Debate del Estado de la Nación Pop 2015

Por | 26 Feb 15, 23:27

pablodestruktionVuelve nuestro Debate del Estado de la Nación Pop, coincidiendo con la nueva sesión parlamentaria de turno. Quizá debíamos haber hecho un vídeo en Youtube, emulando las comparecencias vía pantalla de plasma de nuestro presidente del Gobierno, pero no es nuestro estilo, en verdad. En cualquier caso, hoy recuperamos esta sección que busca repasar la situación del pop de nuestro país de los últimos meses y avanzar lo que nos espera en los próximos.

Echando la vista atrás, 2014 ha sido un año algo decepcionante en lo que a álbumes se refiere. En una escena que se supone cada vez más consolidada, es significativo que en una lista anual como la nuestra, que no distingue entre artistas nacionales o foráneos, apenas 10 de 50 discos sean cantados en castellano y, peor aún, que solo dos de ellos estén en el Top 20 (y siendo una de ellas la chilena Javiera Mena, Top 9). Por no decir que entre los incluidos estén dos álbumes de versiones (personalísimas y cautivadoras, eso sí) como los de Maria Rodés y Sílvia Pérez Cruz con Raül Fernández Mirò. Si tenemos en cuenta que ha sido raro el año en que no hemos tenido un Top 3 o un Top 5 nacional (recordemos que, incluso, tuvimos nuestro primer y único Top 1 con Triángulo de Amor Bizarro), es claro que no ha sido el mejor año de nuestro pop.

Pero, con todo, ha habido fantásticos discos. Por una parte, debemos celebrar que las figuras supervivientes de la primera oleada de pop rock independiente haya entregado obras que han ido de lo sobresaliente, caso de Single o Los Caramelos, a lo notable, como ha sido el caso de Nacho Vegas, Sr. Chinarro, Australian Blonde, Ellos o Burrito Panza e Is (ambos parte de la inagotable saga albaceteña Surfin’ Bichos). También que artistas posteriores, surgidos a rebufo de los primeros, se consoliden con acertadas obras, aunque en algunos casos poco sorprendentes: Los Punsetes, Bigott, Manos de Topo, Russian Red, Ornamento y Delito, El Columpio Asesino, Mishima, Tórtel, Sidonie, Remate… se mostraron como artistas de largo recorrido que aún deben darnos más alegrías.

Pero, sobre todo, fue un año que mostró que hay que albergar esperanzas en el futuro próximo, gracias a la irrupción o exposición de bandas y artistas que han sacado la cabeza para establecer un panorama rico, diverso y excitante: Cosmen Adelaida, Sagrado Corazón de Jesús, Pablo und Destruktion, Tremenda Trementina, Jose Domingo, Templeton, Aries, Univers, Bassmatti & Vidaur, Mourn, Los Ganglios, El Pardo, Bel Bee Bee, Trajano!, Juventud Juché, Supernumerario, El Palacio de Linares (a los que, lamentablemente, tuvimos que decir “hasta luego”), Joana Serrat, Neleonard, Desert, Novedades Carminha o Elsa de Alfonso & Los Prestigio dieron mucho que hablar. Cabe apuntar que algunos de ellos no son siquiera nuevos, e incluso algunos son ya veteranos.

Esto habla claramente de la lentitud de una industria (si podemos calificarla así) muy debilitada por la situación socio-económica: el entramado de bandas, pequeños sellos, promotores y salas, continúa apenas paliando con ilusión y esfuerzo las dificultades de un sistema que ahoga la riqueza y diversidad cultural. Hay palpables y efervescentes miniescenas en Madrid, Barcelona, Galicia… pero que cuentan con escasa difusión y aún menos proyección. La prueba es que, año tras año, vemos cómo nuestras apuestas de grupos estatales que seguir ven sus proyectos lastrados por una inercia exageradamente lenta. Seguimos esperando grandes noticias de Pional, Solletico, Sundae, Brigitte Laverne, Sau Poler, Sangre, Ana Muñoz, largo etcétera.

