítmica no tan disimilar a la de ‘I Can’t Go for That’, además de una prominente línea de bajo que la conecta de nuevo con el éxito de Hall and Oates. ¿Habrá buscado The xx un hit crossover con esta canción?
El mismo Daryl Hall ha escrito una nota en Genius opinando sobre el uso de ‘I Can’t Go for That’ en la canción de The xx. El músico se siente halagado pero advierte que el sample cuesta un precio. «Siempre es interesante escuchar lo que alguien hace con mis canciones. Cuando una canción está escrita, esta pertenece ya al mundo y puede ser interpretada de las formas que se quiera. Siempre que se me pague, por supuesto. Divertíos y pagadme».
Nicki Bluhm and the Gamblers de camino a un bolo
La versión de ‘I Can’t Go for That (No Can Do)’ de Nicki Bluhm and the Gamblers es el primer resultado de la búsqueda de versiones de esta canción en Google y por una razón: es bien cuca. En 2012, la cantante californiana y su banda se grabaron en un coche de camino a un concierto tocando esta canción en acústico y la tontería acumula, desde entonces, cerca de 4 millones de visitas en YouTube.
El «easy-listening» de Rumer
Si has escuchado los discos de Rumer habrás advertido su gusto por el «easy-listening» de los 60 y 70, por esos sonidos de soul y R&B suaves, blanditos y de ojitos azules de la época que tan bien le sientan a su hermosa voz, y la cantante inglesa no podría haber sido más apta para interpretar esta canción de Hall and Oates, como hizo en 2012 durante su visita a la casa de Daryl en Millerton, Nueva York, para la serie de actuaciones online de este, ‘Live from Daryl’s House’. Por cierto, en el disco de versiones de artistas masculinos de Rumer de 2012 había una versión de otro tema de Hall and Oates, ‘Sara Smile’.
El homenaje de Bird and the Bee
Mucho antes de co-escribir, producir y tocar en ‘Hello’ de Adele y en varios éxitos de Sia, entre los que se cuentan ‘Chandelier’, ‘Cheap Thrills’ y ‘The Greatest’, además de otros éxitos pop recientes como ‘Heartbeat Song’ de Kelly Clarkson o ‘Try’ de P!nk, Greg Kurstin cantaba en un grupo de pop blandito llamado Bird and the Bee junto a la cantante Inara George con el que sacó un disco en 2007, otro en 2009 y otro en 2015. Entre el segundo y el tercero, el dúo lanzó nada menos que un disco de versiones de Hall and Oates que, por supuesto, incluía una versión muy fiel a la original de ‘I Can’t Go for That’.
Otro sample en ‘Sunrise’ de Simply Red
Simply Red lograron un hit en 2003 con ‘Sunrise’ por dos motivos, en primer lugar, su acertado estribillo, que recordarás en cuanto suene, y en segundo, su sample de ‘I Can’t Go for That’ de Hall and Oates, de la que extrae su línea de bajo. También se incluye parte de la melodía vocal de la canción original de Daryl y John en el éxito de Simply Red, que no se diga que los de Mick Hucknall no son fans.
La versión de Cee Lo Green
Otro artista actual que se ha pasado por la casa de Daryl Hall en Nueva York ha sido Cee Lo Green. El autor de ‘The Lady Killer’ actuó con Hall y su banda el mismo año que Rumer y cantó, entre otras, ‘I Can’t Go for That’. Los tonos de Cee Lo y Rumer no podrían ser más diferentes, pero la melodía la canción, su «groove» sereno y sugerente, parece encajar con cualquier estilo y voz, como demuestra Green.
