Los Estanques también llegan a la felicidad en chándal

Por | 06 Jun 19, 10:34

La iniciativa Girando por Salas del INAEM del Ministerio de Cultura y Deporte ha vuelto a llevar a artistas a realizar giras por otras provincias que no son la propia. Algunos de los seleccionados llegan muy lejos y otros en absoluto, pero lo seguro es que en la edición 2019 la organización se apuntó sendos tantos con el concierto de cierre de gira gratuito en la Sala El Sol con Alice Wonder y Los Estanques. Alice Wonder ya había llenado Joy Eslava hace unos meses, tras haber sido seleccionada por esta iniciativa, mientras que Los Estanques están en boca de todos y posiblemente no faltarán en la lista de lo mejor del año de muchos medios (quiero decir, de los pocos que quedan) gracias a su disco homónimo. Foto: Salomé Sagüillo.

Alice Wonder, que con GPS ha girado por lugares tan alejados de la Joy como Baeza o Arrecife en Canarias, apareció en formato trío, pero demostrando que se basta sola. En cuanto a lo primero, los momentos más rugosos podían recordar al trabajo espinoso pero dulce de Wolf Alice. En cuanto a lo segundo, la artista decidió cerrar el concierto con una versión a teclado, en solitario, de ‘Bajo la piel’. Y cuando ves a alguien con el Shazam tratando de averiguar qué es eso que está sonando, capaz de dejar a 400 personas en silencio, es que algo está definitivamente sucediendo, o a punto.

Se quedó gente fuera para ver a Alice Wonder, tal es su buen momento de fama, algo que no sucedió en cambio con Los Estanques a continuación, que sí gozaron de todas formas de una buena entrada, además con la presencia de gente del mundillo tan ajena a su estilo musical como Joe Crepúsculo y La Estrella de David. La banda liderada por el cantante Iñigo Bregel, tan pronto a la guitarra como a los teclados, ofreció una buena presentación de su amalgama de rock urbano, psicodelia y algún destello indie y jevi muy puntual.

Su sonido fue correcto para el agobio que parecían llevar encima, con Bregel pidiendo constantemente más guitarra o más voz en los “in-ear” para sí mismo y otros miembros del grupo. Solo podemos echarles en cara que esas letras que en el disco suelen aparecer en primer plano, en el directo se perdieran algo, lo cual no suele suceder en la Sala El Sol. Los Estanques organizaron el concierto “pasando de la psicodelia a la caña” pero lo que ocurrió realmente es que a lo que pasaron fue al pop, dejando sus mayores bazas, ‘Joder’ y ‘Clamando el error’, ya bastante coreada, para la segunda parte del concierto. En ese momento podían recordar un poquito a Los Brincos, mientras que en los segundos finales optaron en cambio por la improvisación y el ruido. En cualquier caso, Los Estanques, como sucedía en ‘Io sono l’amore‘ (y a tantos artistas actuales de música urbana), están llegando a la felicidad en chándal.

  • Raskolnikov

    Amo Los Estanques

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