¿Deberíamos culpar a la industria mainstream? Ya no. El hartazgo por ver copar las listas casi semana tras semana a Pablo Alborán, Melendi, Fito y Fitipaldis, El Barrio, Enrique Iglesias y demás, se ve salpicado, cada vez con más frecuencia, con la moderada alegría de ver a Toundra, Sílvia Pérez Cruz, Nacho Vegas, Mishima, Sidonie o Russian Red copando buenos puestos en Promusicae, probando que cabe la esperanza, sobre todo si lo sumamos al hecho de que, más de una década después, vuelve a subir el consumo de música en el país. Al menos, podemos ser levemente optimistas.

Otro motivo para el optimismo está en los conciertos, si bien son datos positivos que tienen un lado oscuro. No, no nos referimos a que Raphael haya sido cabeza de cartel en Sonorama. Al fin, hay bandas de pop rock alternativo que se pueden permitir realizar giras a nivel nacional en salas de aforo medio o medio-grande: ya ha dejado de ser una sorpresa ver cómo Vetusta Morla, Lori Meyers o Love Of Lesbian llenan, e incluso lo hacen más de una (y en algunos casos dos, tres y más) noches. Mejor aún es que ya no son una excepción, y a ellos se han sumado Supersubmarina, Izal, León Benavente… Una realidad que ojalá contribuya a la creación de un circuito de salas estable, que permita ver buenas bandas por toda España, y no solo en fines de semana. Y que se llenen.

Sin embargo, a nadie se le escapa que todas estas bandas, con sus diferentes personalidades, guardan ciertas similitudes estéticas y atraen a públicos semejantes. Buena parte de los promotores prima la rentabilización del “cupo hispano” sobre lo meramente artístico, con lo cual acabamos encontrando a todas esas bandas copando casi todos los festivales del país, generando cierto tapón para otras propuestas distintas, ralentizando la progresión de estas bandas. Por ejemplo, han tenido que pasar diez años para que Los Punsetes alcancen a llenar dos noches en la sala Joy Eslava de Madrid. El próximo objetivo sería que esos plazos se redujeran y que, además, opten a ese éxito propuestas de electrónica o pop, por ejemplo.

Eso sería un beneficio directo para las nuevas bandas que están ganando, felizmente, atención internacional, por encima incluso de las expectativas que en ellas se pone aquí. Ha sido el caso de Oso Leone, Mourn, cuyos notables álbumes han sido reseñados en importantes cabeceras de la prensa musical mundial, o Hinds (Deers), que en un caso totalmente inédito, están realizando una gira internacional (últimamente andaban por Australia) antes, incluso, de que su álbum de debut vea la luz. Desde luego, no será frecuente, ni sabemos cuán lejos llegará este furor, pero desde luego no es un accidente: ahí están los rocosos Toundra, realizando estos días una extensa gira por toda Europa presentando ‘IV‘. Esto debe servir de acicate a otras bandas, porque ellos podrían ser los siguientes. En esta expansión de nuestro pop indie, será crucial ver cuál será la recepción de los medios foráneos que les encumbraron ante las próximas obras que se esperan de El Guincho, Delorean y John Talabot. No podemos esperar a verlo, a decir verdad.

En contraste con los agridulces resultados del año 2014, este 2015 se antoja jugoso, en un comienzo de año excitante que anticipa una cosecha fantástica. Ya estamos disfrutando de notables lanzamientos como el segundo álbum, el que les debe llevar a romper barreras, de Alborotador Gomasio; el largamente demorado ‘Roma’ de Hidrogenesse, consolidando su carácter único en la escena; el salto sin red a la pista de baile de Rusos Blancos; los regresos transformadores de AMA, ahora más rockeros, y Tulsa, ahora más electrónica; la frescura punk de Les Sueques, más The New Raemon, Los Últimos Bañistas, Matrimonio, Primogénito López, Murciano Total, Axolotes Mexicanos, Mi Capitán, Checopolaco, Rombo, Havalina, Grushenka…

