Música

Las 40 mejores canciones de Britney Spears

Britney Spears cumple 40 años convertida en una persona libre y lo celebramos en el site con la publicación de un top 40 de sus mejores canciones.

1
Toxic
2003

‘Toxic’ es otro de esos hits que podían no haber sido. Cathy Dennis, estrella del pop de los 80 que ha hecho carrera sobre todo como compositora para otros artistas, la escribió con Kylie Minogue en mente después de regalarle el hit de su vida con ‘Can’t Get You Out of My Head’, pero la australiana la rechazó. Britney la terminó grabando y el resto es historia.

La cantante tuvo que pelear con su sello Jive para que ‘Toxic’ fuera lanzada como single: en 2003, en pleno apogeo del hip-hop y de los sonidos “urbanos”, ‘Toxic’ no encaja en radio. El sello quería sacar ‘(I Got That) Boom Boom’ o ‘Outrageous’ como segundo single de ‘In the Zone’ pero Britney optó por ‘Toxic’ después de idear el concepto de su videoclip durante una gira promocional. Al final todos terminarían contentos: ‘Toxic’ se convertiría en un éxito masivo sobre todo a la larga y los otros dos temas también vivirían su momento de gloria: “Boom Boom” aparece en una escena de la película ‘Dos rubias muy legales’ y ‘Outrageous’ forma parte de la banda sonora de ‘Catwoman’.

A su lanzamiento oficial en 2004 nadie pudo resistirse a ‘Toxic’, ni el público ni los medios generalistas ni las revistas de tendencias más esnob. Tampoco los premios GRAMMY, que otorgaron a Britney el primer -y único- gramófono dorado de su carrera por esta innovadora producción de Boodshy & Avant que ganó el premio en la categoría de Mejor producción dance o electrónica. ‘Toxic’ compite con ‘…Baby One More Time’ por ser su canción más popular (en Spotify es su canción más escuchada con diferencia, en Youtube su segundo vídeo más visto) y consiguió dos milagros: revitalizar comercialmente la carrera de Spears cuando más lo necesitaba (lo de “I need a hit, baby give me it” admitía una segunda lectura) y otorgarle una credibilidad musical de la que no había gozado hasta ese momento.

‘Toxic’ es una de esas canciones pop que logran ser divertidas y a la vez sonar adultas. En este momento, Britney tiene 21 años, pero ‘Toxic’ obtiene el respeto de un público transversal e intergeneracional. La composición melódica contiene un sinfín de ganchos y la producción de Bloodshy & Avant, otros genios a los que Britney ayudó a descubrir, como Max Martin y Pharrell Williams, es una auténtica pócima mágica de cuerdas de Bollywood sampleadas de una película de Lata Mangeshkar de los 80 pero también regrabadas de cero, guitarras surf-rock y una bailable base electro-pop que se mueve con la rapidez y la energía de una superheroína de anime que persigue a su enemigo. Con razón el videoclip, con escenas inspiradas en ‘Blade Runner’ o en ‘La tentación vive arriba’, mostraría eso mismo, y la imagen de la Britney azafata es ya indisociable de la canción.

‘Toxic’ convierte a Britney en la futurista pop que demostrará ser en ‘Blackout’ y en otros momentos de su carrera y su producción aún no ha envejecido un solo segundo, como la de ‘Music’ de Madonna, quien versionará ‘Toxic’ en su mini gira australiana con una imagen de Donald Trump detrás de ella. Y en una divertida escena de ‘Doctor Who’ que parece un montaje pero es real, Cassandra y sus sirvientes lamentan el fin de la civilización reproduciendo una “balada tradicional” que resulta ser esta canción. Entre las mejores presentaciones en directo, la que adjuntamos en la tele francesa.

2
Oops!…I Did it Again
2000

Max Martin creía haber escrito la canción pop perfecta con ‘…Baby One More Time’… pero eso es porque todavía no había firmado ‘Oops!…I Did it Again’. En su momento, el single de presentación del segundo disco de Britney recibe mofas por parecerse demasiado a ‘…Baby One More Time’ pero, como su título sugiere, Spears y Martin son los primeros enterados. «Oops!» es literalmente una copia de ‘…Baby One More Time’, pero es una copia evolucionada y mejorada en la que Max lleva su misma fórmula a un nuevo nivel de madurez sonora, magia melódica y precisión musical. ¿Y quién puede culpar a Martin por copiar una canción tan buena como ‘…Baby One More Time’?

En ‘Oops!…I Did It Again’, Britney suena por primera vez tan integrada en la producción como lo hará en sus producciones más robóticas. Viene de publicar un disco tierno en realidad lleno de baladas, pero en ‘Oops!…I Did It Again’ descubre su faceta empoderada y un poco maliciosa, muy presente en esos “yeah yeah yeahs” ronroneados que Max Martin introduce antes de cada verso y en otros efectos o «sombras» de voz. El discurso de Britney además cambia: ella ya no es esa adolescente enamorada que cree “haber nacido para hacer feliz” a un tío, sino que “juega con tu corazón” y te “hace creer que va en serio”.

En el estribillo ya avisa de que “no ha venido el cielo” y de que “no es tan inocente” como parece y en el puente se integra una conversación entre Britney y un chico inspirada en ‘Titanic’ en el que él le propone matrimonio y ella lo rechaza. Britney empieza a convertirse en la artista que es hoy a pesar de la imagen de ella que nos quiere vender la industria y que se desmoronará más adelante. Mención especial merece la presentación de ‘Oops!… I Did it Again’ que realiza Spears ese mismo año 2000 en la gala de los MTV Video Music Awards, transformada en un animal escénico que nadie podía haber visto venir un año antes.

Los primeros beats de ‘Oops… I Did it Again’ te harán creer que has aterrizado en Marte, escenario en el que se desarrolla su icónico videoclip. A pesar de la mala fama que ha solido tener el teen-pop como género musical lleno de producciones insulsas por el sinfín de variaciones que produjeron los productos de Britney, *NSYNC y Backstreet Boys, la de ‘Oops’ suena de lujo y la composición es tan espectacular como la de cualquier clásico de ABBA, lo cual no es de extrañar pues Martin es sueco y se cría estudiando las melodías del grupo. De hecho, el estribillo se compone de cuantiosas capas vocales de Britney que la hacen sonar «como un coro de 100 personas» y el solape de los dos estribillos finales crea un océano melódico que te envuelve y a la vez te eleva la estratosfera.

‘Oops!…I Did It Again’, curiosamente, es la canción que inspira a Charlie Puth a dedicarse a la música: cuando el pequeño estudiante de las fugas de Bach escucha ‘Oops!…I Did It Again’ descubre que las fórmulas de la música clásica también se aplican a la canción pop, lo cual cambia su vida para siempre. Puth terminará escribiendo él mismo otras canciones pop perfectas como ‘Attention’ en su misión de convertirse en el nuevo Max Martin.

3
Gimme More
2007

Se puede considerar “It’s Britney, bitch” la frase que te dice tu amiga borracha cuando te llama a las 3 de la mañana, como afirma una de las reseñas iniciales de ‘Gimme More’… o el mensaje empoderado que representa a toda una generación, pero lo que es indiscutible es que conforma una de esas intros de la música pop que harán historia. Con el tiempo la rapeará Jay-Z (‘BBC’), la sampleará will.I.am. en su su éxito con Britney ‘Scream & Shout’ y saldrá de la boca de Michael Scott en un episodio de ‘The Office’.

El primer single de ‘Blackout’ es autobiográfico, ya que su letra habla de la fama. En 2007 Britney es la persona más perseguida por los fotógrafos y la más buscada en Google, y ‘Gimme More’ aborda la sed insaciable del público por su figura durante la era de los tabloides. Britney es el “centro de atención” y canta que “las cámaras disparan cuando estamos bailando sucio” mientras el público “continúa observando”. En el estribillo, Britney ruega “gimme gimme” en una manera insistente y visceral, como sumida en el trance de la música… y en el de su propia celebridad. Danja completa la frase con esos “more” diabólicos que parecen encarnar la cara oscura de una sociedad enferma de morbo.

