La única razón por la que ‘Masterchef 2’ no superó ‘Masterchef 1’

Por | 24 Jul 14, 0:30

masterchef3‘Masterchef’ se reveló el año pasado como uno de los programas preferidos de los espectadores. La sorpresa es que calara incluso entre el público joven emitiéndose en TVE, sin los cómicos trucos de post-producción y montaje de los programas de Cuatro (‘Quién quiere casarse con mi hijo’, etcétera) y sin recurrir al sensacionalismo de los programas de Telecinco (‘Supervivientes’, ‘Gran hermano’). Con un tono mucho más serio basado en la dureza de su exigente y riguroso pero educado jurado -nada que ver con Risto Mejide, recordando que se puede ser sincero y duro pero no es necesario ser hiriente para formar a una persona-, ‘Masterchef’ fue ganando adeptos hasta sumar un share de audiencia muy por encima de la media de la casa.

¿Cómo superar aquella gran edición de Fabián, Maribel, aquel José David al que disfrazaron de pérfido, etcétera? Los guionistas lo tenían fácil. Tenían a su jurado ya completamente convertido en superestrella, con Pepe revelado como un impredecible animal televisivo, Jordi Cruz como un sex symbol pero cada vez más malvado (o sea, cada vez más guapo), y Samantha como una chef de perfil algo más bajo en todos los sentidos, pero en un interesante punto medio entre la elegancia británica y un aún más explorable lado macarra (recordemos que la mejor frase del programa le sigue perteneciendo, tras contemplar un plato desacertado: “¡qué asco!”).

A diferencia de ‘Top Chef’, ‘Masterchef’ no tenía que replantearse a ninguno de sus miembros del jurado. Lo único que había que conseguir era un cásting a la altura. Y en mi opinión, se ha superado. No por el cariz sensacionalista de las rencillas surgidas en torno al personaje de Gonzalo, que finalmente fue “invitado a irse” en un lugar tan cercano y próximo a su casa de Dubai como Canarias (¿en serio nadie le hizo un test psicológico para averiguar lo inestable o problemático que podía ser? ¿era necesario invitarle y darle tanto protagonismo en el programa especial tras la gala final?). Sino porque los cocineros seleccionados este año estaban por un lado mejor preparados o por otro presentaban un perfil psicológico mucho menos plano, empezando por la vegana Celia, que no sabía cocinar ni una sopa de miso; la soberbia pero débil Marina, o el trabajador de una funeraria, oficio ninguneado en la televisión desde la inolvidable ‘A dos metros bajo tierra’. “El niño sensible”, Mateo, ha cocinado con una organización y disciplina mejores de lo que Fabián lo hizo en todo el programa (Mateo, con 20 años, ha llegado a ser capitán varias veces). Y Vicky y Emil mostraban las mejores trayectorias, cocinando varios de los mejores platos de la edición 2, y ambos con personalidades más complejas y excepcionales que los ahora aburridísimos Juanma y Eva del año pasado: Vicky por su espontaneidad (para bien y para mal) y por su intuición, el otro por su templanza e incapacidad para perder la calma. Sin que ellos se dieran cuenta, ambos se metieron en el bolsillo al público.

Pero todo estuvo a punto de desmoronarse en el penúltimo programa, con Emil eliminado frente a Cristóbal (quien poco después intentaba atentar contra todo el programa echando agua sobre aceite ardiendo, lo típico), sin que en su prueba de eliminación se terminara de explicar qué estaba haciendo peor que los demás. Si Emil era el único que había cortado bien aquella carne del diablo, ¿por qué triunfaba Vicky, que había vuelto a perder los nervios? El montaje hacía pensar en cierta manipulación a favor de ella, a quien llevaban un par de semanas dedicando publirreportajes con flashbacks y ralentizados que no terminaban de venir a cuento. ¿Acaso se estaba anticipando su victoria en este programa que ya sabemos que se graba mucho antes de su emisión, y que da tiempo a manipular y editar a conveniencia durante semanas? Todo parecía dispuesto para una aburrida victoria de Vicky, pero no. Tuvimos que comernos con patatas la semana pasada la hipótesis cuando la cocinillas sufría un “meltdown” tamaño Britney llegando a decir que se la sudaba echar una flor de ajo a un postre, quedando “sin calificar” por el jurado. Volvía a arder Troya y a haber algo de interés en una final que todo el mundo había asumido entre Vicky y Emil. ¿Por qué no Mateo, más joven, más calmado, con mayor capacidad para aceptar las críticas, y más perspectivas de futuro?