Y, aparte de los debuts que aguardamos de las promesas (diría que de las de 2015, pero nos conformaríamos con las de 2014), ya tenemos casi encima los regresos de nudozurdo, Anni B Sweet, Francisco Nixon, Reina Republicana, Nueva Vulcano, Joe Crepúsculo, Maronda, Wild Honey (¡ahora en castellano!), Odio París, Gente Joven, Napoleón Solo, Guadalupe Plata, Pumuky, Amatria, Blacanova, The Suicide Of Western Culture, McEnroe, Disco Las Palmeras!, el disco pop de Soleá Morente o el cuarto álbum (¿el mejor?) de La Bien Querida, a punto de completar su trilogía de EP’s. Entre los grandes nombres, veteranos que no tocan techo creativo, ya estamos disfrutando de los primeros e interesantes adelantos de ‘Lo nuestro’, el nuevo disco de Christina Rosenvinge y esperamos poder escuchar en breve algo de ‘Saint Malo’, el próximo disco, anunciado hace meses, de Fernando Alfaro. A los amantes del rock más clásico y salvaje que celebraron el regreso de Los Enemigos del pasado año les gustará saber que, tras ver a Jorge Martínez divertirse con TAB, Ilegales publican ‘La vida es fuego’, primer álbum de la banda en 12 años (su avance, ‘Voy al bar‘, ya está disponible). La “legislatura” se presume, en fin, más que interesante y fructífera.

Foto: Fee Rieger

  • agustín

    Tal vez por que siempre reseñan lo mismo, en 2014 salió el mejor disco en español, desde Argentina, y acá ni lo pillarón

  • Pipol

    Ni una mención a Modelo de Respuesta Polar ni a “El cariño”, para mi uno de los discos más interesantes del año (vosotros mismos lo puntuasteis con 7,4).

    ¿A que se debe?

  • Anchored

    Cierto, muy buen disco. A mí otros que me encantan son Los Waldners y Planes (Estudios Universales), también desconocidos para jnsp.

  • tirirí

    El Palacio de Linares están, a pesar de todo, bien vivos y coleando.

  • Warp

    Portadón.

  • BearVigo

    Para mí “La espalda de un perro” fue uno de los mejores discos del año pasado. De El Palacio de Linares me gusta todo (aunque sea poco lo publicado). Creo que se merecía una mención en lo mejor del año aquí y en otros medios. De todas formas, tirirí, pensaba que lo habían dejado pero dices que no. Ya me contarás si puedes…

  • Heber E. Gonzalez Pailos
  • Joselito Ramone

    Ni una mención a PXXR GXNG, que seguro que dan tela de guerra en este año.

  • tirirí

    En su twitter andan contando que tienen bastantes canciones nuevas :)

  • CaptainMal

    No estoy demasiado de acuerdo. 2014 fue un año bastante bueno, otra cosa es que las cosas salidas en 2014 no le motiven a uno lo suficiente, o que a lo mejor no haya habido tanto pelotazo, pero si se busca se encuentra.

    Por otro lado lo de que sólo haya 10 de 50 en castellano… Yo puedo poner 50 discos nacionales y a lo mejor únicamente 15 son en castellano, no creo que el idioma sea significativo: Bigott, Joana Serrat, Pau Vallvé, Neuman…, discos que no son en castellano y excelentes ¿qué más da?

    Lo que sí estaremos de acuerdo es que el principio del 2015 pinta apasionante en el panorama patrio.

  • BearVigo

    Ah, genial. Como no tengo de esas cosas (me refiero a redes sociales) me entero de algunas historias de rebote, así que gracias por la información. Esperemos que puedan editar pronto.

  • Sr. Thompson

    http://www.clubfonograma.com/2014/12/club-fonogramas-best-albums-of-2014.html
    Club Fonograma lo calificó como el mejor disco del 2014.

  • El Interventor

    Yo es que soy más del Estado de la Paja Mental Pop.

  • A mí personalmente me gusta pero no me apasiona. Me suena demasiado a años 90, a indie antiguo.

    En lo de Jitparade quedó en el 29 del año. Si hubiéramos hecho un top 50 nacional del año, de todas formas, supongo que habría estado.

    http://jitparade.com/discos-del-ano-2014/#discos-nacionales-2014

  • ¿En serio? Me alegro, pero madre mía, ¡qué veletas!

  • ¿Se consideran de Barcelona? Tengo metido en la cabeza que no son de aquí. Los sacamos cuando el especial del Sónar.

    Creo que no se ha entendido muy bien lo de “debate del estado de la nación pop”. Igual ha sido Raúl quien la ha liado metiendo a Javiera Mena.

  • tirirí

    Nueva formación… Canciones a distancia.

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