El estado de trance será recurrente en el contenido musical de ‘Blackout’ desde un punto de vista psíquico pero también sexual, pues ‘Gimme More’ está llena de jadeos. La producción de ‘Gimme More’ es probablemente la más contundente de todas las que triunfan en 2007, en una época en la que el EDM todavía no ha colonizado las listas de éxitos. El agresivo beat tipo “boom clap” de ‘Gimme More’ es casi disco pero acaba en los terrenos de un dance-pop siniestro que lleva la canción directamente a los clubs, y su coda dura más de un minuto, hipnotizada.

Danja, mano derecha de Timbaland, expresará cierto desencanto por el desempeño comercial de ‘Gimme More’, pues esperaba que fuera un pelotazo y obtuvo más bien un éxito moderado tirando a alto (fue exactamente la 30º canción más exitosa de 2007), en parte porque la imagen de Britney estaba en horas bajas tras su errática presentación de la canción en la gala de los MTV Video Music Awards. Si su decadencia como performer recordaba a la de Elvis Presley, Spears introducía la actuación versionando ‘Trouble’. Sin embargo, el tiempo hará de ‘Gimme More’ un clásico.

4
…Baby One More Time
1999

Cuando Britney irrumpe en el pop en 1998, lo hace a la manera de una Olivia Rodrigo, con un primer single que arrasa desde el segundo cero. ‘…Baby One More Time’ alcanza el número 1 en todos los países en los que logra entrar, un total de 18, y pone en el mapa no solo a Spears sino también a Max Martin, que se convertirá en el mayor “hitmaker” de pop de la actualidad.

La historia se ha contado mil veces: Britney, entonces conocida por su paso por el programa infantil ‘Mickey Mouse Club’, en el que comparte elenco con Christina Aguilera, Justin Timberlake y Ryan Gosling, se encuentra grabando un álbum de pop “adulto” del tipo de Mariah Carey y Sheryl Crow, pero entonces ‘…Baby One More Time’ llega a su mesa tras haber sido rechazada por TLC.

El acorde de tres notas de piano de ‘…Baby One More Time’, un retazo de la moda pop-house de los 90, conforma una intro que nadie olvidará, y aunque el teen-pop-funk con guitarritas «wah wah» de la producción resulta insulso a día de hoy, el derroche de melodías, estribillos y post-estribillos espectaculares de la canción ha forjado un clásico atemporal… porque no solo el pop de los 60 y 70 puede serlo: no sé cuántas veces habré escuchado esta canción en fiestas random porque alguien ha decidido versionarla con la guitarrita de turno.

“My loneliness is killing me” se convertirá en un lema de la generación millennial, que Britney contestará más tarde en ‘Stronger’ cuando manifestará “my loneliness is killing me no more”… y su videoclip escolar refleja los ecos religiosos de la letra («give me a sign», «I still believe»), aunque contiene también evidentes tintes pedófilos. En realidad, Britney ideó el vídeo, inspirando millones de disfraces de Halloween de ahí en adelante.

5
I’m A Slave 4 U
2001

El primer single de ‘Britney’ (2001) es rupturista. Britney tiene 21 años, el teen-pop que ha venido haciendo ya no le motiva y su trabajo con The Neptunes supone un punto de inflexión. Con ‘I’m A Slave 4 U’ presenta su primera canción «adulta» y sienta un precedente para toda artista adolescente que busca dar el paso hacia una etapa madura. En el espejo de Britney se verán Miley Cyrus o Selena Gomez, que también vienen de Disney.

El funk minimalista de ‘I’m A Slave 4 U’ lleva el sonido de ‘Nasty Girl’ de Vanity 6 a un nuevo nivel de depuración y aturde desde varios puntos: la melodía del estribillo, que deja caer la palabra “slave” como si Britney se postrara sensualmente hacia el regazo de la música, suena ligeramente desafinada, y la producción está salpicada de efectos hipnóticos. Desde ambos auriculares se oye a Britney susurrando frases lascivas. Spears lo apuesta casi todo a la base rítmica, tanto que la coreografía de ‘I’m a Slave 4 U’ es absolutamente indisociable de la canción.

‘I’m a Slave 4 U’ será recordado por su presentación en los MTV Video Music Awards, en 2001, donde Spears actúa agarrando una serpiente pitón, como Salma Hayek en ‘Abierto hasta el amanecer’ o Aaliyah en el videoclip de ‘More than a Resolution’. Spears está en su peak como performer, en esta actuación que tiene lugar dos días antes del 11-S.

6
Stronger
2000

“Desarrollo de personaje” es pasar de “la soledad me está matando” a “la soledad ya no me está matando”. También es pasar del sonido “bubblegum” de ‘…Baby One More Time’ a la tenebrosidad de este ‘Stronger’ que incorpora percusiones industriales y otros sonidos amenazantes, como el de una sirena de niebla, o efectos vocales «diabólicos».

‘Stronger’ también es la historia de una mujer empoderada que está empezando a dejar la adolescencia atrás. Es una oda a la independencia que hoy es inevitable no interpretar desde el contexto de la lucha de Britney por su libertad, sobre todo cuando canta eso de “ya no soy tu propiedad” y “soy más fuerte que ayer”.

La “matemática melódica” de Max Martin y Remi traduce esta sed de libertad a la composición más heroica de la carrera de Spears. Se nota que los suecos conocen el lenguaje del pop como pocos: ‘Stronger’ es otra «sinfonía pop» llena de drama, tensión y momentos de clímax cuyo estribillo parece cantado por un coro de cien personas. Pero es Britney quien, con su desafiante actuación vocal, pone la guinda en el pastel.

7
Piece of Me
2007

Tanto Britney Spears como Robyn empezaron su carrera musical colaborando con Max Martin y, después, han compartido productores como el también sueco Klas Åhlund. Era cuestión de tiempo que aparecieran juntas en una canción. Robyn hace coros en ‘Piece of Me’ y su voz es perfectamente audible en el estribillo, pero la canción lleva la impronta de Britney por su temática.

Durante las sesiones de ‘Blackout’, los compositores del álbum se proponen no escribir sobre las polémicas que rodean la vida de Britney en la época. El objetivo es hacer un disco escapista para pasarlo bien. Sin embargo, el sello convence a Bloodshy & Avant para que escriban una canción adicional y ellos, junto a Åhlund, escriben una letra que sitúa a Spears riéndose de de la prensa, de los paparazzi y también de sí misma cuando canta sobre sus visitas a los tribunales, sobre sus supuestos cambios de peso o sobre las imágenes de su “trasero” que inundan las revistas. No puede ser más autobiográfica para Spears esta canción en la que recuerda que “soy el sueño americano desde que tengo 17 años” y que incluye la genial rima “I’m miss bad media karma, another day, another drama”.

Pero más inusual que la letra de ‘Piece of Me’ era su composición y producción. A Bloodshy & Avant se les terminó de ir la olla en esta canción de melodía robótica hasta el extremo, y que Britney interpreta con una voz tan procesada que ni siquiera parece humana. Por otro lado, sí, Britney llevó al top 2 de Reino Unido una robusta producción electrónica cuya base rítmica donde dialogan un choque de cadenas (¿las de la fama?) y el cacareo de un gallo (¿o es el flash de las cámaras?). Se abusa del adjetivo “vanguardista” para describir el pop pero aquí encaja sin duda.

