‘El sacrificio de un ciervo sagrado’, el ojo por diente de Lanthimos

Por | 05 Dic 17, 20:47

Yorgos Lanthimos se ha convertido en los últimos años en uno de los directores clave del cine de autor, gracias a las múltiples lecturas sobre la sociedad que esconden cintas como ‘Canino‘ o más recientemente ‘Langosta‘. La represión en el núcleo familiar hasta conseguir anular a una persona, el totalitarismo o la presión de la sociedad para que todo el mundo tenga pareja han sido algunos de sus temas fetiche. Su última película, ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’, que se estrenaba en Cannes, en España se podía ver en el Festival de Sitges y ahora llega a los cines, no es tan ambiciosa -tan universal- en cuanto a mensaje, aunque sí rica en fondo, esta vez inspirándose en Eurípides y la Biblia.

De nuevo un núcleo familiar, en este caso formado por los personajes de Colin Farrell y Nicole Kidman y sus hijos, son el centro de atención, solo que esta vez no sirven como metáfora de los males de nuestra sociedad, a menos que entendamos aquí una reflexión sobre nuestra responsabilidad de cara a las consecuencias de nuestras adicciones, ahora que hay quien se ve capaz de mencionar el alcohol públicamente como excusa para justificar sus actos. Un dilema interesante pero que suena demasiado reduccionista para los poliédricos guiones de Lanthimos, que esta vez simplemente parece haber querido ofrecer un thriller algo Haneke y Lars von Trier sobre la justicia poética, la venganza y el ojo por ojo y diente por diente, aunque sin renunciar a su paleta personal.

De hecho, repite con quien parece su actor fetiche, Colin Farrell, que se queda la parte más conseguida de ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’ tanto en cuanto a thriller como a la muestra de la personalidad del director. La relación del personaje de Farrell, cirujano, con un inquietante joven -demasiado joven- que frecuenta el hospital en el que trabaja, no puede resultar más turbia y desconcertante desde el minuto uno. Lanthimos, sin revelar realmente qué relación les une, logra incomodar al espectador cuando suponemos que todo lo que busca el joven es tratar de saciar su ansia de una figura paterna y también en aquellos momentos en que sus intenciones son de todo menos así de bonitas y naíf.

Aunque la película no logra mantener ese nivel de confusión a lo largo de sus dos horas de metraje, la trama se viene arriba cada vez que el intimidante y perturbado Barry Keoghan sabe ejercer de stalker a lo ‘Funny Games’, sirviéndose para ello de la varita de Lanthimos surrealista y fantástica, y que como tal, para angustia de espectadores y personajes, sabemos que no conocerá límite alguno. 7,5.

Etiquetas:
  • Bitch79

    Después de salir mega cabreado y con ganas de matar a alguien después de ver la mierda de Canino, juré sobre la Biblia que jamás volvería a ver otra peli de éste señor…. pero ésta no sé porqué me apetece… espero no volver a salir del cine soltando bilis. Aunque después de ver el trailer, creo que lo mas inquietante es sin duda el extraño careto que luce la kidman… me ha dejado sin palabras…. que la pasa???? 😨

  • ion

    formalmente muy chula y la utilización de la música superinteresante.
    muy kubrick: pasillos, conversaciones, danny… de el resplandor. mucho zoom también. baile inicial de kubrick. ver a nicole en este tipo de papel recuerda a eyes wide shut…
    los colores sin embargo me recuerdan a veces a gregory crewdson. que aparezca el techo es muy pájaros de hitchock y la canción final por supuesto 100% tarkovsky…

    sobre el contenido… dicen que si se basa en una tragedia griega… tiene sus altibajos.

  • xabier

    Sopor máximo.

Playlist del mes

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Send this to a friend