Es fácil comprender por qué la noticia de la muerte de Leonard Cohen con la que América se ha acostado y Europa se ha levantado apena a tantas generaciones. El artista debutaba a finales de los 60 con un ‘Songs of Leonard Cohen’ que ya contenía ‘Suzanne’ y ese ‘So Long, Marianne’ dedicado a su pareja de entonces, y con la que tenía la ocasión de despedirse dos días antes de que ella falleciera a finales de este mes de julio. Leonard le escribía una carta que decía: «Bueno, Marianne, ha llegado el momento en el que somos viejos y nuestros cuerpos están decayendo y creo que te seguiré muy pronto. Sabes que estoy tan cerca detrás de ti que si extiendes la mano, alcanzarás la mía. Y sabes que siempre te he querido por tu belleza y por tu sabiduría, pero no necesito decir nada más porque ya lo sabes todo. Ahora, sólo te deseo un muy buen viaje. Adiós, vieja amiga. Te querré siempre, te veré en la carretera». «Your letters they all say that you’re beside me now / Then why do I feel alone?», decía una estrofa de ‘So Long, Marianne’ en una contradicción que Cohen quizá evitó citar. «Oh so long, Marianne, it’s time that we began / To laugh and cry and cry and laugh about it all again», repetía al fin y al cabo el estribillo.
Los años 70 traerían a finales el disco junto a Phil Spector, tan accidentado como todo lo que este tocaba, pero con producciones tan inusuales en el entorno cantautor como la gloriosa ‘Memories’, más propia de un intérprete tipo crooner pomposo; o, a principios, la inolvidable carta de ‘Famous Blue Raincoat’, llena de imágenes invernales que ahora parecen sacadas del que ha sido el día de su muerte. «It’s four in the morning, the end of December / I’m writing you now just to see if you’re better / New York is cold, but I like where I’m living / There’s music on Clinton Street all through the evening».
Los 80 trajeron ‘Hallelujah’, un clásico para el que probaría casi ochenta estrofas diferentes y muy especialmente el que está considerado como su mejor disco, algo que no todo el mundo consigue cuando ya lleva 20 años de carrera discográfica a sus espaldas. ‘I’m Your Man’, empapado sin ningún tipo de complejo con sintetizadores (‘Everybody Knows’), poderosos estribillos casi pop de los que han tomado muy buena nota artistas como Destroyer (‘Ain’t No Cure for Love’) e incluso ritmos de vals (‘Take This Waltz’), conformaba un merecido éxito superventas. Cualquiera mayor de 30 años recordará el impacto de ver el vídeo en blanco y negro de Leonard Cohen para ‘First We Take Manhattan’, puro gancho y extraño misterio, incluso en aquella carcajada. «Ah remember me, I used to live for music / Remember me, I brought your groceries in / Well it’s Father’s Day and everybody’s wounded / First we take Manhattan, then we take Berlin».
Los 90 fueron los años del continuista ‘The Future’ y de su retiro espiritual, al que recientemente quitaba hierro y misticismo durante la famosa entrevista final con The New Yorker, pero los 2000 volverían a traer un par de álbumes suyos. Y aunque ‘Ten New Songs’ y ‘Dear Heather’ no son sus discos mejor considerados, sí dejaban un par de momentos destacables. Es difícil no recordar hoy que 2016 ha sido un año nefasto para la música que también se ha llevado por delante a David Bowie y a Prince y en ese sentido y salvando las distancias porque Cohen y Bowie apenas compartían el gusto por lanzar singles y discos el día de su cumpleaños, guiados por su superstición, ‘In My Secret Life’ era su ‘Thursday’s Child’. «Looked through the paper / Makes you want to cry / Nobody cares if the people / Live or die / And the dealer wants you thinking / That it’s either black or white / Thank God it’s not that simple / In My Secret Life».
Finalmente, y descontando ese cúmulo de canciones que ha dejado sin terminar, la estafa que sufrió por parte de su mánager y amante puntual, a la que tenía que denunciar por acoso, propiciaba un regreso a los escenarios forzado, la edición de tres últimos discos de estudio y varios en directo. Desde el punto de vista humano, fue un dolor; desde un punto de vista egoísta, un regalo. Lostresdiscos contienen canciones hermosas que sí, trataban la muerte, como lo habían hecho durante toda su carrera, pero además eran reivindicables por su carácter country casi pop (‘Did I Ever Love You’), su humor (‘Slow’) o su enorme belleza (‘Going Home’). «I love to speak with Leonard / He’s a sportsman and a shepherd / He’s a lazy bastard / Living in a suit».
