¿Cuál es el mejor look para irse a hacer caridad por estos mundos de Dior? Bueno, teniendo en cuenta que viviendo en una mansión en Chelsea suena un poco a chiste eso de ayudar a los niños pobres, ya que te vas a Malawi a ver las miserias in situ te cortas un poco y te pones tus modelos menos ricos y ostentosos. Madonna, consciente de que podría cantar mucho si se presentara con un Gucci en plena Sabana -bueno, aunque ella casi siempre va en chándal, para qué engañarnos-, se pone su look más caritativo y madreterésico para visitar la tierra del niño que se compró adoptó, David, acompañada de Lourdes María y un pequeño séquito de gente.
Lo primero que destacamos son las raíces del pelo: mira, ya que nos vamos a África, ¿qué más da que se me vean dos dedos de raíz? ¡Si en Malawi no se tiñen! Ni siquiera van a saber qué me pasa y si alguien se percata, me pongo el sombrero Panamá (mano derecha) y aquí paz y después gloria. Como Madonna debe tener un contrato con Ed Hardy, la sempiterna camiseta de la firma americana no podía faltar, aunque con un diseño más sencillo de los que lleva habitualmente, que para eso está haciendo turismo de caridad. Lo más llamativo, sin lugar a dudas, es el pareo amarillo que se ha colocado encima de los pantalones a modo de… ¿qué? Ni idea. Quiero pensar que lo ha hecho para entrar en una mezquita o algo así -muchas veces, a las mujeres con pantalones en las mezquitas, les hacen ponerse un pareo o pañuelo sobre las piernas-. De no ser por esto, no entiendo nada. Lo único acertado del look es la ausencia de maquillaje ya que, de lo contrario, sería harto ridículo que se perfilara los labios a 45º a la sombra.
Así que nada, cuando os vayáis al tercer mundo a solidarizaros con alguna causa, este modelín es mucho más fetén que un clásico pantalón desmontable del Coronel Tapiocca. Palabra de Madonna.



Eso pone en la camiseta que me compré después del brutal, intenso, emocionante show que dieron 

Un año y medio después de la edición del segundo álbum de las hermanas Casady, vuelven con ‘The Adventures of Ghosthorse and Stillborn’. Una nueva entrega del freak folk al que nos tenían acostumbrados, pero con una pequeña sobredosis de un hip hop que ya se dejaba entrever en ‘Noah’s Ark’ y que ahora sale con más fuerza que nunca acompañado de la habitual ultilización de instrumentos tradicionales y juguetes infantiles. Este último trabajo de CocoRosie me ha entrado a la primera y reconozco que me ha gustado bastante más que el anterior, que me dejó un poco fría en algunos matices respecto de su debut. 

Seis meses he tardado en comprarme el recopilatorio de Sugababes, a pesar de que llevaba años esperando a que lo publicaran. ‘Overload’ es una canción que siempre me ha encantado y que tardé muchísimo en identificar de quién era, ‘Push the button’, ‘Hole in the head’ o ‘Freak like me’ son obviamente algunos de los mejores singles pop de la última década y ya era hora de ver todas estas canciones tan buenas reunidas en un solo disco. Lo que me ha tirado para atrás, como siempre, ha sido el orden de las canciones. Igual soy muy maniático con que los recopilatorios respeten la cronología del grupo pero… ¿dejar las dos mejores canciones de una banda como dos últimas pistas tiene algún sentido?
Client ahora es un trio: a Client A y Client B se suma Client E, una chica a la que han sacado de un programa de nombre prometedor: ‘Make me a supermodel’. Ya fuera del sello de Andy Fletcher, que parece que ha cerrado, el grupo sigue la pista synthpop de los Depeche Mode de finales de los 80 y principios de los 90. Entre esto y que ‘Lights go out’ recuerda un poco a ‘Oh la la’, las chicas no suenan demasiado originales ni diferentes. Ni siquiera con la producción de Youth (The Verve, Primal Scream, Dolores O’Riordan) o Stephen Hague (New order). Pero son tan majas y a veces hacen tan buenas canciones que da casi lo mismo. Las mejores, las que más se pegan, son ‘It’s not over’, ‘Heartland’ o la rockera ‘Zerox Machine’. La instrumental ‘Koeln’, la sosaina ‘6 in the morning’ o la balada ‘Someone to hurt’ están peor. 6.




¡Qué sorpresa me he llevado al escuchar por completo el disco de Mary Weiss! Ya 
Diez años y siete discos. La Habitación Roja se ha ganado a pulso el adjetivo de clásicos del indie pop patrio y han sabido mantenerse a flote, lo que no es tarea baladí en un mercado discográfico tan exiguo como el nuestro. Y no es que precisamente su camino haya estado sembrado de rosas, porque también soplaron aires de tempestad. 


A favor: Al fin está en tiendas ‘Tú no existes’, que aparece como una continuación estilística, temática y temporal del anterior trabajo de Astrud, ‘Performance’. Una vez más, 








El otro día discutíamos por gmail si nos gustaba más, así en general, un disco de 10 pistas o uno de 20. Yo soy de los de 10 y el nuevo, el sexto de The Apples in Stereo, uno de los grupos asociados al colectivo americano 
Ya hemos hablado de