La gente se enamora, las personas se quieren entre sí porque es la única forma que tienen de conocer la verdadera felicidad. Crees que eres libre, que tienes un espíritu salvaje. Te aterra que alguien te encierre en una jaula. Pero en realidad ya estás en una jaula. La has construido tú misma. Y no tiene nada que ver con Texas o Somalia. Estará contigo donde quiera que vayas. Porque no importa cuánto corras, siempre terminarás encontrándote contigo misma.
Muchos supimos de la existencia de Truman Capote durante nuestra infancia a través de ‘Desayuno con diamantes’, Audrey Hepburn, Henri Mancini, la estética pop y ‘Moon River’. A medida que, a posteriori, leíamos la novela original, nos dábamos cuenta de que el maravilloso mundo creado por Blake Edwards y George Axelrod, poco tenía que ver con la realidad de la historia original. Holly nunca cedió en realidad al discurso emocional de «darling Fred», de hecho nunca existió este emocionado discurso de «darling Fred», lo que existió fue un crudo «la verdad es que lo eres. Eres una mala puta». Hoy es difícil decidir qué Holly tiene más encanto: si la que se derrite finalmente ante «darling Fred» en la comedia romántica, o la chica ambiciosa y calculadora de decisiones inquebrantables del libro.




















