Mientras el mundo cambia, María Escarmiento sigue siendo la misma. Y eso es una buena noticia. Su compromiso con el hyperpop es total y absoluto, y su nuevo single, ‘Son de amores’, demuestra que aún tiene cosas que contar dentro de este estilo.
‘Son de amores’, la Canción del Día de hoy, es puro happy hardcore pasado por la pátina del hyperpop actual. Y no, no es una versión de Andy y Lucas. ‘Son de amores’ ocupará el corte 2 de un álbum llamado ‘Forever’, que se pondrá en circulación a partir del 6 de febrero -el viernes que viene- y que incluirá colaboraciones con Julieta, Samantha Hudson y Fran Loaren, además del single ya publicado, ‘Espiral despiadada‘.
‘Son de amores’ será uno de los claros pepinazos del álbum. La producción, diseñada por Detunedfreq y Danisan47, recurre a los trucos típicos del hardcore de los 90, pero la melodía de María Escarmiento no puede dar más en el clavo, siendo una de las mejores que ha escrito. El estribillo “te juro que te traigo flores” es un subidón que estamos deseando presenciar en directo: no es casualidad que María Villar haya usado un rápido bombo a negras en la canción. Ella dice que “ya tocaba”. Nosotros defendemos que La Oreja de Van Gogh deberían devolverle el favor y versionarla.
‘Son de amores’ parece un canto a la autenticidad frente a la deshonestidad, el postureo y los prejuicios, reflejado en expresiones del slang de internet tipo «it’s giving nothing». Aunque la letra permite una interpretación más profunda.
Escarmiento alude a personas que “no espabilan” y “no se enteran” y que necesitan “abrir sus ojos”. Porque pasan el día “jugando al Fortnite” y “fumados”, parece que se les escapa algo. En mi interpretación, Escarmiento habla de la depresión y de las dificultades para madurar y responsabilizarse emocionalmente de aquellas personas -probablemente chicos- que se refugian en distracciones superficiales y evitan enfrentarse a sus emociones. Por eso ‘Son de amores’ trae “música para tu dolor”, un antídoto para el vacío emocional que percibe a su alrededor. Que una canción como ‘Son de amores’ apele tan explícitamente a la angustia emocional ya da una pista de que esto, música superficial, no es.