8
Lucky
2000

La historia de la fama es la historia de las crisis de identidad, de las identidades desintegradas en mil pedazos. En ‘Lucky’, Britney canta que está “perdida en una imagen, en un sueño” y en el videoclip de la canción aparecen dos Britneys, la estrella de Hollywood llamada Lucky que protagoniza el vídeo y Britney, la narradora de la canción y del vídeo, que ejerce también de la conciencia de Lucky, o del recuerdo de esa persona que ha dejado atrás.

El segundo single de ‘Oops!…I Did It Again’ reflexiona sobre la soledad de la fama y tanto su letra “es tan afortunada, es una estrella, pero su solitario corazón llora y llora todas las noches,” como su videoclip, parecen presagiar el futuro de Spears. ‘Lucky’ en realidad cuenta una historia tan antigua como la humanidad pero Britney, que en el vídeo parece Marilyn Monroe, la interpreta con la convicción de una auténtica estrella. En el año 2000 ninguna brilla tanto como ella.

La letra de ‘Lucky’ escondía una verdadera tragedia que no supimos ver cuando éramos niños. Nos pudo distraer su alegre ritmo teen-pop y su pegadiza melodía, pero en realidad ‘Lucky’ carga con una dosis de drama tremenda, también en su composición. Max Martin aquí vuelve hacer su magia resolviendo el puente de la canción con la apoteósica entrada final del estribillo.

Otra de las canciones de Martin basadas en la fórmula de ‘…Baby One More Time’, ‘Lucky’ es una emocionante sinfonía pop cuyo mensaje ha sido adaptado en los últimos tiempos por artistas tan dispares como Taylor Swift o Courtney Love, que la han versionado en directo o desde su casa.

9
Womanizer
2008

‘Womanizer’ supone un hito para Spears. Su single de «comeback» de 2008 alcanza el número 1 en Estados Unidos, el primero que lo logra en una década, y su repercusión internacional es notable. Gracias al éxito de ‘Womanizer’, el álbum ‘Circus’ vende 500.000 copias en su primera semana, una cifra impensable hoy en día.

La misión de lavado de imagen ha funcionado. Pero ‘Womanizer’ también es el primer lanzamiento de Spears como persona tutelada y suena 100% fabricado para arrasar: la producción electro-pop con sirenas de The Outysders no de tregua y el gancho “woma-womanizer” se pega como una lapa. Desde la primera escucha es evidente que es un bombazo y con el tiempo ‘Womanizer’ se convierte en uno de sus mayores clásicos.

A pesar de su potente producción, la composición de ‘Womanizer’ responde al concepto cabaretesco del álbum, como demuestra la reducción en clave swing de Postmodern Jukebox. Incluso una reseña contemporánea compara la actuación vocal “petulante” de Britney con la de las Andrew Sisters. ¿Podría ‘Womanizer’, en el fondo, haber salido en los años 20? No es fácil adivinarlo. Hoy, su sonido ha perdido cierto lustre, pero el público la sigue escuchando.

10
Work Bitch
2013

Tras el éxito de ‘Scream & Shout’, Britney vuelve a contar con will.I.am. para la producción del primer single de ‘Britney Jean’. El líder de los Black Eyed Peas ejerce también de productor ejecutivo del disco, y ‘Work Bitch’ es uno de los pocos temas que le salen bien. ‘Britney Jean’ es una catástrofe en la discografía de Britney: la producción vocal es atroz, su sonido EDM suena pasado de rosca y las canciones no dan la talla.

‘Work Bitch’ llega a la moda EDM dispuesta a enterrarla para siempre. Su producción es la más extrema que se edita en la época de eclosión de la EDM en el pop, tanto que a duras penas se puede considerar pop: parece su propio remix y apenas unas pocas pinceladas melódicas colocadas en las estrofas alivian la contundencia de la producción.

En ‘Work Bitch’, Spears ejerce de anfitriona de una rave electro imaginaria, instruyéndonos a trabajar duro para conseguir nuestras metas (la letra admite también una lectura marxista). Aunque inicialmente resulta un fracaso en listas, las playlists de gimnasio la convierten en un «sleeper hit». Supera actualmente las escuchas de ‘Stronger’, ‘I’m A Slave 4 U’ o ‘Circus’, siendo el último gran hit de su carrera.

11
Circus
2008

En una época a mediados de los 2000, a los artistas mainstream (Christina Aguilera, P!nk) les da por el circo. Britney y Take That incluso llegan a publicar sendos discos llamados ‘Circus’ y ‘The Circus’ el mismo día de 2008. Spears, cuya vida desde hace rato es un auténtico “circo”, lanza una canción literalmente llamada «circo» y lo convierte en uno de sus singles destacados.

En ‘Circus’, Britney anuncia que “solo hay dos tipos de personas en el mundo, las que entretienen y las que observan”. Ella forma parte del primer grupo, es la “ringleader” y la que “lleva la batuta” y la que hace “flipar” al personal cuando azota su látigo. En un momento de la canción de hecho se escucha un efecto de látigo, uno de varios que en ‘Circus’ evocan el caos y el frenesí del circo.

‘Circus’ es una de las producciones que entrega el denostado Dr. Luke unos años antes de petarlo con ‘TikTok’ de Kesha. Él es en parte responsable también de ‘Since U Been Gone’ de Kelly Clarkson, ‘Girlfriend’ de Avril Lavigne o ‘Nothing in this World’ de Paris Hilton. En ‘Circus’, Luke envuelve a Spears en un delirio de guitarras eléctricas, percusiones tipo “stomp box” y sonidos sintéticos que emulan el movimiento de las cintas de gimnasia rítmica.

12
Radar
2007

A comienzos de 2008, Spears es hospitalizada de urgencia después de sufrir un episodio psiquiátrico, durante el cual se atrinchera en su casa con uno de sus dos hijos. La campaña de ‘Blackout’ termina antes de tiempo, y el lanzamiento del tercer single, ‘Radar’, se anula. En su lugar se promociona ‘Break the Ice’ con un videoclip animado.

De forma absurda, ‘Radar’ aparece como bonus track en el disco siguiente, ‘Circus’, porque Spears está obligada por contrato a lanzarla como single. Peor aún es su videoclip, que no pega nada con esta producción de electropop trash dosmilero.

Bloodshy & Avant crean este monstruo de electropop radioactivo que incluye sintetizadores distorsionados y efectos de sónar que recuerdan a los de ‘Tainted Love’ de Soft Cell. Spears canta en su registro más agudo, superando todo límite de lo “annoying”, y el gancho “on my radar” hace un uso magistral del autotune, pareciendo una prótesis vocal.

‘Radar’ es una de las canciones de Britney Spears más polarizantes por su registro tan agudo, pero como canción pop es intachable. El modo en que sus melodías van creando y cerrando tensión, la sensualidad vocal de Spears y la cantidad de ganchos la hacen infalible. ¿No se inspiró la propia Madonna en ella para ‘Revolver’?

13
Overprotected
2001

Con frases como “no necesito que nadie me diga lo que quiero” o “estoy harta de que la gente me diga que tengo que ser otra persona excepto yo misma”, ‘Overprotected’ resulta vigente durante la tutela. ‘Overprotected’ retrata a una mujer joven «sobreprotegida» por su entorno y encerrada en una burbuja cuya vida parece depender de decisiones ajenas.

El segundo single de ‘Britney’ ya no es rupturista como ‘I’m A Slave 4 U’, sino que se compone a imagen y semejanza de los hits de teen-pop previos de la cantante. Sin embargo, ahora el sonido gana luminosidad y agresividad, evocando la obra de Michael y Janet Jackson.

Otra composición de pop perfecta entregada por el tándem Britney Spears + Max Martin, ‘Overprotected’ triunfa en Europa pero fracasa en Estado Unidos debido al veto impuesto a su música en el país cuando la cantante elige Pepsi como patrocinador de su gira en lugar de Clear Channel, el conglomerado responsable de la mayoría de estaciones de radio del país.

