Maria Arnal aparece en la primera secuencia de ‘TICTAC’ caminando junto a un muro con la intensidad dramática de Juliette Binoche dejándose los nudillos en ‘Azul’. Luego, como en un giro cuántico a lo ‘Tenet’, retrocede en el tiempo (tic, tac), “rebobina” dice la letra (¿cuánto le queda a este verbo para perder su significado original?), hasta llegar al setentero bar Skiro de la calle Escòcia para “volver a encontrarte a ti”.
Este cruce entre costumbrismo charnego, desplazamientos temporales y poética de la desaparición articula el videoclip ‘TICTAC’ (tema incluido en su disco ‘AMA’), producido por CANADA y dirigido por Celia Giraldo, autora de la recomendable ‘Un lugar común’ (2024) y responsable también de algunos de los últimos clips de la Bandini.
El contraste entre lo prosaico -ese café “con la leche muy caliente” pedido en la barra de un bar de viejos regentado por chinos- y lo fantástico, configura un relato con pinceladas surrealistas –esas hormigas dalinianas- y de realismo mágico, atravesado por una historia de amor (¿fraternal, su prima fallecida a los 15 años con VIH?) y una promesa de reencarnación.
El clip es tan fértil en ideas como el talento musical de Arnal. Sobre todo en lo relativo al montaje, con analogías y rimas visuales tan expresivas como la secuencia de espirales rizo-café-reloj-hormigas-ventilador que podría haber firmado cualquier surrealista parisino de los años 20 en el café Cyrano.
Y, al final del bucle, la transformación de Arnal, con ese vestuario que recuerda al de Rey en ‘Star Wars: El despertar de la Fuerza’, parece anunciar otra vida posible, como si el tiempo pudiera realmente rebobinarse.
Entrevista Maria Arnal: «Inteligencia artificial no hay una sino millones»
