One Direction, un divertido disparate

Por | 13 Jul 14, 15:37

one-dEspaña es directioner. No solo lo dicen las cifras recaudadas y el número de espectadores en cada pase a lo largo de tres conciertos, sino también las banderas con las que, el jueves, el Vicente Calderón sepultó a su multitud al ritmo de ‘Don’t Forget Where You Belong’. Me refiero, digo, a la capacidad de organización y convocatoria de una base de fans que, si nutrida de niñas y adolescentes, toma fuerza económica en los veinteañeros que monopolizan sus primeras filas y, sobre todo, en los padres de familia que, además de comprar todo tipo de accesorios, se dejan convencer por la filosofía directioner durante casi dos horas.

Al pensar en un fenómeno socioeconómico como el de One Direction, es fácil asociarlo a una suerte de fanatismo infantil. Sin embargo, estemos prevenidos. He de deciros: desengañaos. Porque el público más poderoso que sigue a One Direction es aquel que ha crecido a la par que la banda. Es en esta gente («not a girl, not yet a woman», que diría Britney) donde se produce el apoyo y la posibilidad económica. Es ahí, en esos jóvenes que coreaban palabra a palabra el setlist, donde Twitter toma forma y los hashtags, plagados de ingenio y de una rabia tan innecesaria que se vuelve imprescindible, convierten el fenómeno directioner en lo que es: un divertido disparate.

A priori, viéndolos descender la rampa que divide en dos el escenario, puede resultar incomprensible la magnitud de este fenómeno. Uno ve a cinco chicos normales, con un aspecto medianamente cuidado y nada más en su poder que un puñado de canciones pegadizas que hablan de amor. Jóvenes (chicas y chicos) están fuera de sí, ocupando foso y gradas, al verlos por las pantallas gigantes. Dicho así, no es más que un fenómeno pop común multiplicado por mil. ¿Por qué, entonces, han sido ellos los que han alcanzado este imperio comercial (como bien lo denominaron Spice Girls) y no otros? ¿Por qué ellos y no The Wanted, cuando estos últimos ofrecían una imagen sexualmente más atractiva? ¿Por qué tampoco 5 Seconds of Summer, el grupo que ha actuado antes? No podemos decir tampoco que se trate de una consecuencia de su paso por The X Factor, puesto que millones de bandas han desaparecido a los meses de su aparición televisiva. Además, la influencia de estos no fue más allá de países angloparlantes.

El fenómeno se debe, y no es en vano que las vuelva a nombrar, al mismo factor que encumbró a Spice Girls. Ambos grupos, ambas empresas con potentes equipos de trabajo, han reducido el componente musical a una de las múltiples características de su compañía. One Direction y Spice Girls vendían un mensaje: ser directioner o fan spice marca en ti una diferencia. Ser parte de ellos supone entender la vida de un modo tan divertido que sería imposible vivir igual de otra forma. Ser su seguidor, nos convencen, te convierte en alguien especial por ser tú y porque ser tú te hace distinto. A la vez, no dejan de repetirte que esas diferencias te hacen parte del grupo. Parte de su grupo. No podemos olvidar que la base de la cultura pop y de los fenómenos masivos es casi un manual de autoayuda. Como la publicidad, el arte está no en que compres el producto, sino en las posibilidades y esperanzas que ese producto te vende. Y ese tipo de sentencias, no obstante, son lo que todos ansiamos en nuestra adolescencia: pertenencia y originalidad. O, ampliándolo a la cultura pop, lo que es lo mismo: economía y celebración.

El tour se sostiene, como la mayoría de las giras internacionales, sobre una estructura fija. Sin embargo, aquí no hay sets más allá del concierto y su encore. Al menos, no hay interludios que los separen. Parece que quisiesen reforzar la idea de sencillez, de cercanía y su cohesión como banda. En realidad, podría parecer, simplemente, que el desarrollo no está muy trabajado.