Así hemos llegado a esta final, nada decepcionante, muestra del equilibrio entre lo entrañable y lo tenso que ha caracterizado el programa. Hemos visto a Churra reírse de las chaperoninas de Jorge, a Milagrosa vestida de Nochevieja diciendo que iba a poner las pilas a cocineros de alto copete, también un tema de Conchita Wurst ilustrando la resolución final del jurado… pero sobre todo un programa completamente emocionante. Emocionante no porque nos hubiéramos creído que Mateo pudiera ganar: estaba condenado desde que se le había caído la cesta de la compra por mucho que -otra vez- no hubiera perdido los nervios o le hubieran ayudado, y haya terminado haciendo el mejor plato de la noche para Jordi Cruz, sino porque ni en sus peores momentos de debilidad Vicky ha perdido su gracia ni su humanidad, y porque Mateo se ha revelado con una madurez para su edad que ya quisiéramos muchos. Porque nunca se ha perdido el compañerismo entre ellos, haciéndote desear que ganaran ambos. Algo que las productoras consiguen con muy pocos realities.

Una gran edición mejor que la primera a la que sólo hay que poner un pero que se ha tornado insoportable: el bochornoso background que hemos visto más de una semana en la prueba por equipos, que más que enganchar incitaba a cambiar de cadena. Nada en contra de que se promocionen preciosas ciudades como Lisboa, comunidades autónomas o pueblos de España. Los patrocinios o promociones se pueden entender incluso en un espacio público teniendo en consideración las cuentas de la cadena o la ausencia de espacios publicitarios. Pero si en la primera edición nos quejábamos de un debut promocionando algo de tan discutible buen gusto como el ejército, esta vez se ha derivado a escenarios tan poco apetecibles como Marbella, los toros o el mundo de las top models, mellando la imagen de target joven y formado que estaba obteniendo espontáneamente el programa, convirtiéndolo en algo casposo e imposible de visualizar en estos momentos. Esperemos que se rectifique este pequeño detalle para la tercera temporada. Estamos contando los meses. 9.

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  • jeta

    Me he quedado sin aliento en la siguiente frase…

    “Pero todo estuvo a punto de desmoronarse en el penúltimo programa, con Emil eliminado frente a Cristóbal (quien poco después intentaba atentar contra todo el programa echando agua sobre aceite ardiendo, lo típico), sin que en su prueba de eliminación se terminara de explicar durante el montaje de la prueba en sí, qué estaba haciendo peor que los demás cuando era el único que había cortado bien aquella carne del diablo, haciendo pensar en cierto favoritismo y cierta manipulación a favor de Vicky, a quien llevaban un par de semanas dedicando publirreportajes con flashbacks y ralentizados que no terminaban de venir a cuento.”

  • EMIL FUCK YEAH

    El año que viene, que cocinen en el Primavera Sound.

    De lo del rap, sin comentarios.

  • Jack

    estaria pro que muy bien que dejarais de hablar de una vez de esa mierda y hablarais de musica

  • lenami!err

    El programa fue un Plomazo infumable que no se acababa nunca!

  • SpecialJ

    A ver Sebas, por favor…. O has visto otro programa, o vas ciego o eres amigo de la productora! Me inclino por esta ultima opcion. Quizas estes haciendo meritos para que te contraten… Porque en esta edicion se han cargado el programa!! Casting nefasto! Desarrollo penoso y guionizado al maximo! Una ganadora injusta, que cocina de pena! Lo unico salvable el juradi, que se ha convertido ya en star system televisivo. 3

  • Tatagolosa

    “Un tema de Conchita Wurst” ¿Es que tiene más de uno? La redacción del artículo es nefasta, pero es que además no coincido con muchas de las cosas que se han dicho; la final de ayer fue la anti-emoción: aburrida y sin interés,una final de relleno total. EL favoritismo a Vicky se ha visto hasta en las valoraciones de la final: Los “muy rico” a Mateo vs. los “ay por dios las texturas, eres una diosa, qué don” a Vicky.

    Respecto a que los concursantes de esta edición iban mejor preparados… mi impresión ha sido la contraria; que hasta el penúltimo capítulo no sabían ni freír un pescado.

  • Jonás

    Pues yo no puedo con el jurado -en general de ningún programa-, siempre tan pretenciosos, como si ellos hubieran inventado la cocina.

    Vicky no se merecía ganar; a mí tampoco me convenció la expulsión de Emil. Se nota que querían que ganara Vicky por su sencillez de persona de la calle.