Para arreglar el desaguisado se edita un remix R&B de ‘Overprotected’ producido por Darkchild -conocido por su trabajo con Destiny’s Child- que intenta captar la atención recibida por ‘I’m A Slave 4 U’. Jive apuesta por el single lanzando un videoclip que supera al original, aunque lo más destacable de ambos es la coreografía, con Spears en su prime como bailarina.

14
I Wanna Go
2011

El tercer single de ‘Femme Fatale’ suma un nuevo éxito internacional para Spears, convirtiéndose en la canción más radiada en Estados Unidos de su carrera. ‘I Wanna Go’ es desenfadada, plasticosa y caricaturesca, 100% sintética en la afinación extrema de la voz y en su sonido chicloso influenciado por el hi-NRG de los 80. Es una canción pop hecha dibujo animado.

De las percusiones tipo ‘Blue Monday’ de New Order pasamos a una melodía silbada, de ahí a frases como “I need release uncontrollably” cantadas con excesiva afectación, y de ahí al bombazo del estribillo. El vídeo de ‘I Wanna Go’ incluye referencias a películas como ‘Medio flipado’, ‘Terminator 2’ o la propia ‘Crossroads’, retratando a una Spears que no puede «controlar» sus comportamientos inapropiados.

Solo años después, ‘I Wanna Go’ admite una segunda lectura sobre la tutela, con Spears buscando liberarse de fuerzas que la oprimen, en frases como “últimamente la gente me tiene atada de pies y manos, hay una cuenta atrás para que yo explote». Por suerte, Britney ya es libre.

15
Break the Ice
2007

‘Break the Ice’ es el último single que Britney publica antes de su larga tutela. El tercer y último sencillo de ‘Blackout’ se promociona con un videoclip animado inspirado en el anime surcoreano en el que Spears ni siquiera participa, ya que, tras su hospitalización en enero de 2008, no se encuentra en condiciones de rodar.

‘Break the Ice’ funciona como una reintroducción (en la intro, Spears se dirige a su público, disculpándose por haberle hecho esperar), mientras Danja hace su magia. Se nota que es mano derecha de Timbaland, pero también que tiene sonido propio: su visión es más sucia, oscura y futurista que la de su mentor. Aunando elementos de R&B, crunk y electrónica de rave, ‘Break the Ice’ incluye coros gregorianos, jadeos y caminos melódicos excitantes.

La composición es igualmente sorprendente. En su ecuador, cuando Spears anuncia “me gusta esta parte”, la base rítmica no vuelve, como parece que va a suceder, sino que se esfuma por completo, dejando la canción flotando. En su lugar, una densa masa electrónica sostiene la voz de Spears y lleva la canción a su fin.

El desempeño comercial de ‘Break the Ice’ es moderado, pero el tema es un «fan favorite» y acaba de ser versionado por Lorde, que ha reducido la canción a voz y caja de ritmos, en un live grabado en un bosque.

16
If U Seek Amy
2008

A día de hoy el público sigue descubriendo el verdadero significado del título de ‘If U Seek Amy’, que, en principio, no tiene nada que ver con Amy Winehouse pero que, en 2008, con las dos entrando y saliendo de «rehab», es imposible no entender como una alusión a la autora de ‘Back to Black‘.

‘If U Seek Amy’ es una producción de Max Martin que suena exactamente igual que otra producción de Max Martin, ‘So What‘ de P!nk, que acaba de llegar al número 1; pero la melodía multiplica la locura. La voz de Britney suena plastificada en exceso. Mejores que el estribillo que deletrea «FÓLLAME» son esos maliciosos “oh baby baby” que aluden a los inicios de Spears, pero que aparecen en un contexto ya deliberadamente perverso: la melodía del estribillo parece la del corro de la patata pero la letra nos habla de fiesta, sexo y alcohol, además de la figura de Britney como personaje público que causa admiración y obsesión.

El tercer single de ‘Circus’ genera una pequeña polémica en los territorios de habla anglosajona por la palabrota encubierta de su estribillo, llevando a ciertas radios a emitir una versión censurada. Aunque no es un truco nuevo: The Script lanzan ‘If U See Kay’ meses antes.

Tras el lanzamiento de ‘If U Seek Amy’, un programa de la cadena conservadora FOX dedica 6 minutos a debatir la canción y la presentadora, Megyn Kelly, se muestra preocupada por la influencia que pueda tener en las niñas que la escuchen (spoiler 14 años después: las niñas están bien). Spears se ríe de la polémica recreando escenas de ese mismo reportaje en el videoclip, que señala la doble moral de la sociedad estadounidense a través del arquetipo de ama de casa (no tan) perfecta.

17
Till the World Ends
2011

Cuando Razzmatazz nombró su fiesta de fin de año de 2012 con el título de esta canción me pareció la cosa más guay del planeta. Sí, en 2012 el mundo supuestamente se acababa según el calendario maya, lo cual no sucedió, y Britney se apuntó al carro del pánico social con esta canción escrita por Kesha y producida por el entonces reputado Dr. Luke que fue un éxito internacional.

‘Till the World Ends’ se quitaba de sonar demasiado a Kesha gracias a su radioactiva producción. Por primera vez en la carrera de Britney, no era el primer single del disco el que abría la secuencia, sino el segundo. El estribillo futbolero de “oh oh ohs”, que sí sonaba a Kesha, probablemente demasiado, finalmente no ha sido adoptado por el pueblo como el de ‘Seven Nation Army’, pero el segundo estribillo “see the sunlight” es tan eufórico que no importa.

Con el objetivo de hacerle escalar posiciones en el Billboard, lo cual consigue, subiendo del número 8 al 5, se edita un remix de ‘Till the World Ends’ con Nicki Minaj y la propia Kesha que ya no está disponible en plataformas. El remix es un pequeño monstruo de Frankenstein que incluye otro de esos raps locatis de Nicki, que recupera el «It’s Britney, bitch» años antes de que will.I.am. lo samplee. La parte de Kesha… complicada.

18
Breathe on Me
2003

En ‘In the Zone’, Britney se encuentra en su etapa a lo Madonna, su gran ídolo, entregada a los placeres del trip-hop… y del sexo en sus distintas formas (en ‘Touch of My Hand’ canta sobre masturbación, en la joya desconocida ‘Don’t Hang Up’ practica sexo telefónico). ‘Breathe on Me’ es como ‘Justify My Love’ pero aplicada al estilo musical de Kylie Minogue y el resultado es una de las canciones pop más sensuales de la historia.

‘Breathe on Me’ imagina un escenario de sexo tántrico basado en la respiración y su composición representa literalmente un viaje hacia el orgasmo, que se materializa cuando, tras el último «soplo» de su pareja, que Britney ruega haciendo una referencia a Lauren Bacall en la película de 1944 ‘Tener y no tener’ («monogamy is the way to go, just put your lips together and blow»), la canción explota en un clímax apoteósico.

El productor británico Mark Taylor es el encargado de envolver la susurrante voz de Spears en una de sus producciones más electrónicas y refinadas, inspirándose en el trance y el house. Planeado como single, finalmente se desechó, dejando colgado un remix demencial de James Holden que mereció ver la luz, y que deconstruía de manera fascinante la pieza original.

19
3
2009

En 2009, Britney Spears publica su segundo recopilatorio, ‘The Singles Collection’, que incluye tan solo un tema inédito. ‘3’ alcanza el número 1 de Estados Unidos y rompe varios récords gracias a las descargas digitales, entre ellos el de ser el número 1 con el título más corto de la historia de Billboard. Aunque el entusiasmo inicial no ha perdurado en el tiempo.

Cuando Britney viene de promocionar ‘Circus’ en una gira mundial, ‘3’ llega tendiendo un puente hacia el sonido de su próximo disco. ‘3’ es puro turbopop sintético en el estilo de Max Martin y Shellback, que volverán a producir parte de ‘Femme Fatale’, solo que la dosis de azúcar y robotismo suena más concentrada, siendo todo un chute de adrenalina.