No olvidemos, si tratamos a One Direction como la empresa que es, que están en su tercer disco, y es en este, según los estatutos de la evolución del pop, en el que se produce la madurez. Así ha ocurrido en la imagen y el sonido de guitarras de su último disco (en el mainstream, el término orgánico y la música que suena como música de verdad parece ser sinónimo de crecimiento). De la mano, vienen con la madurez los rumores de ruptura. Al evolucionar, tampoco pueden permitir que sus fans se alejen. Esta supuesta espontaneidad, real por otro lado, es la principal herramienta de la gira.

Todo comienza con un vídeo introductorio, muy parecido a aquellos que abren los tours de pop femenino (es de aquí de donde One Direction bebe y no de las boybands, pero esto daría para varios artículos). A los primeros riffs los sigue la explosión de fuegos artificiales. El espectáculo comienza con ‘Midnight Memories’, una canción que soporta ser el opening gracias al furor del comienzo, pero que sigue siendo uno de sus singles menos atractivos. Después viene ‘Little Black Dress’, un mero puente para introducir el primer éxito de la noche, ‘Kiss You’. Pantallas llenas de colores, los chicos corriendo por el escenario y el Calderón, así como una noche anterior el Estadio Olímpico, entregado al completo.

Las siguientes dos canciones demuestran que One Direction no son una banda de singles. De hecho, ‘Rock me’, que nunca lo fue, funciona mucho mejor de lo que lo ha hecho, por ejemplo, su penúltimo sencillo y primera canción de la gira. Con frecuencia, las canciones que popularizan no son las mejores opciones de sus discos. Aun así, la empresa sigue funcionando. Ocurrirá lo mismo con ‘C’mon C’mon’ o ‘Happily’, que todo el estadio corea. Incluso ‘Moments’, un bonus track de la edición deluxe de su primer disco, es aclamado con la misma fuerza que un lead single de éxito masivo.

Tras ‘Don’t forget where you belong’, que presenta Niall con el público a sus pies (España, aparte de directioner, es #TeamNiall), los estadios se vienen arriba con ‘Live while we are young’. Son ‘Right now’ y ‘Through the dark’ las que permiten el descanso en una parte compuesta por cuatro baladas, partida en dos por ‘Happily’. Concluyen esta sección ‘Little Things’ y ‘Moments’, con rostros llorosos, discosticks fluorescentes y abrazos entre los asistentes.

A estas alturas del espectáculo, uno ya ha descubierto que el ánimo de los chicos depende de la entrega del público. Mientras en el Estadio Olímpico se permitieron bromear en momentos puntuales e improvisar una versión de ‘Viva la Vida’ de Coldplay, en Madrid también echaron mano del ‘I got a feeling’ de Black Eyed Peas, interactuaron en español con el público o corearon, aprovechando el ambiente futbolístico, el popular «Yo soy español, español, español». Quizá, alguien los previno en Barcelona.

Como ya he dicho, Niall parece ser el integrante que mejor conecta con el público en nuestro país. Es el amigo gracioso del grupo, el colega en el que siempre confías, el tío con el que sales de fiesta y, después, quieres presentar a tu familia. Es el vecino y el primo y el hermano mayor y pequeño.

Liam, por su parte, asume el rol adulto: el padre trabajador que vela por el proyecto de la familia. Harry es el hijo guapo, el sobrino con talento que conseguirá lo que se proponga. Zayn el joven distante, reservado, que a veces se trata demasiado en serio. Y Louis, el divertido bala perdida que ha ido quedando en un segundo plano mientras mantiene una posición imprescindible, sobre todo a la hora de componer, en el grupo.

Bajo su firma está, por ejemplo, ‘Strong’, una de los mejores posibles singles de su último disco, y vociferado hit que da paso al último tramo de la parte principal del concierto, concluida con ‘One thing’, ‘Diana’ y ‘What makes you beautiful’.

Tras un descanso de unos minutos, el esperado encore comienza con ese extraño single veraniego (por ser una balada) que es ‘You & I’, y que nos conduce a un final en el que ‘Story of my life’ precede a ‘Little White Lies’ y su single más icónico hasta la fecha, ‘Best Song Ever’.

