‘Casados a Primera Vista’: que no decaigan los divorcios exprés

Por | 03 Mar 15, 11:56

casadosaprimeravistaUn grupo de solterones y solteronas (que tienen en común el hecho de estar gafados por el amor) se prestan a hacer un test de compatibilidad, a que les encuentren su supuesta media naranja, a casarse con ese [email protected] en un resort de Cancún en menos de 48 horas y a convivir con dicha persona en nombre del prime time durante un mes antes de decidir si recurren al divorcio exprés. La premisa de la que partía anoche ‘Casados a Primera Vista’ se vislumbraba cuanto menos morbosa, pero al final Antena 3 volvió a demostrar que, pese a las buenas intenciones, no sabe llevar las riendas de un reality que en manos de otra cadena nos hubiera ofrecido momentazos para enmarcar.

Por mucha miga que tenga la historia, la primera hora y media del programa se hizo tan y tan cansina que lo único que deseaba uno desde casa es que a todos les saliera negativo el dichoso test de compatibilidad y se vieran obligados a seguir fundiendo sus dineros de por vida en el Meetic de turno. Al final sólo dos aspirantes se encontraron con eso de bruces (entre ellos la pobre Nora, que viuda se quedó y viuda se quedará hasta nuevo aviso), aunque la verdad es que poco nos importó porque la empatía con los personajes fue nula. ¿Lo único realmente interesante? Ver las bocas desencajadas de los familiares y los amigos cuando les decían que tenían que hacer las maletas cagando leches e irse al Caribe con sus mejores galas para hacer bulto en un paripé de boda.

Del fallido casting únicamente destacaron la divorciada Gloria (que responde perfectamente al patrón de fan de ’Cincuenta Sombras de Grey’ con un arsenal de disfraces picantones en casa), Salvador (el conductor de ambulancias que en más de una ocasión ha echado un polvo en su vehículo de trabajo) y Carmen, la madre de Toñi, que se da un aire salvaje a María Jiménez y cree que el acento belga proviene de más allá de Murcia. Y ya. Porque teniendo presente que el reality carece de la mala uva de ese ‘Confianza Ciega’ que tantas alegrías nos dio hace trece años y que el sentido del humor que el show pide a gritos brilla por su ausencia, sólo podemos encomendarnos a los astros para que estos matrimonios a ciegas acaben como el rosario de la aurora y en próximos episodios, cuando convivan, deriven en aquel ‘Préstame Tu Vida’ que contaba con un elenco de guionistas de lo más hijoputesco.

Esa es la única esperanza, ya que viendo el avance de la temporada comprobamos cómo la primera y única pareja en darse de momento el sí quiero (Toñi y el no murciano Laurent) va a discutir por no follar en su luna de miel. Y no nos engañemos, todos están desesperados en el fondo por mojar y sin sexo estas parejas tienen un futuro más funesto que el de los farsantes Alberto Isla y Techi. Hasta nuevo aviso de malrollismo, de momento no hay por dónde coger esto.

Calificación: 2,5/10
Destacamos: las caras de póker de los padres y los amigos de los concursantes, que por mucho que les inviten a gastos pagados a Cancún no acaban de asimilar este paripé matrimonial.
Te gustará si te gusta: creer en el amor a primera vista y los realities blancos y (aparentemente) inofensivos.
Predictor: o a partir de ahora las parejas se llevan a matar o el programa caerá por su propio peso. ¡El pueblo pide polémicas!

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