Mientras la estética de la canción eleva el azúcar, la letra vuelve a ser sexual e imagina un trío emulando a Peter, Paul, and Mary, un grupo de los 60 que existió. ‘3’ destaca por su hipnótico estribillo, que solo cambia de nota en la última frase, resultando pegadizo hasta la locura, mientras su composición se basa en un crescendo paulatino que explota a lo grande.

20
Get Naked (I Got a Plan)
2007

Si ‘Blackout’ es el álbum más oscuro de Britney Spears, ‘Get Naked (I Got a Plan)’ es su corazón negro. En la canción, Britney pretende marcharse de una fiesta para follar con un tío, está cachonda y «loca como una cabrona», y la producción de Danja nos lleva a una fiesta de vicio y desenfreno.

Situada en el ecuador del disco, ‘Get Naked (I Got a Plan)’ es una oda a lo lascivo. La base rítmica es grosa y contundente, pero inestable y resbaladiza, y el estribillo coloca a Spears y Danja cantando a dúo. Mientras la voz distorsionada de él parece salida del averno, ella suena sumida en un trance. La grabación es un delirio de voces deformes, sintetizadores sci-fi y plegarias sexuales.

Britney nunca ha visitado Berghain, aunque los rumores apuntan que intentó entrar una vez sin éxito. En ‘Get Naked (I Got a Plan)’ es fácil imaginarla allí bailando completamente hipnotizada, poseída por la música y vete tú a saber por qué otras sustancias, mientras la demoniaca voz de Danja la incita a continuar pecando.

21
Everytime
2003

La ruptura de Britney Spears y Justin Timberlake copa titulares de la prensa rosa y supone el fin de una de las parejas doradas de los 2000. Los rumores apuntan a que Britney le ha sido infiel a él, pero cuando Diane Swayer pregunta a Spears “qué le has hecho que le ha causado tanto daño”, la cantante responde: “Cada uno tiene su versión de la historia. Técnicamente no estoy diciendo que esté equivocado, pero tampoco estoy diciendo que tenga razón”.

Sobre partitura, cada uno comunica su “versión de la historia”. Justin publica ‘Cry Me a River’, y en ‘Everytime’, Britney pide compasión y perdón “por haber hecho daño” a un sujeto indeterminado que solo puede ser Justin. La canción que cierra ‘In the Zone’ alcanza el número 1 en Reino Unido y es una de las baladas de Britney más populares.

Producida por Guy Sigsworth, conocido por su trabajo con Björk, Madonna o Imogen Heap, ‘Everytime’ es una sobrecogedora balada a piano, fantasmal y frágil, que utiliza notas de cajas de música, evocando inocencia y nostalgia. Rara vez ha sonado Spears más vulnerable como cuando canta eso de “cada vez que intento volar caigo / sin mis alas me siento tan pequeña”.

‘Everytime’ surge durante la gira de ‘Dream Within a Dream’ de Britney allá por 2002. Britney la escribe junto a su corista y amiga Annet Artani mientras ambas “lloraban por culpa de los hombres”. Por alguna razón, el equipo de Spears intenta borrar su nombre de los créditos de composición y le hace creer que ha sido idea de Britney. Su amistad termina de la noche a la mañana.

Cuando se filtra a la prensa que el videoclip de ‘Everytime’ recreará el suicidio de Spears, la cantante lo desmiente, aunque la pieza al final no muestra tal muerte. La mayor parte del vídeo, parecido al de ‘Drowned World / Substitute for Love’ de Madonna, metaforiza sobre las presiones de la fama.

10 años después, ‘Everytime’ suena en una genial escena de la película de 2013 ‘Spring Breakers’, sobre cuatro chicas adolescentes que conocen a un camello y terminan en el mundo de la violencia y las drogas.

22
Slumber Party
2016

Los coqueteos de Britney con la música caribeña se remontan a aquella cosa llamada ‘Soda Pop’ que aparecía en su primer disco. En ‘In the Zone’, ‘Showdown’ y ‘The Hook Up’ se acercaban al dancehall y al reguetón desde un enfoque más maduro, pero ‘Slumber Party’, el segundo single de ‘Glory’, es la verdadera joya del lote.

‘Hotline Bling’ de Drake parece la inspiración de ‘Slumber Party’, si bien la producción de Mattman & Robin busca un sonido más orgánico incorporando metales grabados en vivo y la percusión de un reloj. Debajo de toda la instrumentación, en envolvente «bassline» marca la melodía, mientras Britney se regodea en el placer del sexo detrás de la metáfora de la «fiesta de pijamas» y los baños de burbujas.

‘Slumber Party’ fracasa en listas, pero es una de las mejores canciones de 2016 y musicalmente es todo un acierto. La apoteosis de trompetas es maravillosa y el remix con Tinashe mejora la grabación original. En el rodaje de su videoclip, Britney conoce a Sam Asghari, su actual prometido.

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How I Roll
2011

‘How I Roll’ es una de las canciones de culto de Britney Spears. Rolling Stone la eligió como una de las mejores 100 canciones de la década de los 2010 y la considera precursora del sonido PC Music; David Byrne la incluyó en una de sus playlists y Björk supuestamente la pinchó en un bar gay de Londres.

Esta divertida producción de Bloodshy (sin Avant) integra la voz de Britney en un espectáculo de palmas y burbujas sintetizadas que revolotean alrededor de una melodía tan dulce y suave como una nube de azúcar. En los versos, el productor transforma a Britney en un robot al que parece que se le ha acabado la batería y, a lo largo de la canción, utiliza los jadeos de Britney a modo de percusión. ¿Y no suena la melodía un poco francesa?

‘How I Roll’ desborda creatividad musical. Precursora o no de la PC Music (antes llegó Gwen Stefani y todo el j-pop), el hit de k-pop ‘Bubble Pop!‘ de HyUna suena inspirado en ella, y es genial el mash-up de ‘How I Roll’ con ‘Paper Planes’ de M.I.A., que revela el fondo siniestro de la canción de Spears dentro del caos de disparos y cajas registradoras.

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Me Against the Music
2003

En septiembre de 2003, Britney presenta el que va a ser el primer single de su nuevo disco en la gala inaugural de la NFL. Un mes después se morrea con Madonna en la ceremonia de los MTV Video Music Awards. La controversia suscitada por el beso más famoso del siglo XXI (¡haz esto, Iker Casillas!) desemboca en el eventual lanzamiento con Madonna, que no entra en los planes iniciales, como delata esa intro en la que Spears anuncia «soy yo contra la música», y Madonna responde «y yo también», como si acabara de aparecer de repente.

‘Me Against the Music’ es un lanzamiento arriesgado. A Jive Records no le convence como single de presentación, pero Britney impone su visión y acierta. Al margen de que resulta un éxito internacional (incluido un número 1 en España), la canción lo apuesta todo al ritmo funk: es prácticamente un enjambre percusivo, con una guitarra rítmica muy marcada, y unas estrofas casi rapeadas. La que precede al estribillo es un verdadero trabalenguas.

En esta oda al baile que se presta a algunos remixes fantásticos como el de Justice, Spears no se entrega a la música: la desafía. Ella se convierte en la misma música cuando baila. Esta pasión por el baile queda plasmada en una letra llena de sudor y gente que danza agolpada en una discoteca, y Spears le dedica una de las coreografías más afiladas de su carrera. La fiesta de ‘Me Against the Music’ realmente no necesitaba a Madonna, pero estos son los volantazos que da a veces la industria.

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Scream & Shout
2012

will.I.am. es capaz de lo mejor y de lo peor, pero todos los méritos de ‘Scream & Shout’ no se los puede llevar él. ¿Cómo no iba a molar una canción producida por Lazy Jay, la misma persona que se encarga de la base de ‘212’ de Azealia Banks?

