Shakira / El Dorado

Por | 29 May 17, 18:00

shakiraYendo al grano, ‘El Dorado’ no es un nuevo disco de Shakira. O por lo menos no lo parece. De toda la vida, un disco de estudio ha sido una obra cerrada con un discurso más o menos coherente que define lo que a cada artista le ha apetecido hacer en una era, como bien sabe esta cantante colombiana desde que editara sus primeros álbumes en los años 90. ‘El Dorado’, con una mitad dedicada al amor cándido de Piqué y otra entregada al sexo con Maluma (u otra persona), parece más que nada un «greatest hits» de lo que ha sido su último año, junto a algunas canciones nuevas, o quizá sea una de esas «playlists» que Drake quiere poner de moda.

La falta absoluta de norte artístico en este «disco» es una lacra para diversos fans de Shakira, desde luego lo es para los que esperaran un álbum más personal, un nuevo ‘Dónde están los ladrones’; pero es que también lo es para los que busquen nuevos temas en la onda del hitazo de ‘Chantaje’ y el nuevo éxito latino ‘Me enamoré’, que pese a no estar arrasando de la misma manera, está bien agarrado al top 10 español, manteniéndose firme en torno al top 5.

La buena noticia es que no todos los artistas de la actualidad, jóvenes o no tan jóvenes, acumulan precisamente tal número de «greatest hits» casi seguidos, la mayoría mataría por ello, y por tanto la escucha de ‘El Dorado’ es amena y entretenida, cuando no abiertamente muy divertida. ‘La bicicleta’ con Carlos Vives es por supuesto una de las canciones más emblemáticas de su carrera, plagadísima de ganchos, pre-estribillos y post-estribillos, todos ellos bien medidos, calculados y ejecutados; y lo mismo puede decirse de ‘Chantaje’ con Maluma. Del «yo soy masoquista» totalmente pasado por el Autotune de Maluma, hasta la imagen de Shakira haciendo bombear su corazón en el videoclip con la mano por debajo de la ropa, pasando por el chocante «dime que hay pa’ mí bebé» de Maluma, que Shakira responde con un delirante: «¿qué?»… todo ha terminado siendo absolutamente icónico en esta canción. Pero es que además el álbum incluye el ‘Comme moi’ grabado junto a Black M en plan Stromae en francés/inglés e inglés, y la bachata junto a Prince Royce de ‘Deja vu’. Y nada de nada tienen que ver unas con otras, pero nadie puede discutir que Shakira está cómoda en todos y cada uno de estos registros… y en otros que van apareciendo en ‘El Dorado’.

A lo largo de estos 3 cuartos de hora nos convence de que ella vale tanto para lo clásico como para lo medio moderno, logrando que olvidemos que igual es un poquito tarde para llamar una canción ‘Trap’. Pero claro, por aquí vuelve a aparecer Maluma, y la química entre los dos es tan evidente que hasta las referencias a Piqué de ‘La bicicleta’ y ‘Me enamoré‘ parecen presentadas solo para recordarnos dónde está su corazón. ‘Trap’ es un muy sensual número de ídem en el que los teclados y la sudorosa guitarra eléctrica son todavía más sugerentes que esa letra que habla de hacerlo con «Nutella», «en diferentes partes». ¿Nuevo hit a la vista? ¿O lo será ‘Perro fiel’ con Nicky Jam, en la que suelta «quiero un tipo que en la calle sea un príncipe / Pero que en mi cama sea salvaje y peligroso»?

Y hay más. Porque además de ese número pop-rock con ritmo reggaetón y en inglés llamado ‘When a Woman’ que ha coproducido Cashmere Cat, y baladas como las rescatables ‘Nada‘ y ‘Toneladas’, encontramos una joya para sus viejos seguidores llamada ‘Amarillo’. Shakira ha escrito estas tres últimas canciones en castellano (como también la más improvisada ‘Coconut Tree’) junto a Luis Fernando Ochoa, con quien lleva trabajando desde ‘Pies descalzos’, por lo que su voluntad de mantener a su público primigenio es evidente. Y lo consigue: ‘Amarillo’ es su típica melodía pop efectiva en la que la declaración de amor se acompaña de un estribillo luminoso, una letra 100% Shakira («Amarillo, me tienes en los bolsillos / Morado, ya me olvidé del pasado / En rojo, porque me sangran los ojos de llorarte / Cuando no estás a mi lado») y los arreglos adecuados: funcionan las pocas guitarras eléctricas metidas casi en plan The xx y los discretísimos toques de piano. Pasan sus 3 minutos y medio volando y la canción pide volver a sonar.

Son muchas las voces que se oyen contra la Shakira reggaetonera o la más comercial, pero a estas alturas ya hemos aprendido que el reggaetón no tiene por qué ser malo per se y por encima de todo, la cantante, que el pasado febrero cumplía 40 años, está acumulando últimamente una cantidad de «grandes éxitos» que ya quisieran muchos y muchas artistas internacionales con la mitad de años. Pasa el tiempo y ‘Hips Don’t Lie’, ‘Waka Waka’, ‘Loba’, incluso ‘La tortura’ sobreviven pinchadas en clubs y fiestas privadas de todo el mundo… ¿hasta cuándo vamos a quitarle méritos a lo que está consiguiendo?

Calificación: 7/10
Lo mejor: ‘La bicicleta’, ‘Amarillo’, ‘Trap’, ‘Chantaje’, ‘Toneladas’
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