Al salir, luces apagadas y un estadio rendido, la multitud se congrega a las puertas. Ahí, se dan dos reacciones diametralmente encontradas. La mayoritaria, aquella exaltada por parte de los fans o acompañantes que, pese a no ser seguidores, han disfrutado de un show absolutamente divertido. Una fiesta pese a las carencias en el sonido o la sencillez de las puestas en escena. Porque eso es lo que ‘Where we are’ pretende, su única intención: hacerte olvidar los problemas, sentirte parte del fenómeno. Entretenimiento.

La otra reacción, la que he visto en el hombre sentado detrás de mí durante todo el concierto del Vicente Calderón, es la de gente hastiada. Ese tipo de personas (así lo estuvo haciendo él) que creen interesante taparse los oídos cada vez que las fans gritan. Con lo bien que está uno en su casa, sabiendo, además, que ‘Where we are’ es una fiesta en la que, si uno no está dispuesto a pasárselo bien, no va a hacerlo. El pop, como la vida, es una cuestión de actitud. Y eso son One Direction. Porque ellos, tan cultura pop o kitsch o trash o mainstream (¿dónde están las líneas que diferencian todo esto?), es eso: una celebración de la economía de mercados.

¿Y qué más debería esperar uno en una noche de verano?

Etiquetas:
  • laurentd

    Me quedo con Abraham mateo, ja ja ja …

  • BuenGusto

    Todas las fans de 1D me coméis el coñ@ sudao, paletas. Invertid vuestro tiempo en estudiar, a ver que tal os va en la vida, paletas.

  • carcayu

    Me ha sorprendido gratamente el artículo. Esperaba una crítica a cuchillo sin gracia y me he encontrado con una reflexión sobre un grupo de pop perfectamente diseñado (que no musicalmente relevante).

    «el arte está no en que compres el producto, sino en las posibilidades y esperanzas que ese producto te vende. Y ese tipo de sentencias, no obstante, son lo que todos ansiamos en nuestra adolescencia»

    Estoy de acuerdo en parte, porque no es sólo que algo que se produzca en el arte, sino en todo lo que pueda ser vendible, y en prácticamente cualquier edad. ¿O qué es si no, en esencia, una empresa como Apple?

  • Granger

    One Direction me la trae al fresco, pero la crónica está muy bien escrita y planteada. A ver si contáis más con Alberto en JNSP en el futuro.

  • Joseángel.

    Aunque los One Direction me parecen de lo más pasable del fenomeno teenager, pero vamos, puede que sea una banda con conciertos divertidos y que hagan a los adolescentes sentirse únicos y originales, pero eso es puro marketing. Todos los artistas de hoy en día tienen algo de eso. Ahí ves, por ejemplo, a Lorde hacer de lo mediocre de la adolescencia (el aburrimiento, la popularidad…) algo guay, pero si la crítica la aclama no es por eso, es porque tiene a sus espaldas temazos como la archiconocida Royals o Ribs. No he escuchado un solo disco de 1D pero sí los singles, y, sinceramente, por muy identificables que sean los componentes, por muy bueno que sea el marketing, siguen siendo musicalmente muy mediocres. Ni siquiera tienen ese toque ultra divertido de las Spice, solo hacen canciones más o menos pegadizas pero que no van a ningún lado. Me alegro mucho que siga existiendo el fenómeno adolescente y tal, pero gracias a grupos como éste está el pop como está.

  • Karol12

    Yo no tengo nada contra 1D, pero lo que peinso de ellos es que no es una banda original. 1D se creo por Factor X (bueno lo crearon)y me asombra que hayan llegado tan alto. La banda en si no esta mal pero por lo que lloro todos los dias es por los geniales The Wanted…Ellos han demostrado por sus conciertos, singles, premios, videos… que son una banda magnifica, mas que eso. Por culpa de la rivalidad con 1D se ha roto y por eso odio a 1D. The Wanted se merece llegar mas alto y volver a ser el grupo que era. He visto fotos y videos, una foto de The Wanted con la nariz de payaso (ejemplo) pues 1D tiene la misma foto, fastidia mucho ver ese tipo de fotos que 1D copia a los otros grupos y de todas formas siguen con sus carreras y The Wanted roto. No se si habra otras razones por la ruptura que no sea la rivalidad pero me duele que 1D sea culpable, porque todas las Prisioners sufren viendoles separados.
    Solo digo que 1D no se merece estar donde esta y hay otros grupos que si.
    Ojala que siga asi, de verdad, pero que tambien The Wanted vuelvan y esa es la unica noticia que me alegraria la vida.

