A Scissor Sisters tiene que preocuparles el éxito comercial, por mucho que se consideren a sí mismos un grupo más de álbumes que de singles sueltos, a diferencia de lo que ordena el mercado hoy. De otra forma no se explica cómo han podido hacer un álbum tan inconexo como ‘Magic Hour’. Después de ‘Night Work‘, un disco absolutamente hedonista que terminó siendo el mejor y más completo de su carrera, el grupo parece claramente falto de orientación y eso sólo puede deberse a que aquel tercer álbum fue un fracaso de ventas absoluto.
La banda de Jake Shears parecía haber evolucionado a bien hace unos meses con el sorprendente ‘Shady Love‘ junto a la todavía incipiente Azealia Banks, pero esta canción no fue al final un single decidido, sino que fue sustituido semanas después como «sencillo verdadero» por la conservadora ‘Only The Horses‘, que ni contiene lo mejor de Calvin Harris ni del grupo. El resto del disco mantiene esa dispersión. Sólo ‘Keep Your Shoes On’ podría acercarse a los terrenos pseudo-hip-hop de ‘Shady Love’ y prácticamente nada se aproxima al dance de su último sencillo.
‘Magic Hour’ comienza recordando al primer disco de Scissor Sisters con la estupenda ‘Baby Come Home’, sobre mantener la dignidad frente a la infidelidad, la monogamia y la dependencia del amor; ‘Inevitable’, con la colaboración de Pharrell, es un apropiado homenaje a Bee Gees; y ‘Best In Me’, un buen medio tiempo, en absoluto edulcorado. Sin embargo, el toque latino de ‘San Luis Obispo’ ya hemos olvidado que está aquí contenido y la tontería inclasificable de ‘Let’s Have A Kiki’ tiene un pelín de gracia, pero no tanta como para tener su propio «reprise» cerrando el álbum.
Y es que donde el último de Madonna, y el mismo primer disco de Scissor Sisters, sorteaban una excesiva variedad con varias melodías memorables, cada una en su estilo, las contenidas en ‘Magic Hour’ se quedan lejos de representar un punto clave en la carrera de los de Jake Shears o en este 2012. Queda el consuelo de que este lanzamiento se recupera en su tramo final, no tanto gracias a la aportación baladil de Joan Wasser (‘The Secret Life of Letters’) como a la ultra noventera ‘Self Control’ (muy en la línea de aquel ‘Gypsy Woman’ de Crystal Waters, por poner un ejemplo) y a la épica ‘Somewhere’, que ha contado de nuevo con Stuart Price.
Calificación: 6,5/10
Lo mejor: ‘Shady Love’, ‘Self Control’, ‘Baby Come Home’, ‘Somewhere’
Te gustará si te gusta: Scissor Sisters, Nicki Minaj
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