‘Carol’: ¿por qué no está nominada al Oscar a la mejor película?

Por | 04 Feb 16, 20:36

carol-cate-blanchettTodd Haynes lleva más de una década dialogando con el melodrama clásico de Hollywood, revisitándolo una y otra vez para: 1) mantenerlo vivo (este tipo de cine, con estos personajes femeninos y bajo estas coordenadas estilísticas y narrativas, ya apenas se hace) y 2) cargarlo de nuevos significados y sentidos. De hecho, ‘Lejos del cielo’ (2002), ‘Mildred Pierce‘ (2011) y ‘Carol’ podrían ser algo así como los melodramas que, por culpa de la censura cinematográfica, no se pudieron rodar en su momento (los años cuarenta y cincuenta) y deberían haberse filmado. Como si Marlene Dietrich (Cate Blanchett) hubiera vivido una historia de amor en el cine con Audrey Hepburn (Rooney Mara).

‘Carol’ es la largamente esperada adaptación de este clásico de la literatura de temática lésbica (la dramaturga Phyllis Nagy escribió el guión hace quince años). Una novela que, debido a su temática y a su final a contracorriente, fue rechazada por los editores. Para poder publicarla, Patricia Highsmith tuvo que hacerlo bajo pseudónimo (Claire Morgan) y con el título cambiado, ‘El precio de la sal’. La novela fue un éxito de culto, convirtiéndose a partir de su publicación, en los años cincuenta, en un referente para las lesbianas estadounidenses. En 1989 se reeditó sin seudónimo y con su título original (la traducción está publicada por Anagrama).

Haynes adapta la novela de Highsmith de una manera muy particular, poniendo todo el peso dramático del relato sobre, por así decirlo, una gota de lluvia resbalando por un cristal. ‘Carol’ es una historia de amor filmada a través de pantallas metafóricas: ventanas, escaparates, parabrisas… Obstáculos llenos de significados que, gracias también a la evocadora fotografía -en 16mm y con ecos de Hopper- de Edward Lachman (el fotógrafo habitual de Haynes o de Ulrich Seidl), permiten al director traducir visualmente los sentimientos reprimidos de sus protagonistas con una enorme elegancia y profundidad.

Como buen melodrama posmoderno, ‘Carol’ pone del revés los códigos del género haciendo explícito lo que antes era imposible –la homosexualidad, las relaciones sexuales- y sugiriendo lo que en el pasado no importaba desnudar: los sentimientos. De esta manera, el director ofrece un melodrama contado en voz baja, una película con una textura visual y sonora (de nuevo la banda sonora de Carter Burwell) tan sumamente melancólica, que por momentos bordea la frialdad expresiva. Afortunadamente, nunca cae en ella. ¿Cómo es posible que esta película no esté entre las ocho -¡ocho!- que optan al Oscar? 9.

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  • barcelonafan

    Buena pregunta. Yo tampoco lo entiendo.

  • happy

    La gran injusticia de este año.

  • lorelei

    Los Oscars apestan. Las actrices están maravillosas, sobre todo Blanchett. Es una delicia esta película

  • 100%

    la respuesta es simple:
    Es un drama de lesbianas!
    America siempre ha sido tapado en esos casos.
    La unica pelicula digna que vi de gays,fue el Secreto de la M,y era excelente!
    si esa no ganó que era bien hecha,menos tomarán en cuenta esta!
    Todavia existe la doble moral de USA:
    callado para algunas cosas,pero liberal para meterse en cosas ”de otros paises petroleros”

  • Charlie

    en que idioma escribes?

  • Norma

    Es interesante la pregunta, sobre todo porque cómo se explicar que la película esté nominada a mejor actriz, mejor actriz secundaria, mejor guión adaptado, mejor fotografía, mejor vestuario y mejor música original… Si tiene todo eso tan bueno sería imposible que no se la nominara a las dos categorías importantes: director y película. Algo sucede con Todd Haynes en mi opinión. Y es que el realizador no ha tenido miedo de ser políticamente incorrecto. Ha sido, como dice Kyle Chandler en el film “atrevido”. Dijo con sutileza varias cosas que la sociedad americana, y su representante la Academia de Hollywood,no quieren escuchar. A saber: que una mujer puede elegirse a sí misma aunque tenga que renunciar a la tenencia de su hija (no a verla); que a cualquier persona le puede suceder que se enamore de alguien de su mismo sexo y esto vendría a ser una elección y no que se nace así. El problema es que los planteos trascienden la sexualidad. A nadie le importa ya si eres homosexual, pero si cuestionas una única forma de concebir la familia, los deberes de una madre o la determinación biológica, eso ya es otro tema. Y, por último, pero no por eso menos importante, Haynes no temió mostrar la atracción puramente sexual que da paso al enamoramiento…Si fuera sólo amor, se aceptaría, pero si estas dos no pueden estar una sin la otra porque se desean, ya no es tan fácil. La película de Haynes es demasiado honesta para ganarse el Oscar pero es profundamente fiel al libro que le dio origen.

  • Carol y los odiosos ocho de Tarantino las dos injusticias de este año en mejor película.

  • Freddy Castillo

    A mi se me hizo sosa y algo cursi.

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