    Por cierto, cansan vuestras encuestas de la página de inicio. Siempre con respuestas tan raras, cuesta identificarse con ninguna. A veces parecen hasta tendenciosas.

  • LaJanet

    Lo estuve viendo y el jurado insoportable del flequillo-tapa-entradas es retarded y va de sobrao de la vida.

  • Madrid4Ever

    Totalmente de acuerdo con Jonás, sobre todo con el tema de las opciones de respuesta de las encuestas

  • antuan

    Muy bien toda la crítica expuesta, de acuerdo en casi todo. Pero al final, como muchos programas, me parece que la cagas al tener que poner tu aportación personal sobre el ejército, los toros y las top models, aportaciones que creo nos traen al resto sin cuidado, y que además tus filias y tus fobias deberían quedar a un lado.

  • A favor de Emil. No comprendo como una concursante -Vicky- puede decirle al jurado que el plato le suda la parra y no tener consecuencia ninguna.

    El problema que le veo a Masterchef es lo previsible que resulta saber a quién van a echar.

  • Zubizarreta

    Masterchef 1, tenía la novedad y por eso triunfó, sin embargo Masterchef 2, no ha sido mas que una copia barata, con los mismos perfiles de personajes. Nada mas ver a Mateo, sabías que iba a estar en la final como Fabián en la primera edición. Coincido en lo dicho sobre el jurado, de lejos lo mejor del programa.

    Eso sí, con el culto a la comida que hay en este país, y con la generación de camareros y pinches de cocina que hay, es triste que los programas culinarios, no sean nada más que tristes copias de programas extranjeros.

  • Pep

    Me encantan los comentarios opinando sobre los bien o mal que cocinan los concursantes. A eso lo llamo yo comer con los ojos.

  • lukano

    Nefaste edición de masterchef, yo participe en los casting como , defendiendo la cocina vegetariana , y puedo decir que todo a sido un gran montaje, despojando de espontaneidad y nivel culinario al programa. habia mushisimo nivel en los casting y los personajes que han llevado no tenian ni idea de cocinar. Nefasta segunda edición.!!!!! debido al tongo de los castings, que coincidencia que en el primer plato viki preprara cinco esparragitos sin saber cuantas personas lo probarían no?????

  • Hipstersinbigote

    Aburren todos los que, como única defensa, dicen que el programa es malo. Y más aburren los que, sin razón alguna, siguen pensando que Jenesaispop es una web EXCLUSIVAMENTE de música. Es cultura pop, y no hay nada más pop que la televisión y los realities.
    Masterchef es un muy buen programa y felicito a esta plataforma por no hacerse lo indies de mierda y hablar, solamente, de música que hay veces que no interesa ni al que la canta.
    Un 9 quizá es una valoración excesiva, pero sí que es cierto que se merecen, mínimo, un 7,5 para mi criterio.
    Salut y felicidades!

  • GinTONIC

    @lukano: Si hubiese sabido que eran 5 miembros en el jurado, también hubiese puesto 5 bolas de queso en el postre y, sin embargo, solamente puso tres.

    Viva Vicky!!

  • micgu

    pero mira que escribes MAL, copón.

  • Guliver

    Pues a mi me ha decepcionado que ganara la mala educación esa garrula que se le notaba que tiene una mala leche. Todo el programa quejandose, excusandose, que rollo de tía. Pero sabia que ganaría ella, mujer y en paro, buffff el buenismo imperante ha hecho el resto, solo el chaval tenia una oportunidad, decir que dedicaba uno de sus platos a su novio inmigrante gay.
    Por otra parte si voy a un restaurante y hay un pelo enmla sopa y el cocinero me dice que se la suda, por muy bien que cocine, ni lo pruebo y me largo

  • Guliver

    Una aclaración, no digo que sea gay, que esta en su derecho pero no se si lo es ni me importa, digo que en esfa edición del concurso han pesado otros factores tipo reality e insisto, buena o no, las criticas se aceptan con humildad, cosa que Vicky nunca hizo y el jovencito siempre, esa soberbia ya me la descalifica, se habla de la prepotencia del jurado y es cierto, esta mal pero peor la de una concursante

  • Samanta no vocaliza

    En serio creeis que el jurado es de lo mejor???
    Si parece un programa para niños, de hecho, son una pena las bromitas sexuales (pueden hacerle gracia a alguien?)con juegos de palabras megacasposos “tipo canción de Georgie Dann”, porque a mis sobrinas de 8 años les encanta…

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