Lanzada a finales de 2012, durante la extraña etapa de Britney en X Factor, ’Scream & Shout’ se convierte en un “grower” comercial a lo largo de 2013. Es la 10ª canción más exitosa de aquel año (la posición global más alta para Britney desde ‘Toxic’) y alcanza el número 1 en Reino Unido y España, algo que Spears no lograba desde los tiempos de ‘In the Zone’. Es su último gran éxito comercial si no contamos ‘Work Bitch’, otra co-producción de will.I.am. que sale al año siguiente y resulta otro “grower” pero esta vez en streaming.

‘Scream & Shout’ tampoco va corta de atractivos artísticos. Su producción de electro-house futurista es una de las más elegantes y oscuras que ven la luz en la época de auge de la EDM en el mainstream; su sample de “It’s Britney, bitch” es un anzuelo bobo pero efectivo, el inicio sci-fi con “bring the action” es espectacular y Britney, que a duras penas canta en la canción y, cuando lo hace, se la escucha muy poquito, deja unos versos hablados con acento británico que no puedes evitar imitar cada vez que la canción suena en una discoteca.

En 2018, ‘Scream & Shout’ es objeto de una demanda cuando Tulisa reclama legalmente a los productores de la canción ser incluida en los créditos de composición. Ella es autora de la canción original, ‘I Don’t Give a Fuck‘, que ya cuenta con la misma producción de Lazy Jay pero no con la misma letra, la cual will.I.am. modifica cuando la canción llega a sus manos. Curiosamente, los coros de Tulisa permanecen en el lanzamiento oficial sin que ella aparezca acreditada en un primer momento, lo cual consigue cuando gana el pleito.

Como curiosidad, a principios de 2013 se edita un remix de hip-hop de ‘Scream & Shout’ con la participación de los raperos Hit-Boy, Waka Flocka Flame, Lil Wayne y Sean Combs para el que se estrena un videoclip diferente, pero la versión original la eclipsa por completo.

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(You Drive Me) Crazy
1999

Max Martin aplicó la fórmula de ‘…Baby One More Time’ a no pocas canciones de Britney Spears. ‘(You Drive Me) Crazy’, el tercer single extraído de aquel álbum, es el ejemplo más temprano y también fue un éxito global por cuenta propia, aunque ya no repitió los 18 números 1 obtenidos por «Baby». Fue top 5 en UK, top 10 en USA y alcanzó un gran éxito en todo el mundo.

Si ‘…Baby One More Time’ triunfó gracias a su dramático estribillo «I must confess, I still believe», ‘(You Drive Me) Crazy’ optó por uno más festivo y apto para los Chikiparks en los que también sonaba sin parar ‘Everybody’ de los Backstreet Boys. El tema incorpora el sonido de unas simpáticas campanillas tanto en su versión original (incluida en el álbum) como en el remix que se editó como single.

Uno de los primeros hits de Britney más icónicos, ‘(You Drive Me) Crazy’ contó con un videoclip que, a ojos de un niño o niña de 7 u 8 años, era la cosa más guay del planeta. Britney aparecía vestida de camarera en patines y ejecutaba una coreografía acompañada de una silla. Melissa Joan Hart, es decir, Sabrina, incluso realizaba un cameo después de aparecer Spears en la serie. El single ha envejecido peor que otros pero, en su momento, simplemente fue lo más.

27
Hold It Against Me
2011

El primer single de ‘Femme Fatale’ representa una de las producciones más bestias que se pueden encontrar en la discografía de Britney. La base euro-dance diseñada por Dr. Luke, Max Martin y Billboard parece pesar toneladas y el puente hace uso de un beat de dubstep que se adelanta a la insufrible moda de “drops” similares que marcará el pop mainstream de los próximos 2 o 3 años.

En contraste, el estribillo de ‘Hold it Against Me’ es dulce y ultra-pop, casi eurovisivo, y el parecido de la letra con la del hit de country de 1979 ‘If I Said You Had a Beautiful Body Would You Hold It Against Me’ de los Bellamy Brothers provoca que estos amenacen públicamente a los productores con una denuncia por plagio. La demanda nunca se materializa y los Bellamy terminan pidiendo “disculpas” por las acusaciones.

De manera bastante reveladora, la co-autora Bonnie McKee asegura que la letra de ‘Hold It Against Me’ se le ocurre un día que se topa con Katy Perry -quien iba a grabar la canción originalmente- en el estudio y le tira un piropo por su cuerpo. No cuela: ‘Hold it Against Me’ no será ni la primera ni la última vez que Max Martin compondrá una canción inspirada en otras cosas y no pasa absolutamente nada. A veces, el celo de los artistas con su obra alcanza niveles de absurdo insólitos.

Curiosamente, ‘Hold it Against Me’ es uno de los «lead singles» de Britney menos recordados. El tema arrasa en los primeros días de lanzamiento y debuta en el número 1 de Estados Unidos para luego caer en picado, pero aunque es exactamente la 40ª canción más exitosa de 2011, por lo que aparece en el recuento de Mediatraffic; a día de hoy ni la propia Britney la interpreta en sus conciertos. Por otro lado, su videoclip lo tenía todo para triunfar: contaba la historia de su ascenso al estrellato y posterior caída a los infiernos, incluía una escena en la que dos Britneys pelean a muerte y el plano de Britney cantando ante una corona de micrófonos era espectacular. Sin embargo, su baja forma como bailarina en esta época es patente, y diluye el impacto de un vídeo que podría haber sido mucho mejor.

28
Sometimes
1999

El estribillo “a veces corro, a veces me escondo, a veces me das miedo, pero lo único que quiero es abrazarte muy fuerte” puede ser uno de los más mojigatos de la historia, pero el segundo single de ‘… Baby One More Time’ es uno de los más recordados de Britney si tenemos en cuenta las cifras de su videoclip en Youtube, que rondan los 230 millones de visualizaciones y con razón.

Otra de esas canciones de Britney que se consideran baladas pero que, por tempo, no lo son, ‘Sometimes’ es el epítome de la pureza y ternura que la cantante transmitía a finales de los años 90, cuando contaba 17 años. En el videoclip aparece junto a sus bailarines completamente vestida de blanco y, en uno de los pasos de la coreografía, todos ellos forman un corazón.

La producción de bubblegum-pop de ‘Sometimes’ es de factura sueca, pero no lleva la firma de Max Martin, y la melodía es tan bonita que escucharla hoy es experimentar un shock nostálgico de los que recuerdas durante varios días, a lo cual contribuye enormemente la actuación vocal de Spears, una de las artistas de pop contemporáneas que mejor han sabido transmitir emociones a través de la voz. ‘Sometimes’ es gran ejemplo de ello.

29
Cinderella
2001

De no ser porque la banda sonora de ‘Crossroads’ se integró a la secuencia de ‘Britney’ de mala manera, alterando lo que podría haber sido un «tracklist» perfectamente coherente, ‘Cinderella’ habría sido single. El destino quiso que jamás viera siquiera una actuación en directo: Britney siempre la consideró demasiado “adolescente” y la canción ha quedado prácticamente en el olvido pese a quedarse muy cerca de igualar el nivel de sus mayores éxitos con Max Martin… si es que no lo iguala.

Efectivamente, ‘Cinderella’ es otra de las composiciones de pop colosales de Max Martin pero evolucionada hacia lo que se podría considerar un teen-pop futurista o de de ciencia ficción. Las baterías agresivas a lo Michael o Janet Jackson marcan el ritmo de una canción que suena enfundada en una armadura de metal y acero y cargada con una pistola láser, la misma con la que Britney deja atrás una relación tóxica por la que no va a “sacrificar” su capacidad de amar.

