Kasabian fueron, junto a Vetusta Morla o Bigott entre otros, protagonistas de la última jornada del pasado Low Cost de Benidorm. Tal y como sucedió con nuestro encuentro con los miembros de Suede, tuvimos poco tiempo para nuestra entrevista con Sergio «Serge» Pizzorno, guitarrista y cantante de la banda británica. Había que hablar de ‘Velociraptor!’, evidentemente, pero también dedicamos unos minutos para mencionar otros discos y a analizar el sonido del grupo tanto en directo como en el estudio.
En ‘West Ryder Pauper Lunatic Asylum‘, vuestro anterior disco, es donde más claramente unisteis vuestras dos facetas, el rock con la electrónica. Sin embargo, en ‘Velociraptor!‘ éstas se ven separadas de nuevo, casi como si de un LP se tratara, con el rock en la cara a y la electrónica en la cara b. ¿Lo veis así? ¿Qué paso queríais dar con el nuevo disco?
“De algún modo terminó quedando así. Entiendo lo que dices… Hemos estado mucho tiempo intentando que todo fluyera, pero es simplemente una coincidencia que las canciones quedaran así. Si me paro a pensarlo, tal vez fuera esa la idea, que un tipo canciones estuvieran en una cara y otro tipo en la otra. Nos pareció lo más natural. Me encanta el vinilo, me encanta la idea de que haya una pausa a la mitad del disco y que tengas que esperar para darle la vuelta y volver a reproducirlo.”
¿Qué os hizo volver a trabajar con Dan The Automator? ¿Qué ha aportado al disco?
“Que sabe elegir buenos restaurantes, y ya está. Lo demás lo hicimos nosotros (risas).”
Hay algo en vuestro sonido que me parece bastante curioso, sobre todo con cómo tratáis el sonido de las baterías: en el estudio suenan electrónicas, pero en directo podemos sentir todo el poder de una batería acústica. De hecho, en directo sonáis más potentes que en los discos. ¿Hay una razón para todo esto? ¿Es una clara decisión de sonar de un modo en directo y de otro en el estudio?
“El problema principal que encuentro a la hora de grabar baterías es hacer que un kit nuevo suene antiguo, así que lo que hacemos es buscar loops y aparatos que puedan recrear ese tipo de sonidos. Por otro lado, me gusta mucho el hip hop y el sonido polvoriento de las bases. El resultado es un sonido menos cómodo, que no se amolda a cómo debería sonar un disco de rock. Siempre he querido que en el estudio sonáramos a disco de hip hop. Me gusta el contraste que tiene con nuestros directos. Ya que tocamos en sitios grandes, encabezando carteles de festivales y cosas así, necesitamos un sonido grande. Cuando tienes que tocar delante de 20.000 o 50.000 personas, todo tiene que ser grande. Supongo que somos víctimas de ello, ya que al tocar delante de tanta gente, no podemos ser minimalistas.”
A veces es difícil predecir de qué va a ir la letra de algunas de vuestras canciones con títulos como ‘Vlad The Impaler’ o ‘Acid Turkish Bath’. ¿De dónde sacáis estos títulos y de qué manera los relacionais con sus respectivas letras?
“Soy juguetón, me gustan los títulos juguetones. No creo que todo tenga que ser explicado, prefiero el misterio. Todo el mundo necesita saber la razón de todo y puede que no haya una razón en concreto. Estos títulos están pensados para hacer sonreír al oyente, sobre todo.”
Y, ¿qué hay del tema titular? ¿Os habéis interesado en la prehistoria?
“’Velociraptor’ es una metáfora. Es sobre esos pequeños mierdecillas que se esconden en las esquinas y te saltan encima para robarte, esos críos que van de gángsters de barrio. Quería usar una metáfora así porque me parece más interesante que hablar directamente de los pandilleros que te roban en Inglaterra.”
En alguna ocasión habéis tocado en directo con Noel Gallagher. ¿Os gustaría llevar a cabo una colaboración más estrecha con él?
“Somos muy buenos amigos. No sabría que decirte… Si sucediese tendría que surgir de manera natural; no tendría sentido forzarlo e intentar algo juntos por una razón u otra. Quién sabe, tal vez en el futuro. Me encantaría trabajar con David Axelrod o Hans Zimmer.”
‘Let’s Roll Like We Used To’, el primer corte de ‘Velociraptor!’, tiene un parecido a lo que hicieron Alex Turner y Miles Kane en The Last Shadow Puppets, al menos en cuanto a influencias. ¿Estás de acuerdo con la comparación?
“Creo que su sonido es más británico, mientras que el nuestro es más latino. Lo suyo se acerca más a Scott Walker.”
Hay muchos guitarristas que tienen un instrumento icónico, que se relaciona instantáneamente con el artista en cuestión. En tu caso es la Rickenbacker 481, una guitarra bastante peculiar, poco vista. ¿Qué es lo que tiene para que no la cambies por otra?
“Seré honesto contigo: estéticamente es preciosa. Es difícil de tocar, pero es una bestia. Es la última chica con la que te enrollarías en un bar, pero es la que más te pone. No puedo explicarlo de otro modo, es mi amiga, no la puedo dejar.”
Además del nuevo, ¿de qué otros discos estáis tocando canciones en esta gira? ¿cuáles son las más divertidas de tocar?
“Tocamos tres o cuatro de cada uno, pero las nuevas gustan más, por no estar tan acostumbrados a tocarlas en directo. Siempre está bien tocar canciones nuevas, pero lo mejor de todo es la recepción que ha tenido el nuevo disco. Normalmente, cuando tocas material nuevo, no notas la misma euforia entre el público, pero con estas nuevas canciones todo el mundo se vuelve loco, es genial.”
