Salem: la diferencia entre remix y fake

-

- Publicidad -

Salem: la diferencia entre remix y fake

A finales de la semana pasada un estudiante llamado Abby de la Universidad de Nueva York revolucionó internet con un proyecto para su clase de Arte Digital. El muchacho, que también tiene una banda llamada Dream Affair, tuvo una brillante idea cuando abrió en Pro Tools su canción ‘Endless Days’ y el tema se reprodujo a menor velocidad por accidente. Se le ocurrió crear una cuenta de mail falsa muy parecida a la agencia de «management» de Salem (de la original biz3.net se pasó a biz3pr.net), envió el tema (con nuevos efectos) a los medios y muchos blogs llegaron a publicar el tema ‘Nite Daze’, una canción descrita en la falsa nota de prensa como una maqueta de Salem «sobre estar cansado o soñando o confuso». A día de hoy sigue apareciendo online, etiquetada como una canción de Salem en sites como Official.fm, donde se puede escuchar. La original ‘Endless Days’ de Dream Affair la podéis oír y descargar en Bandcamp. Sacan disco en verano.

- Publicidad -

La inspiración vino de Eva y Franco Mattes, que transformaron un simpático gatete en una escultura falsa del satírico Maurizio Cattelan. Ambos ejemplos vuelven a cuestionar la autenticidad del arte, la validez de la propuesta de Salem y el rigor periodístico.

La canción que sí pertenece a Salem (o eso dice Pitchfork) es este remix realizado para Interpol de su canción ‘Try It On’, en principio contenido en su disco homónimo de 2010. El remix pertenece a otro de los lanzamientos exclusivos del Record Store Day, al igual que otros realizados por Ikonika y Banjo or Freakout. Todo resto de Interpol es casi pura coincidencia.

- Publicidad -

Lo más visto

No te pierdas

J Balvin sigue sin contarnos nada sobre sí mismo en ‘Otra noche sin ti’ con Khalid

Hubo un tiempo no muy lejano en que contamos con J Balvin para escuchar temas de reggaetón más interesantes...

‘Otra ronda’: Thomas Vinterberg ya puede ir brindando por el Oscar

Crítica del film en el que los personajes usan una coartada intelectual para, en vez de ir al psicólogo, ir pedo todo el día.