  • pp

    Ya me se la historia de estos grupos. Y te la puede contar casi cualquier tia que ahora tiene 30 años y que fue fan de Backstreet boys y Nsync. En unos 5 años no seran nada y algunos estaran en clínicas de desintoxicación. El fenomeno de las boybands es el mismo cada 10 años aprox.
    En el cuarto parrafo crei que hablabais de Born this way.

  • Hueso

    Los(as) niños (as) y adolescentes son el principal mercado que no exigen calidad en los productos, eso se sabe muy bien, mejor ejemplo no se puede tener en estos días con 1D

    @Karol12
    Esta muy extraña tu opinión, comienzas con un «Yo no tengo nada contra 1D» y mas adelante dices «Por culpa de la rivalidad con 1D se ha roto y por eso odio a 1D» y que te fastidia que no sean originales…entonces?, hay o no motivos para tener algo en contra de 1D?

  • Raecrisa

    Me encanta tu crítica, Alberto. Es un placer leer un artículo que se toma el tiempo de analizar a One Direction y tiene en cuenta su éxito en lugar de descalificarlos sin más.
    Al hilo del comentario de la Prisoner, a mí también me llama mucho la atención que haya triunfado más 1D que The Wanted, cuando al principio si me hubiesen preguntado, habría apostado seguro por estos últimos. Puede que sea por lo que dices tú, que beben más de la influencia de las girlbands que de las boybands (y en general girlbands>>>>>>>>boybands)y que en lugar de ir del terror de las nenas hayan construido una imagen de colegueo, de que son algo más,de que puedes unirte a su grupo de amigos y ser uno más.

  • Hadasofi

    Ni me gustan 1D, ni me interesan ni nada por el estilo, pero me he leido la crónica entera porque está cojonudamente escrita.

    Enhorabuena Alberto, chapeau.

  • Kilgore

    Pos me ha parecido un artículo cojonudo, y estoy de acuerdo en que sus referentes son más las artistas de pop femeninas que las boybands.

  • Gabriel

    Me esperaba una crítica sin gracia y sosa sobre el concierto.

    Enhorabuena al articulista, me ha hecho reflexionar y todo.

  • Frodlaw

    El día de la marmota. New Kids on the Block, Backstreet Boys, Take That, N’ Sync, Spice Girls, Boyz II Men, Jonas Brothers, One Direction,… Un copia/pega de una crónica de cualquiera de ellos/as no desentonaría. Que pasen los siguientes.

  • Lady Gaga

    Me recuerda a cuando yo parecía ser alguien. Qué tiempos aquellos.

  • El mejor artículo de la web en mucho tiempo. Reflexión interesante, bien escrita y muy amena. El autor debería convertirse en firma habitual.

  • Maddona

    Me tengo que arrimar a estos que son los que venden ahora…a ver si se me pega algo.

  • sofiaayelen

    Informen sobre temas mas interesantes como la guerra de gaza y cosas serias antes k criticar a los adolescentes. Deberíamos respetar y así lograremos un mundo mejor

  • sofiaayelen

    El pop no esta así por one direction esta así por Miley k da muy mal ejemplo y violetta si es puro marketing

  • Rober

    Me pasó como a [email protected]… 1D me da tanto como me quita, ná! Pero el artículo está cojonudísimo! Felicidades Alberto, espero sigas opinando en esta web, xq no es normal hacer un artículo sobre una banda tan básica y obtener una crítica tan unánime…

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