En esta heroica composición, Britney interpreta a una Cenicienta empoderada que ya no se va a rendir ante cualquier príncipe. En la letra canta que «ya no creo en los cuentos de hadas» y que «tengo que vivir mi vida» y se compromete a no regresar a esa relación nunca más. ¿Adolescente? Puede, pero en ‘Cinderella’ la Geisha de ‘Born to Make You Happy’ ya no está ni se la espera.

30
Criminal
2011

‘Femme Fatale’ no es el disco más vendido de Britney, pero sí produjo la serie de singles más exitosa de cualquiera de sus álbumes, lo que incluye ‘Criminal’, la balada/medio tiempo con flauta que cierra el disco… aunque al principio no fuera así.

‘Criminal’ es otra de las composiciones de Max Martin y Shellback incluidas en el álbum de Britney de 2011, pero desde luego no la típica. No sé cuántas canciones de pop han incorporado una melodía de flauta, pero me atrevo a decir que no muchas, y la inspiración 60s/70s de la canción va más allá cuando descubres que la melodía es prácticamente una variación de la de ‘The Logical Song’ de Supertramp. De haber salido hoy igual se tendrían que haber añadido nombres a los créditos de composición.

Ni el videoclip de ‘Criminal’, lleno de violencia doméstica y disparos, y en el que la cantante y su entonces novio Jason Trawick atracan una tienda y sobreviven a un tiroteo policial gracias al amor, ni la polémica suscitada por el rodaje del videoclip en Londres en los días de los England riots, consiguen que ‘Criminal’ se convierta en hit. Tiene que llegar TikTok una década después para que ocurra y ‘Criminal’ es a día de hoy la octava canción de Spears más escuchada en Spotify por delante de ‘I’m A Slave 4 U’. Nada mal para un cuarto single que pasó algo desapercibido en su momento.

31
Freakshow
2007

Para ‘Blackout’ los productores de Britney buscan sonidos en el underground. Danja se inspira en los ritmos sudorosos y oscuros que escucha en las discotecas de Miami y Bloodshy & Avant mantienen los pies en Europa. En ‘Freakshow’ construyen una producción de electro-pop basada en el efecto “wobble” del dubstep que no pasa desapercibida en los foros dedicados a dicho género.

‘Freakshow’ se considera una de las primeras producciones de pop que utilizan ideas del dubstep, unos pocos años antes de que el género implosione en el mainstream. Sin embargo, lo mejor de ‘Freakshow’ es lo terrorífica que suena: Britney rapea acompañada de una voz masculina que parece la de un monstruo, y en el momento álgido de la canción, esta voz queda totalmente al descubierto, como si se abalanzara agresivamente al oyente después de haberse zampado a Britney. En el puente, es la propia Britney la que se transforma en un hombre de repente. La producción de ‘Freakshow’ es alucinante casi de manera literal.

En un breve comentario sobre ‘Blackout’, el respetado teórico británico Mark Fisher destaca el modo en que la producción del disco desintegra la identidad de Britney en mil pedazos y utiliza el término «freakshow» para referirse a su contenido: «lo que mola de ‘Blackout’ es que, en el disco, Britney parece gozar la aceleración de su propia desintegración como persona orgánica. El disco, como la cobertura de la prensa, es un «pedazo de ella», el fragmento de un hipercuerpo simulado que ha sido expuesto en un circo de los horrores ciberespacial».

32
Boys
2001

Britney recibe comparaciones con Madonna desde el inicio de su carrera, pero a quien se parece ella de verdad, en lo musical, es a Janet Jackson. Britney versiona a ambas en su primera gira, pero es a Janet a quien lleva su interés por el hip-hop, el R&B y las coreografías atléticas, y de hecho la propia Janet llega a grabar ‘Boys’, una canción que después Britney se quedará y lanzará como single de su tercer disco.

En su misión por asumir un sonido más maduro, Britney cuenta con los Neptunes, el dúo de Pharrell Williams y Chad Hugo, que le entregan las producciones más “urban” de su carrera hasta la fecha. ‘Boys’ es menos conocida que ‘I’m A Slave 4 U’ pero vuelve a ser otro derroche de sensualidad y descaro por parte de Spears, que vuelca sus versos susurrados sobre una base de hip-hop y funk que nos lleva a los inicios del género en los 80.

No obstante, la versión de ’Boys’ que sale como single, y que también llega a formar parte de la banda sonora de ‘Austin Powers in Goldmember’, película en la que Britney de hecho realiza un cameo, es un remix que incorpora una base de hip-hop más orgánica y uptempo y la participación vocal de Pharrell. La letra chica-busca-chico y chico-busca-chica no es ninguna revelación, pero la producción no ha perdido un ápice de frescura en todos estos años en los que Pharrell todavía no había conocido a Daft Punk ni triunfado con ‘Happy’.

33
Toy Soldier
2007

Cuenta Danja en un reciente podcast sobre ‘Blackout’ publicado por Rolling Stone que, durante la grabación del disco, la única regla implementada en el estudio es que “no había reglas”. Y Bloodshy & Avant señalan que, tras producir ‘Toxic’, siguen trabajando con Britney porque es la única artista que les “permite” en el estudio dar rienda suelta a todas las locuras que se les pasan por la cabeza.

‘Toy Solider’, una de las canciones de ‘Blackout’ producidas por el dúo sueco, pero co-escrita por Sean Garrett, es ciertamente una locura a nivel de producción. A su lado, las chifladuras de Gwen Stefani se quedan cortas. ‘Toy Soldier’ es una especie de marcha militar futurista en la que Britney busca a un “soldado” de verdad, y lo que pasa alrededor de ella es una auténtica batalla campal de cánticos militares, rayos láser y redobles de tambor elásticos que suenan como pelotas de baloncesto. ¿No suena un poco a M.I.A. precisamente en el año de M.I.A.?

En su reseña de ‘Blackout’, el extinto portal El Cliché destacaba la producción de ‘Toy Solider’ y señalaba que el bombardeo de sonidos final de la canción sonaba como si sus productores se hubieran caído encima de la mesa de mezclas. No les faltaba razón.

34
Trip to Your Heart
2011

‘Femme Fatale’ es uno de los discos de Britney mejor recibidos por la crítica gracias, en parte, al alto nivel de creatividad y experimentación de sus producciones, en los que Britney es apenas una herramienta más al servicio de sus productores. En el álbum, ‘Trip to Your Heart’ se diferencia por ofrecer una potente producción de trance-pop que podría haber firmado Robyn y que contrasta con la vulnerabilidad de la melodía, preciosa y que en el estribillo parece incluso navideña, cuando se le suman unas campanitas.

En ‘Trip to Your Heart’, Bloodshy, que produce la canción sin Avant, maneja de hecho un interesante contraste entre la calidez y densidad de la base, que va a 125 beats por minuto aunque, por lo demás, la canción podría ser una balada; y entre el componente gélido de la producción vocal, que hace sonar la voz de Britney como si estuviera cubierta de hielo. En ‘Trip to Your Heart’, Britney se convierte en un ángel de las nieves que “abre sus salas” y emprende un “viaje hacia el corazón” de la persona amada. Es una de las canciones más mágicas de su repertorio.

35
Born to Make You Happy
1999

El título de ‘Born to Make You Happy’ nunca llega a ser tan polémico como el de ‘He Hit Me (and It Felt Like a Kiss)’, quizá porque la canción no deja de ser una balada melodramática protagonizada por una adolescente a la que han roto el corazón. Sin embargo, la letra “esperaría toda la vida por ti” suena pasada de moda ya entonces, y una crítica de la época señala que la canción “expresa un sentimiento que puede entender cualquier adolescente de 16 años que está enamorada hasta las trancas” pero que también “parece que Britney está entrenando para convertirse en una geisha”.

