MBC viernes: despejando dudas

Por | 04 Abr 15, 20:34

ariadnaEra complicado no acudir el primer día del nuevo festival MBC del Puerto de Sagunto con ciertas reticencias respecto a qué se iba uno a encontrar. La deriva del festival desde su anuncio el pasado año ha sido un tanto peculiar. Primero se anunció como una conjunción de música y humor (Music Beside Comedians, MBC) y posteriormente terminó apostando por la ilustración y las artes escénicas como complemento a la música en directo (todas esas cosas que siempre quedan mejor sobre el papel que en el recinto).

Hace unos días los posibles cambios de emplazamiento entre Sagunto y Valencia capital desconcertaban a los asistentes afectando a la confianza depositada en el festival los meses previos, que básicamente se había sustentado en un cartel de lo más competente para un evento de formato pequeño, además de la elección de Semana Santa como fecha: unos días festivos en los que las ganas de comenzar la temporada festivalera empiezan a ser incontenibles.

Dejando las ideas preconcebidas atrás, al llegar al recinto -pequeño y con la mitad vallado, puesto que ayer no había conciertos en el escenario grande- eran esas ganas de festival las que animaban a las centenas de personas que se habían acercado a disfrutar de los conciertos más tempraneros, y que miraban expectantes a su alrededor como esperando una súbita marabunta que convirtiera aquel espacio en lo que debe ser un festival. Algo que llegó más o menos a partir de las once o doce de la noche, con unas dos mil personas en total.

Coleccionistas, el grupo formado por miembros de Tórtel, Ramírez y Glamour, dio su primer concierto presentando una propuesta bastante alejada del sonido de los grupos de los que nace. Un sorprendente electropop de bases juguetonas y estribillos casi de chicle que se pegaba a la primera. Anunciaron un inminente elepé en el que, si consiguen trasvasar su sonido en directo -en el que hubo incluso toques disco-, tendremos una banda nueva a la que seguir la pista. Los conciertos no se solapaban (imposible que dos grupos a la vez toquen en un recinto de este tamaño) lo cual siempre se agradece. Los conciertos algo lacónicos de Modelo de respuesta polar y Grupo de expertos Solynieve sonaban de fondo mientras explorábamos la cacareada selección de food trucks del festival. Precios muy asequibles (perrito caliente tres euros, cerveza dos y medio) y una calidad nada desdeñable.

Con The Pains of Being Pure at Heart por fin llegó el ambiente festivalero -fue el pico de asistencia- y los de Nueva York, siempre efectivos, fueron levantando progresivamente al público a base de golpes de guitarra hasta un final triunfante con la canción que da nombre al grupo que cerraba aquel ya lejano ‘The Pains of Being Pure at Heart EP’. Inmediatamente después Mujeres aparecían explosivamente en el escenario Deleste con su garage rock ultra energético que pilló un poco por sorpresa a los asistentes e hizo que prácticamente nadie abandonara el recinto después de The Pains. Fue media hora de locura colectiva y derroche bailongo -pogo incluido-. Quizás el momento más divertido de la jornada.

Los Punsetes aparecieron en el escenario como lo que son: un grupo ya instaurado que si bien ya no nos sorprende como en sus primeros años, se ha convertido en parte fundamental de la banda sonora del último lustro para muchos de nosotros. A pesar de arrancar con algún problema técnico -la guitarra de Antonna no sonaba- y de un volumen a lo mejor algo bajo para lo que debe ser un concierto suyo (en sala siempre acabas con un placentero pitido de oídos), Los Punsetes nunca defraudan. Las canciones del último disco se reciben tan bien como los hits anteriores, y la traca final ‘Opinión de mierda’ – ‘Dos policías’ – ‘Maricas’ – ‘Tus amigos’ – ‘Me gusta que me pegues’ construyen 15 minutos de apoteosis donde desgañitarse a gusto.

Con el recinto algo más desangelado aparecieron Ellos, en formato septeto de blanco inmaculado, presentando algunos de los cortes de ‘Pop cabrón’ intercalados con clásicos de siempre como ‘Campeón’ o ‘Zona VIP’. A estas alturas parece difícil que el conjunto de Guille Mostaza y Santi Capote sume adeptos o antipatías (se mezclaba entre el público la adoración casi adolescente y la displicencia hacia la banda) pero lo cierto es que hubo momentos cumbre como un ‘Lo dejas o lo tomas’ súper potente o su nuevo hit ‘No finjas’, con el que cerraron el setlist. ¿Son necesarias siete personas para el sonido que consiguieron? Probablemente no, pero el blanco sobre el escenario siempre queda favorecedor.

ellos-mbc

Fotos: Hara Amorós.

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