Los conciertos se extendían hasta las tres horas, con un sonido estupendo y un Leonard Cohen con ganas incluso de bromear y bailar. No me quito de la cabeza su imagen brincando sobre el Palacio de los Deportes en 2009 entrando y saliendo del escenario con su mítico sombrero en la mano como si fuera un adolescente. Agitar la mano para despedirte de él cuando volvía en 2012 porque sabías que probablemente nunca más volverías a verle, como así va a ser finalmente, uno de los recuerdos musicales más intensos que se puedan concebir. «Hineni, hineni / I’m ready, my Lord».
Una mirada a su pasado, a sus ideas, era el descubrimiento de una personalidad queda y discreta, pero siempre fascinante y respetada. Ayudado por el contraste entre su robusta voz y su fraseo lento y tranquilo, es loable la solemnidad y la elegancia que ha dejado en absolutamente todo lo que ha tocado. Leonard Cohen, que no editaba su primer álbum hasta la madurez que le daban los 33 años, ha sido evidentemente querido y admirado por cantautores como Bob Dylan o Nacho Vegas, además de versionado hasta la saciedad también por artistas y seguidores de la música de todos los estilos. Al margen de su gusto por las diferentes sonoridades y paletas artísticas, los sintetizadores, los arreglos orquestales, incluso las remezclas en los últimos días de su vida y muy significativamente los coros femeninos, creo que somos muchos quienes por edad hemos visto en él una segunda versión de nuestro propio padre. Un padre al que acudir cuando estás triste para buscar una palabra que te reconforte, un padre en el que encontrar paz espiritual y calma cuando los fantasmas no te dejan dormir, un padre que nunca se derrumbaría delante de ti ni siquiera cuando los años empiezan a pesar y los bastones, la decadencia física empiezan a aparecer en escena. Hoy medio mundo es un poquito Adam Cohen. «Your father’s gone a-hunting / He’s deep in the forest so wild / And he cannot take his wife with him / He cannot take his child».
Disco Las Palmeras! se han hecho un hueco en nuestro país gracias a los discos ‘Ultra‘ y ‘Asfixia‘. Este último contenía su tiro ‘Cállate la boca’, para nuestra redacción una de las mejores canciones de 2015, pero también el personal kraut pop de ‘Morir o matar’, cuyo vídeo rodado por Jägermusic en el Festival de les Arts muestra un solvente y descamisado directo. Aprovechando que el grupo actúa este sábado 12 de noviembre en A Coruña en el aniversario de la Sala Mardi Gras (entradas a 8 euros, aquí), Diego Castro, cantante y guitarrista de Disco Las Palmeras!, contesta nuestro tipo test. Ojo, porque hay recomendaciones inesperadas. Foto: Javier Rosa.
¿Tienes canción favorita de todos los tiempos? En caso negativo, ¿una canción que te haya obsesionado últimamente?
No tengo. Últimamente tengo en la cabeza todo el rato ‘Alone Again Or’ de Love.
¿Qué canción ajena ensayaste por primera vez en tu vida?
La primera fue ‘Time is on My Side’ de los Stones en el bajo, no la hay más fácil, pero es bien chula.
¿Alguna canción que asocies a un recuerdo infantil?
‘Take On Me’ de A-ha, me encantaba el videoclip, era de dibujos animados, recuerdo estar jugando y parar cada vez que lo ponían en la tele. Sí, hubo un tiempo en el que ponían música en la tele.
¿Qué canción desearías haber escrito?
En realidad un millón de ellas. Cuando era pequeño solía pensar en qué pediría si me encontrara una lámpara mágica (no quería que me pillara en pelotas si pasaba). Mi primer deseo sería tener muchos deseos más (era un aguililla) y luego pediría que todas las canciones que me gustaban no hubieran sido compuestas y componerlas yo. El siguiente deseo sería no recordarlo, por aquello de no saber que tu vida es un fraude. Luego me gustaba pensar que a lo mejor ya me había pasado y que todo lo que hacía eran temazos, jajajaja.
