‘Tom à la ferme’: cuando Xavier Dolan encontró a Lynch

Por | 03 Abr 14, 20:11

Tom_a_la_fermeA Xavier Dolan los referentes siempre le han quedado como su pose de enfant terrible: demasiado grandes. Su cabeza es una picadora de diseño donde se mezcla, de manera bastante superficial, la estética de Almodóvar con la del primer Gus Van Sant, la de Wong Kar Wai con la de la nouvelle vague. Sus dos primeras películas -‘Yo maté a mi madre’ (2009) y ‘Los amores imaginarios’ (2010)- tenían la palabra hype cosida en cada uno de sus fotogramas. Aun así, resultaban irresistibles, casi un placer culpable.

En ‘Laurence Anyways’ (2012) engoló la voz –ya de por si afectada- y se puso gallito. “¿Por qué mi película no compite por la Palma de Oro y la “relegan” a la sección paralela Un Certain Regard?”. De niño mimado del festival de Cannes pasó a adolescente engreído y rebelde. Un año después, se fue de casa. El festival de Venecia, necesitado de nombres (la sombra de Toronto es cada vez más alargada), le adoptó y le puso donde quería, en la sección oficial. No le fue mal. ‘Tom à la ferme’ fue bien recibida y ganó el premio de la crítica (FIPRESCI).

Para su última película -que se puede ver online en el Atlántida Film Fest– Dolan ha cambiado de referentes. Ahora es el turno de Hitchcock (o más bien de su músico, Bernard Herrmann), de Roman Polanski y, sobre todo (confesado por él mismo), de David Lynch. De nuevo, el director no está a la altura de esos gigantes. Y, de nuevo, su película es, si no irresistible, sí bastante atractiva. Da igual que su evolución como actor sea la misma que la de Elsa Pataky. O que haga más mohines que todas las películas de Angelina Jolie y Keira Knightley juntas. Da igual que su puesta en escena sea afectada y recargada, una estilosa cortina de humo para enmascarar una trama anoréxica. ‘Tom à la ferme’ es un thriller psicológico irregular, sí, pero lleno de hallazgos y sugerencias.

La película se abre con la versión en francés de ‘The Windmills of Your Mind’ (‘Les moulins de mon coeur’, cantada por Frida Boccara) y se cierra con el ‘Going to a Town’ de Rufus Wainwright. Entre medias, una historia de dominación y sometimiento, no muy bien contada, pero poseedora de una magnética atmósfera, de un ambiente turbio y enfermizo, con toques de humor esquinado, que logra enmascarar sus limitaciones narrativas. No todo funciona como debería en esta película, pero cuando lo hace –la llegada a la granja, madre e hijo riéndose de la “puta de su nuera”, la conversación en el bar, la escena en la gasolinera- es difícil resistirse. 7.

Etiquetas:
  • jo5e

    Justo ayer vi ‘Tom à la ferme’ en el fantástico “Atlantida Film Festival” de filmin, y acabo de leer la crítica y no puedo estar más de acuerdo. Da igual lo pedante que sea, lo mal que actúe, lo floja que sea la trama, todos los defectos que soy capaz de ver en sus películas….. al final me atrapa y ver sus películas se convierte en algo grande. Definitivamente un placer culpable.
    Mi única discrepancia con la crítica es la conversación en el bar: para mi no es de los mejores momentos. No puedes ir de enigmático toda la película, y que llegue un momento que un personaje diga: “Pues mira pasó esto, bla, bla, bla…”

  • doorinthefloor

    Muy de acuerdo con la crítica que hacéis. la historia que cuenta es muy interesante, pero no tanto la forma de contarla. La escena del bar es algo ridícula, no hacía falta desvelar tanta información cuando ya estaba patente el carácter violento del personaje sobre el que se habla en la conversación.
    A pesar de lo mal que actua Xavier Dolan (aunque peor actuaba en las anteriores) y que narrativamente la historia tiene varios arranques y frenazos, la sensación al terminarla es de haber visto algo interesante y que ha merecido la pena ver.

    Yo a Lynch no lo veo por ningun lado, en todo caso a Polansky o a Haneke, pero de todas formas, se les ve de lejos.

  • doorinthefloor

    Por ahora “Laurence Anyways” sigue siedo su mejor película, al menos para mí.

  • marta

    Tanto Tom à la ferme como L´innconu du lac hablan de la dependencia del amor, del amor sin límites que te lleva a la destrucción. Sales de cine revuelto, tocado. Peliculones.

  • Fan

    A mí la peli me pareció un poco irregular en algunos momentos, pero hay otros que te impresionan bastante, son muy visuales, y el argumento es interesante. La banda sonora muy bien, como siempre, aunque sea menos pop que de costumbre. Un 7,5 para mí.

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