No obstante, ‘Born to Make You Happy’ alcanza el número 1 en Reino Unido y es un éxito en toda Europa, y es una de las piezas clave que deja la etapa de ‘…Baby One More Time’. Más allá de su anticuado mensaje, ‘Born to Make You Happy’ es una composición sobresaliente dentro de su dramatismo adolescente y del estilo teen-pop que practica la factoría Max Martin/Cherion, y Britney deja en ella una de sus interpretaciones vocales más convincentes y sentidas. Eso sí, en Estados Unidos se apuesta por otra de las baladas del disco, ‘From the Bottom of My Broken Heart’, que es más R&B.

36
Unusual You
2008

‘Circus’ es un álbum irregular, hecho con prisas, que pretende lavar la imagen de Britney después de un año tumultuoso, pero que no logra ni acercarse un poco al nivel de ‘Blackout’, un no parar de hits que pasará a ser considerado el mejor disco de su carrera. Entre las pistas de ‘Circus’ que valen realmente la pena se encuentra la “fan favorite” ‘Unusual You’. Lady Gaga la destaca entre sus favoritas ya en aquel momento y cuenta que queda atrapada por ella al escucharla durante un viaje de avión. “Es hermosa y triste y suena como si la hubieran colocado en una habitación de espejos”, cuenta. “Tiene un punto espeluznante”.

‘Unusual You’ efectivamente es otra de esas producciones “inusuales” en la carrera de Britney, una balada de pop electrónico producida por Bloodshy & Avant que utiliza como base musical una línea de guitarra y otra de sintetizador que suena como una descarga eléctrica reproducida en bucle. Es una producción luminosa y mágica que recuerda a la obra de Imogen Heap también en su uso de un piano y en el vocoder aplicado a la voz de Britney, y que no puede resultar más tierna en su retrato de un amor saludable que sorprendente a la cantante: “¿no se supone que me tenías que romper el corazón?”

37
Early Mornin’
2003

En 2011, Moby afirma que la música de Britney Spears, más que música, es un «producto corporativo e hiperproducido» y que, para él, la música «de verdad» (las comillas son nuestras) «mantiene la integridad en una manera interesante y directa». Sus declaraciones pueden hacer pensar, pero también resultan extrañas cuando recuerdas que Moby también ha licenciado su música a anuncios y que llegó a trabajar con Britney en una de las pistas de ‘In the Zone’, el cuarto álbum de estudio de la cantante.

‘Early Mornin’ es una canción de after en la que Britney sale de la discoteca ya al día siguiente, liga con un cualquiera y se va con él a un hotel. La producción refleja la historia a través de varias ideas instrumentales: el “loop” de bajo y la base de hip-hop downtempo suena tan despreocupados y relajados como la propia Britney, la melodía de sintetizador que la acompaña transmite la frialdad de ese día que acaba de empezar, y Britney interpreta la canción como si hubiera llegado al estudio de resaca. Se le escapan unos cuantos bostezos, pero está encantada consigo misma. Una de sus canciones más “cool”, gracias… y a pesar de Moby.

38
And Then We Kiss (Junkie XL Remix)
2005

La música de Britney suele caracterizarse por experimentar con diversos sonidos europeos y, durante las sesiones de ‘In the Zone’, Britney se reúne con varios productores y compositores franceses o británicos, como Daft Punk, William Orbit o Mark Taylor, el último de los cuales ha arrasado unos años antes con ‘Believe’ de Cher. Con los primeros no sale nada pero con el tercero surgen ‘Breathe on Me’ y ‘And Then We Kiss’, dos producciones que coquetean con el house y el trance con resultados excelentes, aunque la segunda es descartada de la secuencia de ‘In the Zone’ e incluida finalmente en ‘B in the Mix’, el primer álbum de remixes de Britney… y lo que se incluye de hecho es una versión remezclada por el productor alemán Junkie XL, que viene de petarlo con su remix de ‘A Little Less Conversation’ de Elvis Presley.

En ‘And Then We Kiss’, Taylor se propone crear la “versión 2006 de ‘Enjoy the Silence’ de Depeche Mode» y se saca de la manga una mágica producción de eurotrance que navega elegantemente con el oleaje de unas hermosas cuerdas sintetizadas. La influencia de ‘Violator’ es evidente en el sonido oscuro pero romántico de ambas grabaciones, aunque la de Junkie XL es más refinada, y Britney la asimila vocalmente en una actuación sutil, cálida, sensual y en ocasiones escalofriante («I want it to last / this burning inside») que transmite una profunda conexión con la historia que cuenta la letra. En ella, Britney nos habla sobre un amor tan ideal que parece un sueño y que la hace «temblar» y volar. «Te desvaneces, pareces tan lejano, no sé si estoy despierta, abro los ojos y entonces nos besamos».

39
I’m Not a Girl, Not Yet a Woman
2001

En 2001, Britney lanza su tercer disco y estrena ‘Crossroads’, su primera película. ‘Britney’ es considerado el típico disco de transición que sacan las estrellas del pop para expresar que están madurando pero todavía no están listas para dar el gran salto, y ‘Crossroads’ explica la misma historia en la gran pantalla, la de una chica joven que se encuentra en un “cruce de caminos” hacia la madurez.

Esa indecisión queda plasmada también en la irregular secuencia de ‘Britney’, que fusiona las canciones del que iba a ser originalmente el tercer disco de la artista con las que forman parte de la banda sonora de ‘Crossroads’. Una de esas canciones es ‘I’m Not a Girl, Not Yet a Woman’, una emotiva balada a piano que no pega nada en el disco, pero que representa el estado vital en el que se encuentra Britney en aquel momento. Dido, que viene de petarlo con ‘Thank You’, escribe parte de la letra, que contiene varias referencias a encontrarse “atrapada en una encrucijada” y que Britney interpreta con absoluto gusto y convicción. 

Que Britney afirme que “no soy una chica, pero aún tampoco una mujer” preserva la canción de manera relevante en el contexto de su batalla por la libertad, aunque cabe recordar que, en una entrevista de la época, la artista llega a declarar que “nunca seré una mujer” y que se centrará “en ser yo misma y ya está”. Y aunque la sutileza de “Not a Girl” brille por su ausencia, esta nunca ha dejado de ser una de sus baladas más icónicas.

40
I’ve Just Begun (Having My Fun)
2004

El sencillo principal de ‘Greatest Hits: My Prerogative’ será una versión de Bobby Brown en el que Britney ya comenta su complicada relación con la prensa mucho antes de lanzar ‘Piece of Me’ y que pasará a la historia por lo profético de su frase introductoria, firmada por Britney: “la gente te lo puede arrebatar todo, pero nunca podrá quitarte tu verdad”. El segundo, ‘Do Somethin’’, que solo es lanzado como single porque Britney insiste a su sello y de hecho resulta ser un fracaso estrepitoso en listas, abriría el top si no fuese porque ‘I’ve Just Begun (Having My Fun)’ mola un poco más.

Los tres temas nuevos incluidos en el recopilatorio están producidos por Bloodshy & Avant, los magos detrás de ‘Toxic’, y presentan un sonido electro, rockero y contundente con el que Britney parece pasárselo pipa detrás del micrófono. ‘Do Somethin’ tiene un punto surfero y desenfadado que no ha perdido frescura y ‘I’ve Just Begun (Having My Fun)’ reproduce las texturas dance-punk de ‘Hella Good‘ de No Doubt con resultados igualmente adictivos.

El tema incorpora sintetizadores ácidos y cuerdecitas fake, celebra la vida fiestera («no quiero sentar la cabeza», «quiero divertirme hasta que me harte») y vive un pequeño momento de gloria cuando aparece en una escena de la comedia nominada a los Oscar y al Globo de Oro ‘Bridesmaids’. “Soy una clase de chica loca, se lo diré al mundo entero, solo acabo de empezar a divertirme”, canta Britney en el estribillo. Y así era.

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Publicado por
Jordi Bardají