Si esto es verdad, está claro que la culpa de que no sea rico es del sello ;)
¿Qué canción odias con toda tu alma?
‘Get Lucky’ de Daft Punk me ponía bastante enfermo, ahora que ya no suena en todas partes no la odio tanto.
Actuación vocal que adores.
Estuve ayer viendo al Niño de Elche, en este momento no puedo decir otra cosa. Grandioso.
Momento musical exacto de una canción que adores.
El estribillo de ‘Cybele’s Reveire’ de Stereolab, cuando entran los violines y se van añadiendo instrumentos y voces.
¿Alguna canción que en algún momento te haya avergonzado que te guste o no existe tal cosa como el «guilty-pleasure”?
Reconozco que cada vez que suena ‘I Follow Rivers’ de Lykke Li, no puedo evitar bailar, pero no me da vergüenza, suelo estar borracho.
¿Mejor secuencia de canciones en un disco que hayas oído?
No sé si la mejor, se me podrían ocurrir muchas depende del momento, pero en general diría que el ‘Pet Sounds’ de Beach boys entero es un buen ejemplo.
¿Algún disco que te encante pero cuya secuencia te parezca un desastre?
‘We Are Yatsura’ de Urusei Yatsura. De hecho, tengo entendido que es una colección de singles y ep’s previos, me encanta, pero me parece que se nota, es como muy deslavazado.
¿Qué necesita una canción para ser perfecta?
Si lo supiera tendría mucho más dinero.
Un remix que te haya vuelto loco/a.
No me doy cuenta de ninguno… Aunque seguro que ha pasado.
¿De qué canción de tu propio repertorio te enorgulleces más o crees que está más infravalorada?
‘Algo mal’ de Ultra, nuestro segundo disco y en la que cantan maravillosamente Antía y Marta de Wild Balbina. Creo que está infravalorada.
¿Qué canción vuestra te imaginas cantando a otro artista? ¿A quién?
‘En el agujero’, a Hope Sandoval de Mazzy Star (Ya molaba…)
Lykke Li es una de las artistas más afectadas por la desaparición de Leonard Cohen, a quien ha llamado su poeta favorito. Su mensaje de despedida es uno de los más bonitos que se han visto hoy en las redes sociales. Pero la sueca está desolada también por la victoria de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, hasta el punto que ha compartido en Facebook esta petición de Change.org en la que se ruega a los representantes del colegio electoral del país que emitan su voto del 19 de diciembre a Clinton en lugar de a Trump para darle la presidencia a la primera, que ha ganado el voto popular y es, por tanto, democráticamente la persona elegida en verdad para presidir el país.
«Una puede soñar», ha escrito Lykke Li en este post de Facebook (ya borrado), y un par de días después la encontramos soñando de verdad: la cantante ha compartido hoy un nuevo tema de LIV, su proyecto junto a su pareja, el productor Jeff Bhasker; Miike Snow y Björn de Peter Björn and John, titulado ‘Dream Awake’, en el que Lykke canta «en estos tiempos oscuros, soñamos despiertos / combatimos la noche, soñamos despiertos / vemos la luz, soñamos despiertos». Más oportuna imposible, ¿no es cierto?
La canción es una balada soul en la onda setentera del primer single de LIV, ‘Wings of Love’. Contiene armonías celestiales, un ritmo pausado y una melodía de las que se abren el cielo con los brazos abiertos. Se presume disco para el año que viene, pero tal y como está el mundo ahora mismo, da igual cuándo venga: lo recibiremos con alegría en cualquier momento.
Tan solo unas horas después de conocerse la muerte de Leonard Cohen, el público se ha volcado a comprar sus canciones -las nuevas y las viejas- y sus discos en iTunes. ‘Hallelujah’ se confirma como su gran clásico, volviendo al número 1 en Canadá, Francia, Bélgica, Finlandia, Holanda, Noruega, Sudáfrica, Suecia o Suiza, entre otros, y al número 2 en Alemania, Dinamarca, Irlanda, España o Hungría. También ronda el top 10 en Reino Unido y Estados Unidos. Las siguientes canciones de Leonard Cohen más descargadas son ‘Dance Me to the End of Love’, ‘Suzanne’ y su último single ‘You Want It Darker’.
