Bufff, yo no sé qué decir de todo esto, si habla por sí solo… Pero esta chica, ¿no iba de rebelde, punkarra, alternativísima y un rollo chunguísimo? Ah no, eso viene después. Pues así presentó Avril Lavigne su último disco, ‘The Worst Damned Thing’, como una suerte de princesa otaku. El inenarrable vestido me trae recuerdos de mi infancia; yo era socia del Club de Barbie -sí, qué pasa- y uno de los regalos que había cada temporada era que te hacían a tu tamaño el traje de fiesta de Barbie que eligieras. Aún recuerdo a aquellas afortunadas que ganaban los concursos con sus vestidos en rosa chicle con mangas de farol y todos los brillos del mundo… Avril debió ser una de esas afortunadas y ha decidido sacar su traje a relucir, porque yo no sé qué clase de descerebrado diseñaría eso hoy día y en serio.
De la indumentaria poco más que decir, pero el maquillaje y la peluquería merecen un capítulo aparte. Avril, punk ella hasta la médula, ha decorado su bella y lisa melena rubia con unas mechas fucsias de esas que ya no se ven por el mundo y que hasta la macarra de tu barrio ya ha vuelto a teñir de su color. Ella, seis años tarde, recupera el tinte de colores raros. Ahora viene lo más doloroso: ¿por qué las pestañas? ¿Por qué tanto horror? Ya que el rosa chicle parece ser su color preferido, ¿por qué no aplicárselo también sobre los ojos con unas pestañas postizas? ¿Y qué tal un rayote negro que me da un toque siniestro interesantísimo? Ni el maquillador de Boy George cometería estos desmanes. Y, por si todo lo anterior no le pareciera suficiente, lleva unas botas tipo Martens en los pies. ¡Un final perfecto!
Yo me pregunto intrigada, ¿qué les pasa a las cantantes adolescentes llegadas a la veintena al otro lado del charco? Espero que a María Isabel no le pase algo parecido…



¡Qué sorpresa me he llevado al escuchar por completo el disco de Mary Weiss! Ya 
Diez años y siete discos. La Habitación Roja se ha ganado a pulso el adjetivo de clásicos del indie pop patrio y han sabido mantenerse a flote, lo que no es tarea baladí en un mercado discográfico tan exiguo como el nuestro. Y no es que precisamente su camino haya estado sembrado de rosas, porque también soplaron aires de tempestad. 


A favor: Al fin está en tiendas ‘Tú no existes’, que aparece como una continuación estilística, temática y temporal del anterior trabajo de Astrud, ‘Performance’. Una vez más, 








El otro día discutíamos por gmail si nos gustaba más, así en general, un disco de 10 pistas o uno de 20. Yo soy de los de 10 y el nuevo, el sexto de The Apples in Stereo, uno de los grupos asociados al colectivo americano 
Ya hemos hablado de 

Maria era una niña de Alabama, sólo mona pero con talento musical, que montó un grupo con su amiga del insti 


Podría empezar este post, como hago casi siempre, hablándoos de Margo Guryan, de su trayectoria, etc. Pero vamos a hablar de la invasión de EE.UU. a Irak y del comienzo de una guerra tan ilegal como absurda. Sí. Resulta que el señor presidente de esa nación, George Bush, en sus mítines dice muchas cosas. En concreto, en uno que tuvo lugar en octubre de 2002 en Cincinnati (Ohio), él (o el equipo de guionistas, ja) tuvo la gran idea de pasar la patata caliente al gobierno de Gran Bretaña anunciando que éste tenía el conocimiento oficial de que Saddam Hussein estaba aprovisionándose de uranio. 

1. Las Ray Ban Wayfarer: Algunos avanzados como Chloë Sevigny o 

Pequeñas malas noticias para los apasionados de ‘Let it die’. Feist ha decidido despachar la continuación a tamaño disco en una semana, para plasmar «los sonidos lo-fi que tenía en la cabeza». Y amenaza con grabar otro disco en breve «si encuentra una semana libre». Tres discos después de que Adam Green se decida por los matices orquestales y una considerable perfección sonora. A buenas horas recuperas tú del lo-fi, guapa.