Cabe destacar que el impacto que el nuevo disco del artista había tenido en las listas de ventas de álbumes había sido muy positivo. Hace unos días destácabamos que ‘You Want It Darker‘, que coincidía en lanzamiento con lo nuevo de Lady Gaga y Michael Bublé el pasado 21 de octubre, había sido número 1 en más países que los dos jóvenes juntos. Ahora está por comprobar si esos números 1 que se le resistieron son posibles, muy especialmente en Reino Unido y Estados Unidos, donde no era tan popular y hoy justo salen al mercado lo nuevo de Emeli Sandé o A Tribe Called Quest. Como en el caso de la muerte de David Bowie, habrá graves problemas de stock de la edición física, pues en este caso ni ha habido tiempo de preparar el vinilo, cuyo lanzamiento Fnac tenía fechado para el 23 de diciembre. Os dejamos con las 10 canciones más descargadas de Leonard Cohen de iTunes en este momento:
1.-Hallelujah
2.-Dance Me to the End of Love
3.-Suzanne
4.-You Want it Darker
5.-So Long, Marianne
6.-First We Take Manhattan
7.-I’m Your Man
8.-Everybody Knows
9.-Take This Waltz
10.-Traveling Light
El Último Vecino, el proyecto de Gerard Alegre Dòria, ha entregado en 2016 uno de los discos de pop más memorables y hermosos del año, ‘Voces’, una colección de 9 canciones como 9 soles que nos hablan de amor al tiempo que presentan melodías más perfiladas y precisas que en el pasado, de nuevo deudoras, no obstante, del pop de guitarras con sintetizadores de The Cure o Golpes Bajos, pero con la sensibilidad a flor de The Smiths. Hablamos con Dòria sobre ‘Voces’, sus aspiraciones e influencias en una entrevista por correo electrónico con motivo de su actuación en la sala Apolo de Barcelona hoy 11 de noviembre, donde el grupo teloneará a Hinds. Entradas para el concierto de hoy, aquí. Además, hay show de El Último Vecino el 18 de noviembre en Alicante. Entradas, aquí.
¿Cómo fue vuestro reciente viaje a Costa Rica y México? ¿Qué es lo que más recuerdas de ambas visitas?
Supongo que lo más normal sería decir que lo mejor fue el trato de la gente y la sorpresa que nos llevamos al llenar allí donde fuimos y así es, eso fue lo mejor. Pero déjame ser un poco más personal; yo hace ya varios años que sufro de ansiedad y ataques de pánico, sobre todo cuando me alejo de casa. Durante los días que estuvimos en México y Costa Rica no tuve nada de ansiedad ni agorafobia, para mí eso representa un avance y un regalo de esta pequeña gira.
Guille Mostaza de Ellos ha co-producido ‘Voces’, has dicho que por decisión de tu discográfica. ¿Cómo ha sido trabajar con un asistente a la producción ayudándote con canciones tan personales que tú mismo has compuesto en tu casa?
Más que por decisión, me ofrecieron a la persona que conocían. Hubo algún «encontronazo» porque las canciones son muy personales pero, la verdad, me sirvió de muchísima ayuda ya que yo llegué a su estudio en Madrid muy encallado y triste, pues no sabía cómo encarar la mayoría de canciones. Guille actuó de «desbloqueador», se lo agradezco mucho.
¿En qué aspectos del disco se nota más la ayuda de Mostaza?
Ya te digo que la ayuda se nota en que me desencalló, [no se nota] en nada en concreto.
«Guille Mostaza me sirvió de muchísima ayuda porque llegué a su estudio muy encallado y triste, pues no sabía cómo encarar la mayoría de canciones»
¿La evolución lógica de El Último Vecino es sonar cada vez menos lo-fi, más accesible, como sugiere ‘Voces’?
Creo que sí…
¿Cuál es la lógica tras la secuencia de canciones de ‘Voces’? Cierra ‘La selva’, que es una de las mejores canciones del disco, si no la mejor…
Me alegra que opines esto de ‘La selva’ ya que también es una de mis favoritas. Con ‘Voces’ pretendía hacer un disco en el que las canciones tuvieran más entidad por sí mismas, no tanto una larga banda sonora como puede ser el primero.
«Todas las canciones de El Último Vecino hablan de la elevación a figura espiritual de Elena López Lanzarote»
En ‘Nubes grises’ cantas sobre una chica a la que tienes en un altar; en ‘Una especie de costumbre’ le pides que te lleve «donde está lo sagrado». ¿Es una coincidencia o hay algo en la iconografía religiosa que te inspira o te ayuda a comunicarte?
Todas las canciones de El Último Vecino hablan de la elevación a figura espiritual de Elena López Lanzarote.
‘Voces’ evoca unos 80s muy específicos, los de The Cure, The Smiths, etc. no tanto los más románticos sino los más nostálgicos. ¿Para ti el mejor pop de todos los tiempos salió en esa época?
No lo sé, esta pregunta me sabe a «cualquier tiempo pasado fue mejor». Yo entiendo el pop como concepto, no como estilo y yo quiero hacer pop. A nivel de referencias, ‘Voces’ lo veo más años 90 y lo que haga nuevo probablemente sea más 2000.
Leyendo algunas entrevistas o la página del grupo en Facebook da la sensación de que eres un autor al que le es difícil quedar cien por cien satisfecho con su trabajo. ¿Esta exigencia hacia ti mismo te ayuda a escribir tus mejores canciones o todo lo contrario?
Esta autoexigencia es la que me hace estar largas temporadas deprimido cada ciertos meses. Intentándolo mirar desde fuera sí que puede ser que eso ayude a componer cosas profundas.
Tenéis muchísimos fans pero también no pocos detractores, lo cual, en mi opinión, es buena señal de que el grupo tiene una identidad que llega a la gente, para bien o para mal. ¿Opinas lo mismo?
Sé que tenemos muchos detractores, amantes de grupos a los que dicen que nos parecemos o que imitamos. Me encanta tener detractores casi tanto como seguidores, en serio.
«Me encanta tener detractores casi tanto como seguidores»
De todas formas, vuestros fans se cuentan por cientos de miles, solo hay que atender a vuestras escuchas de Spotify, o a vuestros sold-outs en España y al otro lado del Atlántico, para averiguarlo. ¿La idea de la fama os asusta u os atrae?
Voy a decir la verdad, desde que tengo conciencia he querido ser una persona lo más famosa posible y lo sigo deseando. Pero ahora me gustaría ser famoso por lo que conlleva [la fama], que es el reconocimiento. El reconocimiento es algo muy bonito y saludable.
¿Qué recuerdas con más vividez de la grabación del videoclip de ‘Mi escriba’? ¿Fue difícil dirigir? ¿Será la primera y última vez o te mueres por volver a hacerlo?
Me muero por volver a dirigir [pero] no tanto por hacer lo que hice con ‘Mi escriba’. Con ‘Mi escriba’ lo hice todo, pero cuando digo todo es todo. Fue agotador.
«Desde que tengo conciencia he querido ser una persona lo más famosa posible, [pero quisiera serlo] por el reconocimiento»
Entiendo que se acercan novedades relacionadas con vuestro último single, ‘Mi escriba’. ¿Nos podrías avanzar algo?
No, no puedo avanzar nada, lo siento.
Preparáis dos nuevos singles. ¿Tienen algo que ver con ‘Mi escriba’? ¿Son descartes de ‘Voces’, canciones nuevas, remezclas? ¿Saldrán este año o ya el que viene?
Es una putada que me hagas esta pregunta en este momento porque estoy hecho un lío por algunas cosas y mi mente es un caos. Pero saldrán singles nuevos, sí.